el sonido de la soledad
Vuelvo, sí. Despues de unos días tranquilos, y a pesar de todo, animados.
Este fin de semana no pisé “el mundo nocturno”. Increíble, para mis costumbres. He estado malísimo de la garganta y con un catarro tremebundo. Tanto, que he estado dos días sin fumar, tomando pastillas y polvos de esos naranjas y solubles en agua (ya estoy mucho mejor, gracias). Ayer sábado fui a la boda de Lola; llovía a cántaros, como en la del príncipe, y también se le cayeron los anillos, pero Lola es dulce y cálida, leal, tierna y espontánea, con soles en cada poro de la piel (ya la quisiera Felipe para sí). Fue emocionante verla llegar de beige, simple, y casarse después de veinte años que hace que la conozco, a ella y a su historia. Era un día importante para Lola, y estuve con ella a pesar del catarrazo, como en todos sus días importantes.

esta foto es de una sesión que le hice a lola hace un año. es su espalda. quería regalársela a su novio (hoy su marido), y que la pusiera de fondo de pantalla, en vez de a hale berry. las fotos quedaron fantásticas. (Nota: esta, evidentemente, inspirada por una escena que me impactó, de la película Mejor Imposible, con Helen Hunt y Greg Kinnera musitando "hold it!")
En la boda todo el mundo me dijo que estaba tan guapísimo. Llegó a violentarme. Dos mujeres se prendaron de mí y me echaron los tejos (pobres, si supieran…) Conocí al novio de Marina. Se conocieron por internet, chateando hace un año y pico. Él (se llama Nacho) se vino de Madrid a vivir con ella a Canarias, y parecen muy felices. Es la primera pareja cibernética que conozco. La primera que funciona, vaya. Nacho me cayó de maravilla (tuvimos una conversación muy profunda, que probablemente dé fin a este post), y me alegro mucho por Marina, porque se lo merece. Creo que Marina, cuando estaba desnoviada, estaba detrás de mí, hasta que Lola le dijo que no había nada que hacer. Marina es inteligente, desinhibida, complicada y guapa. Os sonará raro, pero es un cruce entre Gloria Estefan y Carmina Ordoñez. Y os lo aseguro, el mestizaje de las dos es espectacular.
Volví con ellos a La Laguna (había dejado allí el coche, al lado de la iglesia). Arranqué, y a las dos manzanas el coche decidió pararse y no volver a arrancar. Una hora me tuvo suspirando y maldiciendo mi mala sombra. Eran la una y media de la mañana. Resucitó durante cinco minutos, que aproveché para llevarlo al garaje de Carlos. Bajé a casa en taxi, cabreado por muchísimas razones, y esta mañana subí en guagua (autobús) y el puñetero estaba como si nada. Subí a comer con la familia y me bajé luego a casa.
Me había dejado el móvil en la mesa de noche, y al llegar me encuentro con una sorpresa que aún me tiene medio pallá. Un mensaje de Juanjo. Creo que no os he hablado de él, pero resumiré diciendo que lo conocí hace veintipico años, que fue el mejor amigo que tuve en mi adolescencia, y tenía que haber sido mi primer amor, pero no lo fue. Tras una larga temporada separados, tenemos un contacto muy esporádico, por móvil y a veces teléfono. Su mensaje de hoy, como todos los suyos, me dejó temblando. “Sueño contigo… Podríamos vernos y tomar un café… Besos.” Quedaremos una tarde de esta semana. Y no sé si podré contaros la conversación que espero tener con él, y que lleva esperando más de quince años.
Estoy echando muchísimo de menos a mi hermano. El otro día, en Las Cañadas, alucinado con el espectáculo, me llené de tristeza pensando que él nunca podrá volver a verlo. Mirar a sus hijos me deja hecho mierda, al igual que me pasa mirando a mis padres o a su mujer. Tengo que tapar su recuerdo con mil frases hechas, con recitados mecánicos y con todas las imágenes que pueda para no sucumbir a una pena de la que no podría salir. Mi cabeza ha echado abajo la compuerta que mantenía sus recuerdos cotidianos a raya (ralla?) y su voz, sus coletillas, su forma de abrazar, su risa, se me presentan a cada momento.
