logotipo

img_google
Gritos desde la inopia
...nunca llevo el corazón encima por si me lo quitan...
Acerca de
Hasta hace poco vivía, sufría y repetía los mismos errores que siempre había cometido. Ahora estoy aprendiendo.
Sindicación
 
¿Por qué tú?
Me encantaste casi desde el primer momento en que te vi. Vi un chico normal, sencillo, muy muy tímido... pero antes de ver eso me atrapon tus ojos, grandes, enormes, marrones y miedosos ( ya sabes cuáles eran las circunstancias en las que nos vimos la primera vez).

A partir de ese día del año 2004 empezaste a gustarme, para luego, poco a poco, empezar a engendrar ese gusanito (algunos engendran mariposas) llamado "cosquilleo". Eras una pasada. Eras un bombón. Tenía tantas ganas de abrazarte, de besarte, de mimarte... Tú, evidentemente, no tenías ni idea de todo lo que despertabas en mí, yo lo disimulaba muy bien y procuraba de que nadie se diera cuenta. Hice de todo para poder acercarme a ti y lo conseguí. Con mucha paciencia, con excusas (muy buenas la verdad) conseguí hacerte ver que yo existía y que estaba "cerquita".

Ya sabes que a medida que pasaba el tiempo había más complicidad entre nosotros... y más... y más... hasta que un buen día viste que ya estaba lo suficientemente convencida de que eras un ángel y me enseñaste tu cara. No me di cuenta de lo que eras realmente hasta que comprobé como tus puñaladas no eran de broma, eran fuertes, firmes, y que iban directo donde más dolían. Empezaste un juego sin hacérmelo saber. Empezaste a venir... a irte... a venir... a irte... Siempre venías con bonitas palabras, y te ibas sin más. A veces con palabras hirientes, otras con indiferencia a mis reclamos.

Y fue así como me fuiste haciendo pequeña, hasta ser lo que soy ahora. Nunca entenderé el por qué... y digo "entenderé" en primera persona porque sé que es algo que tendré que hacer sola, ya que tus explicaciones no me las creo ni tampoco estoy dispuesta a escucharlas . Me mentiste tantas veces como quisiste, y ahora ya no te lo permito.

Estás fuera de mi vida, te eliminé del todo el 25 de abril, justo cuando empecé este blog... el día después de que me dejaras con la palabra en la boca.

"This is the last time"



 
Altibajos, sobre todo bajos...
Todo empieza por querer demasiado, por ilusionarte tanto, por entregarte tanto y por ser tan tonta.

Hace años que creí encontrar a esa persona con la que sabía que podría compartir toda mi vida y ser feliz. No era ni mucho menos guapo, ni tenía un cuerpo de escándalo ni tenía especial éxito con las mujeres ni nada de eso... simplemente BRILLABA. Cada vez que le veía y hablaba con él, flotaba durante varios días. Casi no podía ni comer ni dormir. El corazón me palpitaba con fuerza y no podía apartarle ni un minuto de mi cabeza. Y lo mejor era cuando él venía a buscarme... Es la felicidad más absoluta que jamás he sentido. Él es, sin duda, la persona a la que más he querido, la que más feliz me ha hecho, la que más me ha importado... y por la que más he llorado.

Durante mucho tiempo él fue dueño de mis ilusiones, de mis sueños, de mi corazoncito.... hasta que empecé a conocerle de verdad. Y empecé el año pasado. Cuesta mucho aceptar que en el mundo hay gente mala, gente que quiere hacer daño, gente que disfruta así y que hay posibilidades de que nos enamoremos de ellos. Aceptamos sin problemas que hay personas egoístas, personas buenas, personas estúpidas, etc... Pero abramos los ojos, HAY GENTE A LA QUE HACER DAÑO LES LLENA. Yo me enamoré totalmente y sin reservas de una persona así. Un persona que era consciente y sabía que me hacía daño, pero como disfrutaba jugando conmigo, volvía una y otra vez a mí para dañarme e irse. He acabado destrozada eso está claro... pero llegados a este punto ¿quién tiene la culpa del destrozo, él o yo? Me cuesta la vida escribir esto pero... creo que yo tengo gran culpa de todo esto. ¿Acaso no lo vi? ¿Acaso no sabía que sus palabras eran mentira? Hay un dicho por ahí que dice "La primera vez que me engañes, la culpa será tuya, la segunda, será mía." Y digamos que él me encandiló con sus mentiras más de una, de dos... y hasta cinco veces.

Me convertí en un trapo para él, al que "hoy cojo y mañana tiro, y si puedo piso". Al que "hoy te digo que eres guapa, que me haría ilusión verte, que se puede hablar contigo... y mañana ni me acuerdo de ti". Al que "hoy te digo si quieres quedar el sábado... y mañana ni te contesto a las llamadas, ni a los sms". Al que "hoy te digo que siento mucho hacerte daño, que no era mi intención, y que si aún estás dispuesta podemos intentarlo.. y mañana tampoco contesta ni llamadas, ni sms, ni mensajes en el messenger "... En fin...

Sentir que la persona a la que adoras te ignora, te desprecia, no te valora y a la cual, le importa muy poco lo que sientes... te pinta de negro el alma.

"Baby don't cry"
Etiquetas: