Blogs.ya.com Quitar publicidad
Gritos desde la inopia
...nunca llevo el corazón encima por si me lo quitan...
Acerca de
Vivo, sufro y repito los mismos errores que siempre he cometido.
Sindicación
 
EL GRAN ERROR
He cometido una barbaridad.
He hecho daño a alguien, que aunque no conocía personalmente, tuve la oportunidad de conocer en unas cuantas horas de conversación de messenger. "Le engañé". Le dije ser alguien que no soy. Él me creyó sin reparos. Acabábamos los días y los empezábamos hablando por el messenger. Hablábamos de nuestras vidas, nuestras ilusiones, nuestras decepciones, nuestro trabajo, nuestras metas, sueños... claro que las mías eran la mitad falsas.... pero él me contaba toda la verdad. Se abrió a una completa desconocida, y se abrió tanto que al confersarle que "yo" no era la persona que él pensaba, se desangró. Él es buena persona y yo pues... NO. NO ME SIENTO ORGULLOSA DE MÍ.

Con todo lo vivido el año anterior, sólo me faltaba ponerme al nivel "del otro", de esa persona que tanto daño me ha hecho. Al final será que soy igual a él.

Nunca he sido un gran ejemplo en nada, o al menos nunca me he sentido así. Y ahora tengo un motivo más para no serlo. A todo el mundo le gustaría describirse a sí mismo como una persona honesta, sincera, divertida, respetuosa, agradable, sin intención de herir a nadie, racional, etc... resulta que yo, en el fondo, no soy así. Resulta que soy una hipócrita, una egoísta, una cabrona, una mentirosa, una falsa, una irresponsable, una mimada, y mil y un adjetivos más que se me ocurren pero que no caben en esta entrada. Mis amigos no conocen esta cara interior que tengo. Cuando estoy con ellos, procuro ser estar siempre espléndida aunque en realidad esté llorando piel adentro.

No es excusa para nada decir que en el momento que hice daño a esta persona yo arrastraba todo lo malo escrito ya en entradas anteriores. Todo lo malo no lo digería, sinó que lo acumulaba, y ahora ya no tengo un buen fondo, sólo tengo porquería. No echo la culpa a los que han estado involucrados de alguna manera en mi estado psicológico actual. La culpa es mía. No he sabido tirar hacia delante con todo, no he sabido resolver mis problemas de una forma madura. No he sabido espabilarme.

Hace tiempo ya que no doy pasos hacia delante... creo que me dedico a dar pasos laterales.

Creo que habrán consecuencias del daño causado a este chico. Mis remordimientos fueron más fuertes que mi "falsedad" y me quité la careta del anonimato. Ahora él sabe quién soy y mi aspecto. Si me tiene que pasar algo, será sin duda, merecido. Mi dualidad me conduce hacia el final de todo.



 
Apariciones y desapariciones varias...
Eres increíble de lo malo que eres.

A principios de esta semana te disculpaste por haberme contestado mal la última vez que hablamos (véase tema "disappear"). Me pediste perdón, es decir, en tu línea. Como siempre pasa cada vez que se abre una ventana entre nosotros. Y curiosamente, siempre soy yo la que tiene que disculpar...

Y entonces, me soltaste una, que yo no sé cómo no traspasé la pantalla del ordenador para aparecer en tu habitación y comerte crudo:
Frase 1: "pues controla lo q escribas pq puede doler"
Ole tus cojones y tus huevos chaval. Es decir, tú me dices a mí, TÚ ME DICES A MÍ, que controle YO lo que escriba porque PUEDE DOLER (?) Porque claro, tú no haces daño cuando me mientes cada x días...

Frase 2: "pues hasta q no tengas un motivo q te lo demuestre ...." Y esta frase viene a que te dije que me habías dicho tantas cosas que no eran ciertas que a día de hoy ya no me fiaba... Y tú, miserable, me dices que cuando tenga motivos para no fiarme entonces bien... Pa flipar.

Frase 3: "mañana te envio un correo y te digo q dia me va bien quedar" No hace falta decir que ese mañana no ha llegado, ni el correo tampoco.

Ya no grito desde la inopia.

 
"... me cansas con el tema disappear"
Reapareciste otra vez el día 20... y a día de hoy ya te has ido otra vez.
Y como siempre... ¿lo repito? pues que sí que quieres quedar conmigo para charlar, que si he tenido sexo este fin de semana, que si he pensado en ti, etc...

Entonces me clavaste uno de esos puñales que sólo tú guardas en el bolsillo y que sacas conmigo cuando te sigo demasiado la corriente. Me dijiste que te cansaba!!!!!! Me pareció tan fuerte eso... incluso noté como me ponía roja!! Ni siquiera te contesté (todo esto, evidentemente, mediante messenger, porque contigo es imposible cualquier otro medio de comunicación). Me hiciste sentir fatal. Aluciné pensando que yo te cansaba!! ¿Y tú tio? ¿Te has parado a pensar lo que me haces tú a mí?

 
¡Y vuelves a desaparecer!
Y otra vez te vas. Te he puesto un apodo "el calentador bimensual", porque desde que te tengo en el messenger, apareces cada dos meses, me calientas, y luego desapareces....

Eres de lo más cobarde. No entiendo cómo puedo estar interesada en alguien como tú. El domingo de hace dos semanas, estuvimos 2 horas hablando por messenger de la atracción que sentíamos el uno con el otro. Y fin. Nada más. Me propusiste quedar un día de la semana que viene para aclarar por fin las cosas. Fin de la historia. Nada más. Bueno, sí! tengo la sensación de que me evitas. Supongo que no eres lo suficientemente hombre (aunque esto ya no es cuestión de sexo, sinó de ser persona o no) para enfrentarte a lo que me dijiste. Y optas por lo más fácil y cobarde: el vacío, el null.

ERES LO MÁS COBARDE E INMADURO QUE HE VISTO EN MI VIDA, AUNQUE NO MERECE LA PENA NI DECÍRTELO. TE DA IGUAL.

Pues ala, escóndete en tu pantalla de ordenador, no te enfrentes a mirarme a los ojos, quédate ahí con tu cobardía. No vales nada.

 
Y otra vez vuelves...
Has vuelto. Por segunda vez desde que empecé este blog. Y es que haciendo números, ya tocaba... Hacía unos 3 meses que no dabas señales de vida y fíjate que el domingo 28 volviste. Me abriste una ventana, como siempre, y me dijiste lo de siempre, que yo era guapa, que te sentías atraído por mí, me pedías perdón por todo, que si quedábamos,... 2 horas de conversación.

Y yo, como siempre, te di coba. Te contestaba a tus preguntas y hacía de nuevas. Mal por mi parte. Sé que hoy ya no vas a estar si te digo "Hola". Sé que la conversación mantenida sólo ha sido para subir tu ego, para sentirte más hombre, para sentirte deseado...

Tienes suerte porque yo soy tonta y débil. Y sabes que yo siempre estaré ahí para alimentar ese ego que disminuye a los 2 o 3 meses. Soy esa fuerza que hace aumentarlo. Soy tonta, SÍ. Soy estúpida, SÍ. Pero no puedo evitarlo.

Ni siquiera me pregunto si vas a decirme algo en un par o tres de días. Sé que no. Sería inútil que yo fuese la que iniciara una conversación. Tú ya no estás. Te fuiste ayer al apretar al botón desconectar.

Hasta diciembre no toca