Volvamos a la boda y a la conversación con Nacho. Marina me dijo “has estado toda la noche pendiente del móvil.” No era cierto, en realidad miraba la hora, pero le comenté que estaba pensando “jubilar” el teléfono. Nacho me dijo que por qué, que era un adelanto y un instrumento muy útil. No lo niego, pero mis razones para jubilarlo son otras. Digamos que tras mi argumento, que os pienso exponer ahora, y una conversación interesantísima con ellos (que incluyó el amor, el compromiso y mil cosas más), Nacho me dio la razón.
El móvil es un instrumento del diablo. Es un altar y un tótem. Hoy en día, muchas de las relaciones que tenemos (salvo quizá las familiares), se basan en el móvil. Y la mayoría de las veces, en sms. Si hago memoria, la relación con todas las parejas, amigos, que he tenido en los últimos 3 años, se ha basado mucho en esos textos de un ciento de caracteres. Decimos en ellos cosas que no nos atrevemos a decir a la cara, a veces mentimos, a veces nos desnudamos sin pudor. Grandes verdades y grandes mentiras en apenas dos pantallas de letras.
Pero las relaciones, por desgracia, a veces se rompen. Otras, las peores, se enfrían. Y el móvil se calla. Deja de llamarte para saludarte con las frases de las personas que quieres. Y la impresión que tienes tú es que el amor se murió. No el amor con aquella pareja, sino el Amor con mayúsculas. La vida se queda colgada de ese aparatejo. No te separas de él, esperando a que suene. Lo miras, intentando conjurar un pitido y un mensaje entrante. No lo oyes, y lo enciendes a ver si funciona. Lo miras al despertar, al llegar a casa, mientras ves la tele. Se convierte en un movimiento mecánico, alargas la mano y lo miras. Nada. Es un apéndice de ti. Te parece que el amor, que el afecto, va a llegar haciendo su sonido. Es desesperante. El silencio de un móvil es atronador, no te deja concentrarte en nada.
Las ausencias de los amores con los que no compartes vivienda se nota sobre todo en el móvil. En su pantalla apagada. En las llamadas perdidas para siempre. El teléfono es un recuento de los pronósticos fallidos, de las historias malogradas. Nos recuerda los fracasos, y se ríe de nosotros, haciendo sonar su alarma con los mensajes del banco o del operador, diciéndote los puntos que llevas acumulados.
Creo que lo tiraré por la ventana. Cuando no tenía móvil, no me sentía tan solo.

Este fin de semana no pisé “el mundo nocturno”. Increíble, para mis costumbres. He estado malísimo de la garganta y con un catarro tremebundo. Tanto, que he estado dos días sin fumar, tomando pastillas y polvos de esos naranjas y solubles en agua (ya estoy mucho mejor, gracias). Ayer sábado fui a la boda de Lola; llovía a cántaros, como en la del príncipe, y también se le cayeron los anillos, pero Lola es dulce y cálida, leal, tierna y espontánea, con soles en cada poro de la piel (ya la quisiera Felipe para sí). Fue emocionante verla llegar de beige, simple, y casarse después de veinte años que hace que la conozco, a ella y a su historia. Era un día importante para Lola, y estuve con ella a pesar del catarrazo, como en todos sus días importantes.

esta foto es de una sesión que le hice a lola hace un año. es su espalda. quería regalársela a su novio (hoy su marido), y que la pusiera de fondo de pantalla, en vez de a hale berry. las fotos quedaron fantásticas. (Nota: esta, evidentemente, inspirada por una escena que me impactó, de la película Mejor Imposible, con Helen Hunt y Greg Kinnera musitando "hold it!")
