¿A quién representa Javier Madrazo?
Encontramos lo siguiente en el Diario Vasco"Las asociaciones de apoyo a las víctimas del franquismo Geureak 1936 y Eusko Gudarostea calificaron de «macabro» y «chapuza» el decreto aprobado por el Gobierno Vasco en noviembre de 2002, en el que se fijan los requisitos para compensar a las víctimas privadas de libertad durante el franquismo. Tras exponer las dificultades encontradas para conseguir y acreditar la documentación requerida, circunstancia que ha motivado que el 71% de los 8.680 expedientes presentados hayan sido denegados por el Departamento de Asuntos Sociales que dirige Javier Madrazo (IU-EB), exigieron otro decreto «abierto y más flexible» que permita el reconocimiento de todas las víctimas del franquismo."
Lo sucedido tiene su origen, en primer lugar, en la falta de liquidez de las partidas presupuestarias para tal fin. Por eso, Javier Madrazo endureció las condiciones para acceder a las mismas, fijando unos plazos para la entrega de solicitudes en las que había que adjuntar una documentación imposible de conseguir en el tiempo previsto. De este modo, sesgó considerablemente las listas, pero no contento con ello, las ha terminado diezmando al rechazar miles de solicitudes con el pretexto de que los trabajos forzados a los que miles de presos se vieron sometidos formaban parte de su "servicio militar".
Este problema sugiere la hipótesis de que Javier Madrazo, ante la avalancha de peticiones, en lugar de pedir un aumento presupuestario, haya decidido o bien reducir el número de solicitantes imponiendo unas condiciones imposibles de cumplir, o bien no renunciando a otros gastos de su Consejería que probablemente sí sean suprimibles, como sus viajes a Afganistan, Marruecos y Santo Domingo en su función de consejero Asuntos Sociales (!).
Sea cual sea el motivo, la conclusión innegable es que el cántabro Javier Madrazo es un animal político bastante alejado de lo que representa, y más pendiente de mantener el mayor tiempo posible su trasero en contacto con la poltrona.
Lo sucedido tiene su origen, en primer lugar, en la falta de liquidez de las partidas presupuestarias para tal fin. Por eso, Javier Madrazo endureció las condiciones para acceder a las mismas, fijando unos plazos para la entrega de solicitudes en las que había que adjuntar una documentación imposible de conseguir en el tiempo previsto. De este modo, sesgó considerablemente las listas, pero no contento con ello, las ha terminado diezmando al rechazar miles de solicitudes con el pretexto de que los trabajos forzados a los que miles de presos se vieron sometidos formaban parte de su "servicio militar".
Este problema sugiere la hipótesis de que Javier Madrazo, ante la avalancha de peticiones, en lugar de pedir un aumento presupuestario, haya decidido o bien reducir el número de solicitantes imponiendo unas condiciones imposibles de cumplir, o bien no renunciando a otros gastos de su Consejería que probablemente sí sean suprimibles, como sus viajes a Afganistan, Marruecos y Santo Domingo en su función de consejero Asuntos Sociales (!).
Sea cual sea el motivo, la conclusión innegable es que el cántabro Javier Madrazo es un animal político bastante alejado de lo que representa, y más pendiente de mantener el mayor tiempo posible su trasero en contacto con la poltrona.





