El Jardin de la Leyenda, años despues.
Este es uno de esos sitios que fue visitado varias veces y de repente se cayo de la lista de habituales.La ultima vez que pasamos por alli fue en la boda de los cuñaos, para ser exactos.Y ahora, algunos añitos despues, hemos vuelto para ver la remodelacion que han hecho.Y a mi me parece bien.
El motivo de la visita fue recelebrar el cumpleaños de Laura.Por lo visto no quedo muy contenta con la primera fiesta, asi que decidio invitarnos a otra comilona.Innecesario?Si.Desagradable?Pues mas bien no...A nadie le amarga un entrecot...:)
La reforma que ha hecho "El Jardin de la Leyenda" (Cta. de la Coruña, km. 12,300.) esta bastante currada.Las salitas, antes mucho mas clasicas, han pasado a ser muy coloristas.En la que nosotros estuvimos las paredes estaban repletas de relojes (parados, gracias a Dios, que estres si no...).Otra estaba decorada en plan popero, otra con dibujos...Lo que han mantenido mas o menos igual es la terraza acristalada que da al laguito.Vamos, que para mi ha estado bien el cambio.

Fotos de El Confidencial
Temiamos un poco por la variacion de precios, pero apenas los han cambiado.Entrantes entre los 6 y los 12 euros y principales en el entorno de los 15-20.Y que es lo que tomamos?A ver, tirando de memoria de entrantes tuvimos unos "angeles y pajaritos", extraño nombre que oculta unas verduritas fritas en juliana, al estilo andaluz, con chipirones igualmente fritos, unos canutillo de potente morcilla envueltos en pasta filo con compota de manzana y unas croquetas, muy aceptables.De segundos mitad pescados (tacos de bacalao y rape) y mitad carnes (magret de pato, brocheta de carnes rojas y para mi, un buen entrecot).Todo de buen nivel y en buenas cantidades.A los postres una fondue de chocolate blanco (un poco flojilla, ya que el chocolate blanco al derretirse es un poco emplasto), una tartita de manzana y un biscuit de avellanas con chocolate caliente.En general ya os digo que muy bien.Creo que volveremos a visitarlo con el buen tiempo a esa terracita.
El motivo de la visita fue recelebrar el cumpleaños de Laura.Por lo visto no quedo muy contenta con la primera fiesta, asi que decidio invitarnos a otra comilona.Innecesario?Si.Desagradable?Pues mas bien no...A nadie le amarga un entrecot...:)
La reforma que ha hecho "El Jardin de la Leyenda" (Cta. de la Coruña, km. 12,300.) esta bastante currada.Las salitas, antes mucho mas clasicas, han pasado a ser muy coloristas.En la que nosotros estuvimos las paredes estaban repletas de relojes (parados, gracias a Dios, que estres si no...).Otra estaba decorada en plan popero, otra con dibujos...Lo que han mantenido mas o menos igual es la terraza acristalada que da al laguito.Vamos, que para mi ha estado bien el cambio.

