Desde la tierra
No sé si os ocurre igual, pero a medida que pasan los años (tengo 28), la intensidad con la que vives un romance es menor. ¿Es normal?
No sé, tal vez sea porque ya no me fio, porque no quiero entregar tanto o porque hace demasiado tiempo que estoy sola y me he vuelto "muy mía", el caso es que ya no siento lo que sentía a los 22 o 23. Ilusión hay, pero está contenida. Eso me está pasando con el que hoy está a mi lado, y no sé si es porque no me acaba de encajar bien en lo que busco, o que simplemente estoy madurando... o incluso porque es demasiado pronto para lanzarse a la piscina y saber si es ÉL o no.
Recuerdo mis amoríos de hace años... ¡Cuánto amor! ¡Cuánto sufrimiento cuando veía que no me contestaban un sms, o no me decían nada por messenger! El tipejo del que ya he hablado varias veces aquí me hacía flotar, me hacía temblar... pero el que hoy está a mi lado NO, eso sí, me da mucha serenidad, seguridad, estabilidad, y no está cargado de tonterías como el anterior. Llevamos pocas citas... ya veremos como sale la cosa.
El que hoy está a mi lado tiene un handicap. Sólo uno. Es mayor que yo. Bastante más mayor que yo, aunque no aparenta ni de lejos la edad que tiene. Ni en cuerpo ni el alma.
Ya no soy un número impar.

No sé, tal vez sea porque ya no me fio, porque no quiero entregar tanto o porque hace demasiado tiempo que estoy sola y me he vuelto "muy mía", el caso es que ya no siento lo que sentía a los 22 o 23. Ilusión hay, pero está contenida. Eso me está pasando con el que hoy está a mi lado, y no sé si es porque no me acaba de encajar bien en lo que busco, o que simplemente estoy madurando... o incluso porque es demasiado pronto para lanzarse a la piscina y saber si es ÉL o no.
Recuerdo mis amoríos de hace años... ¡Cuánto amor! ¡Cuánto sufrimiento cuando veía que no me contestaban un sms, o no me decían nada por messenger! El tipejo del que ya he hablado varias veces aquí me hacía flotar, me hacía temblar... pero el que hoy está a mi lado NO, eso sí, me da mucha serenidad, seguridad, estabilidad, y no está cargado de tonterías como el anterior. Llevamos pocas citas... ya veremos como sale la cosa.
El que hoy está a mi lado tiene un handicap. Sólo uno. Es mayor que yo. Bastante más mayor que yo, aunque no aparenta ni de lejos la edad que tiene. Ni en cuerpo ni el alma.
Ya no soy un número impar.






