<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/rss20.xml"><title><![CDATA[G     u     a     y     o     t     a]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Por el independentismo libertario para Canarias]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/guayota/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_11.htm"><title><![CDATA[SECUNDINO DELGADO,  COMPAÑERO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Cartel_Secundino_Delgadopq.jpg" alt="" border="0" width="235" height="337"/><br/><br/>Secundino Delgado Rodríguez (1867-1912) es conocido por ser invocado por distintas formaciones políticas canarias que van desde Coalición Canaria al independentismo. La mitificación de Secundino comenzó durante el período de la transición de la dictadura franquista a la democracia de sus herederos, paralelo al actuar del MPAIAC y su estrategia de propaganda armada. Uno de los miembros del MPAIAC, Manuel Suárez Rosales, fue autor del primer libro con la biografía de Secundino, cuyo título apunta bien las intenciones que, con su publicación, se perseguía: <i>Secundino Delgado. Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria </i>(Cándido Hernández, editor, 1980). Era preciso, en aquellos momentos, dotarse de alguna figura mítica, de algún padre de la patria, a modo de un autóctono Sabino Arana, Blas Infante o Martí… A partir de entonces, Secundino Delgado ha sido utilizado a conveniencia de los fines políticos de quién lo citara, atribuyéndole también cuestiones en las que en modo alguno participó. Sirva como ejemplo la denominación de “bandera secundinista” a la que en 1909 se izó en el Ateneo de La Laguna (la de fondo azul con estrellas blancas dispuestas como las islas en el mapa), mientras Secundino se encontraba fuera de Canarias, o la atribución de fundador del Partido Nacionalista Canario en 1924, cuando hacía ya 12 años que había fallecido… <br/><br/>De Secundino Delgado, aún hoy después de la aparición de nuevas obras, seguimos teniendo de su vida zonas de sombra o penumbra. Miguel Iñiguez lo rescata en su <i>Esbozo de una enciclopedia histórica del anarquismo español</i> (FAL, 2001), dedicándole unas líneas. Los independentistas libertarios (Ver el “Libro Negro”: <i>Canarias: Independencia y Autogestión</i>, Ediciones Guanilas, 2005) lo han señalado como un libertario que tenía en cuenta a las patrias oprimidas, particularmente Cuba y Canarias. Raquel Pérez Brito, historiadora anarcosindicalista canaria, también lo cita como anarquista (entrevista en www.fuerteventuradigital.com: <a target="_blank" href="http://www.fuerteventuradigital.com/noticias/Reportajes/2005/11/18/210321.asp"></a>).<br/><br/>¿Nacionalista? ¿Libertario? ¿Quién fue verdaderamente Secundino Delgado? En la última monografía publicada sobre Secundino (<i>Secundino Delgado en Venezuela. El Guanche inédito</i>, CCPC, 2003), Manuel Hernández nos lo retrata como un inquieto anarquista que interviene, como así lo hacían los comunistas libertarios, en los procesos de emancipación nacional como inicio de una plena liberación social. No es la única ni principal aportación de Hernández, pues lo más significativo es desenterrar de los archivos los últimos números de <i>El Guanche</i>, deliberadamente obviados en una anterior edición, ya agotada, a cargo de Manuel Suárez Rosales (<i>El Guanche. 1ª época</i>. Ecotopía Ediciones, 1981). Si atendemos a las propias palabras de Secundino Delgado en su autobiografía (<i>¡Vacaguaré…! (Vía-Crucis)</i>, Cándido Hernández, editor, 1980)  las cosas parecen estar claras:<br/><br/><b><i>“Antes que nacionalista, soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste. (…) Todo por y para la libertad de los pueblos y de los hombres. Como Bakunin, que al mismo tiempo que predicaba la gran revolución política-económica-social, no abandonaba las regiones conquistadas y sometidas a potencias extrañas”.</i></b><br/><br/>Cuando muere, su amigo Luis F. Gómez Wangüemert le dedica un artículo en el que dice:<br/><br/><i>“Para conocer sus ideas políticas y sociales, basta decir que fue siempre asiduo lector de Ibsen, <b>Tolstoi</b>, Max Nordau, Zolá, <b>Eliseo Reclus, Juan Most, Juan Grave, Bakunin y Kropotkin</b>”. [Las negritas en los autores libertarios son nuestras].</i><br/><br/>Este impenitente lector de escritores anarquistas tendrá en  <i>El Esclavo</i> la primera publicación en la que participa, junto a emigrados cubanos, en Tampa (Florida, USA) y cuyo contenido era netamente obrerista y anarquista, a decir de Federica Montseny (<i>Breve historia del Movimiento Anarquista en Estados Unidos de América del Norte</i>. Cultura Obrera, s.f.) y del historiador canario Manuel de Paz Sánchez (<i>Secundino Delgado y la emancipación cubana</i>. El Pirácrata, 2001). <i>El Esclavo</i>, ante el proceso por la independencia de Cuba, señaló claramente cuál era su posición: <br/><br/><i>“<b>Destruyamos, pues, al tirano gobierno español, pero no pongamos otro en su lugar que nos va suceder igual</b>; tomemos posesión de toda la riqueza y organicémonos bajo la base de la libertad y de la igualdad y seremos relativamente felices, sin burgueses ni proletarios, sin amos ni esclavos, pues todos seremos libres productores”.</i><br/><br/>Igual que hicieran otros anarquistas, ya en el interior de Cuba —isla a la que Secundino había emigrado siendo muy joven, huyendo de la miseria en la que el pueblo vivía en Canarias tras finalizar el ciclo económico de la cochinilla y posiblemente también para eludir el servicio militar— se implica en la lucha contra la ocupación española de la isla caribeña, tras regresar de EE.UU. En 1896 fue despedido de una empresa de guaguas, en la que trabajaba como herrero, al descubrir que Secundino tenía un pujavante (una especie de espátula alargada y plana para rebajar el casco de la caballería y poder asentar correctamente la herradura) en el que tenía el lema <i>“Mueran los burgueses, viva la anarquía”</i>. Tras una breve estancia en Canarias junto a su familia (se había casado en Nueva York con una norteamericana, con quien tuvo dos hijos), se estableció posteriormente en Venezuela, lugar en el que había ya una notable colonia de emigrados canarios. Allí, junto a Brito Lorenzo y Guerra Zerpa, funda <i>El Guanche</i>, primera publicación que defiende la independencia de Canarias de España. A diferencia de <i>El Esclavo</i>, <i>El Guanche</i> apuesta por el interclasismo, aunque Secundino Delgado sigue rezumando obrerismo libertario en sus escritos. Así, en su segundo número, bajo el título de “El Ideal”, entre otras cosas se expresa:<br/><br/><br/><i>“Y tú, pueblo trabajador, que, desde que naciste, gravaron los pícaros en tu frente tu deber, habiéndose guardado en sus faldones el derecho que te corresponde, organízate, forma círculos de artesanos, ponte en relación con los proletarios de todas partes, instrúyete robando algunas horas al descanso y después que sepas cuál es tu derecho y quién te lo robó, rebélate, que ese derecho te corresponde.<br/><br/><b>Tu emancipación y el mejoramiento de tu Patria no lo esperes de esos sabios de librea que asisten a las Cortes para hacer la venia al amo.<br/><br/>Es el mismo pueblo el que debe moverse, protestar contra las exageradas contribuciones, los abusos del caciquismo, las arbitrariedades de los exóticos gobernantes, etc.</b><br/><br/>Si las leyes de aquella monarquía nos coaccionan, en Canarias, no debemos respetarlas, ya que entorpecen el progreso y apagan la luz del pensamiento libre, no las respetemos y, si es necesario, seamos hostiles”.</i><br/><br/><i>El Guanche</i> no tuvo excesiva trascendencia, dándosele más importancia en los tiempos recientes que en el que fue editado. No obstante, a causa de su publicación, Secundino Delgado sufrió prisión en Venezuela. Ante el peligro de la anexión inglesa de Canarias,<i> El Guanche</i> decide cerrar su publicación. No es un cambio de potencia dominadora lo que se quiere y, ante la coyuntura, prefiere unas Canarias españolas. <br/><br/>Secundino se establece durante 1900 en Canarias, junto a su mujer y sus hijos. Profundizando en su estrategia populista, tomando como trampolín la Asociación Obrera de Canarias, decide formar un partido para presentarlo a las elecciones municipales. A decir de Manuel Hernández (“Secundino Delgado. El padre del nacionalismo canario” en <i>La enciclopedia de canarios ilustres</i>, CCCP, 2005), el Partido Popular fue la concreción de las ideas que Secundino ya había expuesto en <i>El Guanche</i>, con sus propuestas interclasistas, y por la influencia del Congreso sindical venezolano de 1896.  El PP sacó un concejal en Santa Cruz de Tenerife, de cuyas actividades curiosamente nunca se ha hablado… Secundino, poco después, funda el periódico <i>¡Vacagüaré…!</i> desde el que arropa la demanda de autonomía con la que se dirigía el PP, dejando de lado los planteamientos independentistas, mientras  continúa haciendo guiños al obrerismo. Aunque se está haciendo esperar una edición facsímil de <i>¡Vacagüaré…! </i>podemos  acceder la mayor parte de sus contenidos por el trabajo de Manuel de Paz (“Nuevos documentos sobre Secundino Delgado”, Revista del Oeste de África, nº 9).<br/><br/>La publicación de <i>¡Vacagüaré…! </i>se verá interrumpida por el encarcelamiento de Secundino, a causa de la intervención del General Weyler, quién había sido Capitán General en La Habana. Llevado a Madrid, compartirá celda de la Prisión Modelo con el anarquista Pedro Vallina &#8213;amigo del famoso libertario Fermín Salvochea&#8213;, que lo recordará en sus memorias dedicándole varias páginas (<i>Memorias de un revolucionario</i>, Solidaridad Obrera, París, 1958). Salvochea se interesa también por Secundino, consiguiendo mejoras en su presidio, llevándole comida y moviéndose para divulgar su situación, buscando su excarcelación. Mientras está preso, Secundino publica varios cuentos en<i> La Revista Blanca</i>, la publicación anarquista que dirigían los padres de Federica Montseny y que, todavía en los tiempos de la II República la misma cabecera los reeditaba. Fue Salvochea el que avisa al canario Nicolás Estévanez, quién había sido capitán del ejército español en Cuba y había renunciado a esta condición en 1871 por la represión a los independentistas cubanos, y, posteriormente, Ministro de la Guerra durante la breve I República Española. Estévanez, un radical republicano federal, se había acercado al anarquismo, colaborando en algunas de sus propuestas, como la de la Escuela Moderna de Ferrer, para la que escribió un libro (<i>Resumen de la Historia de España</i>, Editorial Benchomo, 1999), y posteriormente se verá involucrado en el atentado que Mateo Morral (bibliotecario de la Escuela Moderna barcelonesa) realizó contra el rey Alfonso XIII en el día de su boda. El escándalo que se monta en Madrid, cuando es conocida la prisión de Secundino, obliga a su excarcelación. Será a los anarquistas de <i>La Revista Blanca</i> a los primeros que visite tras su liberación y los que le den dinero para que se las remedie.<br/><br/>Secundino escribirá posteriormente, en 1904, <i>¡Vacaguaré! (Vía Crucis…) </i>en el que remorará su tiempo de presidio, la ayuda de los anarquistas  y a los que reconocerá su lucha: <br/><br/><i>“He observado que la fe, en ideales, sólo la poseen en España los anarquistas. Los demás obran como comediantes.”</i><br/><br/>Pocas pistas se tienen de Secundino tras regresar a Canarias después de su salida de prisión. Al parecer, y tras recibir una indemnización por su encarcelamiento, viajó por Cuba, Argentina… Secundino morirá en 1912, tras haber fallecido con anterioridad su mujer y sus hijos, en una vivienda de la calle Progreso de Santa Cruz, curiosamente en la misma calle en la que durante años estuvo el local de la CNT tras la dictadura de Franco. Curiosamente, en la misma calle donde Secundino murió, la CNT renace…<br/><br/>A pesar de que desde distintos ángulos ideológicos se le pretenda reivindicar, Secundino, si a algún lado estuvo vinculado, lo fue al movimiento anarquista como una constante a lo largo de su vida. Tal es así que, incluso <i>En Marcha</i>, el órgano cenetista isleño, seguía reeditando artículos suyos durante la etapa de la II República española y cuando ya hacía más de 20 años que había fallecido. Por la misma época, como hemos señalado antes, también <i>La Revista Blanca</i> volvía a publicar sus cuentos, realizados cuando estaba prisionero en la Modelo de Madrid. Pero no son éstos los únicos detalles que se dan durante una época en que desde la CNT de Canarias &#8213;heredera de una tradición anarcosindicalista autónoma de más de 30 años&#8213;  surgen voces proclamando la necesidad de la independencia del Archipiélago como necesaria para vivir la revolución y superar la situación colonial.  Años más tarde, en plena represión franquista y mientras estaban en la prisión gaditana de Puerto de Santa María, los anarquistas Antonio Rodríguez Bethencourt y el entrañable Antoñé, elaboran su novela<i> Añoranzas Prisioneras</i> &#8213;incomprensiblemente aún inédita&#8213; en la que señalan un encuentro con  Secundino Delgado. A buen seguro, el viejo barbero Bethencourt, un veterano participante en la prensa libertaria isleña desde principios del siglo, había conocido a Secundino. Según ha señalado el historiador Ricardo García Luis, la descripción física de Secundino es exacta a la de las indagatorias cuando fue hecho prisionero. Pero, más allá de ésta curiosidad, lo que resalta es que cuando se habla de Secundino en <i>Añoranzas Prisioneras</i> se le asimile al anarquismo y que incluso se señale ¡Vacagüaré…! como un periódico anarquista… En la memoria anarquista, Secundino era, sin duda, un compañero.<br/><br/>El incomprensible rechazo de quiénes se consideran guardianes de las esencias del anarquismo a observar la situación colonial del Archipiélago y la necesidad de ofrecer una alternativa libertaria específica, junto a la reivindicación de Secundino Delgado desde el nacionalismo, han hecho que hoy en día no haya llegado a ser considerado &#8213;salvo honrosas excepciones&#8213; un compañero libertario, aún con sus contradicciones y estrategias reformistas. Contradicciones y estrategias reformistas a la que no han sido ajenas las propias organizaciones representativas, con experiencias gubernamentales incluidas, y  personajes como Pestaña y su Partido Sindicalista, García Oliver (quién fue ministro en el Gobierno de Largo Caballero), que pretendía crear el Partido Obrero del Trabajo, u Horacio M. Prieto, quién optaba por convertir la FAI en el Partido Socialista Libertario en 1938 y, posteriormente, en 1944, quería crear el Partido Libertario (Lorenzo, C.M.: <i>Los anarquistas españoles y el poder</i>, Ruedo Ibérico, 1972). Si Pestaña, García Oliver y Horacio M. Prieto, a pesar de los pesares, forman parte del patrimonio de la lucha libertaria, ¿por qué no va a formar parte de él Secundino Delgado? Secundino Delgado, ¡compañero!<br/><br/><b>&#8486;. Chayofa, junio de 2006.