el roble en el botánico

Hoy iba a escribir sobre música. De hecho lo hice (imagino que colgaré el texto mañana o pasado). Pero reflexionando sobre ella, sobre lo que me hace sentir, fui saltando de canción en canción, por la música de fondo y de primer plano de mi vida. Cuando caí en un poema hecho recitado, hecho canción en recitado, hecho retablo de música y poesía, me quedé sin ganas de seguir saltando. Me atrapó. Escribía precisamente de eso, de cómo la música es capaz de cambiarte el ánimo, de vibrarte cuerdas del arpa de los sentimientos, y apareció aquella música y aquellas letras y me llené de sensaciones de música. Y ante eso, no se puede seguir. Se olvida todo.
La canción en cuestión es de un recital de Nacha Guevara con Benedetti, sobre algunos de sus poemas. Y sobre uno de mis poemas favoritos, A la izquierda del roble. Podéis leerlo entero aquí, aunque si lo vais a hacer, os pido que esperéis a terminar de leer el post. Tiene versos tan increíbles como "...se miran fanáticamente a los ojos, como si el amor fuera un brevísimo túnel, y ellos se contemplaran por dentro de ese amor”, o “...hablan y por lo visto las palabras se quedan conmovidas a mirarlos, ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos”.

Pero mi parte, no la favorita, pero sí la que desde siempre me ha partido el alma en mil pedazos, es el poema casi independiente que se engarza casi al final. Es el que os reproduzco aquí. Tiene una desolación, una metáfora sangrante, un sonido de réquiem... He tenido amores mal terminados, pero creo que ninguno me ha marcado tanto como para escribir unos versos así. Y a pesar de eso, cada vez que lo leo, que lo oigo, el dolor de los amores de tántalo y azar, que Dios no admite porque tiene celos, es un dolor mío.
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llévale flores
que yo también iré contigo.
Quisiera hacer algún comentario original, pero después de esto, no puedo. Seguiré paseando en el Jardín Botánico. Ustedes pueden irse. Yo me quedo.

Comentario:
Hoy nos ha cogido a todos Benedetti por sorpresa, sin un mínimo de defensa. Nos has golpeado la sensibilidad con él y así quedamos, hechos árboles del jardín botánico.
Comentario:
uyss cosas tan profundas me dejan descolocada.... asi q mejor me quedo pensando en lo q he leido y no digo nada...
silencio
Besitos salados de CHOI
silencio
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Qué sabor a bosque, a hojas y a otoño... y qué bueno releer viejos versos. Mis preferidos de este poema siempre fueron:
"los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo..."
Y aquellos que después dicen:
"No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia."
Como mi bosque callado, que despertó con las aguas del otoño, escondiendo la tristeza de ese amor que sólo fue lejano porque no nació, porque fuimos fuertes. Aunque llamara desde París.
Aunque ahora prefiera los árboles del Jardín Botánico y la exposición "El desierto no es silencio" (www.thedesertisnotsilent.com)que alberga entre sus ramas y que nos acerca al arte libio.
¡Y gracias por los árboles!
"los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo..."
Y aquellos que después dicen:
"No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia."
Como mi bosque callado, que despertó con las aguas del otoño, escondiendo la tristeza de ese amor que sólo fue lejano porque no nació, porque fuimos fuertes. Aunque llamara desde París.
Aunque ahora prefiera los árboles del Jardín Botánico y la exposición "El desierto no es silencio" (www.thedesertisnotsilent.com)que alberga entre sus ramas y que nos acerca al arte libio.
¡Y gracias por los árboles!
Comentario:
sin comentarios... no hay palabras para expresar lo que he sentido al leerte
Un saludo
Un saludo
Comentario:
No sé cómo escribir el suspiro que me ha salido hoy al leerte.
La pena y dolor que causa un amor que nace muerto es muy grande, no sólo por la muerte sino también por las dudas de cómo hubiera sido si hubiera vivido.
Duro poema!
Besos
La pena y dolor que causa un amor que nace muerto es muy grande, no sólo por la muerte sino también por las dudas de cómo hubiera sido si hubiera vivido.
Duro poema!
Besos
Comentario:
es un poema precioso! Gracias por compartir estas cosas, ufff que triste me ha puesto...
Comentario:
Este poema hay que leerlo con preparación emocional previa, y no entre reunión y reunión, en el trabajo, como yo he hecho.
Me has dejado clavada en la silla.
Cachis.
Besos voladores ;-)
Me has dejado clavada en la silla.
Cachis.
Besos voladores ;-)
Comentario:
Me recordó un verso de un poema de Delmira Agustini, que no se si es exactamente así, y no sé por qué me lo recordó porque no tiene nada que ver, pero no me importa.
"quiero recorrer la maravilla de tus ojos de estatua"
Y ahí fue, vaya uno a saber por qué a detenerse en tu jardín botánico...
"quiero recorrer la maravilla de tus ojos de estatua"
Y ahí fue, vaya uno a saber por qué a detenerse en tu jardín botánico...
Comentario:
Me encantan Nacha Guevara, y qué decir de Benedetti...
El poema me recuerda a esa frase hecha "se nos rompio el amor de tanto amarnos, de tanto usarlo..."
El poema me recuerda a esa frase hecha "se nos rompio el amor de tanto amarnos, de tanto usarlo..."
Comentario:
Uffff, tremendo el poema, me he tenido que parar para continuar, supongo que ando algo sensible últimamente, no lo sé. Al principio de tu post me vino a la mente e incluso empecé a cantar la canción de Radio Futura, 'JardÃn Botánico'.
Como siempre, da gusto pasear por tu rincón.
Felicidades!!!!
Como siempre, da gusto pasear por tu rincón.
Felicidades!!!!





