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HELLENIKÁ.RECURSOS DE GRIEGO ANTIGUO
Materiales y recursos de Griego para enseñanza secundaria. Experiencias didácticas.
Acerca de
Ricardo L. Rodríguez, profesor de Enseñanza Secundaria de Griego. Blog dedicado a mis alumnos/as y a las actividades académicas de las materias que imparto.


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LA MITOLOGÍA Y LAS ARTES: VÍDEOS PARA (CASI) TODOS LOS GUSTOS
En la primera de mis clases de este curso escolar, la del pasado jueves 20 de septiembre, presenté a mis, apróximadamente, 20 alumnos, la materia que voy a impartir: La Mitología y las Artes, optativa general de 2º. de Bachillerato. Repartí el temario, expliqué sus directrices y hablé también de lo que esperaba que el estudio y aprendizaje de esta materia supusiera para ellos (los/las alumnos/as). Expuse un ejemplo práctico de mito clásico y me centré, especialmente, en dar a conocer algunos materiales. Como también esta pandilla de filólogos desclasados y recalcitrantes debemos aprender ciertas cosas para conectar con los jóvenes e intentar traerlos al mundo de las humanidades clásicas, hablé del cómic, de rock duro y heavy rock, del vídeo, y, especialmente, de esa enciclopedia virtual y visual en la que se está conviritiendo Youtube.
De esa plataforma extraigo para mis alumnos algunos vídeo sobre mitología que me han parecido interesantes. Además, unos artículos más abajo, se encuentra el vídeo introductorio del juego para pc "Señor del Olimpo, Zeus", y el vídeo "Edipo con vegetales".

Parafraseando a Heródoto (I, 1, 1), historiador griego del s. V a. C., este es el resultado de la investigación (en Youtube) del profe Ricardo L. Rodríguez. Que los disfruten.

El dios Pan moviéndose en el interior de un templo griego:



El mito de Pandora, vídeo de animación con figuras de Lego



Zeus luchando con Kratos en el juego para pc "God of War"



Trailer del juego para pc "Age of mythology"



 
LA MITOLOGÍA Y LAS ARTES: EL SIMURGH Y ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL MITO.
Durante el presente curso escolar impartiré la materia "La Mitología y las Artes", que es una optativa general de 2º. de Bachillerato. Según mi criterio, el currículo de esta materia está muy mal planteado por la Administración Educativa. Pero no voy a entrar ni aqui ni ahora en razonar los argumentos de mi afirmación, pues no es el tema de este artículo. Me congratula impartir esta materia porque me dará una buena excusa para dar salida a diversos materiales que no deberían perderse "en los ignorados moldes del silencio", que diría mi buen amigo, el poeta onubense Pedro Mangas.
Empezaré, directamente, con las palabras que en la obra de Margarita Guerrero y Jorge Luis Borges, El libro de los seres imaginarios, se le dedican al Simurgh:

El Simurg es un pájaro inmortal que anida en las ramas del Árbol de la Ciencia; Burton lo equipara con el águila escandinava que, según la Edda Menor, tiene conocimiento de muchas cosas y anida en las ramas del Árbol Cósmico, que se llama Yggdrasill.
El Thalaba (1801) de Southey y la Tentación de San Antonio (1874) de Flaubert hablan del Simorg Anka; Flaubert lo rebaja a servidor de la reina Belkis y los describe como un pájaro de plumaje anaranjado y metálico, de cabecita humana, provisto de cuatro alas, de garras de buitre y de una inmensa cola de pavo real. En la fuentes originales el Simurg es más importante. Firdusi, en el Libro de reyes, que recopila y versifica antiguas leyende del Irán, lo hace padre adoptivo de Zal, padre del héroe del poema; Farid al-Din Attar, en el siglo XIII lo eleva a símbolo o imagen de la divinidad. Esto sucede en el Mantiq al-Tayr (Coloquio de los Pájaros). El argumento de esta alegoría, que integran unos cuatro mil quinientos dísticos, es curioso. El remoto rey de los pájaros, el Simurg, deja caer en el centro de China una plum espléndida; los pájaros deciden buscarlo, hartos de su presente anarquía. Saben que el nombre de su rey quiere decir “Treinta Pájaros”, saben que su alcázar está en el Kaf, la montaña o cordillera circular que rodea la tierra. Al principio, algunos pájaros se acobardan: el ruiseñor alega su amor por la rosa; el loro la belleza que es la razón de que viva enjaulado; la perdiz no puede prescindir de las sierras; ni la garza de los pantanos; ni la lechuza de las ruinas. Acometen al fin la desesperada aventura; superan siete valles o mares, el nombre del penúltimo es Vértigo, el último se llama Aniquilación. Muchos peregrinos desertan; otros mueren en la travesía. Treinta, purificados por sus trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos ellos.
El cosmógrafo Al-Qazwiní, en sus Maravillas de la creación, afirma que el Simorg Anka vive mil setecientos años y que, cuando el hijo ha crecido, el padre enciende una pira y se quema. “Esto, observa Lane, recuerda a leyenda del Fénix”.
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Así pues, la leyenda de el Simurgh nos viene de Oriente Medio, de Irán, al igual que las más importantes representaciones artísticas del mismo.