Fotos de El Confidencial
Temiamos un poco por la variacion de precios, pero apenas los han cambiado.Entrantes entre los 6 y los 12 euros y principales en el entorno de los 15-20.Y que es lo que tomamos?A ver, tirando de memoria de entrantes tuvimos unos "angeles y pajaritos", extraño nombre que oculta unas verduritas fritas en juliana, al estilo andaluz, con chipirones igualmente fritos, unos canutillo de potente morcilla envueltos en pasta filo con compota de manzana y unas croquetas, muy aceptables.De segundos mitad pescados (tacos de bacalao y rape) y mitad carnes (magret de pato, brocheta de carnes rojas y para mi, un buen entrecot).Todo de buen nivel y en buenas cantidades.A los postres una fondue de chocolate blanco (un poco flojilla, ya que el chocolate blanco al derretirse es un poco emplasto), una tartita de manzana y un biscuit de avellanas con chocolate caliente.En general ya os digo que muy bien.Creo que volveremos a visitarlo con el buen tiempo a esa terracita.
Comentario:
FUNDAMENTO DE LA PAELLA
A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA
GASTRONOMIA VALENCIANA
(Made in Spain)
(Fragmentos)
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio, sin autorización escrita del autor Juan B. Viñals Cebriá. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.
Según podemos saber por medio de la documentada “Agencia Valenciana del Turisme”.-La gastronomía valenciana está basada históricamente en:- "Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimologías de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magrebí. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos párrafos metafóricos de la poesía arabito andalusí surgidos de la imaginación de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, además del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los hábitos alimenticios de estas tierras". Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que en la década de los años sesenta, con tanta paciencia me revelara mi tía Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica “recepta” (receta) de la paella de la Parreta.
***
La idea o FUNDAMENTO de la PAELLA VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alquería de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. Además proyecta encaminar para que este Fundamento sirva de guía y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y señora de la gastronomía valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a sí lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurrió con muchas de las recetas gastronómicas tradicionales, la paella surgió como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus señores, dueños de las acrisoladas alquerías consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones más significativas, cocinaban la "paella sense mànec", un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusión de significado, provocó para deshacer la ambigüedad, la lógica aparición del término "paella sense mánec". Fue en ese recipiente cóncavo donde germinó la deliciosa paella de la Parreta reina y señora de la gastronomía mediterránea.
***
Expuestos cuales son nuestros verdaderos propósitos, nos referiremos brevemente, aunque solo sea para dejar constancia del anacronismo que supone para el cocinero purista las llamadas paellas mixtas, al igual que las otras, las que son un amasijo de demencias de ingredientes propios de cocineros inexpertos. Las multitudinarias, donde por medio de cadenas y plataformas de hierro se preparan un sinfín de raciones de paella. Y las llamadas “populares” que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, prestigioso gastrónomo valenciano, siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy apropósito.- “Cocinar cualquier cosa no debe entenderse una expresión despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero –independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideuà ídem, un
A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA
GASTRONOMIA VALENCIANA
(Made in Spain)
(Fragmentos)
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio, sin autorización escrita del autor Juan B. Viñals Cebriá. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.
Según podemos saber por medio de la documentada “Agencia Valenciana del Turisme”.-La gastronomía valenciana está basada históricamente en:- "Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimologías de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magrebí. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos párrafos metafóricos de la poesía arabito andalusí surgidos de la imaginación de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, además del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los hábitos alimenticios de estas tierras". Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que en la década de los años sesenta, con tanta paciencia me revelara mi tía Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica “recepta” (receta) de la paella de la Parreta.
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La idea o FUNDAMENTO de la PAELLA VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alquería de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. Además proyecta encaminar para que este Fundamento sirva de guía y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y señora de la gastronomía valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a sí lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurrió con muchas de las recetas gastronómicas tradicionales, la paella surgió como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus señores, dueños de las acrisoladas alquerías consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones más significativas, cocinaban la "paella sense mànec", un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusión de significado, provocó para deshacer la ambigüedad, la lógica aparición del término "paella sense mánec". Fue en ese recipiente cóncavo donde germinó la deliciosa paella de la Parreta reina y señora de la gastronomía mediterránea.
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Expuestos cuales son nuestros verdaderos propósitos, nos referiremos brevemente, aunque solo sea para dejar constancia del anacronismo que supone para el cocinero purista las llamadas paellas mixtas, al igual que las otras, las que son un amasijo de demencias de ingredientes propios de cocineros inexpertos. Las multitudinarias, donde por medio de cadenas y plataformas de hierro se preparan un sinfín de raciones de paella. Y las llamadas “populares” que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, prestigioso gastrónomo valenciano, siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy apropósito.- “Cocinar cualquier cosa no debe entenderse una expresión despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero –independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideuà ídem, un






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