la carta de amor
Prefacio
En menos de una hora leerán el fallo del concurso de cartas de amor. No creo estar entre los afortunados, y no lo digo por falsa modestia. Cuando mandé El Niño Rojo al concurso de cuentos, sabía que tenía posibilidades de ganar. Pero no sé por qué, no me siento igual con las cartas. Me costó mucho decidirme entre todas las que escribí, tanto que dejé que lo hiciera el azar. El azar, mi gran aliado, creo que eligió la más adecuada. Ahí va la carta, sin imágenes, porque esta vez quiero que las escenas las dibujen vuestras cabezas. Luego, en un epílogo, os cuento más cosas.
La carta
Dulce J.,
Me siento un poco extravagante escribiéndote cuando no sé quién eres. Pero ya sabes que mi amiga la bruja, Amanda, nunca suele equivocarse. Ayer me leyó los posos del café y me dijo que tu nombre empieza por jota, como si esa información fuera nueva para mí. Lo sé porque es la forma que siempre se dibuja cuando miro las nubes, la inicial que se repite automática cuando hago garabatos en un papel. Recuerdo incluso la vez que soñé que me operaban a corazón abierto, y todo el instrumental médico tenía forma de jota.
Pues resulta que me ha dado un conjuro, un ritual para convocarte, a ver si apareces de una vez, porque te estás haciendo esperar mucho. Demasiado, diría yo. Tengo que escribirte una carta, aunque eso ya te lo habrás imaginado, porque seguro que eres muy inteligente. Y cuando la tenga terminada debo hacer con ella un avión de papel con unas instrucciones muy específicas, en función de cómo quiero que seas. No me ha costado decidirme, porque lo sé desde hace tiempo. Serás un avión más largo que ancho, porque a mí no me van los puentes aéreos. Tendrás las alas anchas para darme estabilidad, y mojaré la punta en mi colonia para que siempre persigas mi rastro. Te arrugaré porque quiero que llegues con experiencia en otros vuelos. Te pintaré mi nombre en el fuselaje como si fuera un tatuaje. No rajaré el papel para ponerte alerones, porque preferiría que te estrellaras antes de hacerte daño. Pero sí te pondré un tren de aterrizaje hecho con palillos y te colgaré una bolsa de infusión donde puedas repostar combustible si tienes alguna emergencia.
Cuando te haya terminado, debo tirarte desde la azotea de mi casa. Eso dice Amanda, pero no le voy a hacer caso. Prefiero lanzarte desde el Roque donde vi el último eclipse de luna. Es un sitio increíble, ya lo verás. Si no sabes volar, la caída será espectacular, porque hay cerca de dos mil metros de altura, pero si consigues planear, quién sabe dónde podremos llegar. No sé si te gusta arriesgar, pero a mí sí. Y pienso subirme a tu avión, cuando aterrices por mi casa, y lanzarme al vacío contigo. No quiero que seamos cometas, agarrados siempre al suelo firme. No vamos a ser marionetas colgadas de los hilos de la familia, los amigos y el barrio. Iremos por la vida a mil pies de altura, donde no se oyen los cotilleos ni se ven miradas de soslayo. Estaremos a tanta presión que se reventarán todas las críticas. Los murmullos no podrán ni siquiera respirar.
Estoy deseando comenzar ese viaje contigo. Los dos solos, sin sobrecargos ni auxiliares de vuelo. Nos turnaremos para llevar los mandos, porque no deberemos perder la ruta, y seremos diestros para evitar los obstáculos. De vez en cuando pondremos el piloto automático para apartar la vista del camino y mirarnos a los ojos. Yo llevaré una canción infinita para que no nos falte la música, y tú un libro de arena para que nunca nos quedemos sin cuentos. Capearemos las tormentas porque nuestro avión es rápido, y con sólo elevarnos nuestra travesía continuará por encima de los nubarrones negros. Sus rayos, lejos de rompernos en dos, llenarán de luz nuestra cabina. Nuestros días no tendrán noches, porque sobrevolaremos el círculo polar.
