aclaraciones, caballos, mar y... amor
Antes de mi post de hoy, quería aclarar algo. Os agradezco a todos vuestros buenos deseos, pero lo que más me atrae de ese café con Juanjo es la posibilidad de recuperar aquella complicidad, pero no el amor. No es posible, ni probable, ni recomendable. Juanjo está estabilizadísimo y casadisísimo (no es un error de tipeo, me pegaba sonar a papuchi). Me gustaría (y espero) poder hablar con él de aquella época, pero entre risas. Ya no hay ni una pizca de amor, aunque sí una inmensidad de afecto. Me gustaría re-conocerlo, porque después de tantos años ni él ni yo somos las mismas personas. La gente crece, a veces a destiempo, a veces por distintas veredas. No veo en su mensaje ninguna doble lectura, sino añoranza y quizá curiosidad por saber de nuestro presente.
También sé que ese mensaje no es casual. Que Juanjo reaparezca se debe a algo, pero ese algo quizá no se revele hasta que pase el tiempo. Quizá una amistad recuperada con él me estabilice, me dé tranquilidad. A lo peor ni siquiera llega a materializarse ese café, y la razón de su mensaje sea exclusivamente que yo reflexione sobre mis sentimientos, mi evolución, mi presente. Evidentemente, ayer estuve pensando en él y en aquella época. Hay gente que puede tocarte la fibra como si fuera un arpa, y Juanjo sin duda tiene todas mis partituras.

El otro día me comentaron que uno se enamora de sus carencias. De entrada, descarté el argumento, pero luego me dejó la cabeza a mil revoluciones. Y revisando mi vida, llegué a la conclusión de que es más que probable. Pero ojo, no me refiero a “soy feo, luego me gusta la gente guapa”, o al revés. No es tan simple. Puedo ser poco agraciado, pero si no me supone ningún trauma, no me fijaré especialmente en la gente guapa. La gente que tiene problemas con envejecer es la que sueles ver de la mano de alguien más joven; y los jóvenes que se sienten inmaduros e infantiles buscan suplir esa carencia con personas de más edad. Al final, todos contentos, porque se juntan personas con el mismo complejo (dicho en el mejor de los sentidos), pero de distinto signo, con lo que los dos se anulan.
Yo necesito ‘admirar’ para poder enamorarme. Admirar un carácter, un físico, una mente, un corazón. Yo no admiro a la gente que habla cuatro idiomas o que tiene dos carreras, aunque yo sólo hable dos y tenga una carrerilla técnica. Pero sí admiro a cualquiera que sabe tocar un instrumento con virtuosismo. O a la gente intrépida. A los extrovertidos. A cualquiera capaz de crear belleza de la nada. Admiro a la gente sencilla, sin dobleces, directa. Y yo podía tocar un piano malamente (con mis dos añitos de conservatorio), cuando la ocasión lo exige puedo tener mucho coraje, soy encantador según cuándo y con quién, a veces escribo cosas lindas, y no tengo dobleces. Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir.
Hago repaso de la gente que me ha embelesado en la vida (poca, no os vayáis a creer, apenas un puñao), y siempre tenían algo que yo no deseaba ser, pero que envidiaba. Gente de la que pensaba ‘uff, yo no querría ser así, pero tampoco sería capaz de serlo si quisiera’. Eso me ha dado muchas pistas, y algunas de las conclusiones que he sacado no me gustan. Pero no importa, porque conocerlas me da opción a cambiarlas. Suena críptico, pero os iréis dando cuenta, porque os lo contaré.
Me queda pendiente un post sobre música, mucha música. Y otro que hoy me inspiró un comentario de Sergi, en el que recordaba el diálogo de Mejor Imposible ‘Aquí la camarera, aquí el marica’, que en versión original era ‘Carol the waitress. Simon the fag.’ Y de eso irá el post. De por qué prefiero la versión original. E intentaré ponernos algunos ejemplos que ilustren mi postura. Ejemplos de audio. No será difícil, me bastará Susan Sarandon, Anabella Sciora, Juliette Binoche o Ralph Fiennes.