</b><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_10.htm"><title><![CDATA[El “Libro Negro” de los anarcoindependentistas canarios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Portada_Libro_Negro.jpg" alt="" border="0" width="228" height="318"/><br/><br/><b><i>Canarias: Independencia y Autogestión [escritos anarcoindependentistas] </i></b>es el verdadero título del llamado “Libro Negro”, que recoge una selección de 13 textos del independentismo libertario isleño a lo largo de 20 años. Un excelente material para saber de las posiciones de quiénes, en Canarias, optan por asumir la liberación nacional desde una intervención libertaria.<br/><br/>Éste es el texto que se incluye en su contraportada:<br/><br/><i>“Los textos que recoge este volumen reiteran un mismo mensaje: la necesidad de la independencia libertaria para el país canario. En tal propuesta se insiste a través de una vehemente reiteración de argumentos a lo largo de los 13 artículos, elaborados, hasta el presente, en una veintena de años. Críticas al anarcoespañolismo, a esa tendencia libertaria que acepta como válida la nación inventada por el Estado, la nación española, su artificial cultura y marco para el ejercicio de una lucha estéril por una hipotética transformación social que niega la libre determinación -base del federalismo o, de lo que es lo mismo, del propio anarquismo- , y que pretende su permanencia en el tiempo aún más allá del proyectado hecho revolucionario. Críticas también al nacionalismo y al independentismo canario, por no cuestionar la actual explotación económica de la persona por la persona, o pretender modificarla por otro capitalismo, pero éste de Estado, al que definen como socialismo. Críticas por aceptar y validar el marco político-institucional español, en el que se participa, aún bajo la pretensión de romper con él. Críticas por la pretensión de asimilar liberación nacional con la edificación de otro Estado, falsamente definido como “propio”, que reproduciría los mismos males que el español: la corrupción inherente al poder y su validación por la democracia delegada, ilusión impostora de la participación, que ejercerá la opresiva autoridad estatal. La propuesta anarcoindependentista para Canarias se concreta en el impulso de la autoorganización y autonomía de las masas populares en el camino de su autoliberación, en una sociedad sin clases y sin Estado regida por la autogestión: una Canarias independiente y libertaria”. </i><br/><br/>Los artículos que recoge este volumen son, por orden cronológico de su publicación: <br/><br/>1984: <br/>* COA: "Por qué un antimilitarista es también un nacionalista". <br/><br/>1991: <br/>* Trueno: "La CNT por la independencia de Canarias". <br/><br/>1992: <br/>* Alegato: "Insumisión e Independencia". <br/>* COA: "Necesidad de estructurar la CNT en Canarias". <br/><br/>1994: <br/>* Ferinto: "La independencia que queremos". <br/>* Manuel González: "Santa Cruz '94: Cinco siglos... ¡aguantándolos!". <br/><br/>1995: <br/>* Vicente Cañero: "¿Qué independencia?". <br/>* Ferinto: "En Canarias también escribimos independencia con (A)". <br/><br/>1998: <br/>* C.I. Anarko-Guanche: "La autodeterminación está de moda" [fragmento]. <br/><br/>2001: <br/>* El Pirácrata: "Secundino Delgado y el anarquismo". <br/><br/>2003: <br/>* Vicente Cañero: "Anarcoindependentismo en Canarias". <br/><br/>2004: <br/>* Vicente Cañero: "Por la autoorganización de los anarcoindependentistas canarios". <br/><br/>¿?: <br/>* Rayco: "Amo a mi país". <br/><br/>Entre los escritos seleccionados en el "Libro Negro", se encuentran 3 del COA (Alegato era su revista), colectivo de Gran Canaria que, en el posfranquismo (hace más de 20 años, ya), fue pionero en las Islas en defender desde posiciones libertarias la liberación nacional. Llama la atención que, en su primer escrito al respecto, utilizaran el término "nacionalista" para definirse, cuando aún no se había puesto en circulación conceptos como "anarcoindependentista" o "independentista libertario". Ellos mismos, en su escrito, decían: "Las realidades van más rápidas que el lenguaje. El término "nacional" o "nacionalista" lo asociamos al Estado porque históricamente han estado identificados (...). Pero no es eso lo que nos tiene que parar, ya encontraremos otros términos cuando hayamos avanzado más; no por eso debemos cuestionar el trabajo por la liberación de los pueblos". <br/><br/>Los artículos recogidos en el "Libro Negro" se pueden encontrar casi todos en Internet, tanto en este blog como en la página amiga Dolor de Tormo (ver en enlaces).<br/><br/>El "Libro Negro" consta de 123 páginas en tamaño A5, contiene ilustraciones, con buena maquetación y sus cubiertas están plastificadas. Aunque está a la venta en varios lugares, también puede solicitarse, mediante correo electrónico:<br/><br/>- En Tenerife: ddt@rustico.org <br/><br/>- Para el resto de las Islas y desde cualquier rincón del Planeta: guanilas@poliforma.org <br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_9.htm"><title><![CDATA[Por la autoorganizaciónde los anarcoindependentistas canarios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/manifa_malpasopq.jpg" alt="" border="0" width="388" height="269"/><br/><br/>Dejando aparte las posiciones de Secundino Delgado referidas a la independencia cubana (1), de la propia CNT en Canarias durante la época de la II República (2) (cuya prensa seguía incluyendo, después de más de veinte años de su fallecimiento, artículos del propio Secundino Delgado (3)) y de los anarquistas implicados en la lucha armada en el MPAIAC (4) &#8213;algunos de los cuales compartían militancia en la CNT&#8213;, será en la década de los 80 del pasado siglo cuando de forma más clara y elaborada determinados grupos libertarios de Canarias asumen, como parte de su lucha, la liberación nacional. <br/><br/>Ya la cuestión nacional había producido en la CNT de Canarias un largo y profundo debate antes y después de su I Conferencia de Sindicatos, celebrada en septiembre de 1979. Para este evento, la discusión del punto referido a la posición que habría de adoptar la organización anarcosindicalista ante la liberación nacional produjo el mayor número de ponencias. En esa Conferencia se tomaron acuerdos sobre todos los puntos fijados en su orden del día, salvo, precisamente, la cuestión nacional, cuya discusión se prolongaría durante varias semanas más, tratándose en una nueva coordinación interinsular, lo que prueba la trascendencia del tema para la militancia confederal del momento. <br/><br/><br/><tt><b>1. El impulso del COA </b></tt><br/><br/>En la década de los 80, paralelamente a la lenta agonía y práctica autodisolución de la CNT en Canarias refundada tras la muerte de Franco, es cuando surgen mayor número de colectivos libertarios que no tenían ninguna ligazón con el anarcosindicalismo, aunque desde la década anterior ya habían aparecido grupos anarquistas que actuaban autónomamente de ésta (5). La emergencia de la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio hizo aparecer el antimilitarismo como “nuevo” movimiento social que, en Las Palmas de Gran Canaria, se nuclea alrededor del Colectivo de Objeción y Antimilitarismo, COA. Tras un proceso de acción y reflexión sobre el sentido de su lucha, en 1984 hace público un documento bajo el título “Porque un antimilitarista es también un nacionalista” (6). En él se esboza, desde el antimilitarismo, una primera aproximación a la liberación nacional que, sin reclamarse explícitamente anarquista, toma indudablemente del anarquismo sus postulados: <br/> <br/><i>“El Estado ha devenido en la actualidad en una organización que abarca, controlando y condicionando, casi todas las áreas, sociales y personales, de la vida de los individuos, de los pueblos y de la Naturaleza. Y tiende a abarcarlas todas. Y siempre representando o controlado-dirigido por un grupo o clase social determinado”. <br/><br/>“(...) el Estado ha tendido a globalizar y uniformizar su poder sobre pueblos diferentes y contra ellos, a uniformar culturas y modos de pensamiento (...). El Estado (...) tiende a negar toda diversidad, toda diferencia cultural o mental”. <br/><br/>“(...) tenemos que romper con la estructura Estado, hacerlo saltar en mil pedazos, en mil flores, en mil estrellas; para romper así los ejércitos que se sustentan en ella. Pero, repito, no para crear Estados más pequeños sino para que los pueblos, nuestros pueblos, se organicen de distinta manera, sin ejércitos. Tendremos que trabajar, si es necesario aún defender nuestras conquistas en su momento liberado [sic], por la Autodefensa Popular: todo el pueblo asumiendo su propia defensa y no un cuerpo especializado y extraño profesionalmente a él; puede ser por la noviolencia, por la violencia o por formas combinadas: dependerá de la evolución histórica de nuestra propia incidencia y, en definitiva, de lo que el pueblo en su momento decida.” <br/><br/>“Sería absurdo que un pueblo dependiente se independizara políticamente para seguir manteniendo una organización estatalista, de clases y, por lo tanto, militarista. Por lo tanto, más que de soberanía nacional habría que hablar de soberanía popular. Que el pueblo se adueñe de su propia tierra, de su propia cultura, de su propia historia, de su propia defensa, de sus medios de producción y decida qué, cómo y cuánto producir, en una estructura horizontal y no vertical, estableciendo con la Naturaleza, las cosas y las personas relaciones de interdependencia y complementariedad. Sólo esto sería Poder Popular, más allá de corsés como Ejércitos, Estados, Democracias o Constituciones."</i><br/><br/>En una lógica natural, la adscripción libertaria del COA no se hizo esperar. Así cambia su nombre, conservando su sigla, pasando a denominarse Colectivo de Objeción y Anarquismo, y transformando su local en el Anarteneo Casa Verde, situado en los sótanos de la calle Ramón y Cajal, nº 30, logrando aglutinar, con su desbordante y entusiasta activismo, a los sectores juveniles más contestatarios de la populosa ciudad grancanaria. <br/><br/>En las calles y en La Casa Verde las actividades del COA son incesantes: manifestaciones, pasacalles, reparto de panfletos, pegadas de carteles, celebración de jornadas de formación y debate, creación de una biblioteca, producción y traducción de textos, conciertos musicales, teatro, etc., pasando por muy distintas etapas en el que podía predominar algún tipo de actividad. <br/><br/>El COA editó una revista, <i>Alegato</i>, en la que divulgaron aspectos de su lucha que no sólo abarcaba ya el antimilitarismo —aunque seguía teniendo mucha importancia—, de sus actividades e iniciativas, como la del Taller de Etnografía del Anarteneo, y en el que los contenidos anarcoindependetistas están bien explícitos, tal como su negativa a aceptar la invitación de sumarse al proyecto de organización de la nueva CNT en Gran Canaria por la opción españolista del anarcosindicato (7). <br/><br/>El COA es un referente inexcusable, tanto dentro de la historia del antimilitarismo isleño como del anarcoindependentismo, que supo contraponerse a las propuestas independentistas estatistas y cuestionar sus bases. <br/><br/>El COA continuará con su labor hasta 1997, en que se disuelve poco después de ser desalojado de La Casa Verde por la policía (con helicóptero incluido), el 8 de mayo, al no haber satisfecho desde hacía tiempo el alquiler (8). <br/><br/><br/><tt><b>2. Una incipiente coordinación libertaria canaria </b></tt><br/><br/>A finales de la década de los 80, producto de las disensiones en el COA, surge un nuevo colectivo libertario en Gran Canaria, Arabisen (el salvaje, en la lengua precolonial canaria), que, con ese nombre, edita varias hojas informativas, trasformándose en revista con el correr de los años. Arabisen, al igual que lo hizo el COA, siguió comprometido con el antimilitarismo y divulgando múltiples aspectos de la lucha anti-sistema y mostrando su compromiso con la liberación nacional de Canarias. <br/><br/>Es en 1990 cuando en Gran Canaria se celebra un encuentro de colectivos libertarios de Canarias. A él acuden, además de los anfitriones de Arabisen, diversos colectivos que habían surgido en Tenerife. Entre esos colectivos está Espiral, cuyos miembros estaban implicados en varios interesantes proyectos de contrainformación y distribución alternativa, miembros del Colectivo Antimilitarista del Valle de La Orotava, gentes de diversos fanzines que refejaban la creatividad juvenil canaria, con particular atención a la música anticomercial de radicales letras, junto a gente dispersa sin pertenencia a colectivos estables. Además, asistió una nueva CNT que, en aquel entonces, una vez otorgada por los tribunales la titularidad de las siglas —obligando a quienes hasta ese momento las utilizaban en Canarias a cambiarlas por CGT—, había comenzado su andadura por tierras chicharreras desde poco tiempo atrás. <br/><br/>Como resultado del encuentro libertario de 1990 se inició una incipiente coordinación de colectivos que se plasmaría en una campaña anti-electoral en el año siguiente, con motivo de las elecciones autonómicas, insulares y municipales. El contenido y los lemas anarcoindependentistas elegidos estaban fuera de toda duda y esto motivó que la nueva CNT, que, desde entonces proclama su posición contraria a la liberación nacional de Canarias, se marginara de la misma (9). Posteriormente no se continúa con esa coordinación, despareciendo a lo largo de la década de los 90 los colectivos que la habían impulsado. <br/><br/>Del potencial creativo desarrollado alrededor del anarcoindependentismo surgen distintas expresiones, entre ellas la musical. No es casualidad que un disco recopilatorio de grupos canarios de rock, aparecido en los principios de los 90, lleve precisamente por título <i>Viva Canarias Libre de Cualquier Estado</i> (10) y que, posteriormente, diferentes grupos musicales hayan cantado temas con letras identificadas con posiciones anarcoindependentistas. <br/><br/>Con la desaparición de colectivos específicos que, de manera clara, defendieran la conjugación del anarquismo y la liberación nacional, no ha desaparecido tal propuesta en Canarias, pues, muestra de ello, es el continuado rescate y trasiego de los textos que exponen los planteamientos anarcoindependentistas isleños publicados en diferentes foros y fanzines, aprovechando el uso y extensión de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, y el cada vez mayor número de gente joven que se define como anarcoindependentista. <br/><br/><br/><tt><b>3. Nuevas referencias organizativas </b></tt><br/><br/>En Tenerife, el impulso que significó la experiencia del CSO Tamaragua, desarrollado a lo largo del año 1996 en La Laguna, para refrescar las referencias autónomas y libertarias y, tras su desalojo, la notable labor de contrainformación realizado por <i>Alerta </i>(1997-98) y los ensayos de coordinación a través del Bloque Libertario, primero, y de la Coordinadora Autónoma, después —contando con los mismos colectivos, pero con la exclusión de la CNT, a causa de sus intentos dirigistas y cohartadores de las iniciativas—, fueron su natural continuación. Mientras en <i>Alerta</i> también se publicó alguna aportación escrita anarcoindependentista, por esa época, en las paredes laguneras, reaparecen pegatinas, pintadas y se vieron adornadas con algún mural que proclamaban la desaparición del Estado y