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Bitácora de secretos
Apuntes de lo que nunca se dice, mis historias escondidas
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Soy un alma fantasma que vaga por este weblog. Que cuenta lo que pocos saben, y lo que nadie sabe de mí. Regalando el yo más íntimo a desconocidos que no tendrán la oportunidad de conocerme.
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trilogía
Hoy, un texto que escribí esta mañana, una anécdota y una experiencia.

dónde estás?

El texto:

CASTIGO DE DOS

Bajo los ojos y piensas que no quiero verte, pero es porque tu imagen me ciega. Aprieto los puños y crees que es para golpearte, cuando es para no tocarte. Cierro la boca y entiendes que me muerdo la lengua, y es para evitar que te busque. Crees que me bajo, y me aprieto, y me cierro para escarmentarte.

¿Qué quieres? ¿Que me suba a tus ojos? ¿Qué me suelte en tus brazos? ¿Que me abra en tu boca?

¿Para qué?

¿Para que puedas volver a castigarme?

La anécdota:

Mi amiga Amanda es fantástica. ¿Cómo no me voy a inspirar con amigos así? Le mandé en un email que dentro de poco tendré coche nuevo, que tenemos que quedar para dar una vuelta. Me contesta sólo esto:

Paséame.

Miss Daisy


plantas junto a la casa de amanda

La experiencia:

Ayer fui al recital de un concertista de piano. El teatro en que tenía lugar es un sitio íntimo, una bombonera del tamaño perfecto para favorecer que se produzcan milagros, lejos de las moles industriales de arquitectos con nombres de trabalenguas. Las butacas estaban desoladas, con apenas una quinta parte del aforo, lo cual no es de extrañar ya que el solista no ha acompañado nunca a ninguno de los tres tenores, y el domingo tienta más sentarse a ver el Gran Hermano.

Veinte años tenía el hacedor de los milagros: Dong-Hyek Lim. Y los portentos se llamaron baladas de Chopin y sonatas de Schubert y Prokofiev. No éramos muchos para darle las gracias con aplausos, pero la falta de volumen se contrarrestó con la duración de nuestra ovación. Aunque quisieron ponerme en el lado malo del teatro, insistí en que quería un lugar a la derecha, para poder ver sus manos recorrer las escalas. Las llevaba enfundadas en un traje negro, y se reflejaban en la madera pulida del piano como si flotaran en el aire, naciendo de ningún sitio. Me quedé hipnotizado, embriagado con aquella música. Fantaseé que el reflejo de las manos era el que en realidad tocaba el piano, que las de carne y hueso eran de hecho su imagen especular. Era tal el asombro y la orgía sensorial que olvidaba tragar saliva. Fue una noche maravillosa. Y buena parte de la culpa la tiene mi acompañante.

apoyado en un reflejo

Habíamos quedado en mi casa a las ocho, pero subí a su casa a las siete y media para darle una sorpresa. Toqué el portero electrónico, pero no estaba. Pensé que no habría llegado aún, porque suele salir a pasear todas las tardes. Me quedé allí fuera esperando, abrigado con mi bufanda pero aterido de frío. No llegaba. Llamé a su móvil y me salía el buzón de voz. Cuando daban ya las ocho decidí volver a mi casa, por si había ido directamente. Y al dar la vuelta a la esquina de mi calle, allí estaba, radiante, con un abrigo enorme que le llegaba a las rodillas. Le di un beso y enfilamos calle abajo, en dirección al teatro. Íbamos abrazados, porque cuando estamos juntos no podemos evitar el contacto, pero también para neutralizar el frío. Nos reímos mucho, porque estábamos felices. No habíamos ido nunca juntos a un concierto de piano, y a los dos nos apasiona, especialmente Chopin. Nos sentamos allí, mirando el piano de cola negro ocupando el escenario, llenándolo. Se hizo el silencio y se apagaron las luces, momento que aprovechamos para entrelazar las manos. Y todo se llenó de estática y de música, y por los dedos nos llegaban los escalofríos de los dos al sentir la música, y las palmas se apretaban inconscientes en los arpegios, como un metrónomo de caricias.

