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gotas de lluvia en la ventana
Si quieres saber de que va échale un vistazo porque es jodidamente dificil describirlo ;-)
Acerca de
Nací hace algunos años bajo el signo de geminis y la lámpara de la habitación de mi abuela (es que nací en su casa jeje),fuí al colegio cuando no existian los bollycaos,hice la mili en Ceuta al ritmo de tambores y zambombas,aprendí algunos chistes en Lepe, me quemé con la salsa rosa de un coctel de gambas,jugué a futbol con uno que una vez le pidió un autógrafo a Maradona y en reconocimiento a mis méritos en la cría del champiñon; en París le pusieron mi nombre a un champiñon y luego se lo comieron. En fín...que méritos tengo pocos y si tengo alguno probablemente no sea muy confesable...que se le va a hacer.
Sindicación
 
trenes
Como cuando un gato comienza a dar vueltas para encontrar un lugar donde acomodarse a su gusto, he estado esta mañana vagando por el barrio buscando un sitio a la sombra lo suficientemente cómodo para sentarme a escribir esto (aunque dudo que alguien lo lea). He escogido al final una escalera de piedra y cemento que lleva a la playa y por donde corría una brisa agradable.
A veces me monto en un tren de cercanias a esas horas en que van casi vacios para escribir mientras por la ventanilla desfilan los instantes.
Siempre me han gustado los trenes. Recuerdo los viajes en tren a Cádiz, cuando era un niño, para ver a la familia. Tomábamos el expreso que viajaba de noche, solía dormirme y por la noche despertaba a menudo para encontrarme con que el tren estaba detenido en la estación de Albacete. Era una de esas estaciones de ladrillo viejo y metales antiguos con un reloj enorme de esfera blanca sobre la pared y techos altos con vigas de hierro que me recuerdan a las películas de nazis. Algunas veces había por allí un vendedor de navajas que llevaba su mercancía en un carrito de madera y siempre alguien subía o bajaba con celeridad antes de que el tren retomase la marcha. Los trenes siempre me han gustado, cuando viajabas en aquellos trenes compartimentados se creaba al poco rato de camino una agradable complicidad entre los viajeros que compartíamos el habitáculo y así acababas sabiendo del motivo del viaje de todos, de la vida de cada cual y adivinando siempre más de lo que se decía, a menudo con una copa en el vagón restaurante como testigo. Ahora mi hijo cuenta los trenes de cercanías que pasan por las vías junto a mi casa, les dice adios con la mano a los pasajeros, se asombra cuando los vagones son de colores diferentes y sueña ,como soñaba yo cuando era un niño, con hacer un viaje largo en tren que termine en un parque de atracciones.
Hoy casi hace calor pero mientras escribo y en la escalera se acumula la hojarasca, levanto la vista al cielo azul claro y descubro que se han marchado las golondrinas

sonando: "Humble me" de Norah Jones
 
Otro domingo
otro domingo...son las 14'15, la hora de las olivillas y el vermut, de las carreras de formula uno en el programa ese de deportes que rula en la tele toda la mañana (y que siempre gana el Schumacher), de las colas en ------>los hornos de pollo a l'ast, de lavarse las manos después de una matinal de chapuzas en casa con música de los chunguitos, de guardar la bici con ruedecillas adicionales del peque y curar la herida de la rodilla con mercromina (me refiero ya sabeis, al frasquito ese con el liquidillo de color rojo y cuentagotas, porque he descubierto que en Albacete hay un grupo musical que se llama así y no es que vengan todos a soplarle en la rodilla y a decirle aquello de "sana sana culito de rana...")...en fín.
Después llegará la tarde del carrusel deportivo en la radio con anuncios de cerveza coronita y la partidita de cartas o el dramón de serie B de la tele y yo empezaré a agobiarme pensando que se acaba el finde y que dentro de un rato me veo en el metro mirando las mismas caras somnolientas de siempre, porque aunque pasen por allí cada día millones de personas , al final, increiblemente, aunque sea de vista a los de esa hora acabas por conocerlos a todos.
en fín...(creo que ya lo he dicho antes esto de en fín, pero los domingos abúlicos en los que se presiente la llegada de un lunes depresivo es inevitable) creo que me voy a ir a algún parque con hierba y aunque aún no he comido me llevaré un cd de Diana Krall y me tumbaré a ver pasar las nubes.

