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G u a y o t a
Por el independentismo libertario para Canarias
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Somos anarcoindependentistas. Somos libertarios que intervenimos en la lucha de liberación nacional de Canarias. Como libertarios, somos independentistas. Somos independentistas libertarios. Somos independentistas que no queremos otro Estado y la continuación del capitalismo para Canarias. Como independentistas, somos antiestatistas y anticapitalistas.
Sindicación
 
Secundino Delgado y el anarquismo


A los cuatro días del fallecimiento de Secundino Delgado (1867-1912) —el llamado “prócer del nacionalismo canario”—, El Diario de La Palma insertaba un emocionado artículo dedicado a su figura, firmado por Luis F. Gómez Wangüemert, que, entre otras cosas, decía:

"Para conocer sus ideas políticas y sociales basta decir que fue siempre asiduo lector de Ibsen, Tolstoi, Max Nordau, Zolá, Eliseo Reclús, Juan Mort, Juan Grave, Bacounine y Kropotkine" (1).

Entre las lecturas preferidas de Secundino, de los nueve escritores señalados, encontramos a seis libertarios: al anarco-cristiano Tolstoi; al geógrafo anarquista Eliseo Reclus; al activista John Most; al discípulo de Bakunin Juan Grave y, posiblemente, a los dos más conocidos teóricos del anarquismo: Bakunin y Kropotkin.

El mismo Secundino Delgado, en sus memorias editadas en México en 1904, bajo el pseudónimo del poeta palmero Antonio Rodríguez López, referencia a la mítica Luisa Michel (La Virgen Roja, como la definió uno de sus biógrafos) y también a Bakunin. Así, tras lanzar sus polémicas palabras "Habrá quien me calumnie llamándome anti-español, y mentiría. Yo tengo a orgullo mis dos apellidos y mi pura sangre española", continúa diciendo:

"…pero el gérmen de la libertad incubó en mi organismo, y antes que nacionalista soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste. A la tiranía de España debo mi iniciación en las cárceles y en el martirio. Ya nada temo. Todo por y para la libertad de los pueblos y de los hombres.
Como Backunine, que al mismo tiempo que predicaba la gran revolución política económica social, no abandonaba las regiones conquistadas y sometidas a potencias extrañas. Polonia por ejemplo, fue su virgen prisionera.
Seré un revolucionario, pero nunca un sectario. Las palabras también esclavizan, aunque sean: república, socialismo, anarquía... No; soy un revolucionario, un rebelde. Nada más"
(2).

Cuando Secundino ingresa en la Prisión Modelo de Madrid por capricho del general Weyler, bajo la falsa acusación de ejercer el terrorismo en Cuba, es un momento en que estrecha más lazos con el anarquismo y es objeto de su solidaridad. Gracias a su compañero de celda —el médico anarquista Pedro Vallina—, el célebre anarquista gaditano Salvochea se interesa por él, lo visita en la cárcel y da a conocer su situación (3) . Así es como el canario Nicolás Estévanez, que ciertamente también estaba "contaminado" por el anarquismo, intercede por él. Así también logra publicar en La Revista Blanca, dirigida por la pareja anarquista Soledad Gustavo y Federico Urales, dos de los varios cuentos que escribe (4) y le ayudan a soportar el cruento tiempo de presidio en el que en varias ocasiones intentó quitarse la vida. A la pareja Gustavo-Urales visitará cuando sale de la cárcel y ésta le dará el dinero con el que logra subsistir inicialmente. En ¡Vacaguaré...! (Vía-Crucis), Secundino Delgado señaló: "He observado que la fe, en ideales, sólo la poseen en España los anarquistas. Los demás obran como comediantes" (5) .

Pero la relación de Secundino Delgado con el anarquismo es extensa y continuada. La primera noticia que poseemos de ella acontece en Tampa (Florida, USA), cuando, integrado en un grupo anarquista, colabora en la revista El Esclavo, seguirá con su etapa en Tenerife en contacto con la Asociación Obrera de Canarias (con mayoritaria presencia libertaria) y, aun después de su muerte, su figura retorna varias décadas más tarde con algún rescatado artículo que publica En Marcha, el periódico cenetista canario, durante la etapa de la II República, según ha publicado el historiador R. García Luis.