En los silencios entre movimientos nos mirábamos y nos decíamos mudos, con nuestros ojos, la emoción que sentíamos ante aquel momento especial, irrepetible. Sólo nos separamos para aplaudir a rabiar a aquel niño de manos viejas. La calle estaba empapada en lluvia cuando salimos, brillante, cambiando el gris por ríos de plata. Y más abrazados que nunca. “Ha sido maravilloso, Yarince,” me dijo. “No sólo por el concierto, sino por haberlo disfrutado contigo.” Le di un beso en el pelo. Llegamos al portal de su casa y repetí el beso, esta vez en los labios. Un beso casto. “Gracias, mi niño, esta noche sí voy a dormir de un tirón.” Me despedí con la mano mientras comenzaba a bajar la calle, con una mezcla de ganas de reir y de echarme a llorar. De alegría, en cualquiera de los casos. Agradecido por tener una madre como ella, que se deja abrazar y me da la mano en la oscuridad de un teatro.
 
Comentario:
a mis pokos 15 años de vida, no me habia encontrado con una persona que reflejara una sentimiento tan bello como tu lo haces aqui , que lograras envolvernos en tus historias, en tus sentimientos. . . proyectar lo que muchos se callan por siepre, o algunos escondemos por miedo.

yo escribo. . .influencias no he tenido muchas , pero al adentrarme en tu mundo he comprendido , que tu eres una de ellas.

felicidades yarince. . . que ese toque nunca te abandone.



 
Comentario:
para eso se creó la palabra... sigue así!!
 
Comentario:
He dado con tu blog navegando por la red, he quedado impresionada con la gran sensiblidad que tienes. Sabes?, tienes una fan mas que te leerá a menudo, asi que no dejes de abrir tu corazón.

Mi mas sincera enhorabuena!.
Un blogg sin duda, recomendable.

Un besazo
 
Comentario:
31 Enero

Este post sigue siendo bellisimo.
No me canso de leerlo.
creo que un dia lo buscaré y no voy a encontrarlo porque habrá explotado de amor.
Besos.
 
Comentario:
Está muy bien el texto. Un saludo
 
Comentario:
Me encanta como algunos de tus textos giran y giran hasta que te llevan a rincones que creias que no encontrarías jamás en tu alma y luego de golpe y porrazo, cuando las lágrimas están a punto de aflorar una sonrisa inunda tu cara y explota en una maravillosa carcajada.

Un beso con sabor a admiración
 
Comentario:
Miss you.....
 
Comentario:
Un abrazo.
 
Comentario:
Paso para desearte buenas noches :-) Un beso y felices sueños.
 
Comentario:
Me has puesto una sonrisa que me hacía mucha falta, oye no te quejarás, tú si que tienes mujeres excepcionales en tu vida, ole por tu amiga, ole por tu madre y un abrazo para tí.
 
Comentario:
Qué bueno tener a alguien así y más que sea tu madre. Cada vez que escribes sobre ella me entran ganas de abrazarla por tener ese sentimiento maternal que tanto nos fascina a algunos.

Felicidades Yarince y también felicidades a tu madre, se merece tener el hijo que tiene.

Un abrazo!!!!
 
Comentario:
uyss desde el lunes sin ti!! uyss esto duele :(
Besitos salados de CHOI
 
Comentario:
no sé si me dió más envidia que fuera tu mamá o imaginarme que fuera él...
 
Comentario:
Castigo de dios! Que por tu culpita... gitana... Cómo era esa canción del parné? :-/
 
Comentario:
El texto: es una joya.
La anécdota:es una joya.
La experiencia: es una joya.

Un día, sin avisarte te robaré las letras, las fotos, los pensamientos y me haré un brillante collar de sueños...
 
Comentario:
Yarince,

El texto: ¿y lo bonito que es castigarse?

La anécdota: te comprendo.