la autogestión como sinónimos de independencia y solución de la situación colonial del Archipiélago. <br/><br/>Aunque sin reclamar el anarcoindependentismo, mención aparte merece el Ateneo Autónomo del Sur, fugaz experiencia organizativa en el sur de Tenerife, protagonizada fundamentalmente por emigrantes, con planteamientos culturales y reivindicativos y vocación autónoma. Coincidente en el tiempo con la actividad del CSO Tamaragua, sin embargo no se estableció ninguna vinculación. <br/><br/>Actualmente, los jóvenes anarcoindependentistas isleños buscan un referente organizativo en el que poder desarrollar sus planteamientos. Así unos se organizan en Azarug —la potente organización juvenil independentista canaria que, de alguna forma, ha impulsado una renovación de los escleróticos modos del independentismo isleño—, otros en la CNT y otros en ambas organizaciones... A falta de otras referencias, el personal se adapta a lo que hay... Aunque cabe preguntarse si acaso esas alternativas organizativas son coherentes con los mismos planteamientos anarcoindependentistas... <br/><br/>Las escasas referencias organizativas actuales del anarquismo en Canarias, no asumen la actuación en la liberación nacional. Tanto CNT como CGT, considerándose ambas herederas de la tradición anarcosindicalista, la excluyen, al igual que el resto de colectivos que se encuentran activos. El anarcoindependentismo canario critica al anarcosindicalismo la adopción como marco territorial de lucha el fijado por el Estado, su concepción española de la lucha social, la potenciación de la cultura españolizante y su desprecio, cuando no rechazo, a intervenir en la liberación nacional (11). <br/><br/>Por otra parte, el sindicalismo, por muy libertario que se reclame, no deja de ser sólo una pequeña parte de las múltiples vertientes de la lucha por una sociedad libertaria y su intervención corre el serio riesgo de verse integrada en las dinámicas del sistema. El anarcoindependentismo, sin embargo, ha preferido actuar desde los movimientos sociales, bien directamente a través de los propios colectivos o por la implicación de sus activistas al llevar su militancia igualmente en otros. <br/><br/>El anarcoindependentismo canario critica al independentismo su alternativa estatista a la liberación nacional, su opción por participar en el marco político institucional español y por carecer de una válida propuesta para la superación de la sociedad capitalista, clasista y opresora de las diferentes esferas de la vida colectiva e individual, incluso en aquellas organizaciones que dicen defender el socialismo (12). Específicamente, Azarug, aún reclamándose como una organización que practica el asambleísmo y potencia la autoorganización, dista mucho de asumir esos principios de una manera libertaria. Su concepción estatista de la liberación nacional es pareja a su opción por el socialismo autoritario, es decir, vinculado al Estado. Su configuración como organización juvenil del MLNC y su vinculación al partido de éste, APC, le hace supeditarse a la actuación mediada y aceptar la democracia representativa, y, por ende, validar el actual marco jurídico-político del Estado español. Si bien Azarug presume de ser una organización abierta y en la que están presentes anarquistas, estos están asumiendo principios muy contradictorios con la ideología libertaria. Por mucho que, cuando puede interesar, Azarug declare que en su organización hay anarquistas, no es que exista una respetuosa coexistencia entre diferentes tendencias, sino porque los libertarios han hecho renuncia a sus principios. Los libertarios en Azarug son tolerados, siempre que asuman unos principios y modos de actuar que no son libertarios... <br/><br/>Tanto CNT como Azarug están supeditadas al Estado. La CNT al Estado español, Azarug a su proyecto de Estado canario; al estatalismo y al estatismo, respectivamente. La CNT por su aceptación de las fronteras estatales españolas y la cultura auspiciada por el Estado español; Azarug porque intenta resolver parte de la situación de opresión del pueblo canario mediante la implantación de unas nuevas fronteras y un “nuevo” marco jurídico-político semejante al de la corrupta democracia delegada colonial y su burocrático y represivo aparato de Estado. <br/><br/>Es obvio que los anarcoindependentistas, si queremos avanzar, si queremos extender nuestra propuesta de emancipación nacional y social, debemos trabajar de modo específico y directo, no disolviéndonos en organizaciones que no asumen nuestros planteamientos, sino que los toleran, siempre y cuando nos supeditemos a las decisiones mayoritarias y renunciemos a hacer valer nuestras propuestas. Necesitamos un marco organizativo autónomo y diferenciado de las organizaciones en las que, una buena parte de los anarcoindependentistas, contradictoriamente, hoy se cobijan. <br/><br/>Otra parte de los anarcoindependentistas no tienen una permanente organización de referencia, sino que han militado o colaborado por algún tiempo en determinadas organizaciones o colectivos y, si no asientan su militancia, se debe, precisamente, a que no encuentran ese referente organizativo en el que desarrollar de manera permanente sus planteamientos. <br/><br/><br/><tt><b>4. La autoorganización, para avanzar </b></tt><br/><br/>Precisamos un tipo de organización que nos permita desarrollar con plena autonomía nuestros planteamientos de conjugación de la lucha por la liberación nacional y por una sociedad libertaria. En los actuales momentos, partiendo de una evidente dispersión militante, es necesario agrupar a la militancia anarcoindependentista y, con su bagaje de lucha en diferentes organizaciones y frentes, constituir colectivos en los que, basados en los principios libertarios, se vaya profundizando en el proyecto de construcción de una Canarias independiente y libertaria. <br/><br/>Frente a la inviable tentación de construir una única organización a la manera tradicional, en la que difícilmente la individulidad puede tener su natural expresión y aparezcan los consabidos riesgos de burocratización organizativa y esclerosis en las actuaciones, preferimos proponer, conforme a la rica experiencia independentista libertaria isleña, el surgimiento de colectivos autónomos en el Archipiélago y potenciar la libre federación de éstos. Huimos del burocratismo, reclamamos la autonomía organizativa y de actuación. En coherencia con la sociedad que queremos construir, abogamos por la organización horizontal y su coordinación en red. <br/><br/>Tan fundamental como las actuaciones externas del colectivo es la organización interna del mismo. Combatir el liderismo, la acumulación de información es pocas personas, el acaparamiento de la palabra en las asambleas o de tareas en “supermilitantes” o la discriminación por motivos de género o de otra índole, son tareas internas fundamentales para conseguir la horizontalidad y una real práctica asamblearia. Las ruedas de opiniones para conseguir la expresión de todos los miembros, el reparto de responsabilidades, la rotatividad en las funciones, un plan de acogida para cada nuevo miembro mediante algún compañero que lo integre en las dinámicas y ponga al día en la historia del colectivo y la formación son, entre otras, imprescindibles para la vitalidad y fortaleza de la práctica asamblearia. El colectivo para que sea tal habrá de acoger la participación directa de todos sus miembros. El colectivo ha de servir también para mejorar cada individualidad, un marco de experimentación en el que se van combatiendo las inevitables huellas del Sistema en las individualidades y se vayan viviendo nuevas formas de convivencia acordes al proyecto social que se propone. La continuada evaluación autocrítica de la organización interna mejorará y redundará en una mayor eficacia en las actuaciones externas, las cuales, obviamente, también han de ser revisadas para no caer en un estúpido ritual activista sin sentido. <br/><br/><br/>Cada colectivo es libre de fijar su ámbito territorial y de actuación. Los colectivos podrán optar por primar algún tipo de especialización en la intervención social (ecologismo, cultura, antimilitarismo, feminismo...) y/o por hacerlo en un ámbito territorial determinado (municipio, comarca...) y realizar autónomamente sus actuaciones. Las actividades de cada colectivo y la necesidad de intercambio y obtención de apoyos habrán de coincidir necesariamente en el establecimiento de contactos para asuntos puntuales y en una coordinación, que optamos porque sea permanente. Necesidades como el intercambio de información, el desarrollo de debates o la adquisición de capacitación para determinas tareas forman parte de las necesidades de coordinación como, también, la planificación, desarrollo y evaluación de campañas comunes ante determinadas situaciones. La coordinación sólo sirve si con ella se potencia la autonomía de los colectivos. <br/><br/>Se trata, en suma, de conseguir la autoorganización de los anarcoindependentistas canarios, hoy dispersos y sin referencias organizativas estables desde hace años. De construir un modelo de organización liberadora de las personas, que cuente con su participación real, y que sea una herramienta útil para desprenderse de los lastres del Sistema en las individualidades. De avanzar, mediante la intervención colectiva, en la profundización de la propuesta independentista para Canarias a través de la potenciación y participación de las luchas populares. <br/><br/><br/><i>Vicente Cañero, <br/>agosto de 2004 </i><br/><br/><br/><br/><tt><b>Notas: </b></tt><br/><br/>1 Ver “A modo de prólogo”, firmado por El Pirácrata, en de Paz Sánchez, M.: <i>Secundino Delgado y la emancipación cubana</i>. Ed. El Pirácrata. Canarias, 2001. <br/>2 Trueno: “La CNT por la independencia de Canarias”. <i>El Baifo</i>, nº 5, pág. 5. <br/>3 Secundino Delgado: “Dejar hacer”. <i>En Marcha</i>, nº 128, 21/10/1933. <br/>4 Ferinto: “La independencia que queremos”. <i>El Baifo</i>, nº 6-7, pp. 18-22. <br/>5 En Tenerife, en el período de la transacción democrática, fue célebre el Colectivo Rebelión, quien editó algunos números de una revista homónima. Aunque fueron críticos con el nacionalismo canario, desecharon intervenir libertariamente por la liberación nacional de Canarias. <br/>6 COA: “Porqué un antimilitarista es también un nacionalista”. <i>La Puça i el general</i>, nº 43, febrero de 1985. Además de en la mencionada revista antimilitarista catalana, el mismo artículo fue publicado en <i>La Sorriba</i> (órgano de difusión del Centro Amilcal Cabral), nº 20. <br/>7 COA: “Necesidad de estructurar la CNT en Canarias”. <i>Alegato</i>, nº 2, julio de 1992. <br/>8 <i>Alerta</i>, portavoz de la Red Contrainformativa Canaria, números 2, 4 y 7. <br/>9 “Te espero en la calle. Entrevista al Colectivo Espiral”. <i>El Baifo</i>, nº 5, pp. 26-27. <br/>10 “Otros sonidos, otra propuesta”. <i>El Baifo</i>, nº 6-7, pp. 7-9. <br/>11 “La independencia que queremos”. <i>El Baifo</i>, nº 6-7, pp. 18-22. <br/>12 “La autodeterminación está de moda”. <i>Alerta</i>, nº 20, pp. 17-18. “¿Qué independencia?”. <i>El Baifo</i>, nº 8-9, pp. 9-11.<br/><br/><br/>------>Sobre esta propuesta organizativa hay un foro abierto en el que se puede participar libremente en http://www.rustico.org/foro/viewtopic.php?t=11&sid=d4689abadf97fa31f257f8085c3b156e <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_8.htm"><title><![CDATA[La C.N.T. por la independencia de Canarias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Canariasanarkapq.jpg" alt="" border="0" width="145" height="112"/><br/><br/>     Es curioso observar como en la actualidad las organizaciones libertarias de ámbito estatal han llegado contradictoriamente a asumir para su proyecto el marco territorial que les señala el mismo Estado que se aborrece, protagonizando un esperpéntico españolismo. Y es que sólo han querido ver en las ansias independentistas la reivindicación de nuevos Estados, despreciando las luchas populares que se desarrollan en las diferentes comunidades nacionales sometidas al Estado español para preservar su cultura e identidad al margen de la uniformización estatal española y por las ansias naturales de protagonizar la autogestión.<br/><br/>     Contrasta la posición actual de la CNT con la que los anarcosindicalistas isleños defendían en mítines obreros y en artículos de la prensa libertaria del Archipiélago en los años treinta, haciendo gala de su organización autónoma y del pacto federal que no los supeditaba a las decisiones de sus compañeros en la Península Ibérica. Y ello incluso mucho antes de que en octubre de 1933 el PCE asumiera la cuestión nacional en su plataforma electoral provisional, acogida posteriormente en el programa electoral del FUR, asunto del que tanto se ha alardeado en los últimos años, presentándolo como la primera declaración por la liberación nacional desde una posición de clase...<br/><br/>     Se realizaban los preparativos del I Congreso confederal canario —y único hasta el momento presente— que tuvo lugar entre los días 6 y 9 de abril de 1933 en el derribado Cine La Paz que se alzaba en la plaza homónima de Santa Cruz de Tenerife. En Marcha, el portavoz cenetista canario, publica el 11 de marzo un artículo titulado "Temas para el próximo congreso regional. Canarias ante la gravedad del momento actual". En el mismo, sobre la gravedad de la situación, se concluye: "En una palabra: Canarias es para la Península lo que en otro tiempo fueron Cuba y Filipinas, lo que para Francia y Bélgica son la Guyana y el Congo, unas pobres colonias. ¡Nada más!". Una vez indicado el fracaso de la vía democrática y de diagnosticar la bancarrota del capitalismo, se señala que “la Revolución se aproxima a pasos de gigante". Y se advierte que, si al producirse esa Revolución, los "países imperialistas de Europa" trataran de apoderarse de las Islas, al proletariado del Archipiélago no le quedaría más que un "recurso heróico y supremo: levantar la bandera de la rebeldía para expulsar a los invasores y proclamar la independencia del pueblo canario para que con el apoyo de sus hermanos de la Península pudiera regir libremente sus destinos".<br/><br/>     Con respecto a la situación de la organización anarcosindicalista isleña y sus posibilidades revolucionarias, Ricardo Sanz, delegado del comité nacional de la CNT, desplazado desde Madrid para la ocasión, escribirá (En Marcha, 15 de abril de 1933) que "la C.N.T. se encuentra hoy en Canarias, y sobre todo en Tenerife, en condiciones de poder encargarse de todo el sistema de producción y de consumo, con la seguridad de cumplir su misión histórica, sin grandes dificultades y trastornos". Una Revolución que, lamentablemente, el brutal golpe militar fascista de 1936 abortó en las Islas, no sin contar con valientes focos de resistencia por parte del pueblo trabajador, entre los que la acción de los libertarios fue destacada.<br/><br/>Trueno<br/><br/>Datos extraídos de CABRERA ACOSTA, M.A. (1991): <i>La II República en las Canarias occidentales</i>, C.C.P.P.<br/><br/><br/>[Texto publicado en la sección Trapera del nº 5 de <i>El Baifo</i>, diciembre de 1991].<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_7.htm"><title><![CDATA[¿Qué independencia?