Va siendo hora de despedirme, J. Dice Amanda que la carta no debe tener más de novecientas noventa y nueve palabras. Sólo quería decirte que me ha gustado hablar contigo. Planear nuestro viaje. Es una locura, pero me ayuda a sentirte más cerca. Me dará pena desprenderme de ti, echarte a volar desde lo alto del Roque. Tanto que, ahora que lo pienso, no lo haré. Amanda siempre me convence para hacer las locuras más grandes y nunca dan resultado. Aún recuerdo cuando me hizo lavar las ventanas de casa con zumo de pomelo para atraer la prosperidad, y aún sigo llegando con dificultad a fin de mes. Hoy cambiaré su conjuro, porque el amor no debe tirarse a un precipicio. Ahora que te tengo aquí, en esta hoja blanca de un bosque de palabras, creo que voy a guardarte. En esa caja donde guardo las hojas de cada invierno que he pasado sin ti. Serás una perla entre sus nervios amarillentos y rojizos.
Y el día que tu J se adorne con otras consonantes y vocales haciendo música, el día en que te conozca, te entregaré este testamento premonitorio de nuestro amor. Te lo daré en ese mismo roque donde tenía pensado separarme de ti, para que llegaras. El día que amanezcamos nuestras noventa noches juntos. Estaremos a lo largo, en la gruta que se esconde tras las retamas, tendidos en una manta de alas anchas. Pasearé mi lengua por tu nariz, para que nunca pierdas mi rastro. Pintaré los surcos que te nacen de los ojos sabios y me dibujarás con savia el junco de tu inicial en el cuello. Las hojas del otoño serán nuestro tren de aterrizaje. Y nos beberemos el té que trajimos para entrar en calor, porque nuestro amor ya irá cargado de combustible.
Y cuando llegue ese momento, no me tires del Roque. Guárdame en el arcón que seguro estás llenando con las hojas que arrancas de los libros que lees esperándome. Mientras tanto, aquí me quedo, en esta caja de otoño. Sáltate el invierno y ven a cambiarme el orden de las estaciones.
Hasta pronto, J. No te retrases.
Brel
Epílogo
Rara la carta de marras, eh? Una amiga me dijo que era su favorita, pero que era arriesgada porque tenía muchos niveles. Primero conviertes a una persona que no conoces en un avión. En un giro, el avión se convierte en el escenario del amor de los dos amantes, para finalmente, cuando aparezca la persona invocada, convertirse en un simple trozo de papel que entregar como un regalo de amor. Es entonces cuando doy un triple salto mortal, convirtiendo a quien escribe en un objeto en manos de esa persona que por fin ha aparecido. En ese avión de papel que espera en una caja llena de hojas.
No podía firmarla como Yarince. Así que, en un ataque de inspiración, usé el nombre de Brel. Habréis notado que no hay ningún género que indique el sexo de los protagonistas, y lo hice de forma intencionada. La firma debía ser igual de ambigua, y durante toda la redacción de la carta, me llenaba la cabeza el nombre de Gabriel, un arcángel de papel. Así que de ahí fue de donde lo saqué., para de paso hacerle un homenaje a la mejor canción de amor, Ne me quitte pas.
Obviamente Brel es un personaje imaginario. Pero tiene mucho de mí y de lo que yo entiendo por amor. La gente se cree que el Amor llega a tu vida, pero yo no lo veo así. El amor ES la vida. La capacidad de amar, que no todo el mundo la tiene, se cristalize o no en otra persona, es ya amor. Brel está enamorad@, qué más da que el objeto de su amor sea aún desconocido? El Amor es una corriente, igual que la electricidad. Siempre está ahí, aunque no lo veamos. Y las personas que pasan por nuestra vida, ésas en las que volcamos el amor, son lámparas que lo transforman en una incandescencia.
Espero que os haya gustado, porque la escribí para vosotros, y no para el concurso.
En menos de una hora leerán el fallo del concurso de cartas de amor. No creo estar entre los afortunados, y no lo digo por falsa modestia. Cuando mandé El Niño Rojo al concurso de cuentos, sabía que tenía posibilidades de ganar. Pero no sé por qué, no me siento igual con las cartas. Me costó mucho decidirme entre todas las que escribí, tanto que dejé que lo hiciera el azar. El azar, mi gran aliado, creo que eligió la más adecuada. Ahí va la carta, sin imágenes, porque esta vez quiero que las escenas las dibujen vuestras cabezas. Luego, en un epílogo, os cuento más cosas.
