- No -
Al parecer mi subconsciente cree que soy algo tonta. El pobre se pasa los días diciéndome: "Sí, sí, sí." Creo que ni siquiera se da cuenta de que me puse tapones y vacuna contra sus delirantes comentarios. No ve que hice las paces con mi yo interno y que entre los dos decidimos ponernos de acuerdo en cuanto a decisiones importantes se refiere. Quizá haga la vista gorda... dicen que el que la sigue la consigue.
En tanto que mi yo interno y el externo acuerdan que algunas cosas no están hechas para mí, el subconsciente sigue empeñado en hacerme creer que sí. Además J le ayuda, me envía señales y me presiona hasta casi creerlo. Pero NO. Gracias a Dios enseñé bastante bien a mi yo interno y éste se encarga de bajarme a la tierra en momentos como el de anoche. "Lo importante no es que te quieras tú, es que te quieran los demás... y yo..." NO. Otra vez NO. Y es que basta que las cosas comiencen a ir mejor para que alguien o algo haga acto de presencia y me ponga en conflicto una vez más.
Espero que la vacuna haga pronto el efecto deseado y aparte de mi cabeza los comentarios del subconsciente y d J. Mientras me suena -Un Buen Castigo- de Fito, que tampoco es que ayude demasiado... "El mejor de los pecados, el haberte conocido; tú no eres sin mí, yo sólo soy contigo..."
Más les vale que dejen de pervertir mis pensamientos... a los dos! No, es NO. No está hecho para mí.
- OlViDo -
Demasiado tiempo sin pararme a pensar hace que cuando lo haga la soberbia realidad me provoque una caída importante.
A escasas horas de alcanzar la mayoría de edad me da por pararme a pensar en aquellas personas que han estado aquí durante mucho tiempo y que ahora se van. Se van cuando crezco, cuando se olvidan de mí, cuando se empiezan a preocupar más por otras cosas que por cuidar a sus amigos. Pero, aunque me esfuerce en negarlo, otros llegan para hacerme ver que las cosas pueden decirse por otros medios, mediante otras personas y con otras palabras. Supongo que aunque haya dejado de ser importante para alguna gente, para otra apenas empiezo a serlo.
“Tengo suerte de conocerte entera” me decía J hace unos días. Suerte… No sé qué entiende por SUERTE. Según él, ha conseguido sacar de mí lo que nadie ha visto y le hace feliz. Tengo miedo de creerlo. Un año atrás volvieron a decirme algo muy parecido, pero sin embargo creo que no sacaron de mí lo que pretendían encontrar y, desilusionados, poco a poco han ido dejándome con mis recuerdos. Apenas consiguieron arrancarme un cuento y un mar de lágrimas. Puede que entonces no fuera capaz de dar más. Lo que menos me gusta es que lo que me sacaron se desvaneció al poco tiempo y es como si ya no fuese la que fui en aquellos días. Fue un simple cambio temporal. Un cambio en un tiempo que no estoy segura de si debo recordar feliz. A veces incluso pienso que es un momento que debería olvidar, pero sé que es imposible.
Mañana recibiré algún que otro mensaje, llamadas, abrazos, besos… Recordaré los cumpleaños pasados. Sonarán en mi cabeza miles de FELICIDADES de gente que, en algún momento, ha sido importante para mí, y supongo que yo también para ella. Pero va a ser imposible quitarme este amargo sabor a OLVIDO por mucha gente que me haga sentir especial mañana. Intentaré hacer lo que ellos hacen y olvidarme de que no están. Intentaré ser bruja malvada. Intentaré guardarme el rencor y la desilusión juntos en un vasito, para que cuando se me pase el embrujo sea capaz de darles un aviso.
A escasas horas de alcanzar la mayoría de edad me da por pararme a pensar en aquellas personas que han estado aquí durante mucho tiempo y que ahora se van. Se van cuando crezco, cuando se olvidan de mí, cuando se empiezan a preocupar más por otras cosas que por cuidar a sus amigos. Pero, aunque me esfuerce en negarlo, otros llegan para hacerme ver que las cosas pueden decirse por otros medios, mediante otras personas y con otras palabras. Supongo que aunque haya dejado de ser importante para alguna gente, para otra apenas empiezo a serlo.