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/02.jpg" alt="" border="0" width="372" height="225"/><br/>    <br/> En Canarias, es común que se interprete el término independencia como la creación de un nuevo Estado. Cuando se plantea la conveniencia de que nuestro país rompa con la dependencia colonial española, por lo general se asocia como alternativa la edificación de un Estado canario. Trataremos, en este escrito, de aclarar esta cuestión falsamente planteada y de exponer en coherencia, desde una perspectiva autónoma-libertaria, una opción independentista.<br/><br/>     Cuando hablamos de independencia lo que intentamos es definir una situación en la que se produzca una ruptura con la situación dependiente que Canarias tiene desde el siglo XV. Esa independencia algunos la entienden simplemente como un cambio administrativo. Así hablan de un Estado canario, un estado que falsamente se entiende como propio al considerarse que en el presente Canarias es una nación sin Estado, hecho no cierto.<br/><br/><br/><tt><b>Canarias ya tiene Estado</b></tt><br/><br/>     Actualmente, Canarias ya posee un Estado que organiza su vida, que impone unas instituciones y unos tributos que las sustentan. El Estado español -a quien nos referimos-, ¿en qué se diferenciaría del propuesto Estado canario? El ámbito territorial quedaría circunscrito al Archipiélago, pero con ello no queda garantizado que demasiadas cosas más puedan cambiar, pues, dependiendo de los intereses de quiénes controlen el poder, podrá tener un contenido "proteccionista" o bien ser permisivo con intereses extranjeros que realizarán una explotación neocolonial de nuestros recursos. Pero, es más, seguirán existiendo instituciones represivas (juzgados, policías, ejército...) y se seguirá saqueando al pueblo con impuestos con los que sustentarlas y también a aquellas otras que impiden un verdadero ejercicio de la participación popular (Ayuntamientos, Cabildos, Gobierno...), ya que la casta política ejerce su actividad sobre el pueblo y veda la expresión libre de la ciudadanía. Además, la totalidad de las propuestas que tienen al Estado canario como valedor de la independencia del Archipiélago no cuestionan el actual modelo social y económico, acaso si introducen algunas matizaciones con las que intentan engatusar a la burguesía isleña -garantizando así sus apetencias de dominio económico-, nada proclive en el presente a apostar por la ruptura con el Estado español.<br/><br/><br/><tt><b>El ejemplo del continente</b></tt><br/><br/>     Como podremos comprobar en los jóvenes Estados del continente afrikano, en muchas ocasiones estos han resultado más sanguinarios y corruptos que las propias metrópolis. El ejército tiene una actividad que excede los estrictos ámbitos castrenses para instalarse directamente en las instituciones que rigen la vida de estos pueblos, llevando un gobierno despótico que condena a la pobreza a la mayoría de sus súbditos. Mientras, las jerarquías militares y la naciente burguesía nadan en la abundancia, sus métodos no se entretienen en demasía con las formas y los opositores son rápidamente encarcelad@s, torturad@s, injustamente juzgad@s, ejecutad@s o desaparecid@s y hasta se sigue ejerciendo la opresión nacional sobre las etnias que separaron las potencias colonizadoras y que los nuevos estados reproducen al alzarse sobre las irracionales fronteras coloniales. En definitiva, bajo los nuevos Estados afrikanos se sigue viviendo en la injusticia y la opresión. Nada sustancialmente positivo han traído y puede que la nueva clase dirigente sea aún más corrupta y sus conductas sean aún más despóticas que las de las antiguas potencias colonizadoras.<br/><br/><br/><tt><b>Lo que traería de viejo el 'nuevo' Estado</b></tt><br/><br/>     Cuando se habla de un Estado canario, aunque no se menciona, también se refiere a:<br/><br/>&#61551;&#9;una policía que, al igual que ahora, nos vigile y nos reprima, <br/>&#61551;&#9;un ejército que, al igual que ahora, defienda los intereses de los poderosos y del mismo Estado -incluso si fuera necesario aplicándose sobre los mismos ciudadanos de las Islas-,<br/>&#61551;&#9;un ordenamiento jurídico que, al igual que ahora, proteja a los ricos y los intereses inherentes al poder y castigue a quienes se rebelan ante estas injusticias,<br/>&#61551;&#9;unos jueces que, al igual que ahora, ejecuten en nombre de la Justicia la parcialidad del Derecho legislado,<br/>&#61551;&#9;una economía que, al igual que ahora, consagre la explotación sobre quienes producen la riqueza social y sin embargo son desposeíd@s de ella,<br/>&#61551;&#9;unos medios de comunicación que, al igual que ahora, formen la opinión social que conviene a los intereses de sus propietarios o directamente del gobierno y censure las disidencias,<br/>&#61551;&#9;una escuela que, al igual que ahora, capacite para las actividades productivas y modela seres acríticos y cobardes, incapaces de organizarse por sí mismos y rebelarse ante las injusticias,<br/>&#61551;&#9;unas cárceles y unos manicomios donde recluir, al igual que ahora, a quienes se atrevan a saltarse las normas sociales establecidas,<br/>&#61551;&#9;un largo etcétera que, al igual que ahora, constituye la base de una sociedad despótica e injusta que nos condena a la resignación, al sufrimiento, a la insatisfacción, al no poder disfrutar de una existencia digna, plena de participación y carente de opresiones.<br/><br/>     No existe un cambio sustancial entre el actual Estado español que nos sojuzga con el proyecto de Estado canario que algunos partidos políticos nos presentan como alternativa.<br/><br/><br/><tt><b>El Estado nunca será nuestro, siempre es de ellos: de los opresores</b></tt><br/><br/>     En definitiva, no existe ningún Estado que sea propio. El Estado es una estructura que siempre estará sobre el pueblo, nunca podrá ser expresión real de él. Incluso en el marco de una sociedad que se proponga el desarrollo de unas bases sociales igualitarias y la abolición de la burguesía, el mismo Estado se encarga de hacerla emerger nuevamente, tal como la historia nos ha demostrado. El Estado separa, hace aparecer una clase que dirige, manda y se enriquece en nombre de una colectividad que asiste de espectadora sobre todo aquello cuanto le concierne. El Estado hace siempre dependientes a los pueblos, al impedir el libre ejercicio de su soberanía, su continua autodeterminación, la práctica constante de la democracia directa como expresión de su voluntad, la apropiación de su existencia y de la misma riqueza que genera.<br/><br/><br/><tt><b>El Estado es dependencia; la autogestión, independencia</b></tt><br/><br/>     Pero, entonces, ¿cuándo cabe hablar de independencia? Cuando proponemos una Canarias independiente y libertaria abogamos por la ruptura con el Estado español que nos ha mantenido sojuzgados durante casi seis siglos y, además, afirmamos que esa independencia sólo será posible cuando el pueblo canario tome en sus manos directamente las riendas de su vida, lejos de cualquier tutela estatal. No seremos independientes hasta vernos libres de las garras de la oligarquía y burguesía canarias y del capital foráneo y también de las instituciones diseñadas para garantizar la dominación. Canarias se ha de Independizar de todo Estado, incluso de aquel que se considera falsamente como propio.<br/><br/>     Cuando señalamos que el poder debe estar en manos del pueblo, esto es, que Canarias sea efectivamente autogobernada, afirmamos que su poder también se extienda sobre la economía, lo que implica la total autogestión de los medios de producción, distribución y consumo. Sin la auténtica colectivización de la actividad económica no existe independencia; actividad económica que, no obstante, hemos de ir corrigiendo desde ahora, dirigiendo los esfuerzos hacia el logro de una producción no dependiente, sino autocentrada, y en armonía con el medio natural de nuestro país y del planeta.<br/><br/><br/><tt><b>La autonomía por la independencia</b></tt><br/><br/>     Hablamos de una independencia producto de un proceso autoorganizativo, que haga ser al pueblo canario el auténtico protagonista de sus destinos. Hablamos de un proceso marcado por la democracia directa, asambleísmo, portavoces revocables... por una práctica autónoma, sin necesidad de dirigentes ni vanguardias y sin participar en las instituciones, sino practicando la acción directa. No es a partir de la participación en las instituciones del Estado español ni en las de un hipotético Estado canario como vamos a encaminarnos por los senderos que proponemos; viejas sendas ya propuestas desde planteamientos emancipativos de clase, esencialmente libertarios. Unimos la liberación nacional a la de clase. La opresión nacional de Canarias ha sido necesaria para que se desarrollara un sistema económico con planteamientos coloniales que hasta hoy se prolonga, por eso no separamos una de la otra. Como anticapitalistas somos independentistas, como ambas cosas somos, igualmente, antiestatistas y comunistas libertarios.<br/><br/><br/><tt><b>Por un Independentismo libertario</b></tt><br/><br/>     Los planteamientos independentistas libertarios fueron defendidos ya durante los tiempos de la II República por la CNT de Canarias, tal como ya ha sido divulgado en varios artículos por esta misma revista. Durante la llamada transición democrática con la actuación del MPAIAC, gentes que se definen como anarquistas se suman a ese movimiento independentista, sin que ello tenga excesiva trascendencia. Serán años más tarde cuando las posiciones autónomas, que intervienen desde los movimientos sociales, se reclamen como independentistas, siendo pionero en este sentido el caso del C.O.A. de Gran Canaria, referencia obligada en el antimilitarismo isleño. Posteriormente, publicaciones alternativas servirán de tribuna para formular propuestas en sintonía con las posturas anarcoindependentistas cada vez más ampliamente extendidas entre los sectores antagonistas.<br/><br/>     Sería necesario que, establecidos los esenciales vínculos entre los distintos colectivos y personas que en Canarias nos identificamos con la idea independentista libertaria, se iniciara un debate amplio, que con mayor profundidad definiera -de forma colectiva- su contenido, hoy explicado de forma bastante vaga y sobre la base de aportaciones individuales dispersas. La propuesta independentista libertaria debe definirse y desarrollarse de forma colectiva, pues entraría en contradicción consigo misma si no se realiza participativamente desde la labor de los colectivos, desde las personas que actuamos de forma autónoma en los movimientos sociales. No es otra cosa sino reflejo y desarrollo natural de la propia labor que desde ya realizamos: la generalización de la práctica autoorganizativa, asamblearia, autogestionaria, de acción directa... ¡pero necesariamente coordinada! Va siendo hora de acercarnos -gentes de todas las Islas- y hablarnos de cómo entendamos el desarrollo de nuestra idea de independentismo, madurándola desde los diversos sectores de lucha en los que intervenimos, enriqueciéndonos mutuamente con las experiencias que protagonizamos en nuestra diaria labor conducid@s por la idea de emancipación nacional y social. El encuentro, la participación y el intercambio de pareceres nos hará crecer en nuestra capacidad y fortaleza, con una visión más amplia y global, con mejor definición, con mayor claridad, capaces de ir avanzando y extendiendo nuestro proyecto político-social... La propuesta ya está lanzada, ¿cuándo empezamos?<br/><br/><i>Vicente Cañero, 08/07/95.</i><br/><br/>[Publicado en <i>El Baifo</i>, nº 8-9, diciembre de 1996].]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_6.htm"><title><![CDATA[Amo a mi país]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Somos_nacion_2pq.jpg" alt="" border="0" width="207" height="270"/><br/><br/>     Amo a mi país, a mi patria, es un "amor natural", desarrollado "sin querer", sin que nadie lo impusiera y a pesar de que "España" lo negara. Amo a mi país y detesto al Estado español que me obliga e impone... Y, a través de ese odio concretado, lo extiendo a cualquier Estado que existe o pretendan hacer existir.<br/><br/>     Digo que soy independentista libertario. Me separo en mi definición de los políticos nacionalistas, con quienes no quiero ser confundido. Algunos de los nacionalistas dicen estar por la independencia y otros no. Y de los que dicen estar por la independencia apuntan que ahora no es el momento adecuado de apostar por ella, que es una cuestión de táctica ir de la mano del Estado español y de (otros) sectores de la ("autóctona") burguesía españolista... <br/><br/>     Yo digo ser independentista, independentista libertario, ya que las circunstancias obligan a la definición. Pero mi independentismo no es asimilable al independentismo burgués o al nacionalismo, porque parte de bases bastante diferenciadas. Yo no exalto mi nación, sólo aspiro a verla libre. Y libre significa alejada de aspiraciones expansionistas, imperialistas... No considero mi nación como "la mejor", ni mis paisanos (y yo) "los mejores", "los más...". Es más, no quiero que mi nación se constituya en Estado, deseo que el Estado español que ahora organiza su vida sea reemplazado por la voluntad popular autoorganizada mediante una radical democracia directa, sin estructuras centralizadoras del poder... Quiero, también una economía totalmente autogestionada que garantice su libre voluntad... Estas propuestas las quiero para la libre autodeterminación de mi país. <br/><br/>     Mi país no será libre si tiene amos y esclavos, si tiene patronos y trabajadores, si tiene instituciones en las que se delega y obedientes ciudadanos... Quiero una sociedad en la que de verdad decidamos aquí, sin dependencias de lo que decidan otros en otros lugares para provecho individualista. La cultura ahora asfixiada por el españolismo y la globalización (imperialismo), habrá de ir teniendo un auténtico protagonismo social y de acuerdo a la propia idiosincrasia; por lo tanto, no sólo tendrá un componente (de lo que ahora llamamos) "étnico", sino de continuada reelaboración en la búsqueda de la libertad. Abogo por la cultura popular, nunca entendida en un sentido elitista o reduccionista, sino ampliamente protagonizada por el pueblo y de crítica constante a la influencia cultural burguesa presente en la propia cultura étnica.<br/><br/>     Es un contrasentido aspirar a la revolución e imaginarla en los límites de las actuales fronteras estatales. Ello lleva a reproducir el marco que la burguesía dominante en "España" dispone para ejercer su dominio: su lengua, su artificiosa cultura y hasta su marco jurídico-político y su sacrosanta constitución. ¿Acaso que un pueblo se sienta "diferente" y pretenda profundizar en esa diferenciación sin manipulaciones externas no conecta con las aspiraciones de autogestión? Negar que los pueblos puedan diseñar sus propios caminos hacia la revolución es ya negar la propia revolución. Negar la libertad de los pueblos para segregarse y libremente organizarse y decirse "revolucionario" es tener el pensamiento escindido...