VUELVO, CREO
Este último mes he estado muy ausente, ya lo sé. No te creas que no me he acordado de ti, blog mío. ¿Que por qué no te he hecho caso? Pues mira, lo más fácil sería mentirte, inventándome cuatro excusas bien inventadas. Pero, no. La verdad por delante. He tenido una CRISIS. ¿Una crisis, te preguntarás? Pues sí, una crisis. Y no voy a dar más detalles. Cuando uno está en crisis, pues no está para nada. Está con su crisis, y ya con eso tiene bastante. Pero poco a poco vuelvo a mis cosas, y entre ellas, estás tú, tan callado, tan dócil y tan vacío. Prometo no abandonarte, de verdad.
Hoy me he acordado de ti y he hecho un esfuerzo, porque hoy 29 de septiembre, aparte de ser San Miguel, Gabriel y Rafael, hace 40 años que se publicó por primera vez una tira de MAFALDA, la gran MAFALDA.
Una niña de corta edad que nos da mil vueltas a la mayoría de los humanos. Una marciana que dice, y seguirá diciendo (estoy convencido), verdades como puños, golpeando nuestra conciencia con humor y atizándonos donde más nos duele, para que no nos durmamos en los laureles de la comodidad y la rutina. Mafalda se encarga de hacer una pedorreta continua a la intolerancia, la violencia, la crueldad y la falta de respeto hacia los demás. Mafalda, en fin, sigue siendo tristemente necesaria, porque el ser humano no ha avanzado nada en estos cuarenta años, si acaso hemos retrocedido.
Incluso su odiada sopa ahora es de sobre.
Hoy me he acordado de ti y he hecho un esfuerzo, porque hoy 29 de septiembre, aparte de ser San Miguel, Gabriel y Rafael, hace 40 años que se publicó por primera vez una tira de MAFALDA, la gran MAFALDA.
Una niña de corta edad que nos da mil vueltas a la mayoría de los humanos. Una marciana que dice, y seguirá diciendo (estoy convencido), verdades como puños, golpeando nuestra conciencia con humor y atizándonos donde más nos duele, para que no nos durmamos en los laureles de la comodidad y la rutina. Mafalda se encarga de hacer una pedorreta continua a la intolerancia, la violencia, la crueldad y la falta de respeto hacia los demás. Mafalda, en fin, sigue siendo tristemente necesaria, porque el ser humano no ha avanzado nada en estos cuarenta años, si acaso hemos retrocedido.
Incluso su odiada sopa ahora es de sobre.





