una carta premonitoria

Añorada Ana,
probablemente no llegue a abrir esta carta, debido al olvido en que la he tenido sumida durante estos meses, pero espero fervientemente que haya sido mayor su anhelo que su disgusto, y que en estos momentos interprete mis manchas de tinta.
La razón por la que no me ha sido posible mantener nuestro contacto epistolar se debe fundamentalmente a un cambio de residencia. He dejado mi puesto como catedrático en la Universidad. Sus historias y fantásticos relatos de viajes a exóticos y recónditos lugares me hechizaron, e hicieron insoportable mi tediosa y aburrida vida como profesor. Sin embargo, un episodio en particular provocó esta catarsis tan inexplicable como revitalizadora.
Hace unos meses, en una tarde de septiembre, me encontraba en la Plaza Mayor, leyendo a nuestro recién descubierto Sabines:
"Uno apenas es una cosa cierta
que se deja vivir, morir apenas,
y olvida cada instante, de tal modo
que cada instante, nuevo, lo sorprenda."
Y lo que me sorprendió, en aquel preciso instante, fueron las tempranas lluvias del otoño. La plaza se encontraba bulliciosa de estudiantes y mujeres afanadas en las tareas impropias de ningún sexo. En un abrir y cerrar de ojos, todo eran figuras fugaces que corrían a refugiarse en las arcadas de la plaza, libros que se convertían en improvisados sombreros, periódicos que ejercían de paraguas.
Igualmente me apresuré yo a recoger mis cosas y calarme mi abrigo para evitar enfriamientos. Con la rapidez que mi viejo cuerpo me permitió, me guarecí en un portal. Y entonces me percaté de que había olvidado el libro sobre el banco. No podía dejar bajo el agua aquel tomo que tantos buenos momentos me había proporcionado desinteresadamente. Desafiando a la lluvia, me adentré de nuevo en la plaza, y sobre el asiento encontré el libro, abierto en su inolvidable página cuarenta y siete. "Que se deja vivir." "Y olvida cada instante." Las diminutas letras parecían de pronto titulares de prensa. "Que cada instante, de nuevo, lo sorprenda." Querida Ana, algo inexplicable pasó con mi habitual raciocinio, el hombre cabal dió paso al hombre irracional. Levanté la vista, bajo la lluvia, inmóvil. Abrí mis brazos, con las palmas hacia arriba, agarrando las gotas que se precipitaban en ellas. ¡Qué magnífico expectáculo! Era como si me impregnara una lluvia de estrellas. Me sentí eufórico, vivo, por vez primera en años, joven.
Allí permanecí, rígido como una estatua, la lluvia colándose por el tejido de mis ropas, y toda mi vejez escurriéndose con esa misma agua. Tras tantos años de espera, se me rebela toda la magia que siempre busqué en una sencilla tormenta. Simplemente por pararme, por no seguir el racional instinto de correr. ¿Qué malnacido nos enseña a correr, a huir de la lluvia?
Después de ese día, mi primer día de lluvia en setenta años, ¿quién podría volver a un aula a cubierto? ¿Quién querría vivir a salvo de las inclemencias? Sólo los necios.
Y por tanto soy yo ahora, como usted, Ana, quien no tiene dirección fija. Quien se ha convertido en vagabundo, aunque yo prefiero llamarme "el vagamundos". Wilhelm, el viejo vagamundo. A eso se debe mi ausencia de cartas, Ana. Tengo tanto que contar que no encuentro el tiempo. Como habrá deducido del matasellos, le escribo esta carta desde África, mientras me adentro en el continente al encuentro del nacimiento del Nilo, de las montañas de la luna. Desde donde escribo, saboreando un té egipcio, puedo ver a las mujeres lavando las ropas en la orilla; mas allá, los niños chapotean y juegan con una bolsa de plástico que imita en sus vuelos a una cometa. ¡Qué distinto es el Sol de África! Nunca he visto un naranja como el del continente primigenio. Más instantes sorprendentes. Soy una decrépita revisión de Paul Bowles, y eso me agrada en extremo. En vez de un tejado bajo el que guarecerme, ahora tengo un "cielo protector".
