pandemia

Coinciden el día mundial del Sida (el 1 de diciembre), la publicación durante esta semana de las nuevas cifras de la “pandemia” (que acabo de ver en el diccionario que es una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.), y es inevitable que mi cabeza recuerde cosas.
Nota al margen: las dimensiones de la propagación del virus, sobre todo en los países menos favorecidos, es aterradora. Algún día, en algún otro post, me gustaría hablar de eso, porque no me gusta mirar sólo mi ombligo, sino el de los demás. Quizá lo haga en un relato.
Recuerdo la primera vez que me hice las pruebas del vih. Fue en el año 2001, después de un desliz. Y de mucha desinformación. Fue tremendo descubrir que pensaba que lo sabía todo y no sabía nada. Me indigné conmigo mismo y con unas campañas que parecían no decir lo que tenían que decir, me indigné con las presunciones que corren respecto al vih. Fue curioso encontrar meses más tarde una campaña americana que se basa precisamente en esas afirmaciones que damos por hecho (y que me permito reproducir a lo largo de este post, junto con algunas direcciones de internet con información, la mejor de las medicinas.)

"Me lo diría si fuera negativo." "Me lo diría si fuera positivo." "¿Cómo sabes lo que sabes?"
Me hice las pruebas en septiembre, en un Centro Dermatológico de la Seguridad Social de mi ciudad. Como en tantas ocasiones, me acompañó mi amigo Carlos, una vez más ahí, en los momentos importantes. Él también iba a hacerse la prueba, porque también se había ‘deslizado’ unas semanas después que yo (al final no pudo hacérselas, porque resultó estar aún en el periodo ventana).
FASE: Fundación Anti-SIDA España
Los meses que esperé para hacerme la prueba fueron algo dramático. Me hicieron enfermar de sida. No físicamente, pero sí mentalmente. Me sentí infectado y cuantificando los cambios que daría mi vida. Me informé muchísimo, y por eso digo que enfermé, porque atisbé lo que era vivir con el vih.
Fundación Anti-SIDA de San Francisco
El momento de hacerme la prueba fue a su vez duro, pero por otra razón. La entrevista. Una interina me hizo una entrevista anónima, era requisito indispensable. Te preguntan varias cosas sobre enfermedades de transmisión sexual, y te dan opciones para contestar. Luego te informan de qué ideas tenías equivocadas y cuales no. Me parece fantástico. Pero luego venía un cuestionario más personal, estadístico. ‘Orientación sexual’, me preguntó. Y fue la primera vez que en voz alta reconocí ante un desconocido que era gay. Mucha gente ya lo sabía, obviamente, pero era la primera vez que lo ‘declaraba’. No olvidaré nunca el instante, ni cómo estaba sentado, ni cómo estaba la asistente, ni la luz que se colaba por la ventana de mi izquierda. Después, preguntas un tanto embarazosas, sobre todo de mis hábitos sexuales.

