la seguridad de los objetos
"Había una capilla en el hospital, y permanecí en ella durante cuatro días enteros. Y recé. Recé como nunca había rezado en mi vida por nadie. Ni siquiera sé si creía en Dios. Sólo sabía que alguien tenía que ayudarme. Y éste es el consejo que te quería dar. Si algún día, cualquier día, te encuentras en situación de rezar con Él, sé específico. Incluye ciertas cláusulas. No basta con asumir que si una persona sobrevive estará bien. Porque Dios tiene un malvado sentido del humor. Y aunque sabe que en nuestro rezo hay implícito algo más, te da exactamente aquello que has pedido."
Glenn Close en La Seguridad de los Objetos
Glenn Close en La Seguridad de los Objetos