A pesar de esta tardanza, tengo el atrevimiento de pedirle que me escriba, Ana. Cuénteme de sus peripecias, que seguro que han sido intensas en este espacio de tiempo. Estoy deseando revivirlas al leerlas. Mi dirección es sencilla. Ahora mismo, es únicamente África. Envíela sin miedo. Confío ciegamente en que la magia en persona la depositará una noche en mi morral.
Suyo, siempre,
el vagamundos
Esta carta la escribió Yarince asumiendo el cuerpo de un personaje imaginario. Nació de un juego cómplice. Años más tarde descubrí que yo mismo era Wilhelm, y que estaba a punto de empaparme la lluvia de una Plaza Mayor.

no siempre las dunas y la arena significan desolación
Comentario:
Me paso x aquí para saludarte. Espero releerte con más tiempo.
Un abrazo guapetón.
Un abrazo guapetón.
Comentario:
Esa carta es casi universal. Es tuya y trasciende a todos.Enorme.
Comentario:
Y yo y el, y ella y tu y nosotros y ellas y nosotras y ellos somos Ana mandando cartas al vacio inmenso de esa mágia.
Yarince lo que leo resucita en mí la capacidad de admiración, la que te tengo.
Un abrazo emotivo Uff...!
Yarince lo que leo resucita en mí la capacidad de admiración, la que te tengo.
Un abrazo emotivo Uff...!
Comentario:
Recuérdame cuando crezca, cuando las arrugas no sólo aparezcan sino que se reúnan y sean mayoría, recuérdame, ser como él, seguir empapándome de vida sin dejar que el aburrimiento me domine.
Fue refrescante leerte, claro que eso es siempre.
Un abrazo!
Fue refrescante leerte, claro que eso es siempre.
Un abrazo!
Comentario:
Fogonazos:
-Mejor que nunca, guerrero.
-Haz caso a Magda, que sabe de lo que habla.
-El silencio más hermoso de mi vida fue entre dunas de arena rojiza al sur de Marruecos. Algo de "principito" tengo... mucho de "principito" tienes.
-Mejor que nunca, guerrero.
-Haz caso a Magda, que sabe de lo que habla.
-El silencio más hermoso de mi vida fue entre dunas de arena rojiza al sur de Marruecos. Algo de "principito" tengo... mucho de "principito" tienes.
Comentario:
aysssssss :)
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Querido Yarince, esta vez no te voy a dar mi opinión desde Magda, sino desde lo que hago o supuestamente hago, la crítica literaria.
Con toda la sinceridad posible y queiéndote transmitir mi pensamiento tal cual lo tengo en este mocmento te digo: Intenta publicar este relato, es EXCELENTE. Es de una calidad que muchos cuentistas quisieran. Tiene todo: secreto o enigma (que debe de tener todo arte), erotismo (sin erotismo, en mi opinión, no hay arte, y con ello me refiero no a que haya escenas eróticas, sino a que como en el erotismo te hace sentir una experiencia estética en las tres partes de las que hablé en mi blog) y estructura (perfectamente escrito).
Muchas felicidades, deberías dedicarte a hacer un libro de relatos, de verdad.
Con toda la sinceridad posible y queiéndote transmitir mi pensamiento tal cual lo tengo en este mocmento te digo: Intenta publicar este relato, es EXCELENTE. Es de una calidad que muchos cuentistas quisieran. Tiene todo: secreto o enigma (que debe de tener todo arte), erotismo (sin erotismo, en mi opinión, no hay arte, y con ello me refiero no a que haya escenas eróticas, sino a que como en el erotismo te hace sentir una experiencia estética en las tres partes de las que hablé en mi blog) y estructura (perfectamente escrito).
Muchas felicidades, deberías dedicarte a hacer un libro de relatos, de verdad.
Comentario:
preciosa carta
Un saludo
Un saludo
Comentario:
que imagen, la vejez escurriendose con el agua...