<br/><br/>     La nación "España" es un invento de los poderosos. "España" es artificial y no puedo sentir amor por quien me obliga y me anula. "España" es una cárcel. Amo lo que soy y a los que "somos", a los que nos reconocemos diferentes y oprimidos y ansiamos liberarnos. Quisiera libertad para ser, para que seamos de verdad, sin imposiciones... Por eso soy independentista libertario. No quiero construir, por tanto, una nueva cárcel. Quiero construir una nación libre: sin Estado, sin Capital y... sin patriarcado. <br/><br/>     Con inteligencia, l@s libertari@s de todos lados deberíamos apostar por diseñar una opción libertaria de liberación nacional y dejar de apoyar el nacionalismo español, y abandonar tanta crítica sin fundamento a la noble y justa aspiración de los pueblos oprimidos a autogestionar sus vidas.<br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_4.htm"><title><![CDATA[Secundino Delgado y el anarquismo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Cartel_Secundino_Delgadopq.jpg" alt="" border="0" width="235" height="337"/><br/><br/>A los cuatro días del fallecimiento de Secundino Delgado (1867-1912) —el llamado “prócer del nacionalismo canario”—, El Diario de La Palma insertaba un emocionado artículo dedicado a su figura, firmado por Luis F. Gómez Wangüemert, que, entre otras cosas, decía: <br/><br/><i>"Para conocer sus ideas políticas y sociales basta decir que fue siempre asiduo lector de Ibsen, Tolstoi, Max Nordau, Zolá, Eliseo Reclús, Juan Mort, Juan Grave, Bacounine y Kropotkine" (1). </i><br/><br/>     Entre las lecturas preferidas de Secundino, de los nueve escritores señalados, encontramos a seis libertarios: al anarco-cristiano Tolstoi; al geógrafo anarquista Eliseo Reclus; al activista John Most; al discípulo de Bakunin Juan Grave y, posiblemente, a los dos más conocidos teóricos del anarquismo: Bakunin y Kropotkin.<br/><br/>     El mismo Secundino Delgado, en sus memorias editadas en México en 1904, bajo el pseudónimo del poeta palmero Antonio Rodríguez López, referencia a la mítica Luisa Michel (La Virgen Roja, como la definió uno de sus biógrafos) y también a Bakunin. Así, tras lanzar sus polémicas palabras <i>"Habrá quien me calumnie llamándome anti-español, y mentiría. Yo tengo a orgullo mis dos apellidos y mi pura sangre española"</i>, continúa diciendo: <br/><br/><i>"…pero el gérmen de la libertad incubó en mi organismo, y antes que nacionalista soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste. A la tiranía de España debo mi iniciación en las cárceles y en el martirio. Ya nada temo. Todo por y para la libertad de los pueblos y de los hombres.<br/>     Como Backunine, que al mismo tiempo que predicaba la gran revolución política económica social, no abandonaba las regiones conquistadas y sometidas a potencias extrañas. Polonia por ejemplo, fue su virgen prisionera.<br/>     Seré un revolucionario, pero nunca un sectario. Las palabras también esclavizan, aunque sean: república, socialismo, anarquía... No; soy un revolucionario, un rebelde. Nada más"</i> (2).<br/><br/>     Cuando Secundino ingresa en la Prisión Modelo de Madrid por capricho del general Weyler, bajo la falsa acusación de ejercer el terrorismo en Cuba, es un momento en que estrecha más lazos con el anarquismo y es objeto de su solidaridad. Gracias a su compañero de celda —el médico anarquista Pedro Vallina—, el célebre anarquista gaditano Salvochea se interesa por él, lo visita en la cárcel y da a conocer su situación (3) . Así es como el canario Nicolás Estévanez, que ciertamente también estaba "contaminado" por el anarquismo, intercede por él. Así también logra publicar en <i>La Revista Blanca</i>, dirigida por la pareja anarquista Soledad Gustavo y Federico Urales, dos de los varios cuentos que escribe (4) y le ayudan a soportar el cruento tiempo de presidio en el que en varias ocasiones intentó quitarse la vida. A la pareja Gustavo-Urales visitará cuando sale de la cárcel y ésta le dará el dinero con el que logra subsistir inicialmente. En <i>¡Vacaguaré...! (Vía-Crucis)</i>, Secundino Delgado señaló: <i>"He observado que la fe, en ideales, sólo la poseen en España los anarquistas. Los demás obran como comediantes"</i> (5) .<br/><br/>     Pero la relación de Secundino Delgado con el anarquismo es extensa y continuada. La primera noticia que poseemos de ella acontece en Tampa (Florida, USA), cuando, integrado en un grupo anarquista, colabora en la revista <i>El Esclavo</i>, seguirá con su etapa en Tenerife en contacto con la Asociación Obrera de Canarias (con mayoritaria presencia libertaria) y, aun después de su muerte, su figura retorna varias décadas más tarde con algún rescatado artículo que publica <i>En Marcha</i>, el periódico cenetista canario, durante la etapa de la II República, según ha publicado el historiador R. García Luis.<br/><br/>     De la primera relación de Secundino con el anarquismo, desarrollada en el Estado de Florida, con el que se identifica e integra plenamente en este movimiento, la bibliografía aportada hasta el momento nos presentaba una falsa e interesada imagen en la que Secundino era fundador y director de <i>El Esclavo </i>y que la labor principal de esta publicación era apoyar sin condiciones la propuesta de Martí para el establecimiento de un Estado cubano. Con el texto que hurtamos de los altares del saber, ofreciéndolo en una edición popular, se arroja luz sobre esta etapa secundinista. Así se aclara que ni Secundino Delgado fue director de <i>El Esclavo</i>, ni esta publicación era martiana. <i>El Esclavo </i>fue una publicación defensora de los obreros, anarquista, que no admitía componendas con los burgueses y cuya propuesta sobre el proceso de liberación nacional cubano es asimilable a los postulados presentes del anarcoindependentismo:<br/><br/>     <i>«Somos anarquistas, y por lo tanto, revolucionarios, y si queremos mantener nuestro prestigio entre las masas, si queremos que nos oigan y den crédito a nuestras palabras, tenemos que luchar a su lado en las primeras filas en todo movimiento de protesta, en todo movimiento revolucionario y reivindicador que efectúe. Destruyamos, pues, al tirano gobierno español, pero no pongamos otro en su lugar que nos va a suceder igual; tomemos posesión de toda la riqueza y organicémonos bajo la base de la libertad y de la igualdad y seremos relativamente felices, sin burgueses ni proletarios, sin amos ni esclavos, pues todos seremos libres productores».</i><br/><br/>     Descubrimos con este texto un Secundino anarquista, pero sensible al proceso de liberación nacional cubano, que asume la definición de Bakunin de <i>“el Estado no es la patria</i>”. Como ya hemos mencionado, el anarquismo seguirá inspirando a Secundino el resto de sus días, aunque no siempre fue fiel a sus postulados. Todavía quedan zonas de sombra en el conocimiento del pensamiento y la acción de Secundino Delgado y deseamos la aparición de los documentos, y los estudios sobre ellos, que nos aporten una imagen más certera y una comprensión no sesgada de los procesos vividos en el desarrollo de sus propuestas para Canarias.<br/><br/>     Lejos de cualquier dogmatismo y manipulaciones interesadas, se hace necesaria una revisión de la figura de Secundino Delgado a ojos libertarios. Una revisión de su trayectoria política, de sus escritos, de sus pensamiento... Sin pretender reivindicarlo como un libertario durante toda su vida, no cabe duda que el pensamiento anarquista tuvo —en unos momentos en que era hegemónico en el movimiento obrero cubano, español y canario— un espacio importante en el suyo, tal como se refleja en su trayectoria, en sus escritos, tal como él mismo reconocía. Todo ello, qué duda cabe, producto de ese continuado y estrecho contacto y de un espíritu humanista, abierto y antisectario. Alguien que, influenciado por Bakunin, proclamaba <i>"antes que nacionalista soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste". </i>Todo eso nos puede ayudar en el presente a rediseñar un camino para la liberación nacional y social del Archipiélago Canario.<br/><br/><br/><i>El pir</i><b>ácr<b>ata</b></b><br/><br/><br/><b>Notas :</b><br/><br/>(1) SUÁREZ ROSALES, M. (1980): <i>Secundino Delgado. Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria</i>. Cándido Hernández, editor. P.137.<br/><br/>(2) DELGADO, S. (1980): <i>¡Vacaguaré...! (Vía-Crucis). </i>Edición facsímil con introducción de O. Brito y J. Hernández. Cándido Hernández, editor. P. 142.<br/><br/>(3) <i>"¡Cuánto admiro y quiero a este venerable anciano!" </i>(Opus cit., p. 93).<br/><br/><i>"El favor de que se me sacase de la celda, se lo debo a Salvochea. El influyó con un republicano, primer oficial, llamado Moya, y, á riesgo de perder su destino, me mandó a talleres." </i>(Opus cit., p. 107).<br/><br/><i>“El primer hombre que tuvo audacia suficiente para despreciar las amenazas de Millán Astray, fué Fermín Salvochea.<br/>Siempre que pudo me visitó, animándome con sus consejos y trayéndome en sus propias manos huevos, pan blanco y queso.<br/>Hizo todo lo posible por arrancarme de aquella casa inquisitorial. Le escribió a Bacardí, a Estrada Palma, a Nicolás Estévanez, a Luis Bonafoux, y hasta habló con Canalejas, ministro entonces de la nación." </i>(Opus cit., p. 92).<br/><br/>(4) DELGADO, S. (1985): <i>El mejor de los mundos y otros relatos</i>. C.C.P.P.<br/><br/>(5) DELGADO, S. (1980), p. 144.<br/><br/><br/><br/><tt>Texto introductorio a la edición pirata, realizada en 2000, de <i>Secundino Delgado y la emancipación cubana</i>, de Manuel de Paz Sánchez. El texto de Manuel de Paz ya se encuentra disponible en Internet.</tt><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_3.htm"><title><![CDATA[La independenciA  que  queremos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/http://blogs.ya.com/guayota/files/aislasp.jpg" alt="" border="0" width="100" height="95"/><br/><br/>     Se nos ha criticado, y con razón, que nuestra propuesta independentista libertaria no está definida con claridad. Cierto es que los colectivos e individualidades que entendemos que cualquier propuesta de emancipación social anarquista en Canarias pasa ineludiblemente por la liberación nacional no hemos perfilado nuestro proyecto como las mismas circunstancias políticas nos han demandado y que ahora, en la actualidad, nos continúan pidiendo quizás con mayor rigor. <br/><br/>     El movimiento libertario, que en las Islas actúa, sufre una división sobre este tema que ha generado momentos de polémica y enfrentamiento (1). Mientras para las organizaciones anarcosindicalistas y otras en su periferia la cuestión nacional canaria equivale a interclasismo y apoyo a la creación de un nuevo Estado --refugiándose en el manido tópico de mi patria es el mundo y si familia la humanidad para justificar su españolismo--, para el resto de colectivos e individualidades, con una línea autónoma y sin rémoras estatalistas de tipo organizativo, el independentismo es algo que indudablemente ha de incorporarse al discurso y a la acción en que éste se base. <br/><br/><br/><b>El anarcoespañolismo</b><br/><br/>     El anarcosindicalismo en Canarias es algo testimonial, nominal, y si mantiene su presencia en las islas es por el apoyo económico que recibe de las cúpulas de sus respectivas organizaciones estatales. Es fácil de entender, pues, que resultaría demasiado arriesgado para quienes en Canarias participan de esas siglas poner en cuestión el marco referencial de lucha, acercándolo a la realidad inmediata, y, en coherencia, romper con una estructura organizativa que les lleva en muchas ocasiones a reproducir sin más lo que otros han decidido en lugares distantes y distintos al nuestro. El resultado es evidente: mantienen testimonialmente una sigla que nada auténticamente liberador aporta al negarse su propia autonomía, su propia capacidad de decisión y acción, de creación personal y colectiva; la militancia queda supeditada a lo que La Organización decida y la insatisfacción, la frustración, aparece ante la incapacidad real de desarrollar las tareas que otras personas en situaciones y lugares lejanos se han marcado para dar respuesta a su realidad.<br/><br/><br/><b>Un anarcosindicalismo canario </b><br/><br/>     Muy diferente ha sido, sin embargo, la posición que el anarcosindicalismo organizado de las Islas adoptó en épocas de mayor incidencia social y política. Con valentía y auténtica visión revolucionaria se manifestó durante los años treinta de este siglo* en mítines y en la prensa con un independentismo autogestionario y federalista (2) que incomprensiblemente no se reivindica, por los actuales anarcosindicalistas de las Islas, con el orgullo con que se hace al rememorar la revolución asturiana del 34, el 19 de julio barcelonés o las colectivizaciones aragonesas. Al contrario, se silencia, contribuyendo así al desconocimiento que de su misma historia tiene el pueblo trabajador canario, a quien se le hurta, también por parte de los historiadores oficiales cobijados en las universidades de las Islas, de sus episodios de marcado acento libertario o descaradamente tergiversándolos. Pero si el anarcosindicalismo canario de la década de los treinta intentaba abrir nuevas sendas emancipatorias proponiendo la independencia como inevitable para protagonizar la autodeterminación -la autogestión consiguiente al estallido revolucionario-, lo hacia porque era heredero de una tradici6n libertaria que en el seno del movimiento obrero isleño se había venido manifestando desde comienzos de siglo con una estructura y funcionamiento marcado por una rabiosa autonomía, por un aferramiento a la realidad en la que intervenía, que lo hacía sabedor de su propia capacidad y posibilidades reales. No se optaba por la independencia desde un alegre aventurerismo, sino conscientes de que ello era así por la misma dinámica de la emancipación social. Los anarcosindicalistas canarios de la década de los treinta eran independentistas porque eran sinceramente revolucionarios. <br/><br/><br/><b>Sin memoria </b><br/><br/>      Pocas voces se alzan hoy en el seno de las organizaciones estatalistas libertarias atreviéndose a defender la necesaria autonomía organizativa y una actuación sobre la realidad ceñida a ésta, dejando de importar modelos extraños Desde los comités o desde otras posiciones de jerarquía (es hora de que las cosas se llamen por su nombre y se reconozca que ello existe en las mismas entrañas de las estructuras organizativas que teóricamente basan su existencia en el propósito de destruirla) se acalla el debate y se resucitan los viejos tópicos. No puede existir debate cuando se recurre al tópico ideológico sacralizado en los santos evangelios personalizados en los acuerdos congresuales. <br/><br/>     La visión negativa de la liberación nacional puede el anarcosindicalismo organizado de las Islas adoptó en verse perfectamente si se analiza la prensa anarcosindical hecha en las Islas desde el comienzo de la transición hasta el presente. Ni una expresión positiva ante la misma ha tenido cabida en sus páginas; han tenido que ser los fanzines, y las posiciones autónomas, quienes han tenido que airear que existen otras alternativas desde lo libertario a la cuestión nacional, que la liberación nacional