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Bitácora de secretos
Apuntes de lo que nunca se dice, mis historias escondidas
Acerca de
Soy un alma fantasma que vaga por este weblog. Que cuenta lo que pocos saben, y lo que nadie sabe de mí. Regalando el yo más íntimo a desconocidos que no tendrán la oportunidad de conocerme.
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hoy manifa
calle abajo

Ayer me fui con unos amigos a celebrar el veinte aniversario de la primera discoteca de ambiente que abrió en la isla, cuando yo era un chiquillo, en una zona turística del norte.

Recordé la primera vez que fui, tendría yo 16 o 17 años. Fui con un compañero del instituto y su novia Susi. Había venido un amigo de Susi de Venezuela, un modelo. Recuerdo que era majo, muy guapo y muy amanerado. Yo aún seguía en el armario. Antes de ir a esta discoteca, entramos a un bar también de ambiente que había al lado. Yo no sabía nada, así que podéis imaginaros. Un bar lleno de hombres, e una media de edad de 55 años. Fotos porno por todos lados. Miradas, roces. Oscuridad y olor a sotal. Fue algo tan traumático, por lo inesperado, por la inexperiencia, que tardé quince años en volver a entrar a un local de ambiente.

Pero a lo que íbamos, hoy me levanté con un cansancio tremendo, porque me acosté a las tantas, lo pasamos de vicio en el aniversario, aunque yo tuve un ratillo de bajona que acabó quitándoseme. Pero no podía faltar hoy a la manifa, que salía a las doce del mediodía de una plaza muy cerca de mi casa.

El objeto, protestar por la cantidad de infraestructuras que se están montando en la isla, pero principalmente por el proyecto de un nuevo puerto de mercancías en el sur de la isla, en unas costas preciosas y de las pocas que aún quedan vírgenes, lindando con parajes naturales. Se nos están cargando la isla, asfaltándola. Somos tantos que acabará hundiéndose.

calle arriba

Fui, como no, con Carlos, su novio, y otros amigos. Recordé cuando fui con Carlos a las manifestaciones del 11-M, del No a la guerra, la del asesinato de Miguel Ángel Blanco, la del tendido eléctrico a través del Parque Nacional y tantas otras.

Os parecerá ridículo, pero echo de menos no tener al lado a una pareja en estas reivindicaciones. Para mí los principios son muy importantes, y luchar juntos por algo en lo que crees es un vínculo tan fuerte como otros. Principios, es una hermosa palabra, en sus dos acepciones. Recuerdo que en la manifestación del No a la guerra yo estaba saliendo con Axel. Le dije de ir, y me dijo que prefería quedarse durmiendo, que a él la guerra en Irak se la sudaba. Él aún no sabe lo que me dolió su ausencia, que no estuviera conmigo en algo tan importante. Y sobre todo, que a él se la soplara un conflicto armado.

Yarince y Mario

Las reivindicaciones pacíficas me reconcilian con la humanidad. El nexo que se crea, la complicidad. Las chácaras y los tambores, para que nos oigan. La fuerza de miles de voces que gritan lo mismo. Algún día tendrán que hacernos caso. No es sólo el derecho al pataleo, es la necesidad de decir. Sentir que en esta canica que es el planeta, nuestra voz se oye. Más allá.

Por un futuro de aguas cristalinas y menos autopistas. Por más sanidad y menos planes urban. Por un futuro solidario y centrado en las personas.

Yarince sonríe fuera de foto
 
Comentario:
Se agradecen estas dosis de romanticismo...
Fui a muchas manifestaciones de pequeña, mis padres eran muy sindicalistas ellos, y recuerdo el pudor que me daba -vivíamos en una ciudad pequeña- ir detrás de una pancarta con mi madre de la mano llamando "mirones" a los que se paraban en la acera a observarnos.
 
Comentario:
Sí, a todo.
Al sentirse concernidos.
A la esperanza en la bondad de los hombres cuando nos unimos.
A la importancia de los Principios y los principios.
Al desequilibrio -desazonador y desenraizador- de una pareja que no comparte lo más importante y lo más noble.

Saf
 
Comentario:
Hay otros modos de sumar tu caudal de energía al gran río e intentar provocar "algo" (¿no son para eso las manifestaciones?). Recuerdo la madrugada que se apagó la vela de Miguel Ángel Blanco, tras un epílogo de agonía (el nuestro, el de la inocencia, más que el suyo, ya inconsciente). Yo no fui a la manifestación de manos blancas en la Castellana. Pero esa misma madrugada llamé a un programa de radio y sumé mi voz a millones de manifestaciones privadas.

Dije No a la guerra sin seguir pancartas ni banderas. Y me empapé (esta vez sí, literalmente) de humanidad y lluvia tras el 11M.

No sé si sirve para algo, pero la dignidad personal reclama actuar y reflexionar, en casa o en la calle. Lo que sí sé es que tampoco podría estar con una pareja que no se sintiera jamás concernida por esas cosas, en privado o en las aceras.

Por cierto, espero conocer las islas (como yo deseo, con tiempo, macuto y transbordadores, no con el hotelazo de Babel de turno) antes de que te/nos las estropeen demasiado...
 
Comentario:
tienes razón en todo, incluso cuando después invaden igual, no olvidas esa sensación de "ser" con los demás.
Las actitudes de " conmigo no va" me recuerdan a un poema :

EL PROBLEMA AHORA
es que hay muchos vigilantes
y pocos locos.
El problema ahora
es que la jaula está
en el interior del pájaro.
DAVID ELOY Rguez.




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