Te amo...
Tal vez para algunos, decir estas palabras sea algo común, las dicen como cualquier cosa, sin sentir, sin consecuencias, simplemente las dicen como cualquier otra frase sin sentido que repiten sin más. A otros nos cuesta decirlas, consideramos que la frase involucra un sentimiento muy fuerte como para andarlo diciendo a la ligera. En lo personal, considero que es una frase que hay que ganarse, como cualquier otra, debe decirse con plena conciencia de lo que significa y lo que en ella se exprese.
Algunas veces la costumbre me hizo decirla, otras, expresaba un gran amor. Fue una palabra que la primera vez me costó y no tanto porque no quisiera hacerlo, más bien consideraba que no era tiempo, que sería hipócrita expresarla sin sentirla del todo. Cuando estuve convencida de lo que sentía y era inevitable sentir tanto amor, la dije tantas veces como pude: habia te amos en las mañanas, tardes y noches. Y traté de expresar lo mejor posible lo que decía.
Mucha gente dice "te amo" a la menor provocación, sin asimilar la responsabilidad que conlleva eso. Dicen "te amo" a la primer frase linda, a la primera semana de enamoramiento, al primer beso nuevo, en la nueva noche de sexo; si, casi siempre las mujeres soltamos la frase a la menor provocación. Pero cuando el enamoramiento, el sexo o la persona no resultó ser lo que esperábamos, el "te amo" se convierte en todo lo contrario, unos optan por olvidar el sentimiento tan pronto como vino, en los peores casos puede acabar en enojos, frustraciones y venganzas inútiles que recuerdan la trama chafa y vulgar de alguna telenovelucha barata. Acosan al otro, le hacen la vida de cuadritos o no lo dejan a sol ni a sombra diciendo "te amo", contradiciéndose cada segundo.
Opino que el "te amo" implica otras cosas: decirlo es hacerse responsable del sentimiento hacia el otro, es estar con él tanto en las buenas como en las malas, apoyarlo, amarlo como es, es dar espacio, esperar sin dar a cambio, es en pocas palabras, ser feliz sin tener que necesitar del otro; incluso, amar es dejar libre al otro cuando este ya no siente lo mismo por nosotros. Puede sonar contradictorio y trillado, pero sólo haciendonos responsables de nuestro amor podemos decir "te amo", pero si toda la vida culpamos de nuestras penas e incluso de las felicidades al otro, negamos en sí el amor.
Muchas veces el decir esta frase involucra miedo, porque es lógico querer una correspondencia, y aún así, decir "te amo" sin que el otro sienta igual, es lindo, ya que estamos convencidos de nuestro sentimiento sin tener la necesidad de que el otro sienta igual. Cuando esto pasa, no hay cosa mejor.
Yo amé, tal vez de una manera no correcta siempre, pero amé mucho. El largo camino de mi relación anterior e incluso su final, me enseñaron muchos de mis errores y cada vez fui aprendiendo de ellos. Sabía que le había dicho "te amo", y también sabía que eso implicaba una serie de cosas: si el amor acabó de él hacia mi, yo no podía hacer más, tenía que dejarlo ir, tenía que analizar las consecuencias de esa relación y darme cuenta si valía la pena insistir o no. Quedé dolida, decepcionada y engañada, quedé también con mis errores de los cuales voy tratando de salir, pero también quedé satisfecha, en paz conmigo porque amé, y amé mucho, no sé si bien o mal, amé como pude y sin venganzas tontas ni ruegos fastidiosos, me quedé con mi amor y lo dejé ir.
Uno piensa que no volverá a amar, que el mundo se acabó ahí y que nunca volveremos a decir "te amo", después cambiamos de opinión y nos abrimos a cosas nuevas y cuando menos lo pensamos, volvemos a experimentar ese sentimiento.