tiene una expresión antiestatal, de acción directa, autogestionaria y federalista. <br/><br/><br/><b>España = Estado </b><br/><br/>     Las organizaciones de ámbito estatal, reclámense de la ideología que sean, son esencialmente españolistas. El españolismo no es patrimonio de la derecha ni se manifiesta más visceralmente cuanto más se aproxime al fascismo; está presente también en quienes citan y recitan a Marx o Bakunin y niegan que el pueblo trabajador isleño sea esencialmente distinto a otros y que sea necesario que éste se reconozca a sí mismo y profundice en su propia definición como un rasgo más de los que ha de plantearse para encaminarse, por sí mismo, hacia mayores cotas de libertad y bienestar en los caminos de la autogestión. El españolismo es enemigo de la Libertad, es uniformador, negador de la diferencia, centralista, jerárquico, opresor, como cabe esperar de una ideología generada por un Estado, creado por un pacto de las clases poderosas de diversas zonas geográficas para perpetuar su dominación. <br/><br/>     El que el Estado se maquille mediante procedimientos descentralizadores, creando el Estado de las Autonomías, nada cambia en esencia. Por un lado, porque se sigue conservando la misma estructura piramidal (el papel de l@s "ciudadan@s" es semejante en un Estado centralizado que en el actual) y por otro, porque con ello se intenta reforzar la idea de una España plural, como supuesta suma de comunidades. Pero al mismo tiempo persiste la misma cultura españolista y, por supuesto, las funciones de defensa siguen bajo un ejército reaccionario, vigilante ante cualquier manifestación que ponga en cuestión la sagrada unidad de su Patria. <br/><br/><br/><b>Estado, territorios y fronteras </b><br/><br/>     Las fronteras estatales no son algo inmutable, eterno. Como la historia -y el mismo presente- nos demuestra, constantemente están cambiándose de demarcación y sobre los mapas se dibujan nuevas rayas con las que los grupos de poder se reparten las riquezas, los recursos materiales y humanos... Además rara vez un estado encierra en sus fronteras a toda una nación y sólo a ella. <br/><br/>     Es propósito de cada Estado el dar cohesión a sus súbditos, hacerles partícipes de ese Estado, definido por unos territorios, unas gentes que en ellos habitan, y una estructura jurídico-política que los organice. Genera para ello una cultura de Estado, como es el caso del españolismo. Hacernos sentir españoles es su propósito, hacernos cómplices, sin que nos demos cuenta, de quienes nos oprimen y económicamente nos explotan, colaborando responsablemente en hacer perdurar el Sistema que para ese fin han creado. El españolismo es una ideología de Estado y capitalista. <br/><br/>     Optamos por la destrucción de las fronteras, más no de las diferencias culturales. Son precisamente los oprimidos de esta tierra los depositarios de su cultura nacional, diferenciadora de otros pueblos. Cultura nacional, no obstante, contaminada también por la cultura burguesa. Abogamos, entonces, por el impulso de una cultura popular canaria; una cultura que asumiendo las expresiones autóctonas (eliminando aquellas que se oponen a una liberación total del ser humano) incorpore otras que nos encaminen hacia la emancipación global por nuestra misma actuación colectiva y personal. <br/><br/><br/><b>La autonomía por la independencia </b><br/><br/>     Quienes actuamos desde posiciones autónomas, hemos de reconocer, haciendo sincera autocrítica, que no hemos contribuido en demasía a explicar nuestras posiciones sobre la cuestión nacional, tal como al principio del escrito apuntábamos. Al contrario, nos hemos quedado en cuatro consignas que, aunque firmadas con una A, a los ojos de buena parte de la gente se las asimila a las habituales propuestas estatistas-independentistas. La falta de un contacto o coordinación estable del área autónoma-libertaria ha propiciado que no se haya contado con la suficiente capacidad para desarrollarlas con profundidad y hacer una divulgación extensa de la misma. <br/><br/>     Los anarcosindicalistas de los años treinta no son los únicos independentistas con planteamientos libertarios. Durante la transición, y aún antes, el movimiento independentista que se manifestó bajo propuestas de lucha armada -aunque desarrolladas de manera incipiente y desordenada- también contó con participación anarquista. Cubillo, desde Argelia, también incluía "A las barricadas” en sus programas radiofónicos y llamaba a los anarquistas a engrosar las filas del MPAIAC (3), contando con adhesiones en este sentido (4), y en la calle había expresiones de la misma (pintadas de "independenciA", con la A encirculada, banderas negras e independentistas ondeando juntas en las manifestaciones populares... ) (5). <br/><br/>     Sin embargo, a pesar de tanto fervor y sentimiento nadie explicó en ese momento, ni lo han hecho hasta el presente, qué querían esos anarquistas. Salvando las condiciones que dictaba la clandestinidad, en ningún momento trascendió, desde los anarcos que estaban organizados en el MPAIAC, cómo es que cohabitaban con gentes que postulaban no ya la desvinculación del Estado español, sino la creación de un nuevo Estado. Nadie tampoco acierta a entender, ni ellos lo explicaron en su momento, cómo compartían organización con posiciones, además de estatistas, de claro talante burgués y francamente xenófobas. Quizás ello tenga que ver con el desconocimiento y la confusión ideológica del momento, aderezado con una vía de escape de un activismo impulsivo, poco dado a la reflexión.<br/><br/><br/><b>Nacionalismo burgués </b><br/><br/>     Al igual que el españolismo es una ideología estatista que ayuda a contener el sistema de explotación, el nacionalismo canarista cumple igual función. <br/><br/>     Un amplio sector de la burguesía canaria intenta ahora reubicarse tras la  entrada de Canarias en la Europa de los mercaderes y el nuevo marco institucional del Estado de las autonomías y por ello juega al nacionalismo. Podrán adherirse, en un momento dado, más amplios sectores de la burguesía que ahora defiende postulados más españolistas, dependiendo de si sus intereses no quedan suficientemente protegidos o son incapaces de pactar un acuerdo que les satisfaga con los capitales europeos. Llegado el momento, si las cosas se le complican, podrán apostar por la ruptura y abogar por la creación de un estado canario, incluso algunas de sus líderes airean ya la posibilidad de conversión de las Islas en un Estado libre asociado, al estilo de Puerto Rico. Mientras tanto juegan al nacionalismo canarista como en un pasado no excesivamente lejano lo hacían por el nacionalismo españolista. Al nacionalismo canarista se han atraído buena parte de los cuadros sindicales y políticos de la izquierda tradicional del Archipiélago y comparte con ellos las prebendas del poder, mientras lo rentabilizan garantizándose una paz social y dando a su gestión determinados tintes progresistas que en nada cuestionan el actual sistema de dominación. <br/><br/>     Antes ya citábamos cómo es que la misma dinámica y extensión del movimiento autónomo-libertario había contribuido, junto a la incomprensión manifestada por la ortodoxia anarcosindicalista y adláteres, a que nuestra proposición de liberación social y nacional se confunda con una cohabitación de clases que den lugar al surgimiento de un estado canario. ¿Tiene realmente algo que ver nuestra propuesta con la que acabamos de describir? Nuestra proposición no sólo está lejos de ella, sino radicalmente enfrentada. Primero, porque se desarrolla lejos de las estructuras que la burguesía ha diseñado para garantizar su dominación de clase. No tiene, ni tendrá nunca por tanto, una expresión institucionalizada como la que acabamos de describir. Nunca podrá plantearse como programa electoral... Nuestra propuesta independentista nace de la necesidad de emancipación clasista y, como tal, acogiendo la necesaria liberación de la opresión nacional que la burguesía y su estado (hoy el español) ejercen. Si, hoy, determinados sectores de la burguesía canaria se sienten agraviados y se desmarcan de sus tradicionales posiciones españolistas no significa que vayan a hacer dejación de su dominación; no es otra cosa -como ya hemos repetido- que una reacomodación a una nueva situación, en la que busca posicionarse de forma ventajosa. <br/><br/><br/><b>El Estado no libera, oprime </b><br/><br/>     Tampoco existen paralelismos con las tradicionales posiciones independentistas del Archipiélago, hoy testimonialmente mantenidas por CNC y FREPIC, una vez que el PCAC -la expresión independentista del comunismo ortodoxo- se diluyó por si sólo y hasta alguno de sus antiguos líderes hoy pastan por la CoCa y que MCL se enfrascara en una división interna que posteriormente dio lugar al MAC, dejándose de tener noticias de ambos desde hace tiempo. Este nacionalismo, igualmente burgués. que se diferencia del nacionalismo canarista por sus planteamientos de abierta ruptura con el Estado español y la creación de un Estado canario y por su vocación panafricanista, puede confluir perfectamente con Coalición Canaria (CoCa) si se dan ciertas condiciones en un momento dado (un mayor radicalismo verbal y cierto protagonismo a sus líderes puede bastar... ), pues en esencia optan por mantener el actual sistema de dominación de clase. Cuando algún periódico publicó un 28 de diciembre la "inocentada" de que Cubillo -el histórico líder del MPAIAC y CNC- fichaba por la CoCa, muchas personas dieron por cierta la noticia, viendo como lógico que Cubillo intente hacerse un hueco bajo el sol que un día ayudó a prender. <br/><br/>     Cualquier iniciativa que opte por el Estado como alternativa a la opresión nacional es esencialmente burguesa y no va a transformar las condiciones en que se produce las relaciones de producción y dominación presentes. Nosotros nos manifestamos como independentistas porque somos anticapitalistas, porque consideramos que para superar al actual Sistema debemos destruir todos los aparatos en los que se basan las clases dominantes (de Europa, América o Canarias...) para perpetuar su dominio, debemos destruir el Estado y cualquier organización burocrática que lo genera. <br/><br/>     Nuestra opresión cultural, étnica, es pareja a la opresión o explotación económica, ya que son las condiciones históricas en que se ha desarrollado ésta las que han hecho que aquella se manifestara como un elemento necesario que la garantizase. La opresión nacional es una manifestación más de la opresión capitalista, porque el capitalismo en Canarias se ha desarrollado bajo formas coloniales. <br/><br/>     No cabe plantearse una liberación de clase dejando intacta la opresión nacional, como tampoco sirve pensar en una liberación nacional obviando la opresión de clase. La doble opresión nacional y de clase debe tener una solución conjunta, al mismo tiempo. La revolución, por tanto, pasa por la independencia. <br/><br/><b>Independentismo libertario </b><br/><br/>     La alternativa que defendemos parte de la autoorganización como método. La autoorganización tiene como eje la asamblea de iguales, la desaparición de las jerarquías, la disolución del poder. La autoorganización es posible impulsarla desde ya, desde los barrios, los centros de trabajo, etc. , como forma alternativa de organización al Sistema (entiéndase, partidos, sindicatos e instituciones mediante la que el Sistema nos indica que "participemos"). Es la democracia directa que se opone a la democracia burguesa, delegada, burocrática. <br/><br/>     La sociedad canaria que propugnamos no vendrá como resultado de unas elecciones, sino que surgirá a través de la acción directa y la autogestión. Las candidaturas (llámense como se quieran llamar) no sirven para promocionar la autoorganización popular, sino que la frenan potenciando el reformismo y negando el protagonismo colectivo. Los medios empleados son los que van perfilando los fines. <br/><br/>     Los procesos autoorganizativos marcarán las pautas de cómo será la sociedad canaria del porvenir. La coordinación de estas realidades, mediante delegaciones revocables, articulará el movimiento, al que desde ahora lo va enriqueciendo también las variadas cuestiones que se plantean desde los movimientos sociales de raíz asamblearia (ecologismo, feminismo, antimilitarismo...), cuyas aportaciones habrán de irse incorporando siempre que vayan en un fortalecimiento de la alternativa autoorganizativa. El poder estará en la base, disuelto; vaciadas las instituciones de sentido y parapetadas tras ellas la burguesía y l@s burócratas que las defienden, muy poco esfuerzo costará desprenderse para siempre de ellas, simplemente porque no servirán para nada: significará que el pueblo canario ejerce su autogobierno, que Canarias es independiente, que nadie ajeno a su pueblo manda sobre él... <br/><br/>     La emancipación nacional no la planteamos pues como una copia de la sociedad capitalista, donde subsiste la división dirigentes/dirigid@s, sino que se evita la creación de cualquier nueva clase privilegiada o burocrática mediante la coordinación de las decisiones asamblearias. <br/><br/>     Planteamientos igualmente autogestionarios debe tener la alternativa económica, lo que significa que el pueblo habrá de dotarse del conocimiento necesario para regirlo. Una economía que liará renuncia de tecnologías complicadas, con lo que se evita la necesidad de “especialistas" y de dependencias foráneas, y que habrá de producir de acuerdo a las necesidades reales sólo lo que haga falta. Una economía que respete el frágil medio de las islas, utilizadora de energías renovables y que tiene en la reutilización y el reciclaje unas claves para su desarrollo. <br/><br/><br/><b>Contra toda dominación, independencia </b><br/><br/>     La alternativa independentista libertaria puede aportar al momento presente la clarificación de la que carece las otras alternativas que se reclaman por la emancipación nacional o por la liberación de clase. Precisamente en un momento en que la izquierda tradicional va haciendo aguas, una vez que el patrón soviético se desmoronó, y navega al pairo socialdemócrata o sus líderes desertan para asociarse a quienes han criticado como representantes políticos de la burguesía isleña, dejando a las bases huérfanas de cualquier referencia. Cuando, además, el desprestigio del Sistema cada vez es mayor, proporcional a los casos de corrupción que se ve obligado a destapar para ocultar la misma estafa colectiva que representa la existencia del Estado español. En una situación en que el independentismo canario que aboga por la creación de un nuevo Estado se ha quedado en una mera retórica verbal y concibe su proyecto como un mero cambio "administrativo", de bandera, uniformes y poco más... En estos turbios tiempos, donde el tiempo va asentando dónde queda cada cual, la alternativa independentista libertaria puede significar el acicate necesario para hacer emerger el protagonismo popular y unir la emancipación nacional a la de clase. Por lo pronto, procuraremos seguir divulgando, debatiendo, sin dejar de impulsar los movimientos asamblearios que le permitan al pueblo autogoorganizarse para solventar sus asuntos y que es la esencia misma de la propuesta.