“Tengo suerte de conocerte entera” me decía J hace unos días. Suerte… No sé qué entiende por SUERTE. Según él, ha conseguido sacar de mí lo que nadie ha visto y le hace feliz. Tengo miedo de creerlo. Un año atrás volvieron a decirme algo muy parecido, pero sin embargo creo que no sacaron de mí lo que pretendían encontrar y, desilusionados, poco a poco han ido dejándome con mis recuerdos. Apenas consiguieron arrancarme un cuento y un mar de lágrimas. Puede que entonces no fuera capaz de dar más. Lo que menos me gusta es que lo que me sacaron se desvaneció al poco tiempo y es como si ya no fuese la que fui en aquellos días. Fue un simple cambio temporal. Un cambio en un tiempo que no estoy segura de si debo recordar feliz. A veces incluso pienso que es un momento que debería olvidar, pero sé que es imposible.
Mañana recibiré algún que otro mensaje, llamadas, abrazos, besos… Recordaré los cumpleaños pasados. Sonarán en mi cabeza miles de FELICIDADES de gente que, en algún momento, ha sido importante para mí, y supongo que yo también para ella. Pero va a ser imposible quitarme este amargo sabor a OLVIDO por mucha gente que me haga sentir especial mañana. Intentaré hacer lo que ellos hacen y olvidarme de que no están. Intentaré ser bruja malvada. Intentaré guardarme el rencor y la desilusión juntos en un vasito, para que cuando se me pase el embrujo sea capaz de darles un aviso.

- De ReFlExIoNeS... y De CoLiNaS... -
- Yo No Puedo -
Yo no puedo cambiar el mundo, pero puedo crear un mundo nuevo para ti.
Yo no puedo parar la guerra, pero puedo declarar la paz en la colina.
Yo no puedo conseguir que el amor y la libertad reinen en el mundo, pero puedo convertir este territorio de la noche en el reino del amor y de la libertad.
Yo no puedo imponer la solidaridad, pero puedo ser solidario.
Yo no puedo decretar la justicia, pero puedo ser justo.
Yo no puedo conseguir que la vida sea una fiesta, pero puedo festejar la vida cada semana... en esta colina.
- He Venido -
He venido a sembrar contigo la noche de sensaciones y de sueños.
He venido para compartir soledades y deseos.
He venido para hablar y para escuchar, pero me gusta más escuchar que hablar.
He venido para dar y para recibir.
He venido para amar y para ser amado.
He venido para ayudar y para pedir ayuda.
He venido para acompañar y para buscar compañía.
He venido para que me conozcas y para conocerte.
He venido para esperar contigo que las cosas mejoren y que el mundo cambie.
He venido casi dispuesto a todo, ya lo verás. Ya lo verás cuando pasen los días...
He venido.
- Jesús Quintero -
Yo no puedo cambiar el mundo, pero puedo crear un mundo nuevo para ti.
Yo no puedo parar la guerra, pero puedo declarar la paz en la colina.
Yo no puedo conseguir que el amor y la libertad reinen en el mundo, pero puedo convertir este territorio de la noche en el reino del amor y de la libertad.
Yo no puedo imponer la solidaridad, pero puedo ser solidario.
Yo no puedo decretar la justicia, pero puedo ser justo.
Yo no puedo conseguir que la vida sea una fiesta, pero puedo festejar la vida cada semana... en esta colina.
- He Venido -
He venido a sembrar contigo la noche de sensaciones y de sueños.
He venido para compartir soledades y deseos.
He venido para hablar y para escuchar, pero me gusta más escuchar que hablar.
He venido para dar y para recibir.
He venido para amar y para ser amado.
He venido para ayudar y para pedir ayuda.
He venido para acompañar y para buscar compañía.
He venido para que me conozcas y para conocerte.
He venido para esperar contigo que las cosas mejoren y que el mundo cambie.
He venido casi dispuesto a todo, ya lo verás. Ya lo verás cuando pasen los días...
He venido.
- Jesús Quintero -