A lo largo del post habréis visto unos montajes de fotos increíbles. Me llevó algo de trabajo, pero los saqué de un anuncio impresionante de la cerveza Guinness, y los monté para ustedes. Un trabajo infográfico soberbio el de Jonathan Grazier, el creativo de este anuncio en el que unos surferos ven como de las olas salen caballos blancos desbocados (si teneis ADSL y calma, podeis descargarlo aquí, vale la pena). Algo así como me siento yo hoy. Un hombre convertido en corcel, sin riendas, desbocado sobre las olas del futuro. Prepárate, mundo, que vuelve Yarince pidiendo guerra…

PS. hoy me iluminó el día un arco iris completo, naciendo y muriendo en tierra. Le hice unas fotos que no le hacen justicia, pero ya las postearé, algún día de lluvia.
También sé que ese mensaje no es casual. Que Juanjo reaparezca se debe a algo, pero ese algo quizá no se revele hasta que pase el tiempo. Quizá una amistad recuperada con él me estabilice, me dé tranquilidad. A lo peor ni siquiera llega a materializarse ese café, y la razón de su mensaje sea exclusivamente que yo reflexione sobre mis sentimientos, mi evolución, mi presente. Evidentemente, ayer estuve pensando en él y en aquella época. Hay gente que puede tocarte la fibra como si fuera un arpa, y Juanjo sin duda tiene todas mis partituras.

El otro día me comentaron que uno se enamora de sus carencias. De entrada, descarté el argumento, pero luego me dejó la cabeza a mil revoluciones. Y revisando mi vida, llegué a la conclusión de que es más que probable. Pero ojo, no me refiero a “soy feo, luego me gusta la gente guapa”, o al revés. No es tan simple. Puedo ser poco agraciado, pero si no me supone ningún trauma, no me fijaré especialmente en la gente guapa. La gente que tiene problemas con envejecer es la que sueles ver de la mano de alguien más joven; y los jóvenes que se sienten inmaduros e infantiles buscan suplir esa carencia con personas de más edad. Al final, todos contentos, porque se juntan personas con el mismo complejo (dicho en el mejor de los sentidos), pero de distinto signo, con lo que los dos se anulan.
Yo necesito ‘admirar’ para poder enamorarme. Admirar un carácter, un físico, una mente, un corazón. Yo no admiro a la gente que habla cuatro idiomas o que tiene dos carreras, aunque yo sólo hable dos y tenga una carrerilla técnica. Pero sí admiro a cualquiera que sabe tocar un instrumento con virtuosismo. O a la gente intrépida. A los extrovertidos. A cualquiera capaz de crear belleza de la nada. Admiro a la gente sencilla, sin dobleces, directa. Y yo podía tocar un piano malamente (con mis dos añitos de conservatorio), cuando la ocasión lo exige puedo tener mucho coraje, soy encantador según cuándo y con quién, a veces escribo cosas lindas, y no tengo dobleces. Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir.
Hago repaso de la gente que me ha embelesado en la vida (poca, no os vayáis a creer, apenas un puñao), y siempre tenían algo que yo no deseaba ser, pero que envidiaba. Gente de la que pensaba ‘uff, yo no querría ser así, pero tampoco sería capaz de serlo si quisiera’. Eso me ha dado muchas pistas, y algunas de las conclusiones que he sacado no me gustan. Pero no importa, porque conocerlas me da opción a cambiarlas. Suena críptico, pero os iréis dando cuenta, porque os lo contaré.
Me queda pendiente un post sobre música, mucha música. Y otro que hoy me inspiró un comentario de Sergi, en el que recordaba el diálogo de Mejor Imposible ‘Aquí la camarera, aquí el marica’, que en versión original era ‘Carol the waitress. Simon the fag.’ Y de eso irá el post. De por qué prefiero la versión original. E intentaré ponernos algunos ejemplos que ilustren mi postura. Ejemplos de audio. No será difícil, me bastará Susan Sarandon, Anabella Sciora, Juliette Binoche o Ralph Fiennes.