En la boda todo el mundo me dijo que estaba tan guapísimo. Llegó a violentarme. Dos mujeres se prendaron de mí y me echaron los tejos (pobres, si supieran…) Conocí al novio de Marina. Se conocieron por internet, chateando hace un año y pico. Él (se llama Nacho) se vino de Madrid a vivir con ella a Canarias, y parecen muy felices. Es la primera pareja cibernética que conozco. La primera que funciona, vaya. Nacho me cayó de maravilla (tuvimos una conversación muy profunda, que probablemente dé fin a este post), y me alegro mucho por Marina, porque se lo merece. Creo que Marina, cuando estaba desnoviada, estaba detrás de mí, hasta que Lola le dijo que no había nada que hacer. Marina es inteligente, desinhibida, complicada y guapa. Os sonará raro, pero es un cruce entre Gloria Estefan y Carmina Ordoñez. Y os lo aseguro, el mestizaje de las dos es espectacular.
Volví con ellos a La Laguna (había dejado allí el coche, al lado de la iglesia). Arranqué, y a las dos manzanas el coche decidió pararse y no volver a arrancar. Una hora me tuvo suspirando y maldiciendo mi mala sombra. Eran la una y media de la mañana. Resucitó durante cinco minutos, que aproveché para llevarlo al garaje de Carlos. Bajé a casa en taxi, cabreado por muchísimas razones, y esta mañana subí en guagua (autobús) y el puñetero estaba como si nada. Subí a comer con la familia y me bajé luego a casa.
Me había dejado el móvil en la mesa de noche, y al llegar me encuentro con una sorpresa que aún me tiene medio pallá. Un mensaje de Juanjo. Creo que no os he hablado de él, pero resumiré diciendo que lo conocí hace veintipico años, que fue el mejor amigo que tuve en mi adolescencia, y tenía que haber sido mi primer amor, pero no lo fue. Tras una larga temporada separados, tenemos un contacto muy esporádico, por móvil y a veces teléfono. Su mensaje de hoy, como todos los suyos, me dejó temblando. “Sueño contigo… Podríamos vernos y tomar un café… Besos.” Quedaremos una tarde de esta semana. Y no sé si podré contaros la conversación que espero tener con él, y que lleva esperando más de quince años.
Estoy echando muchísimo de menos a mi hermano. El otro día, en Las Cañadas, alucinado con el espectáculo, me llené de tristeza pensando que él nunca podrá volver a verlo. Mirar a sus hijos me deja hecho mierda, al igual que me pasa mirando a mis padres o a su mujer. Tengo que tapar su recuerdo con mil frases hechas, con recitados mecánicos y con todas las imágenes que pueda para no sucumbir a una pena de la que no podría salir. Mi cabeza ha echado abajo la compuerta que mantenía sus recuerdos cotidianos a raya (ralla?) y su voz, sus coletillas, su forma de abrazar, su risa, se me presentan a cada momento.
Volvamos a la boda y a la conversación con Nacho. Marina me dijo “has estado toda la noche pendiente del móvil.” No era cierto, en realidad miraba la hora, pero le comenté que estaba pensando “jubilar” el teléfono. Nacho me dijo que por qué, que era un adelanto y un instrumento muy útil. No lo niego, pero mis razones para jubilarlo son otras. Digamos que tras mi argumento, que os pienso exponer ahora, y una conversación interesantísima con ellos (que incluyó el amor, el compromiso y mil cosas más), Nacho me dio la razón.
El móvil es un instrumento del diablo. Es un altar y un tótem. Hoy en día, muchas de las relaciones que tenemos (salvo quizá las familiares), se basan en el móvil. Y la mayoría de las veces, en sms. Si hago memoria, la relación con todas las parejas, amigos, que he tenido en los últimos 3 años, se ha basado mucho en esos textos de un ciento de caracteres. Decimos en ellos cosas que no nos atrevemos a decir a la cara, a veces mentimos, a veces nos desnudamos sin pudor. Grandes verdades y grandes mentiras en apenas dos pantallas de letras.
