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Bitácora de secretos
Apuntes de lo que nunca se dice, mis historias escondidas
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Soy un alma fantasma que vaga por este weblog. Que cuenta lo que pocos saben, y lo que nadie sabe de mí. Regalando el yo más íntimo a desconocidos que no tendrán la oportunidad de conocerme.
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la religión de los colectivos
hace siglos
Esta foto la saqué hace muchos años, en el interior de La Madelaine de París. Si hay algo fascinante de la religión es su arte y sus ritos.

Como no sé cómo andaré de tiempo, ganas y humor a partir del 24 de diciembre (grrrrrr, ya estoy empezando a ponerme de mala hostia), decidí escribir ayer los mensajes de navidad y año nuevo, aprovechando que la gran farsa de estas fiestas todavía no me ha hecho mella. Más que escribir, retoqué los del año pasado, de los que estoy muy orgulloso. Un brindis y una reflexión. También os pondré el montaje fotográfico con el que felicité las fiestas este año. Me encanta cómo quedó.

Algunos me habéis preguntado sobre la diferencia entre enamorarse y amar. Mucho mejor que yo lo explica el filósofo Erich Fromm, en su libro El Arte de Amar. Yo lo leí hace tiempo y no lo hice caso. Pero después me pasó, y tengo que quitarme el sombrero ante él.

Llevo todo el día recordando una cosa que me dijo mi cuñada hace tiempo. Un día, en casa de mis padres, estaba yo fumándome un cigarro y llegó y me dijo "Yo cuando rezo siempre pido por ti. Para que encuentres la fe." A lo que yo le contesté "Te lo agradezco. Pero preferiría que pidieras por mí para que fuera feliz, con o sin fe."

No acabo de entender por qué todos pensamos que lo mejor para nosotros es también lo mejor para los demás. Me hizo gracia que mi cuñada pensara que yo sin fe no puedo ser feliz, sólo porque ella no pudo. Yo no rezo para que ella abandone su religión. Y eso que yo me considero un cruce entre agnóstico y ateo que cree como Marx que la religión es un opio. Pero a mí las creencias religiosas me parecen de lo más respetable.

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Sinagoga desde un hotel de Túnez

Yo soy más feliz sin creer una religión a pie juntillas que creyéndomela. Mi cabeza no funciona así. Me supone más esfuerzo atribuir una voluntad a la vida, que pensar que las cosas muchas veces pasan porque sí.

Yo nunca discuto por una creencia. Mi madre es católica, y va a misa todos los domingos, y nunca he intentado convencerla. YO no creo en la religión católica y YO no la sigo. Los demás tienen que tomar su propia decisión. Eso sí, lo que sí que puede enzarzarme en una discusión es cuando un católico, o un feligrés de cualquier otra religión, con SUS argumentos religiosos, intenta imponerme condiciones a mí. Creo que pueden pensar lo que quieran para ellos mismos, pero me parece pretencioso que me digan que voy a ir a SU infierno por no tener SU fe. No, mira, si tú crees en esas cosas, irás a TU infierno si pecas según TU código. Yo no tengo infierno, ni código religioso, así que es imposible que reciba tu castigo, no me he apuntado.

Aunque en el fondo sí creo en algo. Creo que todo tiene un sentido. Todo. Solo que ese sentido para mí no es Dios. En una película que vi, un personaje explicaba a Dios de la siguiente manera. Como cuando coges un periódico y pegas la nariz en una foto. Y sólo ves puntos negros y blancos, tramas sin sentido, desenfocadas. Pero te vas alejando, y poco a poco descubres que los puntos caóticos tienen un orden. Y que a la suficiente distancia ves la foto de un amanecer, o una tira cómica. Yo pienso igual, sólo que esos ojos lejanos no son los de Dios. Y no me preguntéis lo que son, porque no lo sé. Quiza son los nuestros, hace tiempo, cuando planeamos esta vida.

ermita junto al mar
Una ermita a las afueras de O Grove, hace varios eneros.

Pero sí sé que los terremotos tienen su sentido, para liberar las tensiones de las placas tectónicas. Que existen para mantener un equilibrio. Igual que las erupciones, las inundaciones, y cualquier desastre natural. A su manera, las catástrofes emocionales en las vidas de cada uno ocurren para mantener un determinado y delicado equilibrio, al igual que las interrelaciones de la gente. Todo forma parte de una balanza de la naturaleza, para que todo quede equilibrado. En un proceso.

Cada uno tiene que dar con su propia verdad. Curiosamente, las personas admirables de la historia nunca han sido fanáticos. Por supuesto se han visto afectados por su entorno histórico, pero según mi opinión, siempre han hecho prevalecer la individualidad a la colectividad. Uno tiende siempre a encuadrarse en un colectivo. Es fácil. Estás ahí metido y piensas igual que los demás, no tienes que tomarte la molestia de pensar. Si eres canario, pues a odiar a los ‘godos’ que vienen siempre de prepotentes a ocupar los puestos de los canarios. Si eres de Tenerife, pues a odiar a los canariones que son todos maricones y dicen la' do' y son unos ladrones que se llevan nuestros presupuestos. Si eres religioso pues a odiar a todos los ateos pecaminosos. Así podríamos seguir in eternis. Al final nos convertimos en un conglomerado de ideologías ignorantes y estereotipos sólo para poder ponernos epítetos que nos hagan sentirnos aceptados en un grupo.

el sardinero
cruces y mares en Gijón, en mi convaleciente viaje a Asturias

Al final todo se reduce a eso. A la aceptación. Y a la noción errónea de que la aceptación sólo la obtendremos cuando seamos iguales al grupo en el que queremos ser aceptados. Y eso es falso. La verdadera aceptación para mí nace del respeto. Yo acepto y respeto a la gente que es profundamente religiosa. En el sentido más estricto. Aunque sus ideas difieran de las mías. Respeto y admiro al católico que por convicción real, y tras muchas cavilaciones, y con pleno convencimiento, abraza su fe. El que te puede argumentar sin arengar, porque ha cavilado, en vez de aceptar creencias cual borrego, sin ni siquiera habérselas planteado.

