coma
No puedo dejar de mirar tus tres lunares (coma) los que tienes en tu antebrazo (coma) formando una constelación de manchas en la piel (coma) y lanzo miradas furtivas a tu cara (coma) a tu cara estática y durmiente (coma) a los espasmos de tu pecho (coma) y me trago las lágrimas como puñados de pelo (coma) paso un pañuelo por las comisuras de tus labios (coma) te pongo crema en las grietas (coma) y desinfectante en las llagas de tu oreja (coma) te aprieto los brazos y descubro que te estás derritiendo (coma) que los músculos se funden con la grasa (coma) que tu cuerpo se escurre entre tus huesos (coma) miro a mamá (coma) que te habla como en navidades (coma) y te besa (coma) te dice te quiero (coma) y a veces una lágrima te parte la mejilla (coma) y miramos a otro lado (coma) para pensar que es un reflejo (coma) que no es tu alma hablando desde tu silencio (coma) se acaba el suero (coma) habrá que llamar a la enfermera (coma) ¿tienes calor? (coma) espera (coma) que te abanico un rato (coma) papá te limpia el sudor de la frente (coma) y nuestro hermano te impone las manos (coma) provocando que tu meñique se enrosque como un caracol (coma) y desde la pared te miran fotos de santos (coma) patronos de casos imposibles (coma) y desde la ventana asoman tus dos hijos pequeños (coma) por una foto en el país de la fantasía (coma) con disfraces de bambi y de rey león (coma) y a veces bostezas (coma) otras tuerces la boca (coma) o aprietas mi mano en la tuya con fuerza (coma) y giras la cabeza para recibir nuestros besos (coma) y mueves los ojos bajo los párpados (coma) igualito que si soñaras al lado de ella (coma) y tu alma rota se escara en la cama (coma) mientras la nuestra y nuestra vida se rompe al dejarte (coma) y se recompone al verte (coma) y guarda un pedazo entero para el día en que faltes (coma) y dan ganas de sacudirte (coma) de despertarte (coma) de gritarte hasta sacarte de ahí dentro (coma) y nos dicen que ya no estás (coma) que tu cerebro está infartado (coma) que ya no eres mi hermano (coma) que tus movimientos son reflejos (coma) como colas de lagarto (coma) aquellos lagartos que matamos de pequeños (coma) en aquel barranco a donde me llevabas (coma) guiándome de la mano (coma) y ahora los papeles se invierten (coma) y soy yo quien te la toma (coma) y te digo que vayas donde tengas que ir (coma) ya sea a casa con nosotros (coma) o al cielo en forma de charco de almejas (coma) para que puedas seguir pescando (coma) y si no has de quedarte con nosotros (coma) vete pronto (coma) no te consumas ante nuestros ojos (coma) no vuelvas como príncipe de un maldito reino vegetal (coma) no aguantes tanto tiempo (coma) que ya va un mes de lucha (coma) un jodido maldito miserable y eterno mes que llevas en (coma)
Comentario:
y fluído, como la sangre derramada por esas heridas...
Comentario:
leí este texto, Coma, hace ya ¿un par de meses? No te dije nada, no dije nada, por no hurgar tal vez. Pero más allá de la huella que me ha dejado impresa el tema tocado, me gustó mucho el ritmo. Entrecortado, sangrante, como una navaja afilada hundiéndose una y otra vez en la carne, provocando mil heridas.