Pero las relaciones, por desgracia, a veces se rompen. Otras, las peores, se enfrían. Y el móvil se calla. Deja de llamarte para saludarte con las frases de las personas que quieres. Y la impresión que tienes tú es que el amor se murió. No el amor con aquella pareja, sino el Amor con mayúsculas. La vida se queda colgada de ese aparatejo. No te separas de él, esperando a que suene. Lo miras, intentando conjurar un pitido y un mensaje entrante. No lo oyes, y lo enciendes a ver si funciona. Lo miras al despertar, al llegar a casa, mientras ves la tele. Se convierte en un movimiento mecánico, alargas la mano y lo miras. Nada. Es un apéndice de ti. Te parece que el amor, que el afecto, va a llegar haciendo su sonido. Es desesperante. El silencio de un móvil es atronador, no te deja concentrarte en nada.
Las ausencias de los amores con los que no compartes vivienda se nota sobre todo en el móvil. En su pantalla apagada. En las llamadas perdidas para siempre. El teléfono es un recuento de los pronósticos fallidos, de las historias malogradas. Nos recuerda los fracasos, y se ríe de nosotros, haciendo sonar su alarma con los mensajes del banco o del operador, diciéndote los puntos que llevas acumulados.
Creo que lo tiraré por la ventana. Cuando no tenía móvil, no me sentía tan solo.

Comentario:
13 Diciembre
Yo cuento a "mis muertos" lo que veo, oigo, pienso. Te parecerá una locura, pero para mi es terapia. Si veo algo que le gustaba a Alberto o a Carlos, se lo cuento y me transformo inmediatamente en sus ojos, en su "enlace" con el mundo material. Lo cuento como él quisiera escucharlo, con los detalles que sé que me preguntaría.
De alguna manera dejan algo aqui. No se van del todo.
A veces hay olores, canciones, rincones que me transportan a cualquiera de ellos. Supongo que ocurre esto porque ellos - como tu hermano- son insustituibles. Y nos siguen habitando a su manera.
Un abrazo.
Yo cuento a "mis muertos" lo que veo, oigo, pienso. Te parecerá una locura, pero para mi es terapia. Si veo algo que le gustaba a Alberto o a Carlos, se lo cuento y me transformo inmediatamente en sus ojos, en su "enlace" con el mundo material. Lo cuento como él quisiera escucharlo, con los detalles que sé que me preguntaría.
De alguna manera dejan algo aqui. No se van del todo.
A veces hay olores, canciones, rincones que me transportan a cualquiera de ellos. Supongo que ocurre esto porque ellos - como tu hermano- son insustituibles. Y nos siguen habitando a su manera.
Un abrazo.
Comentario:
Es que esa escena de Mejor Imposible inspira a cualquiera, vaya espaldita se gasta la nena! ;)
Yo es que odio las boas, me parecen una horterada en general, y reivindico el derecho a no casarme, he dicho. Pero seguro que ibas guapetón, sisí.
No sé de qué nos sorprendemos, el móvil es otra de esas necesidades que nos creamos. Porque pocas personas lo necesitan realmente.
Te has olvidado de que se puede convertir en un arma para hacer daño, acosar, decir cosas terrible sin siquiera pensar... Pero no, así no tiene tanto mérito decir nada, así un te quiero que no se haya dicho en persona no suena de verdad.
Mira antes de tirarlo por la ventana, no vaya a ser que le desgracies la cocorota a alguien, eh.
Yo es que odio las boas, me parecen una horterada en general, y reivindico el derecho a no casarme, he dicho. Pero seguro que ibas guapetón, sisí.
No sé de qué nos sorprendemos, el móvil es otra de esas necesidades que nos creamos. Porque pocas personas lo necesitan realmente.
Te has olvidado de que se puede convertir en un arma para hacer daño, acosar, decir cosas terrible sin siquiera pensar... Pero no, así no tiene tanto mérito decir nada, así un te quiero que no se haya dicho en persona no suena de verdad.
Mira antes de tirarlo por la ventana, no vaya a ser que le desgracies la cocorota a alguien, eh.