A lo largo del post habréis visto unos montajes de fotos increíbles. Me llevó algo de trabajo, pero los saqué de un anuncio impresionante de la cerveza Guinness, y los monté para ustedes. Un trabajo infográfico soberbio el de Jonathan Grazier, el creativo de este anuncio en el que unos surferos ven como de las olas salen caballos blancos desbocados (si teneis ADSL y calma, podeis descargarlo aquí, vale la pena). Algo así como me siento yo hoy. Un hombre convertido en corcel, sin riendas, desbocado sobre las olas del futuro. Prepárate, mundo, que vuelve Yarince pidiendo guerra…

PS. hoy me iluminó el día un arco iris completo, naciendo y muriendo en tierra. Le hice unas fotos que no le hacen justicia, pero ya las postearé, algún día de lluvia.
Comentario:
14 Diciembre
Las fotos........10
Y Yamuna, para enamorarse, también tiene que admirar algo, que a veces coincide con algo de lo que carezco, pero no necesariamente.
Es complejo esto del amor.
Yo creo que va por etapas. El chasquido incial no tiene nada que ver con lo que luego puede mantener ese amor. Me puede enamorar un cuerpazo, unas manos, una voz, una mirada inteligente.....pero el AMOR necesita un pedestal más estable, no tan estrecho. Digamos que eso puede ser el trampolin.
Creo que el amor es la combinación entre dos almas que no tienen por qu'e ser iguales, sino estar capacitadas para acoplarse. Como las piezas de un puzzle.
Y ser un enlace coovalente apolar (deformación profesional) ¿Recuerdas de qué iba? Los dos atomos comparten electrones sin que ninguno los pierda del todo y nionguno los acapare más que el otro. Algo asi.
Te dejo ya.
Hasta mañana.
Las fotos........10
Y Yamuna, para enamorarse, también tiene que admirar algo, que a veces coincide con algo de lo que carezco, pero no necesariamente.
Es complejo esto del amor.
Yo creo que va por etapas. El chasquido incial no tiene nada que ver con lo que luego puede mantener ese amor. Me puede enamorar un cuerpazo, unas manos, una voz, una mirada inteligente.....pero el AMOR necesita un pedestal más estable, no tan estrecho. Digamos que eso puede ser el trampolin.
Creo que el amor es la combinación entre dos almas que no tienen por qu'e ser iguales, sino estar capacitadas para acoplarse. Como las piezas de un puzzle.
Y ser un enlace coovalente apolar (deformación profesional) ¿Recuerdas de qué iba? Los dos atomos comparten electrones sin que ninguno los pierda del todo y nionguno los acapare más que el otro. Algo asi.
Te dejo ya.
Hasta mañana.
Comentario:
cada día tengo más miedo a sentenciar lo que me tiene que ocurrir o quiero que ocurra con el amor, me parece que definitivamente es un mundo para los dioses, para las estrellas, para los suspiros... cosas demasiado supremas para mi pobre entendimiento humano... ojalá pudiera decir qué quiero, ojalá...
Comentario:
Pero no es lo que tiene o lo que hace bien, o lo guapo que sea. Es cómo y de qué se rie y es cómo y a quien mira.
Comentario:
ayss el amor q complicado, no?? yo creo a veces q cada dia q pasa se menos sobre el.. tu sabes si dan cursillos??? jeje :P
Genial leerte como siempre!!
besitos salados de CHOI
ammm genial la imagen q te has currado
Genial leerte como siempre!!
besitos salados de CHOI
ammm genial la imagen q te has currado
Comentario:
admiración, enamoramiento? no van en la misma cadena? no son dos eslavones unidos?
Un saludo
Un saludo
Comentario:
Yo nunca he podido estar con alguien por quien no sintiera admiraciòn... es algo que comenzò hace poco màs de un año, cuando conocì por primera vez a un poeta, y me enamorè.