No es fácil volver a decir las palabras, y para mi no lo fue. No quiero decir que tuve miedo, más bien el niño al que se las dedico ahora se las supo ganar. Fueron días divertidos, días sin compromiso, días de ausencia, muchos días de ausencia, esperanza, un carácter hermoso, una personalidad que me encanta, detallitos hermosos, días no tan buenos y más que nada, su capacidad de salir adelante sin perder de vista que siempre estuve con él.
Ya van pasando los días grises, sólo nos quedan cosas buenas por delante y la espera y el esfuerzo junto a él valieron la pena cada segundo. Por primera vez me siento completamente correspondida, ya no siento que mendigo amor, me siento tan completa y feliz como no lo había sentido antes. Estoy aprendiendo a querer de otra forma, y me esta gustando mucho.
Así que, después de todo lo que ha pasado, mi niño, si lees esto, ya sabes todo lo que siento cuando te lo digo. No quiero que se vuelva una costumbre, no lo volveré repetitivo y le hecharé ganas para que todo se vuelva una nueva y mejor experiencia... así que sin más ni más, aunque ya lo sepas, te amo.
Déjame decir que te amo
Déjame pensar en ti
Eso me calma me acoge el alma
Eso me ayuda a vivir
Hoy les conté a las paredes
Cosas de mi corazón
Pasé en el tiempo
Caminé en las horas
Más de lo que paso enamorada
Es un espejo sin razón
Que el amor llegue aquí
Mi pecho ahora dispara
Vivo en constante alegría
Es el amor el que está aquí
Amor I love you
Amor I love you
Amor I love you
Amor I love you
Había suspirado
¡Había besado el papel devotamente!
Era la primera vez que te escribieron
aquellas sentimentalidades
y tu orgullo se dilataba al calor amoroso
que salía de ellas,
como un cuerpo reseco que se estira
en un baño tibio
Cada paso conducía a un éxtasis
¡Y el alma se cubría de un lujo
radiante de sensaciones!
Amor, I love you
Marisa Monte
Algunas veces la costumbre me hizo decirla, otras, expresaba un gran amor. Fue una palabra que la primera vez me costó y no tanto porque no quisiera hacerlo, más bien consideraba que no era tiempo, que sería hipócrita expresarla sin sentirla del todo. Cuando estuve convencida de lo que sentía y era inevitable sentir tanto amor, la dije tantas veces como pude: habia te amos en las mañanas, tardes y noches. Y traté de expresar lo mejor posible lo que decía.
Mucha gente dice "te amo" a la menor provocación, sin asimilar la responsabilidad que conlleva eso. Dicen "te amo" a la primer frase linda, a la primera semana de enamoramiento, al primer beso nuevo, en la nueva noche de sexo; si, casi siempre las mujeres soltamos la frase a la menor provocación. Pero cuando el enamoramiento, el sexo o la persona no resultó ser lo que esperábamos, el "te amo" se convierte en todo lo contrario, unos optan por olvidar el sentimiento tan pronto como vino, en los peores casos puede acabar en enojos, frustraciones y venganzas inútiles que recuerdan la trama chafa y vulgar de alguna telenovelucha barata. Acosan al otro, le hacen la vida de cuadritos o no lo dejan a sol ni a sombra diciendo "te amo", contradiciéndose cada segundo.
Opino que el "te amo" implica otras cosas: decirlo es hacerse responsable del sentimiento hacia el otro, es estar con él tanto en las buenas como en las malas, apoyarlo, amarlo como es, es dar espacio, esperar sin dar a cambio, es en pocas palabras, ser feliz sin tener que necesitar del otro; incluso, amar es dejar libre al otro cuando este ya no siente lo mismo por nosotros. Puede sonar contradictorio y trillado, pero sólo haciendonos responsables de nuestro amor podemos decir "te amo", pero si toda la vida culpamos de nuestras penas e incluso de las felicidades al otro, negamos en sí el amor.
Muchas veces el decir esta frase involucra miedo, porque es lógico querer una correspondencia, y aún así, decir "te amo" sin que el otro sienta igual, es lindo, ya que estamos convencidos de nuestro sentimiento sin tener la necesidad de que el otro sienta igual. Cuando esto pasa, no hay cosa mejor.