sonando: "tu silencio" de Luz
 
Naufragio
El capitán, un viejo con espinas en lugar de huesos, no había querido abandonar el barco. Sabedor de que estaba sentenciado a servir de refugio a las morenas, prefería ese final a sufrir la humillación de afrontar un juicio por dejación de sus obligaciones o en el peor de los casos por traición a la patria socialista al haber permitido que aquel buque achacoso se hundiera con su preciada carga.
Se sentó en su catre a fumar su último cigarro hasta que Kim il-sung le miró desde el suelo. Sonrió y tuvo la certeza de haber tomado la decisión correcta justo antes de que un torrente de espuma helada inundase el pasillo y penetrara en su camarote arrojándole a la cara medio kilo de tomates maduros.
Desde la chalupa que habían botado diez minutos antes, los tripulantes del Karl Marx I vieron entre el ir y venir de las olas como el viejo mercante , tras escorarse a babor debido al desplazamiento de la carga, comenzaba a hundir la popa en la oscuridad helada del oceano nocturno.
El marinero de más edad de los que iban en el bote ordenó que remaran con fuerza para alejarse de allí temeroso de que el remolino que probablemente se formaría intentase arrastrarlos a hacer compañía a los cangrejos.
Cuando al día siguiente despertaron, atados con una gruesa soga los unos a los otros, se encontraron en medio de un mar de tomates, excedentes de la unión europea, que ya nunca alimentarian a la patria socialista y sobre los que a lo lejos saltaba alegremente un cardumen de delfines.
 
Otoño
Se acaba el verano. El aire huele de otra forma y comienza a hacer frio. Cuando viajo en metro cada mañana empiezo a ver chaquetas cubriendo los hombros. Los niños han empezado a ir al colegio, en la tele nos ofecen todo tipo de fascículos y colecciones, el trabajo se vuelve rutinario de nuevo...
Miramos el calendario en busca del próximo puente...ni idea de cuando es. Quizás es el momento de empezar a leer un libro nuevo, de plantearse lo de los bailes de salón o las clases de pintura. Le doy vueltas a una estrategia para obligarme a escribir cada día al menos tres o cuatro páginas y acabar así mi novela.
A veces llueve y la lluvia se lleva el polvo acumulado tras los meses de calor.

sonando: "coraçao vagabundo" de Caetano Veloso
 
imaginando el horizonte
Junto a la estación, mientras un tren se detiene un instante y prosigue su marcha por la vía, observo a una fila de hormigas marrones que trajinan por su sendero invisible, pasan por encima de un paquete vacío de tabaco y se pierden en las hierbas de un jardincillo. El cielo esta gris. Un anciano se levanta de su banco del parque, al borde de la estación, ayudado por una negra joven vestida con todos los colores del arco iris que seguramente tendrá muchas historias tristes que contarle. Al otro lado de la vía el mar en calma despide reflejos plateados mientras se mecen las boyas y un canario verde que se ha escapado de su jaula mira al horizonte desde lo alto de un poste.
En el otro borde del mar quizás alguien mira hacia aquí sin ver más allá del horizonte gris e imagina en las páginas de un cuaderno que no es esto lo que hay
 
Lo que me gusta y lo que no me gusta
Es de noche, está lloviendo afuera...ahora más que nunca el título de este weblog se me antoja de lo más adecuado. Hoy voy a entretenerme en escribir sobre lo que me gusta y lo que no, es una buena forma de presentarme o al menos tan buena como cualquier otra.

LO QUE ME GUSTA Y LO QUE NO ME GUSTA

- Me gusta ver pasar el tiempo desde el ventanal de una cafetería, sentado a una mesa con una botella de agua y un libro que no quiero que se acabe nunca.
- No me gustan las horas eternas en que esperas a alguien que nunca llega
- Me gusta recordar el viento en la cara y en los brazos cuando volaba en ultraligero el último verano.
- No me gusta enchufar el ordenador y ver que (Oh no!!!! otra vez!!!) algo no funciona.
- Me gusta jugar al escondite con mi hijo y hacer como que no le veo.
- No me gusta el olor a estiercol que a veces lo impregna todo cuando conduces por una carretera comarcal.
- Me gusta escuchar el CD "lágrimas negras" de Bebo Valdés y Diego el cigala.
- No me gusta la compañía impuesta ni la soledad no deseada.
- Me gusta el sabor del vinagre de módena.
-No me gustan los bares ni las discotecas en los que hay que gritar para que te escuchen.
- Me gusta observar la ciudad de noche desde un lugar elevado.
-Me dan dentera las galletas maría crujientes.
-Me gusta recordar los buenos momentos con las personas que quiero...o que he querido.
- No me gusta el olor de la coliflor hervida.
-Me gustan los trenes de largo recorrido
...
"gotas de lluvia en la ventana mientras suena "pájaros de barro" de Manolo García
 
Para empezar...
Para empezar cuatro palabras.