cosas de la luna

Atesdeayer salí a una terraza, a tomarme una cerveza con Carlos. Los dos pasamos por un momento raro. “Tranquilo, Carlos, es sólo la luna llena,” le dije. Nos animamos la noche, y me reí mucho con él con dos golpes que tuvo.
En uno se refería a ese chico que me ronda. Tiene cara de malo, atravesado, con la ceja partida y una cicatriz en el pómulo. Es flaco y pequeñito, y mira que da miedo. Pero a mí me pone, aunque claro, a Carlos no le sorprende porque siempre me siento atraído por el tormento, por la complejidad, por la vuelta de tuerca. El comentario que me hizo reír es que me dijo “Pero Yarince, qué mal rollo estar con alguien a quien te da miedo dejarle las llaves de tu casa...” Del ataque de carcajadas que me dio, las demás mesas se volvieron a mirarnos. "Aunque tú no lo quieres para casarte, sino para tener un rollito, ¿verdad?," y me miró con cara de "por dios, dime que sí".
El otro golpe gracioso necesita antecedentes. Carlos está con un chico jovencito, se llevan diez años. No son pareja, al menos no al uso, yo les digo que son amantes. Se ven a menudo, pero para lo que se ven. Me gusta, porque sentaron las bases claras desde el principio. El problema es que ahora el pipiolo se está enganchando con Carlos más de lo que estaba estipulado. Normal, porque esas cosas no se acuerdan. Carlos está que no sabe si sí, o si no. Se quedó muy tocado con una relación anterior con un pibe bastante joven, y no quiere volver a pasarlo mal. Dice que él busca una relación normal con un hombre de su edad, o mayor, en su mismo sitio, con la vida vivida, con las cosas claras. Y para explicarse mejor, me dice “Coño, que yo quiero alguien con quien pueda sentarme a ver un telediario y comentar, o ver una peli, hablar, o sentarnos a leer. Que todos estos niños, desde que llegan a casa, lo único que hacen es poner la tele en el canal de la MTV, como hacía yo con 15 años cuando veía video show y tocata...”
Mientras estábamos allí, pasó una amiga común que hace mucho que no veíamos. Iba a una reunión de su comunidad de vecinos, sola, porque su marido se había quedado en casa con los niños. Nos comentó que la niña mayor ya está en el cole, y que el pequeño acaba de empezar la guardería. Y yo en silencio alucinado, pensando en la cantidad de vidas que hay, en lo distintas que son. A lo mejor también son cosas de la luna...
PS. decían los aztecas que el oro es el sudor del sol, y la plata las lágrimas de la luna. Hermoso, ¿verdad? W.B. Yeats, bastante más tarde que los aztecas, hizo una variación que me pone los pelos de punta:
I will find out where she has gone,
And kiss her lips and take her hands.
And pluck till time and times are done
The silver apples of the moon,
The golden apples of the sun.
"y descubriré dónde se ha ido,
y besaré sus labios y tomaré sus manos.
Y recogeré hasta el fin de los tiempos
las manzanas plateadas de la luna,
las manzanas doradas del sol."
Comentario:
Ahora entiendo porqué siempre preferí la plata al oro :-)
Comentario:
si, hasta la pirámide del sol y la luna, en tehotihuacan. impresionantes.
los aztecas tienen un monton de aludiones de ese tipo al sol y a la luna, es su dualidad.
(me ha hecho gracia lo del telediario..suena a pnatuflas, jeje
buenas noches.
los aztecas tienen un monton de aludiones de ese tipo al sol y a la luna, es su dualidad.
(me ha hecho gracia lo del telediario..suena a pnatuflas, jeje
buenas noches.
Comentario:
humm, que bonito lo de los aztecas...me gusta mucho la plata, pero mucho, será por eso que lloro con la luna? Un abrazo.