"Los activos que practican sexo sin protección deben ser negativos." "¿Cómo sabes lo que sabes?"
Me sacaron la sangre y salí de allí diferente. Orgulloso de mí. Si aquello fuera una película, habría sonado música de Miklos Rosza mientras bajaba las escaleras. Había dado un gran paso, y miles de malos momentos quedaban atrás. Los años de dudas, de incomprensiones, de rechazos propios, de negaciones. Yarince era más que nunca un guerrero, libre.
Los resultados tardaban una semana. Y en ese ínterin, conocí a alguien de quien me enamoré perdidamente en unos días, quizá en unas horas. Fui a buscar con él los resultados un miércoles por la mañana, una hora de antes de irme al muelle a embarcarme con unos amigos en un velero, en una travesía de cinco días. Los resultados fueron negativos, es decir, estaba limpio (aunque detesto esa palabra referida a la presencia del virus.)
Me hice la prueba una vez más, un par de años más tarde, cuando acabó mi historia con Axel. Habíamos tenido relaciones sin protección, ya que había sido una relación estable y con pronósticos de largo plazo (pronósticos que se estamparon en unos meses), y es una costumbre sana chequearse en esos casos. Es curioso, esa vez fui con mi pareja por aquel entonces, que estaba en tratamiento en ese mismo centro por haber sido contagiado de una enfermedad venérea (que no, no era el virus del sida).
Parar el SIDA
Las curiosidades no terminan ahí. Hasta ese momento había conocido ‘de lejos’ a gente seropositiva. Siempre hay alguna portera que te dice “mira, ese de ahí tiene el sida, lo conozco de cuando retira la medicación en el hospital.” O “fue novio de un amigo mío, y no se lo dijo hasta pasados unos meses.” Ese tipo de comentarios desafortunados que provoca el desconocimiento. Hasta ese momento conocía ‘gente’ que había muerto de sida, el hijo de la prima de mi tía segunda y cosas así. Después he ido conociendo historias similares, pero ya de primera mano.
Aquel chico del que me enamoré perdidamente era seropositivo. Lo supe a los meses de conocerlo, él mismo me lo dijo. Fue un taponazo, porque estaba loco por él, y en un segundo todo se tambaleó. No os cuento su historia ni los detalles porque son de él, y no tengo derecho, pero son escalofriantes. Cómo se contagió, cómo era su vida con el virus, cómo lo ocultaba. Es de una complejidad que llena de cicatrices la vida de cualquiera, en situaciones que ni siquiera nos imaginamos.
Aids.org
Mi conclusión me sorprendió incluso a mí mismo. Me dio igual. Estaba dispuesto a tener una relación con él, porque lo quería, y la presencia del veneno en su sangre era una barrera pequeña para mí. Aprenderíamos a vivir con él. Nos las arreglaríamos. Hasta la posibilidad de contagiarme me parecía un precio pequeño con tal de poder querernos. Ahora, mirándolo con la perspectiva del tiempo, me parece una locura, pero también algo hermoso.
Sigo pensando lo mismo. Si me enamorara de un hombre seropositivo, no me importaría arriesgar. Apostar por el presente y no pensar en el dolor del futuro, ni en la ausencia, ni en la posibilidad de infectarme. Probablemente porque estos años me han confirmado que el Amor en el mundo que me ha tocado vivir es bastante menos frecuente que el vih. Y si tienen que venir juntos, bienvenidos sean.

"Todavía no lo tengo, debo ser inmune." "¿Cómo sabes lo que sabes?"
Nota: ni que decir tiene que este post no es una apología del sexo sin protección. Sexo seguro siempre. Hay que frenar el avance del vih, de la sífilis y de todas las enfermedades de transmisión sexual. Pero sí es una apología de las personas. El enemigo es la enfermedad, y no los enfermos.
Comentario:
muy bien...
Comentario:
Seductor, eres un seductor!!
Comentario:
Bonito, tierno, útil post. He empezado a leer tu blog de casualidad, y no paro, un post tras otro...
Comentario:
La primera vez que fui a donar sangre estaba un poco asustado... La verdades que no habìa tenido nada de sexo sin protecciòn, pero, como siempre me pasa, acabo rompiendo màs de un condòn... No estaba muy asustado, porque confiaba en las otras personas... Y efectivamente, no saliò nada de asustar...
Creo que estoy bastante al tanto de los modos de contagio de la enfermedad. De què es lo que puedo o no puedo hacer... Sin embargo, alguna vez no he hecho caso a lo que me mandaba mi cabeza...
Ahora mismo estoy en un paìs extrangero, y he tenido alguna relaciòn (y he vuelto a romper algùn condòn, porca troya!!, asì que cuando vuelva, en seguida, me harè de nuevo la prueba... Con una ligera taquicardia en el corazòn, pero seguro de cuàl serà mi siguiente paso...
Creo que estoy bastante al tanto de los modos de contagio de la enfermedad. De què es lo que puedo o no puedo hacer... Sin embargo, alguna vez no he hecho caso a lo que me mandaba mi cabeza...
Ahora mismo estoy en un paìs extrangero, y he tenido alguna relaciòn (y he vuelto a romper algùn condòn, porca troya!!, asì que cuando vuelva, en seguida, me harè de nuevo la prueba... Con una ligera taquicardia en el corazòn, pero seguro de cuàl serà mi siguiente paso...
Comentario:
Muchas gracias x visitar mi blog, espero verte más a menudo
Un saludo
Un saludo
Comentario:
muy bien yarince, asi me gusta, de frente.
(a mi me hacen la prueba tb por el trabajo, es toda una experiencia, pero siempre mejor hacérsela)
p.s :hablar ó dar la amno no contagia, repito mil veces...porque no me gustan los estigmas.
besos.
(a mi me hacen la prueba tb por el trabajo, es toda una experiencia, pero siempre mejor hacérsela)
p.s :hablar ó dar la amno no contagia, repito mil veces...porque no me gustan los estigmas.
besos.
Comentario:
Un post ejemplar, con mucha tierra, mucha seriedad y mucha humanidad.
Ya estoy de vuelta!! Te vuelvo a seguir de cerca, besos.
Ya estoy de vuelta!! Te vuelvo a seguir de cerca, besos.