De la primera relación de Secundino con el anarquismo, desarrollada en el Estado de Florida, con el que se identifica e integra plenamente en este movimiento, la bibliografía aportada hasta el momento nos presentaba una falsa e interesada imagen en la que Secundino era fundador y director de El Esclavo y que la labor principal de esta publicación era apoyar sin condiciones la propuesta de Martí para el establecimiento de un Estado cubano. Con el texto que hurtamos de los altares del saber, ofreciéndolo en una edición popular, se arroja luz sobre esta etapa secundinista. Así se aclara que ni Secundino Delgado fue director de El Esclavo, ni esta publicación era martiana. El Esclavo fue una publicación defensora de los obreros, anarquista, que no admitía componendas con los burgueses y cuya propuesta sobre el proceso de liberación nacional cubano es asimilable a los postulados presentes del anarcoindependentismo:

«Somos anarquistas, y por lo tanto, revolucionarios, y si queremos mantener nuestro prestigio entre las masas, si queremos que nos oigan y den crédito a nuestras palabras, tenemos que luchar a su lado en las primeras filas en todo movimiento de protesta, en todo movimiento revolucionario y reivindicador que efectúe. Destruyamos, pues, al tirano gobierno español, pero no pongamos otro en su lugar que nos va a suceder igual; tomemos posesión de toda la riqueza y organicémonos bajo la base de la libertad y de la igualdad y seremos relativamente felices, sin burgueses ni proletarios, sin amos ni esclavos, pues todos seremos libres productores».

Descubrimos con este texto un Secundino anarquista, pero sensible al proceso de liberación nacional cubano, que asume la definición de Bakunin de “el Estado no es la patria”. Como ya hemos mencionado, el anarquismo seguirá inspirando a Secundino el resto de sus días, aunque no siempre fue fiel a sus postulados. Todavía quedan zonas de sombra en el conocimiento del pensamiento y la acción de Secundino Delgado y deseamos la aparición de los documentos, y los estudios sobre ellos, que nos aporten una imagen más certera y una comprensión no sesgada de los procesos vividos en el desarrollo de sus propuestas para Canarias.

Lejos de cualquier dogmatismo y manipulaciones interesadas, se hace necesaria una revisión de la figura de Secundino Delgado a ojos libertarios. Una revisión de su trayectoria política, de sus escritos, de sus pensamiento... Sin pretender reivindicarlo como un libertario durante toda su vida, no cabe duda que el pensamiento anarquista tuvo —en unos momentos en que era hegemónico en el movimiento obrero cubano, español y canario— un espacio importante en el suyo, tal como se refleja en su trayectoria, en sus escritos, tal como él mismo reconocía. Todo ello, qué duda cabe, producto de ese continuado y estrecho contacto y de un espíritu humanista, abierto y antisectario. Alguien que, influenciado por Bakunin, proclamaba "antes que nacionalista soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste". Todo eso nos puede ayudar en el presente a rediseñar un camino para la liberación nacional y social del Archipiélago Canario.


El pirácrata


Notas :

(1) SUÁREZ ROSALES, M. (1980): Secundino Delgado. Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria. Cándido Hernández, editor. P.137.

(2) DELGADO, S. (1980): ¡Vacaguaré...! (Vía-Crucis). Edición facsímil con introducción de O. Brito y J. Hernández. Cándido Hernández, editor. P. 142.

(3) "¡Cuánto admiro y quiero a este venerable anciano!" (Opus cit., p. 93).

"El favor de que se me sacase de la celda, se lo debo a Salvochea. El influyó con un republicano, primer oficial, llamado Moya, y, á riesgo de perder su destino, me mandó a talleres." (Opus cit., p. 107).

“El primer hombre que tuvo audacia suficiente para despreciar las amenazas de Millán Astray, fué Fermín Salvochea.
Siempre que pudo me visitó, animándome con sus consejos y trayéndome en sus propias manos huevos, pan blanco y queso.
Hizo todo lo posible por arrancarme de aquella casa inquisitorial. Le escribió a Bacardí, a Estrada Palma, a Nicolás Estévanez, a Luis Bonafoux, y hasta habló con Canalejas, ministro entonces de la nación."
(Opus cit., p. 92).

(4) DELGADO, S. (1985): El mejor de los mundos y otros relatos. C.C.P.P.

(5) DELGADO, S. (1980), p. 144.



Texto introductorio a la edición pirata, realizada en 2000, de Secundino Delgado y la emancipación cubana, de Manuel de Paz Sánchez. El texto de Manuel de Paz ya se encuentra disponible en Internet.



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