La experiencia: yo de mayor quiero tener un hijo como tú.

Besos voladores ;-)
 
Comentario:
Desde que empecé a leer he tenido a tu madre en el pensamiento y al final, he acertado. Ella fue tu compañera en esa tarde especial.
Una suerte para ambos teneros mutuamente y quereros así.
Besos
 
Comentario:

"Íbamos abrazados, porque cuando estamos juntos no podemos evitar el contacto, pero también para neutralizar el frío. Nos reímos mucho, porque estábamos felices"

:)

Yarince, supongo que en esos pequeños momentos reside la única felicidad que existe. Aférrate a ellos para que se queden siempre contigo.

Un gran abrazo de oso :)

 
Comentario:
El sms de tu amiga, genial. La descripción de tu velada con Chopin, magistral.
besos salados
 
Comentario:
qué bello te ha quedado, tan bello como tú lo sentías.
Besos.
 
Comentario:
La falta de tiempo, siempre el tiempo....a veces me impide leer escritos tan bellos y emocionantes como este. Cuida y quiere asi siempre a tu madre, ella será feliz y tu tambien. Yo hace casi dos meses que no disfruto de la mia, y duele, duele mucho su ausencia.
Seguiré leyendo tus textos, me han emocionado.
Gracias.
Saludos.

 
Comentario:
Aclaración: era "mencionas", no "emncionas", claro que si caemos una tecla en el abecedario, sería "emocionas", que también te pega... ;-)

Y ya puestos... la música, el piano, Chopin, Rachmaninov, Beethoven, Satie, Listz... en fin, ¿se puede amar a alguien que no comparta el silencio contigo y la armonía dando saltitos de alma en alma desde las cuerdas folladas con ESE amor de un piano?
 
Comentario:
Es un pecado leerte con prisas, y a veces, lo confieso, algunas veces, lo he hecho, porque no se dirimía en mi cabeza el debate "le leo pero no como quiero, o me quedo sin leerle con lo que quiero".

Hoy, como otras veces, menos mal, te leo con tiempo, con tiento, y con tempo.

Y repito algo de hace ¿meses? ¿semanas? ¿cuanto hace que "nos conocemos"? ¿donde narices estábais los amigos que aquí habéis aparecido cuando me faltaban los compañeros de viaje y sólo tenía coleguitas de barra libre?

En fin, repito, decía:_ jo-der.

Me encanta que hayas jugado con no desvelar a la/el protagonista (yo iba pensando en un chico, algún amante/amigo tuyo) hasta el final.

Si amas así a tu madre, el tipo que venga a cubrir tu lecho de luz ya puede prepararse, claro que para estar a la altura de ella deberá ser alguien Grande... aunque no te pega otra cosa.

La anécdota dice más de ti aún que de tu amiga.

Y el texto... me recuerda a mí mismo ante una musa imposible hace muchos muchos meses. Ahora es mi amiga, ahora que ya no cierro los puños ni le busco la mirada.

Y por cierto, ahora que emncionas lo de la bufanda, el otro día en el telediario vi nieve en Canarias, y pensé al segundo en ti.

Es mi manía de relacionar a mi gente con lugares.

Hoy también paso de "postear" nada nuevo, pero ha valido la pena.
 
Comentario:
Me pasa que ya me hice adulta y vuelvo a adorar a mi madre. Y empiezo a entenderla, a no juzgarla, a bien quererla... A vivirla, como tú...
Disfrutémoslas como dice Saf
Besos, querido
 
Comentario:
Me encanta imaginaros a tu madre y a ti en ese concierto y en esa despedida. Y me alegra el corazón y el alma leer algo así.
Mad y yo también disfrutamos mucho juntas.
Besos. Muralla.
 