Pero y las cosas a las que renunciamos por tener esa aceptación equivocada? Es como en el caso de una amiga mía que no tiene relación con sus padres. Ella podría ser aceptada por ellos. Podría haberse obligado a pensar como ellos, a seguir su mandato. Pero hubiera renunciado a mucho. A ella misma. Los iría a ver los fines de semana, tomaría café, y se dirían lo mucho que se quieren. Tendría regalos por reyes. Pero a costa de qué? De ella, de su individualidad. En el fondo no la estarían aceptando como es, la aceptarían porque es como ellos. Porque pertenecen al mismo grupo, al mismo colectivo. Porque no es una amenaza. Porque no es ella, sino una extensión de ellos. Porque lo que no hay, en definitiva, es respeto, sino una especie de canibalismo o de posesión.

Y eso, por extensión y asociación, me hace pensar en mucha gente que conozco. En su empeño en pertenecer a esos colectivos que decía, a costa de casi cualquier cosa. Quizá porque no son capaces de quererse, exigen que quien los quiera supla esa carencia de amor, y por esa razón intentan fagocitar a sus seres queridos, exigiéndoles dedicación plena e incondicional. Porque someten su propia valoración a la aceptación de los demás.

magia
Me costó aguantantar la respiración casi 20 segundos, pero conseguí sacar esta foto de la Catedral de Las Palmas, en Vegueta, en mi época de estudiante (17 años hace ya)
 
Comentario:
Calla, que me acaba de llegar a mi buzón, con mi nombre y apellidos un folletito de los Evangélicos del barrio... A q m armo de cócteles molotov??? Bah, mejor no, q igual me toman por terrorista islámica o algo así.
Brocco es ateo, gracias a dios.
 
Comentario:
preciosas imagenes, precioso texto las acompaña
Un saludo
 
Comentario:
curiosos somos los humanos que siempre de alguna forma buscamos la inmortalidad. Nacemos sin ninguna razón, y morimos sin razones, para siempre. Por más que nos empeñemos el vacio será absoluto, la nada. Claro que esta es mi opinión, o mi creencia.
 
Comentario:
Leí "El arte de amar" hace bastante tiempo y me dejó fría. Cierto es que aún no había Amado.

Gracias por el consejo. Voy a leerlo de nuevo.

Besos voladores ;-)
 
Comentario:
Totalmente de acuerdo en cuanto a lo religioso, detesto que me quieran convencer...he pasado por ello y es la mejor forma de alejarme. Un beso enorme.
 
Comentario:
Querido Yarince (qué bien que no sea un formalismo):

Hoy me he dado el tremendo gustazo de apoderarme del ordenador de mi hermana, con la casa en silencio (mi sobrino me ha dejado agotado y sospecho que hasta la casa está exhausta, cuando yo vivía aquí solían crujir por las noches las paredes...) para, por fin, como y cuanto quería, leerte. Sin plazos ni bibliotecarios de bolígrafo en diapasón.

Un gustazo.

Tantos vagones cargados de ideas y sentimientos, pero un tren tan imponente, que es fácil dejarse llevar y alcanzar la siguiente estación.

Será que supongo mucho, pero creo que te entiendo, que podría charlar contigo como si el currículum común de cervezas y tertulias fuera añejo.

En fin, más que comentar, quería hablar, charlar... aunque ya puestos, lo resumiré todo con dos de mis lemas de cosecha propia (aunque los sembró la vida en mi terruño):

Los hijos no nos pertenecen, sólo son personas que vinieron para aprender, enseñarnos y caminar un techo del sendero juntos. Pero de su propio sendero.

La religión, los dioses, los iconos, las escrituras, son un edificio obsoleto. Si hay Dios, sólo puede swer la lluvia que lo azota y el sol que copula con la tierra. Si hay infierno, sólo es camino, tropezón, mundo, cambalache y ajedrez de egos.

Si hay cielo, sólo es el Amor.

Un fuerte abrazo, guerrero. Con firmeza de drago y sonrisa de laurisilva.
 
Comentario:
La catedral de las Palmas... Vegueta... creeme que me has sacado lágrimas, pero de emoción y alegria.

Yo tengo varias fotos de estos lugares, y cuando las veo vuelvo a vivir cada momento tan hermoso. Jamás podré olvidar, por ejemplo, mi ir por las noches a cenar a algun restaurancito en la playa Las canteras, y estar ahi dos o tres horas disfrutando de la gente, la playa, y ver esas casitas blancas de otros pueblos a lo lejos...

Gracias Yarince...
 
Comentario:
la foto de la ermita es la de la lanzada (la playa de las nueve olas para la esterilidad).
Tienes razón, a mi no me molestan los ritos en si, es más sirven para canalizar emociones colectivas e individuales, lo que pasa es que a los practicantes raras veces no se muestran con ganas de evangelizar.
las navidades están llenas de repeticiones y tópicos, lo mejor es tomarlas con naturalidad,con el menor drama posible, sino pueden ser infernales.
felices días.
besos
p.s : el disco de KJ es :PARIS CONCERT.
No