Comentario:
Hay relaciones que son como el Guadiana, y así son y así hay que vivirlas, de otro modo siempre queda esa duda, esa maldita duda.
Respecto al móvil......¿Y cuando suena con las palabras que deseas oir? ¿No merece la pena la espera? ¿Y guardarlo por que alguna vez sonó?
Respecto al móvil......¿Y cuando suena con las palabras que deseas oir? ¿No merece la pena la espera? ¿Y guardarlo por que alguna vez sonó?
Comentario:
Realmente serendipitividad es una palabra horrible, aunque parece que ya está siendo aceptada en nuestra lengua. Inventemos una para "cosas que suceden, cosas que encontramos cuando no las bsucamos"... seguro que con tu prosa algo nos inventas para ésto ;)
Comentario:
¿El sonido de la soledad? Siempre podemos recurrir a estupendos sonidos de los cuales sólo podemos disfrutar en soledad...
Sobre los telefonos: los odio! aunque son tragicamente necesarios.
Suerte con esas segundas oportunidades, cuando la vida nos devuelve la partida, debemos jugarla ¿o no?
Sobre los telefonos: los odio! aunque son tragicamente necesarios.
Suerte con esas segundas oportunidades, cuando la vida nos devuelve la partida, debemos jugarla ¿o no?
Comentario:
Es cierto, cuando no paran de llamarte, no le das importancia pero cuando dejan de hacerlo empiezas a preguntarte qué hiciste para separarte de ellos. En mi caso tengo también una relación amor-odio con él pero reconozco que actualmente vale la pena tenerlo cerca.
Bodas, bodas, así que casi ligaste pero las pobres iban perdiendo el tiempo, jajaja. Bueno espero que tu reencuentro con tu amigo sea muy fructífero...
Un abrazo!!!
Bodas, bodas, así que casi ligaste pero las pobres iban perdiendo el tiempo, jajaja. Bueno espero que tu reencuentro con tu amigo sea muy fructífero...
Un abrazo!!!
Comentario:
primer punto: la foto, bonita cenefa, jeje :P es broma
segundo punto: las bodas, als odio, no x na, sino xq es una feria o un circo.
tercer punto: los moviles, jaja eso q es?? jeje yo al mio lo odio, aunq es bien cierto q pasa als 24 horas conmigo, el pobre no sabe lo q es dormir.
Besitos salados de CHOI
segundo punto: las bodas, als odio, no x na, sino xq es una feria o un circo.
tercer punto: los moviles, jaja eso q es?? jeje yo al mio lo odio, aunq es bien cierto q pasa als 24 horas conmigo, el pobre no sabe lo q es dormir.
Besitos salados de CHOI
Comentario:
vivir pendiente de un movil es angustioso, xq los inventarian?? no hay ya suficientes angustias en la vida!! je je
Un saludo
Un saludo
Comentario:
Uys, muchos temas que me gustaría comentar...
Preciosa la foto de Lola, seguro que su chico, actual marido, se deleitaba mriando su protector de pantalla en el trabajo :).
Yo y mi movil tenemos una extraña relación de amor/odio, nunca me gustó hablar por telefono y tampoco soy dada a llamadas perdidas ni sms, pero sin embargo me siento "angustiada" si salgo sin él de casa, "por si acaso me pasa algo y lo necesito"...
Has oido hablar de la serendipitividad?? Piensa en una posibilidad, en un reencuentro, en un cafe... con Juanjo, nunca se sabe, puede ser una señal :)
Besitos
Preciosa la foto de Lola, seguro que su chico, actual marido, se deleitaba mriando su protector de pantalla en el trabajo :).
Yo y mi movil tenemos una extraña relación de amor/odio, nunca me gustó hablar por telefono y tampoco soy dada a llamadas perdidas ni sms, pero sin embargo me siento "angustiada" si salgo sin él de casa, "por si acaso me pasa algo y lo necesito"...