Comentario:
Y es que lo que escribimos siempre somos nosotros... esta vez en futuro, pero nosotros... Gracias por mostrarte cada día... :*
Comentario:
Quien pudiera escribir una carta así.
Envidia sana, que conste.
Mil gracias, guerrero.
Envidia sana, que conste.
Mil gracias, guerrero.
Comentario:
Me hubiera gustado ser Ana, para contestarte, para escribirte una larga carta, en la que te diría lo que me alegra que la lluvia haya roto tus ataduras con la rutina y te haya convertido en un ser libre, nuevo, como aquel primer hombre, que precisamente en Africa, descubrió la belleza de la tierra, y manifestó su asombro ante todo lo que ella, Madre, le regalaba.
Espero que sigas perdiéndote, contigo mismo, en el más hermoso rincón del paraiso.
Un abrazo. Muralla.
Espero que sigas perdiéndote, contigo mismo, en el más hermoso rincón del paraiso.
Un abrazo. Muralla.
Comentario:
me gusta mucho como escribes, que envidia, tengo cosas que contar que no se describir con palabras, apenas tengo vocabulario y cuando leo algo como esto. pienso que don y que suerte tienen algunos, de poder expresarse asi, porque es un placer leerlo.
Comentario:
Tal vez dejarse empapar por la lluvia sea el mejor síntoma de madurez...y en la plaza mayor...observo.
Comentario:
Qué gozada abandonar los instintos racionales para abandonarse en la ausencia de cabalidad, en esa euforia que tan bien describes...
Qué gozada saber que aún nos quedan tantas cosas por descubrir... que las ataduras racionales y las convenciones pueden caer de repente y dar paso a un mundo de viajes y sueños...
Un beso desde mi bosque, hoy en mitad del África negra...
Qué gozada saber que aún nos quedan tantas cosas por descubrir... que las ataduras racionales y las convenciones pueden caer de repente y dar paso a un mundo de viajes y sueños...
Un beso desde mi bosque, hoy en mitad del África negra...
Comentario:
Qué gozada abandonar los instintos racionales para abandonarse en la ausencia de cabalidad, en esa euforia que tan bien describes...
Qué gozada saber que aún nos quedan tantas cosas por descubrir... que las ataduras racionales y las convenciones pueden caer de repente y dar paso a un mundo se viajes y sueños...
Un beso desde mi bosque, hoy en mitad del África negra...
Qué gozada saber que aún nos quedan tantas cosas por descubrir... que las ataduras racionales y las convenciones pueden caer de repente y dar paso a un mundo se viajes y sueños...
Un beso desde mi bosque, hoy en mitad del África negra...
Comentario:
Este blog es un tesoro. Y tú eres una persona maravillosa, increíblemente única. Tienes el don de la delicadeza de las flores raras y perfumadas, que disfrazadas de lo sutil de su gentileza hilan en sus estambres toda la fuerza de la vida. Enhorabuena escritor. Un gran abrazo y mis mejores deseos para ti :)
Isabel
Isabel
Comentario:
Buenas Noches ...
Antes de nada espero que los Reyes te hayan dejado muchas cosas.
Es una preciosa historia , no es que me vea reflejada en ella, pero si en la sensacional sensación que tiene en mi la lluvia, pues a mi me encanta pasear cuando llueve , notar las gotas , como dice en esa maravillosa carta. Claro qeu no lluvia torrencial, pero es impresionante las sensaciones que se tienen cuando vas andando bajo la lluvia, quizás sea locura, pues bendita locura.
Un besote y miles de sonrissassss
muakssssssssssssss
Antes de nada espero que los Reyes te hayan dejado muchas cosas.
Es una preciosa historia , no es que me vea reflejada en ella, pero si en la sensacional sensación que tiene en mi la lluvia, pues a mi me encanta pasear cuando llueve , notar las gotas , como dice en esa maravillosa carta. Claro qeu no lluvia torrencial, pero es impresionante las sensaciones que se tienen cuando vas andando bajo la lluvia, quizás sea locura, pues bendita locura.
Un besote y miles de sonrissassss
muakssssssssssssss