Yo amé, tal vez de una manera no correcta siempre, pero amé mucho. El largo camino de mi relación anterior e incluso su final, me enseñaron muchos de mis errores y cada vez fui aprendiendo de ellos. Sabía que le había dicho "te amo", y también sabía que eso implicaba una serie de cosas: si el amor acabó de él hacia mi, yo no podía hacer más, tenía que dejarlo ir, tenía que analizar las consecuencias de esa relación y darme cuenta si valía la pena insistir o no. Quedé dolida, decepcionada y engañada, quedé también con mis errores de los cuales voy tratando de salir, pero también quedé satisfecha, en paz conmigo porque amé, y amé mucho, no sé si bien o mal, amé como pude y sin venganzas tontas ni ruegos fastidiosos, me quedé con mi amor y lo dejé ir.
Uno piensa que no volverá a amar, que el mundo se acabó ahí y que nunca volveremos a decir "te amo", después cambiamos de opinión y nos abrimos a cosas nuevas y cuando menos lo pensamos, volvemos a experimentar ese sentimiento.
No es fácil volver a decir las palabras, y para mi no lo fue. No quiero decir que tuve miedo, más bien el niño al que se las dedico ahora se las supo ganar. Fueron días divertidos, días sin compromiso, días de ausencia, muchos días de ausencia, esperanza, un carácter hermoso, una personalidad que me encanta, detallitos hermosos, días no tan buenos y más que nada, su capacidad de salir adelante sin perder de vista que siempre estuve con él.
Ya van pasando los días grises, sólo nos quedan cosas buenas por delante y la espera y el esfuerzo junto a él valieron la pena cada segundo. Por primera vez me siento completamente correspondida, ya no siento que mendigo amor, me siento tan completa y feliz como no lo había sentido antes. Estoy aprendiendo a querer de otra forma, y me esta gustando mucho.
Así que, después de todo lo que ha pasado, mi niño, si lees esto, ya sabes todo lo que siento cuando te lo digo. No quiero que se vuelva una costumbre, no lo volveré repetitivo y le hecharé ganas para que todo se vuelva una nueva y mejor experiencia... así que sin más ni más, aunque ya lo sepas, te amo.
Déjame decir que te amo
Déjame pensar en ti
Eso me calma me acoge el alma
Eso me ayuda a vivir
Hoy les conté a las paredes
Cosas de mi corazón
Pasé en el tiempo
Caminé en las horas
Más de lo que paso enamorada
Es un espejo sin razón
Que el amor llegue aquí
Mi pecho ahora dispara
Vivo en constante alegría
Es el amor el que está aquí
Amor I love you
Amor I love you
Amor I love you
Amor I love you
Había suspirado
¡Había besado el papel devotamente!
Era la primera vez que te escribieron
aquellas sentimentalidades
y tu orgullo se dilataba al calor amoroso
que salía de ellas,
como un cuerpo reseco que se estira
en un baño tibio
Cada paso conducía a un éxtasis
¡Y el alma se cubría de un lujo
radiante de sensaciones!
Amor, I love you
Marisa Monte
¿Dónde están?
Hace unos años veía una película donde el personaje era un don Juan moderno que vivía enamorado de las mujeres. No importaba como fueran, grandes, pequeñas, bonitas o no tanto, con o sin busto, de piernas largas o cortas, él sólo veía la belleza de cada una de las mujeres que habían estado con él. Las hacía sentir plenas, femeninas, lindas, únicas y felices. Era lógico que yo no me sentía así ya que, cuando terminé de ver la película lo que exclamé fue: - ¿Dónde los venden?, ¿dónde están los hombres así?, si alguien sabe que avise -. Y así fue que cada que veía un ejemplo similar pensaba que por qué no me sentía así.