Has oido hablar de la serendipitividad?? Piensa en una posibilidad, en un reencuentro, en un cafe... con Juanjo, nunca se sabe, puede ser una señal :)
Besitos
Comentario:
Gracias por dejar tu primera huella en la ciudad de las estrellas. Si vienes desde las alas de albatros, para mí es la mejor garantía.
Interesante tu blog. Gran descubrimiento. Ando un poco liada con tanto nombre y aún no tengo claro si entiendes o no, pero tampoco me importa.
Encantada (ahora te tiendo la mano. No, no, mejor un par de besos). Nos leemos.
Besos voladores ;-)
Interesante tu blog. Gran descubrimiento. Ando un poco liada con tanto nombre y aún no tengo claro si entiendes o no, pero tampoco me importa.
Encantada (ahora te tiendo la mano. No, no, mejor un par de besos). Nos leemos.
Besos voladores ;-)
Comentario:
cuantas veces he estado pensando estos días en algunas cosas que dices del móvil. Es despiadado y te hace sentir la soledad como nadie. Cuando envias un mensaje y esperas ser contestado y el mensaje nunca llega te dan ganas de..., pero no puedes separarte de él. es muy cruel. El otro día por ejemplo, envié un sms y me volví loco esperando la respuesta, cuando pasaron unas horas me dí cuenta que se lo había enviado a otra persona por error. hay que joderse!
Comentario:
That's it.
Mis amigos dicen que para qué tengo móvil, aparte de para mandar algún mensaje sorpresa o hacer una llamada perdida "estoypensandoentiaversimeoyesloslatidos". Hasta maldecían algunos mi buzón de voz. No le hago mucho caso, la verdad, consigo que sea herramienta útil para reafirmar lazos. Además detesto hablar por teléfono. Más de un@ ("bloguer@s" que ya son amig@s) está leyendo esto ahora y asintiendo con la cabeza, a que sí.
En mi caso son mis padres los que ya no están. A veces he llegado a mezclar deliberadamente imágenes dantescas, absurdas, sacrílegas, cuando pienso en ellos, con tal de ahuyentar demonios, al borrar los dos pensamientos de una vez. Es muy jodido. Te Entiendo.
Y por cierto, aunque no entienda, esto del amor no cambia, así que no dejes nada en el cajón de la timidez o las dudas ¿no eres Libra, verdad? con Juanjo. A mí me pasó, aunque no fueron tantos años de lapsus, con una tal Dámaris, que no era "mi tipo" pero me hacía temblar hasta la médula. Y no aproveché la ocasión, idiota de mí. Aunque no sea lo que uno desearía, pero lo peor del mundo es arrepentirse del No haber...
Mis comentarios han de pasar la ITV, como puedo venir poco, cuando vengo, me vengo.
Por cierto, Amor no, pero Amistad, experiencias y hasta algún amorcillo en mi vida han surgido de estas procelosas aguas binarias. Y lo mejor es que sólo fue el primer paso, hasta he de hacer memoria. Algunas de mis mejores amistades nacieron así, y algunas ya son añejas.
Las personas son lo que son detrás de cualquier ventana. Y yo reconozco a las especiales, casi siempre.
Ya me callo.
Hace siglos que no voy a una boda...
B.S.O. (mentalmente, inducida por ti y Lola) de este comentario: "Days like this" de Van Morrison (poco después de la rupestre presentación de Nicholson "Aquí la camarera, aquí el marica").
Mis amigos dicen que para qué tengo móvil, aparte de para mandar algún mensaje sorpresa o hacer una llamada perdida "estoypensandoentiaversimeoyesloslatidos". Hasta maldecían algunos mi buzón de voz. No le hago mucho caso, la verdad, consigo que sea herramienta útil para reafirmar lazos. Además detesto hablar por teléfono. Más de un@ ("bloguer@s" que ya son amig@s) está leyendo esto ahora y asintiendo con la cabeza, a que sí.