Despuès vino un publicista y un diseñador... Incluso algùn mùsico se ha asomado en mi cabeza...
Ahora, he conseguido enamorarme de una persona muy fuerte, un trabajador que me desborda...
Y no quisiera ser como ellos. Solo me gusta admirarlos...
Despuès vino un publicista y un diseñador... Incluso algùn mùsico se ha asomado en mi cabeza...
Ahora, he conseguido enamorarme de una persona muy fuerte, un trabajador que me desborda...
Y no quisiera ser como ellos. Solo me gusta admirarlos...
Comentario:
a mi me aprece que no es lo mismo la admiración en frío :porque alguien es bueno en algo, por honesto, por emprendedor, que la admiración cargada de turbación, de afecto. Más que admiración es la sorpresa que nos despierta.
Precioso montaje.
(leo lo de tu reencuentro y me parece que es asi...algo de nosotros queda hasta en los blogs q visitamos habitualmente; por algo s eechan de menos.)
hug.
Precioso montaje.
(leo lo de tu reencuentro y me parece que es asi...algo de nosotros queda hasta en los blogs q visitamos habitualmente; por algo s eechan de menos.)
hug.
Comentario:
Si no admiro no puedo enamorarme Es el primer paso para el enamoramiento.
Y las cosas que me causan admiración no son aquellas de las que yo carezco, necesariamente.
Y no me hables de tocar la fibra sensible...A esta ecuación nunca le encontraré la solución. Hay cosas de difícil explicación.
Besos
Y las cosas que me causan admiración no son aquellas de las que yo carezco, necesariamente.
Y no me hables de tocar la fibra sensible...A esta ecuación nunca le encontraré la solución. Hay cosas de difícil explicación.
Besos
Comentario:
Pues yo, Jacaranda, me quedo (para mí solita, y lo guardo entre mis tesoros) con éste:
""Yo necesito ‘admirar’ para poder enamorarme. Admirar un carácter, un físico, una mente, un corazón. Yo no admiro a la gente que habla cuatro idiomas o que tiene dos carreras, aunque yo sólo hable dos y tenga una carrerilla técnica. Pero sí admiro a cualquiera que sabe tocar un instrumento con virtuosismo. O a la gente intrépida. A los extrovertidos. A cualquiera capaz de crear belleza de la nada. Admiro a la gente sencilla, sin dobleces, directa. Y yo podía tocar un piano malamente (con mis dos añitos de conservatorio), cuando la ocasión lo exige puedo tener mucho coraje, soy encantador según cuándo y con quién, a veces escribo cosas lindas, y no tengo dobleces. Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir.""
Yarince... ¡eres un monstruo! (ya me gustaría a mí, tener tu coraje y tu manera de escribir).
Besos,
Saf ;-))
""Yo necesito ‘admirar’ para poder enamorarme. Admirar un carácter, un físico, una mente, un corazón. Yo no admiro a la gente que habla cuatro idiomas o que tiene dos carreras, aunque yo sólo hable dos y tenga una carrerilla técnica. Pero sí admiro a cualquiera que sabe tocar un instrumento con virtuosismo. O a la gente intrépida. A los extrovertidos. A cualquiera capaz de crear belleza de la nada. Admiro a la gente sencilla, sin dobleces, directa. Y yo podía tocar un piano malamente (con mis dos añitos de conservatorio), cuando la ocasión lo exige puedo tener mucho coraje, soy encantador según cuándo y con quién, a veces escribo cosas lindas, y no tengo dobleces. Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir.""
Yarince... ¡eres un monstruo! (ya me gustaría a mí, tener tu coraje y tu manera de escribir).
Besos,
Saf ;-))
Comentario:
Me resulta imposible enamorarme de alguien que no admiro, tiene que tener un talento, algo que me encante y mucha pasión. He aprendido sobre muchas especialidades con las pasiones de mis novios. Y es un bagaje que me gusta llevar. De pronto me convierto en esponja y me enriquezco con las aficiones del otro.