Viví mucho tiempo subiendo y bajando de peso, triste y descontenta conmigo, cambiandome de cortes y color en el cabello, tratando de vestirme con lo que podría verse bien en mi, maquillandome diferente cada vez y aún con todo y eso, no lograba despertar ese sentimiento. Después de varios fregadazos entendí que el problema estaba en mi y que el ser linda y feliz sólo dependía de mi, y cuando uno empieza a entender eso, empieza a atraer a los hombres correctos.
Un día de octubre me encontré a uno y confome pasó el tiempo, lo plena, femenina, linda, única y feliz fue llegando poco a poco. Si bien es cierto que mucho depende de las autoporras que nos hechemos, bien nos ayuda tener un hombre que nos haga sentir así.
Así que aprendí a sentirme y verme linda, bonita, feliz, divertida y única, sin fingir ni pretender nada.
Hace unos días estaba en esos brazos suyos que tanto me gustan, pasando una de las tardes mas inolvidables e intensas que haya tenido, lo vi a los ojos sin poder resistir tanto amor que en ese momento sentí. Viéndome con una ternura que nunca se me va a olvidar me hizo sentir única, querida, segura y feliz. Me di cuenta que todo eso que alguna vez anhelé viendo una película ya lo tenía junto a mi, y para mi pensé: Gracias, ya lo encontré.
Quiero bailar, quiero sentirme hermosa
Quiero cantar, ver el amanecer
Quiero sentir sólo tu dulce boca
Y bailar, quiero sentirme bien
Quiero bailar, quiero sentir el cielo
Quiero volar, ver el amanecer
Quiero vivir, solo el dulce momento
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quiero
Sentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Qiero ser el corazón que tu buscas
Quiero bailar, quiero sentir tu cuerpo
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quiero
Sentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Quiero ser el corazón que tu buscas
Quiero bailar, ser suave movimiento
Y gozar, quiero sentirme bien
Quiero sentirme bien
Quiero sentirme...
Quiéreme mucho
Ely Guerra
Viví mucho tiempo subiendo y bajando de peso, triste y descontenta conmigo, cambiandome de cortes y color en el cabello, tratando de vestirme con lo que podría verse bien en mi, maquillandome diferente cada vez y aún con todo y eso, no lograba despertar ese sentimiento. Después de varios fregadazos entendí que el problema estaba en mi y que el ser linda y feliz sólo dependía de mi, y cuando uno empieza a entender eso, empieza a atraer a los hombres correctos.
Un día de octubre me encontré a uno y confome pasó el tiempo, lo plena, femenina, linda, única y feliz fue llegando poco a poco. Si bien es cierto que mucho depende de las autoporras que nos hechemos, bien nos ayuda tener un hombre que nos haga sentir así.
Así que aprendí a sentirme y verme linda, bonita, feliz, divertida y única, sin fingir ni pretender nada.
Hace unos días estaba en esos brazos suyos que tanto me gustan, pasando una de las tardes mas inolvidables e intensas que haya tenido, lo vi a los ojos sin poder resistir tanto amor que en ese momento sentí. Viéndome con una ternura que nunca se me va a olvidar me hizo sentir única, querida, segura y feliz. Me di cuenta que todo eso que alguna vez anhelé viendo una película ya lo tenía junto a mi, y para mi pensé: Gracias, ya lo encontré.
Quiero bailar, quiero sentirme hermosa
Quiero cantar, ver el amanecer
Quiero sentir sólo tu dulce boca
Y bailar, quiero sentirme bien
Quiero bailar, quiero sentir el cielo
Quiero volar, ver el amanecer
Quiero vivir, solo el dulce momento
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quiero
Sentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Qiero ser el corazón que tu buscas
Quiero bailar, quiero sentir tu cuerpo
Y bailar, quiero sentirme bien
Y quiero, quiero
Sentir el calor que tu boca despide
En cada oración que dices
Quiero ser el corazón que tu buscas
Quiero bailar, ser suave movimiento
Y gozar, quiero sentirme bien
Quiero sentirme bien
Quiero sentirme...
Quiéreme mucho
Ely Guerra





