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Bitácora de secretos
Apuntes de lo que nunca se dice, mis historias escondidas
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Soy un alma fantasma que vaga por este weblog. Que cuenta lo que pocos saben, y lo que nadie sabe de mí. Regalando el yo más íntimo a desconocidos que no tendrán la oportunidad de conocerme.
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ten piedad
la pietá de miguel ángel, fotografiada por robert hupka

No soy católico, ni especialmente religioso. Pero hay algo en lo que sí tengo fe. En el arte. Tuve la suerte de viajar hace años a Roma y poder disfrutar de algunas obras del genial Miguel Ángel. La Capilla Sixtina, su David, el Moisés... Sin embargo tenía especial interés en ver una obra en particular, que siempre me había impactado en una pequeña miniatura que había en casa de mis padres. La Piedad del Vaticano, esculpida cuando Buonarotti tenía sólo dieciocho años.

Representa a María, manteniendo el cuerpo sin vida de su hijo Jesús en brazos, tras bajarlo de la cruz, contemplándolo con calma y pena. Es un perfecto estudio anatómico, a pesar de que María es en proporción mucho mayor que Jesús, licencia que tomó para centrar la atención en la figura femenina. La laxitud del cuerpo muerto, sus extremidades sin vida, se me han venido insistentemente a la mente estos últimos meses, al ver la metamorfosis en el cuerpo de mi hermano. El descolgamiento de los músculos en el mármol es conmovedoramente fidedigno.

Al desvelarse la escultura por primera vez, Miguel Ángel escuchó como un grupo de personas la atribuía a Cristoforo Solari, otro escultor de la época. Y unas noches más tarde, Miguel Ángel entró en San Pedro a hustadillas, durante la noche, y esculpió su firma en el pecho de María. Es la única obra que el autor firmó en su vida.

Debo reconocer que verla en San Pedro fue algo decepcionante. Había que observarla a través de unos cristales, a una distancia considerable, y tras un muro de turistas. Aún así, sigo considerándola una soberbia escultura. Y como prueba, aquí están alguna de las fotos (ampliables) que le hizo Robert Hupka. Para ver La Piedad desde un ángulo distinto. Una sesión increíble. Con las sombras que le dan la vida, el volumen y la belleza.

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Comentario:
soy atea, aun así las esculturas religiosas como esta despiertan (por lo menos en mi) una sensación de poderío que domina mis sentidos. Al ver los rotros sobrecogedores que a veces transmiten hasta miedo
 
Comentario:
Yo la ví sin protección, me impacto, hize un pequeño esfuerzo para que no se me escaparan las lagrimas ante tanta belleza, te felicito por tu buen gusto

Saludos.

Bruno
 
Comentario:
21 Octubre

Me hubiera gustado tocar esa escultura. Todas las esculturas.

Ahora estoy acabando una biografía sobre Miguel Ángel. Necesitaba modelos para el Cristo de esa Pieta, y para ello se fué al barrio judio y pidió a unos cuantos jovenes que posaran para él.
Cuando estuve en Florencia tuve como guia a una señora de unos 80 años que había estudiado durante toda su vida la figura de Miguel Ángel. Imagínate que placer pasear con ella y escucharla. Me decía ¿te das cuenta Ana? Las primeras esculturas (La Piedad, El David...) son perfectas; las venas, los musculos......fruto de sus disecciones a escondidas. Perfectas y con mensaje. Pior ejemplo la mano del David que tiene la piedra es mayor que la otra, porque esa mano implica la fortaleza y la otra la intención, la dirección........ Como te decía, las primeras esculturas son perfectas y a medida que pasa el tiempo "saca" del mármol lo justo para entender lo que escondía; Los Esclavos, la última Piedad, incluso la penúltima......... tú tienes que acabarlas.......".
Fué impresionante Yarince. Esa mujer te inyectaba su amor hacia él.
Tampoco voy a aburrirte.
Besos.
 
Comentario:
Yo pude verla sin cristales la primera vez. El recogimiento, la paz amorosa porque no es un dolor que grita, sino que posee por entero. Eso es lo que yo vi.
 
Comentario:
yo tb la ví protegida y no es lo mismo, pero su expresión es inolvidable.
No