TU NOMBRE ME SABE A GLORIA
Me siento reivindicativo. Aunque me haya levantado a las 6:30 de la mañana, haya trabajado durante siete largas horas, tenga un ataque de alergía bestial (hoy el señor Kleenex está haciendo el agosto conmigo, desde "La casa de la pradera" no lloraba tanto), ... a pesar de todo esto, hoy estoy reivindicativo. No me pregunten por qué.
Pero claro, ahora tengo que encontrar la reivindicación en sí. El motivo, vamos. Pensando, pensando, he convenido conmigo mismo que hoy 15 de junio es un buen día para reivindicar la poesía de Gloria Fuertes. Toma del frasco, pensarán algunos; joder, pensarán otros tantos; qué cosas tiene, pensarán los demás.
No me importa. Quiero que el mundo sepa que Gloria Fuertes no sólo era una viejecita, con voz particular y corbatas desanudadas, que hacía poemas para los niños, del tipo "La oca loca" y "La gata chundarata". Que también, pero no sólo eso. Era una mujer valiente, comprometida, luchadora y muy profunda. Y con una gran virtud, a mi modo de ver: su poesía y sus reflexiones las entiende todo el mundo. Eso es básico. Parece un dato sin importancia, pero es fundamental. No se puede decir más con menos.
Empezamos a saber vivir
un poco antes de morir.
(¡Qué putada!)
La libertad no es tener un buen amo,
sino no tener ninguno.
Llegué a casa cansada
como si viniera de decir adiós a mañana.
Tengo miedo a morir sin haber
amado bastante.
La siniestra oficina
se humanizaba por las noches
se oía un leve teclado.
Las máquinas se escribían
- unas a las otras -
cartas de amor.
Libérate de la angustia
huyendo de la quema
sobre los lomos del humor.
Un barco atraca en un puerto.
Un terrorista atraca en un Banco.
Yo os atraco con una ternura de cañones recortados
para que me entreguéis vuestra atención.
Soy una de las mejores personas
que he conocido.
Estoy mejor desde que hice el recuento,
es menos lo que me falta que lo que tengo.
Aunque en los milagros no creas,
milagro es que suceda
lo que deseas.
Cuando dejé de amar
me puse a morir,
fue sólo breve hora,
pero,
¡Qué malita se puso servidora!
Ante las injusticias de la vida,
salto como la leche -hervida-.
Tenía o no tenía razón. Pues eso. Supongo que esta vena poética se me pasará en cuanto oiga las noticias esta noche antes de acostarme, o mañana en el atasco. Pero, ¡que me quiten lo bailao!
Pero claro, ahora tengo que encontrar la reivindicación en sí. El motivo, vamos. Pensando, pensando, he convenido conmigo mismo que hoy 15 de junio es un buen día para reivindicar la poesía de Gloria Fuertes. Toma del frasco, pensarán algunos; joder, pensarán otros tantos; qué cosas tiene, pensarán los demás.
No me importa. Quiero que el mundo sepa que Gloria Fuertes no sólo era una viejecita, con voz particular y corbatas desanudadas, que hacía poemas para los niños, del tipo "La oca loca" y "La gata chundarata". Que también, pero no sólo eso. Era una mujer valiente, comprometida, luchadora y muy profunda. Y con una gran virtud, a mi modo de ver: su poesía y sus reflexiones las entiende todo el mundo. Eso es básico. Parece un dato sin importancia, pero es fundamental. No se puede decir más con menos.
Empezamos a saber vivir
un poco antes de morir.
(¡Qué putada!)
La libertad no es tener un buen amo,
sino no tener ninguno.
Llegué a casa cansada
como si viniera de decir adiós a mañana.
Tengo miedo a morir sin haber
amado bastante.
La siniestra oficina
se humanizaba por las noches
se oía un leve teclado.
Las máquinas se escribían
- unas a las otras -
cartas de amor.
Libérate de la angustia
huyendo de la quema
sobre los lomos del humor.
Un barco atraca en un puerto.
Un terrorista atraca en un Banco.
Yo os atraco con una ternura de cañones recortados
para que me entreguéis vuestra atención.
Soy una de las mejores personas
que he conocido.
Estoy mejor desde que hice el recuento,
es menos lo que me falta que lo que tengo.
Aunque en los milagros no creas,
milagro es que suceda
lo que deseas.
Cuando dejé de amar
me puse a morir,
fue sólo breve hora,
pero,
¡Qué malita se puso servidora!
Ante las injusticias de la vida,
salto como la leche -hervida-.
Tenía o no tenía razón. Pues eso. Supongo que esta vena poética se me pasará en cuanto oiga las noticias esta noche antes de acostarme, o mañana en el atasco. Pero, ¡que me quiten lo bailao!
Comentario:
La del adiós a mañana es buenísima. Creo que resume muy bien la actitud que a veces tenemos ante la vida. Nos rendimos antes de empezar, estamos cansados antes de hacer nada. Al llegar a casa "cansados", hay que "descansar" para poder "cansarnos" otra vez al día siguiente.
Comentario:
"Triunfé con mi poesía,
pero no asistí a mi triunfo.
Si tengo algo mejor que hacer,
tampoco asistiré a mi entierro."
Espero que tu vena poetica perdure sobre las penurias cotidianas ;)
pero no asistí a mi triunfo.
Si tengo algo mejor que hacer,
tampoco asistiré a mi entierro."
Espero que tu vena poetica perdure sobre las penurias cotidianas ;)
Comentario:
Tu nombre me sabe a gloria, tu nombre me sabe a yerba, graciasporvenir.Gracias por escribir