<br/> <br/><br/>Ferinto<br/><br/><br/><b><br/>Notas: </b><br/><br/>1. <i>El Baifo</i>, nº 5, pp. 26-27. <br/><br/>2. Trueno: "La CNT por la independencia de Canarias” en <i>El Baifo</i>, nº 5, pg. 5. <br/><br/>3. Ver el llamado "Libro Blanco del MPAIAC" en <i>Canarias, otro volcán</i>. Ed. Hordago, 1978. <br/><br/>4. Ver el informe cuasi-policial de las detenciones de independentistas en 1978 del fascista periodista Carlos Millán Cazorla, Camica, en Canarias pudo ser independiente. Jaque a Cubillo, edición de autor, 1981. También el artículo "IndependenciAnarquía" en <i>Baile del Sol</i>, nº 3. <br/><br/>5. "IndependenciAnarquía", en <i>Baile del Sol</i>, nº 3. <br/><br/><br/><i>[Texto publicado en <i>El Baifo</i>, nº 6-7, septiembre de 1994].</i><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_2.htm"><title><![CDATA[La autodeterminación está de moda]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/http://blogs.ya.com/guayota/files/anarcopintaderapq.jpg" alt="" border="0" width="157" height="154"/><br/><br/><br/><b>La burguesía nacional... </b><br/><br/>     Los sectores más importantes de la burguesía canaria siguen estando ligados a intereses españoles, mientras el resto juegan a otras bandas que puedan atraer más réditos. PP y Coalición Canaria se reparten así la representatividad de la burguesía isleña. A ambos el actual marco jurídico-político les es beneficioso. Ello no es óbice para que, en el seno de la CoCa (1) -capitaneada por antiguos cargos franquistas junto a "demócratas" de nueva hornada- busquen cobijo los antiguos dirigentes de la izquierda autoritaria y ex-líderes obreristas (Mauricio, Rodríguez Brito, Mendoza, Alduán, Víctor Díaz, "cristianos de base"...), que regresan a su lugar natural por linaje, mientras rentabilizan sus anteriores actividades "revolucionarias", intentando no deshacer sus vínculos con las organizaciones a las que estuvieron ligados, para garantizar la precisa "paz social". La burguesía pepera y coalicionera no tienen fronteras definidas. Son burguesía, les unen intereses. Colaboran mutuamente para seguir amontonando fortuna, con apoyos institucionales y con la corrupción necesariamente presente en los ámbitos del poder. Se apoyan aquí y salvan en la metrópoli al PP en las situaciones desesperadas (en los momentos más álgidos del pasteloso enfrentamiento PP-nacionalistas, con el apoyo de la CoCa se logró superar algunas importantes votaciones parlamentarias en Madrid). <br/><br/>     Hoy por hoy, son marginales los sectores de la burguesía canaria que abogan por el independentismo y la autodeterminación como necesaria para conseguir un Estado canario. Hoy por hoy a la burguesía no les interesa, lo que no significa que en un momento dado pueda no precisar de la creación de un Estado canario para proseguir sus actividades explotadoras. La CoCa juega sólo al amago, pero carece de un proyecto propio y definido, de una proyección nítida que logre consolidar una "burguesía nacional canaria"; es una simple suma de políticos oportunistas ligados a una burguesía especuladora que se une en la búsqueda del rapiñador enriquecimiento rápido.<br/><br/><br/><b>El pueblo canario oprimido</b><br/><br/>     El sentimiento nacional canario sigue estando presente entre los desposeídos, los que realmente han sufrido lo que es sentirse marginados en su propio país, no sólo por la dominación extranjera de su solar, sino por la connivencia de la burguesía autóctona en la continuada opresión de su cultura, de su expresión propia, de su idiosincrasia, y limitando, por tanto, sus posibilidades de desarrollo como individuos libres. Una burguesía que además ha colaborado en la explotación saqueadora de los recursos naturales y humanos del país isleño, que se lleva lejos de las Islas la plusvalía generada por el trabajo realizado aquí (como ejemplo basta citar que apenas el 10% de los ingresos del turismo se quedan en el Archipiélago). <br/><br/>     No podemos esperar de los partidos de la burguesía otra cosa que los que nos están dando. Podrán cambiar su rumbo en un futuro, pero nunca nos van conducir al pueblo canario (trabajador@s, parad@s, marginad@s, pobres, quienes no tenemos otra cosa que la fuerza de trabajo para poder subsistir) hacia una vida digna, con mayores cotas de libertad para el desarrollo de la vida individual y colectiva... <br/><br/><br/><tt><b>¿Qué autodeterminación nos dan?</b></tt><br/><br/>     IU, FNC e independentistas de CNC y Pueblo Unido-Frepic, reivindican la autodeterminación. IU aboga por la vinculación del Archipiélago al Estado español mediante una fórmula federal, mientras CNC y PU-Frepic defienden la creación de un Estado canario. Las diferencias entre unos y otros no son, como veremos, tan abismales.<br/><br/>     El derecho de autodeterminación se nos presenta como un derecho a conquistar constitucionalmente. Esto es, se pretende integrar en el Sistema, la capacidad de los pueblos de separarse del poder central y organizar independientemente su vida si ese es su deseo. Y ello, mediante un complejo sistema (la constitución canadiense puede ser uno de los tantos modelos) en el que se permita realizar un plebiscito en el que quede definido el estatus que cada comunidad desea asumir. Tanto IU como CNC y PU-Frepic no conciben que los pueblos puedan "organizarse" realmente por sí mismos, sin necesidad de quedar tutelados por un Estado. En este sentido se está negando, por un lado, la capacidad real de emancipación de los pueblos y, por otro, que sea el modelo socio-económico, tanto o más que el marco jurídico-político que está a su servicio, el que ha provocado que las naciones queden asfixiadas en sus expresiones. <br/><br/>     Si Canarias es una nación oprimida lo es porque ha sido necesario para realizar una explotación colonial de sus recursos por parte de potencias extranjeras desde el inicio de la dominación europea de nuestras Islas. Es decir, han sido los ricos, los capitalistas y los políticos quienes han convertido en lo que es a nuestro país. No sólo nos han sacado la plusvalía de nuestros riñones, sino que además nos han anulado como individuos insertos en su patria, despojándonos de nuestra identidad a su antojo, convirtiéndonos en seres apocados, acomplejados, sumisos e incapaces de rebelarse ante las continuadas injusticias que con nosotros y con nuestro medio se han ido cometiendo. Es el capitalismo en sus variadas formas (ahora el más refinado neoliberalismo) y sus modelos institucionales el que nos ha hecho llegar a Canarias a la penosa situación presente. <br/><br/>     La autodeterminación e independencia burguesas ignoran el enfrentamiento de clases. Es más, se convierten en armas de la burguesía para encubrirla. La conciencia de clase quiere suprimirse con una supuesta identidad nacional donde todas las clases (opresoras y oprimidas) quedan artificialmente anuladas. Sin embargo, no podemos separar la liberación nacional de la liberación social, de la emancipación de clase. Nuestra opresión no sólo viene dada por la obligada pertenencia al Estado español, sino que está ligada y se complementa con otra variada gama de opresiones producto de vivir bajo un sistema clasista y opresor de nuestra vida, impidiéndonos plenamente expresar y desarrollarnos con entera libertad. No parcelamos la lucha contra la opresión, pretendemos destruirla en su conjunto. <br/><br/>     La autodeterminación e independencia burguesas no da el poder al pueblo, sino que la voluntad popular queda secuestrada por los políticos, siempre ligados a los intereses de los poderosos, o convertidos estos en la nueva clase dominante en los casos de un Estado de corte más autoritario (recordemos el modelo de capitalismo de Estado de los países del Este hasta hace unos años). <br/><br/>     Cuando desde posiciones libertarias abogamos por la independencia (ejerciendo el derecho natural de cada individuo, grupo, comunidad, etc., a la secesión) no lo hacemos en los mismos términos que los burgueses nacionalistas o las pretendidas posiciones "de clase" de las cada vez más escasas gentes que se reclaman de izquierdas. Unos y otros no conciben la independencia si no es vinculada al Estado y, por tanto, sin desprenderse de una concepción social que no supera el actual modelo político, económico y social: políticos/ciudadanos, capital/trabajo, dirigentes/dirigidos, opresores/oprimidos... <br/><br/><br/><tt><b>Lo que queremos...</b></tt><br/><br/>     No queremos un simple cambio administrativo con el que pocas cosas se modificarían en la vida de los sectores oprimidos del Archipiélago. Abogamos, por el contrario, por el impulso de la autoorganización obrera y popular para conseguir mejorar las condiciones inmediatas de vida (trabajo, vivienda, educación, sanidad, mejoras sociales...), por el desarrollo de experiencias organizativas y de gestión al margen de las señaladas por el poder (partidos, sindicatos...), en el que el funcionamiento asambleario y la coordinación con portavoces revocables sean las nuevas formas que vayan prefigurando una vida realmente participativa, configurando unas estructuras "independientes" (la partícula in es negación) al Estado español. <br/><br/>     Proponemos llegar a la independencia por el protagonismo popular, por la toma del poder en la base, mediante la generalización de las experiencias autoorganizativas, creando organismos de contrapoder que se enfrentan al Estado español en todos los ámbitos, sin necesidad de estructuras centralizadas que roben las toma de decisiones colectivas a quienes realmente les afectan. No queremos heredar del régimen colonial esta podrida y corrupta democracia delegada que ahora padecemos. La democracia representativa es dependencia y corrupción. <br/><br/>     Para nosotros la autodeterminación no tiene reflejo en un plebiscito y su circense espectáculo. La autodeterminación la entendemos como un proceso amplio y permanente en el que el pueblo ya es capaz de estar dirigiéndose y ello lo vemos posible en un medio social donde, dueño real de los medios de producción, distribución y consumo, tenga la capacidad real de decidir mediante una democracia directa cuantos asuntos le compete. <br/><br/>     La autodeterminación no puede, por tanto, ser otorgada por ningún poder metropolitano. Debe ser arrancada a éste por la lucha decidida del pueblo autoorganizado, capaz ya de gestionar su vida por sí mismo, sin necesidad de que nadie lo dirija, sin necesidad ya del Estado español o de cualquier otro de ámbito territorial más cercano que pretenda sustituirlo. <br/><br/>     Tampoco entendemos la autodeterminación como algo separado o un paso previo a la obtención de la independencia. La autodeterminación habrá de ser una generalización de la práctica autoorganizativa y autogestionaria de nuestro pueblo y habrá de prolongarse más allá del momento de la ruptura con el Estado español. Significa el poseer el poder en la base, el poder en manos del pueblo. Un "contra-poder" distinto y enfrentado al poder establecido. Delegar en estructuras jerárquicas sería renunciar a la independencia. Para nosotros autodeterminación es independencia: la capacidad real de autogestionarse un pueblo sin necesidad de tutelas estatales. <br/><br/>     Creer que reclamando que en la constitución española sea recogido el derecho de autodeterminación realmente no avanzamos nada por conseguir la liberación del pueblo oprimido de Canarias. Más que librarnos de las cadenas, añadimos un eslabón más que nos aleja de la auténtica libertad. La lucha por la autodeterminación e independencia de nuestro país no está en el parlamento. Está en el impulso de las luchas de clases, en los centros de trabajo, en los barrios, en los centros de enseñanza, etc., en los que impulsemos prácticas de democracia directa y vayamos desenmascarando al Sistema en su conjunto, haciendo confluir luchas, extendiendo la práctica de coordinación sin estructuras jerárquicas, creando redes de comunicación, debate y acción que nos permitan al tiempo mejorar nuestras condiciones de vida... <br/><br/><br/><i>C. I. ANARKO-GUANCHE, diciembre de 1998.</i><br/><br/><br/>1.- CoCa hace alusión a las denominación que durante un tiempo se le dio a Coalición Canaria en los medios informativos, luego ya en desuso por las connotaciones obvias.<br/><br/>[Texto publicado en el nº 20 de <i>Alerta</i>, portavoz de la Red Contrainformativa Canaria]<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/guayota/c_1.htm"><title><![CDATA[Anarcoindependentismo en Canarias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/guayota/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/guayota/files/Espiral_acrata_22pq.jpg" alt="" border="0" width="200" height="227"/><br/><br/><b>Un país </b><br/><br/>     Las Islas Canarias están situadas en el Océano Atlántico, al noroeste del continente africano (frente a Marruecos y al Sáhara occidental), del que dista poco más de 100 km, encontrándose a algo más de 1.000 km de Europa, y actualmente forman parte del territorio del Estado español. <br/><br/>     El Archipiélago Canario está constituido por siete islas (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro) y seis islotes, estando sólo de uno de ellos habitado (La Graciosa). Su superficie total es de 7.446 km2 y su población está cercana al millón ochocientos mil habitantes, lo que señala una alta densidad de población, equiparable con la de los cinco países más poblados del planeta. La mayoría de la población se ubica en Gran Canaria y Tenerife. La población actual es producto de un mestizaje de la población precolonial (amazigh o bereberes), con los colonos europeos llegados tras la conquista durante el siglo XV (portugueses, andaluces...) y esclavos procedentes del vecino continente. Ahora, Canarias es receptora de emigración (fundamentalmente europea), contrariamente a lo que había sido a lo largo de su historia: tierra de emigrantes. <br/><br/>     El principal motor económico actual de Canarias es el sector servicios, particularmente el turismo. Sin embargo, la gran mayoría del beneficio económico del turismo sale fuera de Canarias. El Archipiélago, según dicen las cifras macroeconómicas, ha tenido un acelerado crecimiento económico en la última década, pero ello no se ha traducido en un reparto de la riqueza entre sus habitantes, pues una quinta parte se encuentra bajo el umbral de la pobreza, según datos del propio Gobierno de Canarias. Buena parte de la población sobrevive por su participación en la economía sumergida y como trabajadores eventuales, con salarios bastante ínfimos.<br/><br/>     Política y administrativamente, Canarias es una de las 17 Comunidades Autónomas del Estado español. Dotada de un parlamento, con competencias legislativas, siempre que no contradigan las leyes del Estado, y un Gobierno que desarrolla políticas de acuerdo con las competencias otorgadas en el Estatuto de Autonomía. El actual Gobierno de Canarias está conformado por un pacto de Coalición Canaria con el Partido Popular (el partido de Aznar), pacto que ha tenido su proyección en el Parlamento español. Coalición Canaria es un partido que se ha ido configurando a través de años sucesivos con una curiosa amalgama de ex-franquistas, demócratas de nueva hornada, cristianos de base y desertores de la izquierda (como ejemplo, el anterior Presidente, Román Rodríguez, perteneció a un partido de orientación maoísta y el actual Consejero de Presidencia, José Carlos Mauricio, fue Secretario General del Partido Comunista de España en Canarias). Coalición Canaria es la genuina representación de la burguesía criolla, que juega al nacionalismo moderado para acrecentar sus negocios y beneficios en concomitancia con el capital extranjero, con un discurso de tintes populistas.