En mi caso son mis padres los que ya no están. A veces he llegado a mezclar deliberadamente imágenes dantescas, absurdas, sacrílegas, cuando pienso en ellos, con tal de ahuyentar demonios, al borrar los dos pensamientos de una vez. Es muy jodido. Te Entiendo.
Y por cierto, aunque no entienda, esto del amor no cambia, así que no dejes nada en el cajón de la timidez o las dudas ¿no eres Libra, verdad? con Juanjo. A mí me pasó, aunque no fueron tantos años de lapsus, con una tal Dámaris, que no era "mi tipo" pero me hacía temblar hasta la médula. Y no aproveché la ocasión, idiota de mí. Aunque no sea lo que uno desearía, pero lo peor del mundo es arrepentirse del No haber...
Mis comentarios han de pasar la ITV, como puedo venir poco, cuando vengo, me vengo.
Por cierto, Amor no, pero Amistad, experiencias y hasta algún amorcillo en mi vida han surgido de estas procelosas aguas binarias. Y lo mejor es que sólo fue el primer paso, hasta he de hacer memoria. Algunas de mis mejores amistades nacieron así, y algunas ya son añejas.
Las personas son lo que son detrás de cualquier ventana. Y yo reconozco a las especiales, casi siempre.
Ya me callo.
Hace siglos que no voy a una boda...
B.S.O. (mentalmente, inducida por ti y Lola) de este comentario: "Days like this" de Van Morrison (poco después de la rupestre presentación de Nicholson "Aquí la camarera, aquí el marica").
Comentario:
Uppssss, para comentar este post se necesita un café largo y un frente a frente conversado, tantas cosas...me voy a quedar al azar con lo del movil, haciendo la salvedad de que yo digo frente a frente todo lo que escribo en un sms, voy también a tirarlo por la ventana para no seguir esperando que de allí salga el sonido que me arranque esta soledad. Un abrazo.
Comentario:
Las ausencias son siempre atronadoras: da igual que provengan del silencio del móvil, del correo, del teléfono... el silencio de la piel, el silencio de la voz que se calla, que no llega, siempre estremece.
Ánimo, guerrero Yarince, que no estás sólo.
Y suerte con esa conversación pendiente ¡me encantan esos vericuetos de la vida! ¿Y ves? Si no hubieras tenido móvil, no te hubieran sorprendido esas palabras...
Y las gracias, siempre para ti, siempre
Ánimo, guerrero Yarince, que no estás sólo.
Y suerte con esa conversación pendiente ¡me encantan esos vericuetos de la vida! ¿Y ves? Si no hubieras tenido móvil, no te hubieran sorprendido esas palabras...
Y las gracias, siempre para ti, siempre
Comentario:
La amistad es uno de los mejores regalos que nos da la vida y ya veo que tu eres AMIGO.
Respecto a tu hermano, aunque la tristeza y el dolor estarán siempre ahí, es mejor que dejes que su recuerdo vaya contigo y así aprenderás a convivir con él. Si lo tienes a raya, cuando aparezca te seguirá doliendo siempre con la misma intensidad.
El móvil...parece que lo hayamos tenido toda la vida. Dependemos totalmente de él, somos sus esclavos.
Olé por ti si eres capaz de deshacerte de ese aparatejo.
Juanjo...Como ves, la vida da muchas vueltas y nunca sabemos qué nos aguarda a la vuelta de la esquina.
Mucha suerte.
Besos
Respecto a tu hermano, aunque la tristeza y el dolor estarán siempre ahí, es mejor que dejes que su recuerdo vaya contigo y así aprenderás a convivir con él. Si lo tienes a raya, cuando aparezca te seguirá doliendo siempre con la misma intensidad.
El móvil...parece que lo hayamos tenido toda la vida. Dependemos totalmente de él, somos sus esclavos.
Olé por ti si eres capaz de deshacerte de ese aparatejo.
Juanjo...Como ves, la vida da muchas vueltas y nunca sabemos qué nos aguarda a la vuelta de la esquina.
Mucha suerte.
Besos