Comentario:
doloroso texto, graciosa anecdota y brillante experiencia. Como siempre con bellas imagenes
Besitos salados de CHOI
 
Comentario:
Otra de Pedro Salinas,

PRESAGIOS

Cuánto rato te he mirado
sin mirarte a ti, en la imagen
exacta e inaccesible
que te traiciona el espejo!
«Bésame», dices. Te beso,
y mientras te beso pienso
en lo fríos que serán
tus labios en el espejo.
«Toda el alma para ti»,
murmuras, pero en el pecho
siento un vacío que sólo
me lo llenará ese alma
que no me das.
El alma que se recata
con disfraz de claridades
en tu forma del espejo.




 
Comentario:
Shhhhhhh... sólo shhhhhhh......
miauuu!
 
Comentario:
tres textos sublimos, como siempre, gracias amigo
Un saludo
 
Comentario:
Eres todo lo bueno que pueden transmitir las letras. Y le pongo color a los relatos y caras, primero unas y luego otras, por los giros valientes que das cuando narras. Que modo de transmitir tan sereno y dulce en este caso. Cuanta paz y cuanta junta.
Es como si el día sólo se huebira compuesto por lo que narras (el mio también). Quitemos las esquirlas de lo que le sobra al resto del día, porque estos momentos son los que nutren la vida.

A mí también se me ha olvidado tragar, suele pasarme cada vez que te leo.
Un abrazo sin distancia.
Te Quiero Belleza.
 
Comentario:
te entiendo perfectamente, lo he vivido en más de alguna ocasión y es especial... compartir esas cosas hacen que te des de cara con la felicidad...
 
Comentario:
Tú no vives donde yo vivo (o yo no vivo donde tú vives) por eso no podrás pasearme en coche,pero si en letras de lujo.
Gracias por el viaje.
Repetiremos ¿no?

Besos como una oleada de notas sin domar.
 
Comentario:
Hoy si no te importa voy a quedarme un ratitoen tu trilogía durante un ratito, voy a agarrarme a ella. Quizás así consiga un poco de luz para iluminar mi día. Gracias.
Muxus!
 
Comentario:
Genial, genial, genial!

Gracias, gracias, gracias!

Leerte siempre es especial, pero hoy has hecho que por fin sonría después de dos días horribles... Y es curioso, en el último mensaje que le escribí a mi Capitán el viernes le decía: "Hoy sólo quiero los Nocturnos de Chopin" ... y hoy me han llegado, con la música de tus palabras.

¡Eres un artista!
 
Comentario:
Gracias por la gran sonrisa que me has puesto con ese final de post.
 
Comentario:
Hola Yarince
Esa tarde tuvo que ser preciosa , llena de sentimientos , amor ...
Hace tiempo , me fuí una tarde con mi madre a bailar y lo pasamos genial, eramos madre e hija pero también amigas, un sentimiento que hasta entonces no havíamos descubierto.

P.D.: en mi web he colgado una poesía, es de una persona muy especial para mí, espero que te guste.

Un beso.
 
Comentario:
Las madres, Yarincequerido, las madres... son esas que nos quieren, que nos entienden más allá de las palabras y de nuestras acciones.
Cuídala y quiérela mucho, te lo dice una huérfana,

Saf ;-))
 
Comentario:
Tres textos diferentes y cada uno expresa emociones distintas. El primero resulta desgarrador, desesperado. El segundo demuestra la complicidad y amistad que te une a "Miss Daisy". El tercero es tierno y dulce, una mezcla de sensaciones difícil de describir.

Y en todos ellos está impregnada tu presencia.

Un abrazo.
 
Comentario:
¡Cómo me gusta esta realidad!
Precioso...
Tu madre, qué bellos los dos...
uff.. más tierna no puedo estar en estos momentos, gracias.
 
Comentario:
El texto me gustó y la anécdota me pareció muy entrañable pero después de leer la experiencia del recital, ya no recuerdo de qué iba el texto ni que te respondía Amanda. Ahora sólo tengo en la mente la fotografía de la hoja verde, llenándolo todo de luz y a tu madre y a tí sentados en silencio en un teatro.

Un beso Yarince.
 
Comentario:
Yarince, solamente te puedo decir que he llorado al terminar de leer tu relato...

Demasiado bello.

No