La imagen primera es un plato de oro y plata persa sasánida que representa al Simurgh con cabeza de león, patas de águila, cuerpo y cola de dragón y grandes alas. Es del s. VII.
La segunda imagen mantiene el mismo estilo iconográfico que la primera. Se trata de un relieve de estuco de alguna construcción del s. VII-VIII.
La última imagen es una miniatura del s. XIV, que representa al héroe Isfandiyar en lucha con el Simurgh. Aquí aparece ya como un gran ave.

La leyenda del Simurgh aparece citada en la novela de Kenize Mourad De parte de la princesa muerta (Barcelona, Tusquets, 1994). Últimamente, también nos encontramos al ave divina hasta en el vídeo juego Final Fantasy XI y creo que en alguno que otro más, no estoy muy seguro.

Me interesa, especialmente la simbología poética de la leyenda del Simurgh recogida en el Coloquio de los Pájaros. Porque la leyenda, el mito, también puede poseer una dimensión personal, cuando alguien lo adopta y le da su propio sentido acorde a sus circunstancias. Para mí, el Simurgh, el ave inmortal, representa El Bien, La Justicia y El Amor. Creo que es lo que los pájaros, encabezados por la abubilla como guía, buscaban cuando se propusieron llegar hasta el Simurgh, su rey. El camino es un viaje interior a través de la voluntad, del valor, del coraje y del ánsia de conseguir aquello que se desea fervientemente. La prueba deja al final solamente a 30 pájaros supervivientes que han resistido con valentía todos los pasos de los siete valles. Sólo ellos pueden contemplarse a ellos mismos, que son uno y todos con su rey. Parafraseando a Esopo, la fábula mostraría que lo que se busca se halla, si bien debemos estar dispuestos a luchar por lo que deseamos y a avanzar por el camino sin miedos y sin dudas. Tras los siete valles se encuentra el objeto de nuestros deseos más profundos.

No me resisto a mencionar que, desde que conozco la leyenda del Simurgh, le he encontrado algunas semejanzas curiosas con la comedia de Aristófanes Las Aves (414 a. C.), cuyo argumento es el siguiente: dos ciudadanos atenienses, cansados del ambiente socio-político de la ciudad y con el fin de encontrar la paz y la tranquilidad lejos de Atenas, resuelven fundar una ciudad de pájaros en el cielo, con los pájaros, y convertidos ellos mismos en pájaros. En ella reinarán el orden, el bien y la justicia. A partir de aquí se inicia un viaje, cómico desde luego, en pos de la fundacion de la utópica ciudad "Cucópolis de las Nubes", que viene a ser como el Kaf persa.

De Farid al-Din Attar, me gusta la frase:

"Quédate ante la puerta si quieres que te la abran. No dejes el camino si quieres que te guíen. Nada está nunca cerrado sino a tus propios ojos."

Y de su obra El Coloquio de los Pájaros, me quedo con las siguientes:

"Los pájaros dijeron a la abubilla: `¿nos pides que abandonemos nuestra vida tranquila para abordar ese camino?´
La abubilla, en su calidad de guía respondió: `Aquél que ama no piensa en su propia vida...´
"Avanza sin temor en este camino...No titubees, retira tus manos de la infancia; ten más bien por esta empresa el ardor de los valientes."

Y para terminar, me gustaría dejar, como reflexión, un refrán ateniense que dice así:

"Quien, queriendo ir de un lugar a otro, sin cesar de dar vueltas, no sabe a dónde va, ¿no debemos concluir que carece de Norte?".