Y me apunto en tu batalla, yo también estoy aquí, guerrera, dispuesta a todo...
Y me apunto en tu batalla, yo también estoy aquí, guerrera, dispuesta a todo...
Comentario:
Me encanta ese Yarince final, renacido, pidiendo guerra, ese Yarince que no se siente acorralado y continúa la lucha... el Yarince imbatible que estoy convencida mora en tu interior...
Me han encantado tus reflexiones de hoy...las he leído antes de salir de casa pero no he escrito nada para brindarme la oportunidad de releerte... la admiración del amado, el embeleso, ese quedarte absorto ante lo inalcanzable...me gusta, me reconozco, es así, es necesario para que la magia brote...no sé si nos enamoramos de nuestras carencias. Al menos yo no las tengo tan claras, cambian, me confunden, unos días son unas, y al otro día, otras... Pero sí coincido en la necesidad de admirar, al menos para que la chispa del principio salte, para que todo fluya de repente... me ha gustado mucho tu post, mucho, mucho…
Y me quedo en especial con unas líneas: “Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir”… A quien no se le pierden los encantos entre los miedos, y quién no duda de sus capacidades, y quien no se calla, no una sino mil cosas, y quien no se ve cobarde ante los riesgos que no asume…eso es vivir, vivir creciendo y reconociéndose a cada paso, Yarince… y yo admiro a quienes son capaces de reconocerse así…
Un apunte final, gracias por descubrirme un nuevo verbo… primero pensé que era una errata, que con “amulo” querías decir “anulo”…pero he hecho una búsqueda rápida y leo en una web canaria (http://www.canarynet.com/hablares) que amular es “Enfadarse de manera infantil. Es castellano, pero casi no se usa en la península”…
Gracias por las reflexiones y los descubrimientos… y por las fotos, preciosas…
Y siento mi excesiva verborrea de hoy, no sé que me pasa!
Me han encantado tus reflexiones de hoy...las he leído antes de salir de casa pero no he escrito nada para brindarme la oportunidad de releerte... la admiración del amado, el embeleso, ese quedarte absorto ante lo inalcanzable...me gusta, me reconozco, es así, es necesario para que la magia brote...no sé si nos enamoramos de nuestras carencias. Al menos yo no las tengo tan claras, cambian, me confunden, unos días son unas, y al otro día, otras... Pero sí coincido en la necesidad de admirar, al menos para que la chispa del principio salte, para que todo fluya de repente... me ha gustado mucho tu post, mucho, mucho…
Y me quedo en especial con unas líneas: “Pero en mi interior, allá abajo, en el fondo, creo que no me arriesgo lo bastante. Y que no tengo el don necesario para interpretar unas cuerdas o unas teclas. Y que me amulo, y mi encanto se pierde en un batallón de miedos. Y que no soy lo bastante bueno escribiendo. Y que muchas veces me callo lo que me gustaría decir”… A quien no se le pierden los encantos entre los miedos, y quién no duda de sus capacidades, y quien no se calla, no una sino mil cosas, y quien no se ve cobarde ante los riesgos que no asume…eso es vivir, vivir creciendo y reconociéndose a cada paso, Yarince… y yo admiro a quienes son capaces de reconocerse así…
Un apunte final, gracias por descubrirme un nuevo verbo… primero pensé que era una errata, que con “amulo” querías decir “anulo”…pero he hecho una búsqueda rápida y leo en una web canaria (http://www.canarynet.com/hablares) que amular es “Enfadarse de manera infantil. Es castellano, pero casi no se usa en la península”…
Gracias por las reflexiones y los descubrimientos… y por las fotos, preciosas…
Y siento mi excesiva verborrea de hoy, no sé que me pasa!
Comentario:
la admiración por alguien es también lo que me hace llegar al enamoramiento. No se qué, pero tiene que haber algo que admire, que me turbe.