<br/><br/>     La vida del Archipiélago ha estado marcada, tras su incorporación a la órbita europea, por una permanente dependencia del exterior. La producción para la exportación ha tomado, en diferentes épocas, forma de monocultivo (caña de azúcar, vino, cochinilla, plátanos y tomates y, ahora, el turismo), que tras su caída por la competencia de otras zonas con precios más ventajosos, ha traído la ruina a las clases populares, que han tenido, como única alternativa posible, la emigración a tierras americanas. La emigración ha sido la válvula de escape de la conflictividad social en el Archipiélago, aunque también se han dado reiterados motines contra la opresión señorial, por la tierra o contra las levas. Por otra parte, por su situación geoestratégica, Canarias ha sido presa de ataques piráticos y objetivo militar. Actualmente, la población de El Hierro está oponiéndose desde hace 17 años a la instalación de un radar militar en su isla que se vincularía a los de la OTAN.<br/><br/>     El contacto con América ha sido muy intenso, sintiéndose más cercana que las tierras europeas. La influencia americana está muy patente en el habla canaria, en la que se encuentran no pocos americanismos, traídos por los emigrantes retornados. El canario, como dialecto del español, es una modalidad lingüística que muestra la historia de la mayoría social del Archipiélago, la de los trabajadores, la de los pobres y marginados: de sus iniciales aportes étnicos, de la emigración, del comercio... La lengua de los primeros habitantes de Canarias, genéricamente llamados guanches, desapareció por la aculturación, aunque quedan un gran número de topónimos y algunas palabras que siguen utilizándose, como gofio (harina de cereal tostado), baifo (cabrito), goro (círculo de piedras, como corral), etc. El habla canaria tiene un deje propio, una especial pronunciación de determinados fonemas y un léxico con aportaciones guanches, portuguesas, americanas e inglesas. <br/><br/>     La opresión nacional en Canarias está ligada a la opresión de clase. Los que han hecho Canarias, su mayoría social, ha sido marginada por la propia burguesía autóctona, aliada a las extranjeras, quien siempre ha tratado de imitar lo foráneo, despreciando y burlándose de la cultura de “los magos” o “maúros” (campesinos) y convirtiendo el término “mago” en sinónimo de inculto y bruto. Ahora, que parte de la burguesía isleña juega al nacionalismo (Coalición Canaria), impulsa una canariedad que, tomando elementos de la cultura que antes combatía, lo hace de forma aséptica y obviamente desligada totalmente de su contexto, exaltando aspectos que le son rentables, como la religiosidad catolicista, con indiscutibles ansias de hacer aparecer la conciliación de clases, y convirtiendo la cultura canaria en cultura-espectáculo-negocio. La cultura maga es una cultura campesina, la que hasta la llegada del “boom” turístico en los años sesenta del pasado siglo, era la de la gran mayoría de la población. La llegada del “monocultivo” turístico ha marginado la actividad tradicional centrada en el sector primario de la mayor parte de la población canaria en su historia. A la par que se produce una emigración interna, asentándose la población en las áreas metropolitanas de las islas capitalinas, y, últimamente hacia las zonas del desordenado desarrollismo turístico, la incidencia de ésta, junto al impacto de la globalización, está haciendo desaparecer las peculiaridades culturales autóctonas.<br/><br/><br/><br/><b>Anarcoindependentismo canario</b><br/><br/><i>Secundino Delgado</i><br/><br/>     En las ansias por buscar referentes históricos, el nacionalismo canario ha adoptado como prócer, como precursor, a Secundino Delgado (1867-1912). Secundino Delgado es, ante todo, y así él mismo se definía, “un rebelde”, pero un rebelde bastante peculiar... Tras emigrar a Cuba, se desplaza a Estados Unidos, donde se vincula al anarcosindicalismo, participando en el periódico El Esclavo. La posición que defiende El Esclavo en 1894 ante el proceso de emancipación cubano queda bastante clara: <br/><br/>“Somos anarquistas, y por lo tanto, revolucionarios, y si queremos mantener nuestro prestigio entre las masas, si queremos que nos oigan y den crédito a nuestras palabras, tenemos que luchar a su lado en las primeras filas en todo movimiento de protesta, en todo movimiento revolucionario y reivindicador que efectúe. Destruyamos, pues, al tirano gobierno español, pero no pongamos otro en su lugar que nos va a suceder igual; tomemos posesión de toda la riqueza y organicémonos bajo la base de la libertad y de la igualdad y seremos relativamente felices, sin burgueses ni proletarios, sin amos ni esclavos, pues todos seremos libres productores».<br/><br/>     Otra vez en Cuba, Delgado participa en la lucha contra España y, perseguido, debe huir hacia Venezuela. Allí funda el periódico El Guanche, abogando por la independencia de Canarias. Posteriormente regresa a su tierra y, en colaboración con la mayoritariamente anarcosindicalista Asociación Obrera de Canarias (Tenerife), opta por la vía electoral y forma el Partido Popular, que se presenta a las elecciones municipales de la capital de la isla. Con resultados adversos, aunque consiguiendo una pequeña representación municipal, crea posteriormente el periódico Vacaguaré (“quiero morir”, grito de resistencia guanche). Detenido por sus actuaciones en Cuba, es encarcelado y trasladado a Madrid. Allí, en la cárcel, recibe el apoyo, a través de Vallina (su compañero de celda), de los anarquistas, como el del célebre Fermín Salvochea, que se interesa por él y que logra conseguir que su situación sea conocida y llegue incluso a ser tratada en el parlamento español. Ante el escándalo producido por su persecución, es excarcelado y regresa a su tierra. En el tiempo de presidio escribió algunos cuentos que fueron publicados en La Revista Blanca (la célebre revista publicada por los padres de la conocida “ministra anarquista” —durante unos meses de 1936-1937— Federica Montseny), que muchos años después los seguía reproduciendo nuevamente en sus números. Igualmente, el periódico de la CNT en Canarias, En Marcha, bastantes años después de su muerte, seguía reproduciendo sus escritos... Secundino Delgado es un personaje “curioso”, un rebelde que, aún con veleidades reformistas, estuvo muy próximo siempre al anarquismo. En sus memorias [¡Vacaguaré! (Vía Crucis), 1904], escribió: <br/><br/>“... antes que nacionalista soy libertario. Mientras aliente, bregaré por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste. (...) Todo por la libertad de los pueblos y de los hombres. (...) Como Backunine [sic], que al mismo tiempo predicaba la gran revolución política económica social, no abandonaba las regiones conquistadas y sometidas a potencias extrañas”.<br/><br/>     Más claras pistas de Delgado nos da Gómez Wangüemert, que, a los pocos días del fallecimiento de Secundino, publica un artículo en el que nos dice: <br/><br/>“Para conocer sus ideas políticas y sociales basta decir que fue siempre asiduo lector de Ibsen, Tolstoi, Max Nordau, Zola, Eliseo Reclús, Jean Most, Juan Grave, Bacounine [sic] y Kripotkine [sic]”.<br/><br/>     Una extensa nómina de libertarios que habla por sí sola...<br/><br/>     Delgado es un rebelde, sí, pero un rebelde bastante influido por el anarquismo y, si en algún movimiento social ha de encuadrarse es precisamente en éste... Actualmente, Secundino Delgado es reivindicado por Coalición Canaria y por otros partidos nacionalistas, como el PNC (Partido Nacionalista Canario), e independentistas. De manera sorprendente, se silencia su vinculación al anarquismo y éste se muestra incapaz de reivindicarlo.<br/><br/><i>La CNT, independentista...</i><br/><br/>     Pero, es que, además, mientras En Marcha sigue publicando los viejos escritos de Delgado (a la par que La Revista Blanca sigue reeditando sus cuentos), los miembros de la CNT en Canarias durante el período de la II República (1931-1936) hacen proclamas por la independencia de Canarias en mítines obreros y, para la preparación de su I Congreso (1933), llegan a publicar en su prensa (En Marcha, 11 de marzo de 1933): <br/><br/>"En una palabra: Canarias es para la Península lo que en otro tiempo fueron Cuba y Filipinas, lo que para Francia y Bélgica son la Guyana y el Congo, unas pobres colonias. ¡Nada más!".<br/><br/>     En sus sinceras ansias de transformación social, afirman que “la Revolución se aproxima a pasos de gigante". Y se advierte que si al producirse esa Revolución, los "países imperialistas de Europa" trataran de apoderarse de las Islas, al proletariado del Archipiélago no le quedaría más que un "recurso heroico y supremo: levantar la bandera de la rebeldía para expulsar a los invasores y proclamar la independencia del pueblo canario para que con el apoyo de sus hermanos de la Península pudiera regir libremente sus destinos". <br/><br/>     Un claro concepto de la autodeterminación, expresamente ligado a la liberación social, que, sin hacer consideraciones de tipo “nacional”, sin embargo, conjuga con ella. Lo escueto de su planteamiento nos impide poder hacer más consideraciones, pero está claro el planteamiento antiestatalista de la CNT de Canarias en esos momentos: la referencia no es otra que la revolución y ésta está íntimamente ligada al permanente ejercicio de la autodeterminación del pueblo mediante la autogestión de su vida.<br/><br/><i>Contra el franquismo, antes y después de la muerte de Franco...</i><br/><br/>     Dando un salto en el tiempo, en los últimos momentos del franquismo con Franco y en los primeros momentos tras su muerte, toma mayor presencia los postulados independentistas y las actuaciones culturales y militares del MPAIAC (Movimiento Por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario). En el MPAIAC también se integran gentes que se definen anarquistas. Se ven pintadas por las paredes con la palabra “independencia”, con la A encirculada; en las manifestaciones populares la bandera negra y la bandera de las siete estrellas (la adoptada por los independentistas) van cogidas de un mismo mástil. A pesar de esto, no existe ningún texto que hable de una liberación nacional de Canarias desde una perspectiva libertaria y su conjugación con la estrategia y principios del MPAIAC (que pretendía la instauración de un Estado canario), si bien, a finales de los años 70, en el seno de CNT se dieron amplios debates sobre cuál era la posición que debía adoptar ante esta cuestión. Será en los años 80, cuando en Gran Canaria surge el COA (Colectivo de Objeción y Antimilitarismo), centrando su actividad en la negativa a la prestación del servicio militar y crítica al militarismo; producto de su misma práctica y reflexión sobre ella, derivan hacia posiciones libertarias, tal es así que cambian su nombre por el de Colectivo de Objeción y Anarquismo. Su posición es independentista, sin que deje de reclamarse anarquista.<br/><br/>      En los las décadas 80 y 90 es cuando más colectivos surgen en sintonía con una posición integradora de la liberación nacional en el discurso y la práctica anarquista de Canarias. La influencia de los postulados anarcoindependentistas del catalán Col.lectiu Ikària se hacen sentir en Canarias. Sus publicaciones así lo reflejan: Alegato (del COA), Arabisen ( “el salvaje” en el idioma de los guanches; desgajado del COA), Grito de Protesta (Tenerife), Colectivo Espiral (Tenerife), El Baifo (“el cabrito” en lengua de los guanches, Tenerife), Faita (Gran Canaria)... aunque también hay algunas de índole esencialmente nacionalista que también publica textos anarcoindependentistas, como es Baile del Sol (hoy convertida en editorial y con buenas relaciones con las instituciones...). A comienzos de los 90, incluso algunos colectivos llevan campañas conjuntas como reflejo de una incipiente coordinación que, con la inestabilidad de los colectivos, pronto desaparecería. <br/><br/><br/><i>Hoy, para mañana</i><br/><br/>     El anarcoindependentismo como tal ha sido una expresión débil, pero se ha hecho presente en Canarias... En el presente no posee una presencia organizada de forma específica, pero sus planteamientos siguen estando, con menos vigor que en épocas anteriores, entre militantes de movimientos sociales. Sus escritos son rescatados continuamente y divulgados... Aunque “aletargado”, sigue estando... No es de extrañar que esto se llegue a traducir en el surgimiento de colectivos específicos que se reclamen anarcoindependentistas, y que su actividad contagie las formas del anarquismo canario y enriquezca, igualmente, el movimiento de liberación nacional con una propuesta diferenciada, al tiempo que desarrolle sus planteamientos teórico-prácticos.<br/><br/>     La producción escrita del anarcoindependentismo canario no es muy amplia y es relativamente fácil señalar sus aspectos esenciales: <br/>•&#9;Protagonizado por los grupos libertarios autónomos, sin vinculación con el anarquismo tradicional y ortodoxo ni con la CNT —que equivocadamente lo asimila con “nacionalismo”, lo que motiva desencuentros y distanciamientos—.<br/>•&#9; Ámbito de actuación de los colectivos (o de sus miembros) en los movimientos sociales, sobre todo en lo que es el antimilitarismo (esencialmente en Gran Canaria), pero también en el ecologismo, la contrainformación o la música...<br/>•&#9;Denuncia del nacionalismo canario de Coalición Canaria (actual partido en el poder de la “Comunidad Autónoma”), por sus planteamientos abiertamente burgueses y españolistas.<br/>•&#9;Censura al anarcosindicalismo, por su marco de lucha y cultura españolizantes.<br/>•&#9;Obvia crítica al Estado español.<br/>•&#9;Rechazo a la propuesta independentista que reivindica un Estado “propio”.<br/>•&#9;Alternativa a la opresión nacional basada en: <br/>•&#9;Opción por la emancipación de clase. <br/>•&#9;Intervención en los movimientos sociales. <br/>•&#9;Impulso de la autoorganización. <br/>•&#9;Métodos de lucha basados en la acción directa (no colaboración, desobediencia...).<br/>•&#9;Globalización de la lucha: interrelación de los movimientos. <br/>•&#9;Propuesta de emancipación social y nacional: autogestión a todos los niveles.<br/><br/><br/><br/>Vicente Cañero <br/><br/><br/>--------------------------------------------------- <br/><br/><i>Texto que, traducido al francés, fue publicado en el nº 12 de Le Hochèur, boletín de la CBIL (coordinación de los anarcoindependentistas bretones). Fue redactado entre diciembre de 2003 y comienzos del 2004, de ahí las referencias a Aznar y al PP.</i><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