La carta
Dulce J.,
Me siento un poco extravagante escribiéndote cuando no sé quién eres. Pero ya sabes que mi amiga la bruja, Amanda, nunca suele equivocarse. Ayer me leyó los posos del café y me dijo que tu nombre empieza por jota, como si esa información fuera nueva para mí. Lo sé porque es la forma que siempre se dibuja cuando miro las nubes, la inicial que se repite automática cuando hago garabatos en un papel. Recuerdo incluso la vez que soñé que me operaban a corazón abierto, y todo el instrumental médico tenía forma de jota.
Pues resulta que me ha dado un conjuro, un ritual para convocarte, a ver si apareces de una vez, porque te estás haciendo esperar mucho. Demasiado, diría yo. Tengo que escribirte una carta, aunque eso ya te lo habrás imaginado, porque seguro que eres muy inteligente. Y cuando la tenga terminada debo hacer con ella un avión de papel con unas instrucciones muy específicas, en función de cómo quiero que seas. No me ha costado decidirme, porque lo sé desde hace tiempo. Serás un avión más largo que ancho, porque a mí no me van los puentes aéreos. Tendrás las alas anchas para darme estabilidad, y mojaré la punta en mi colonia para que siempre persigas mi rastro. Te arrugaré porque quiero que llegues con experiencia en otros vuelos. Te pintaré mi nombre en el fuselaje como si fuera un tatuaje. No rajaré el papel para ponerte alerones, porque preferiría que te estrellaras antes de hacerte daño. Pero sí te pondré un tren de aterrizaje hecho con palillos y te colgaré una bolsa de infusión donde puedas repostar combustible si tienes alguna emergencia.
Cuando te haya terminado, debo tirarte desde la azotea de mi casa. Eso dice Amanda, pero no le voy a hacer caso. Prefiero lanzarte desde el Roque donde vi el último eclipse de luna. Es un sitio increíble, ya lo verás. Si no sabes volar, la caída será espectacular, porque hay cerca de dos mil metros de altura, pero si consigues planear, quién sabe dónde podremos llegar. No sé si te gusta arriesgar, pero a mí sí. Y pienso subirme a tu avión, cuando aterrices por mi casa, y lanzarme al vacío contigo. No quiero que seamos cometas, agarrados siempre al suelo firme. No vamos a ser marionetas colgadas de los hilos de la familia, los amigos y el barrio. Iremos por la vida a mil pies de altura, donde no se oyen los cotilleos ni se ven miradas de soslayo. Estaremos a tanta presión que se reventarán todas las críticas. Los murmullos no podrán ni siquiera respirar.
Estoy deseando comenzar ese viaje contigo. Los dos solos, sin sobrecargos ni auxiliares de vuelo. Nos turnaremos para llevar los mandos, porque no deberemos perder la ruta, y seremos diestros para evitar los obstáculos. De vez en cuando pondremos el piloto automático para apartar la vista del camino y mirarnos a los ojos. Yo llevaré una canción infinita para que no nos falte la música, y tú un libro de arena para que nunca nos quedemos sin cuentos. Capearemos las tormentas porque nuestro avión es rápido, y con sólo elevarnos nuestra travesía continuará por encima de los nubarrones negros. Sus rayos, lejos de rompernos en dos, llenarán de luz nuestra cabina. Nuestros días no tendrán noches, porque sobrevolaremos el círculo polar.
Va siendo hora de despedirme, J. Dice Amanda que la carta no debe tener más de novecientas noventa y nueve palabras. Sólo quería decirte que me ha gustado hablar contigo. Planear nuestro viaje. Es una locura, pero me ayuda a sentirte más cerca. Me dará pena desprenderme de ti, echarte a volar desde lo alto del Roque. Tanto que, ahora que lo pienso, no lo haré. Amanda siempre me convence para hacer las locuras más grandes y nunca dan resultado. Aún recuerdo cuando me hizo lavar las ventanas de casa con zumo de pomelo para atraer la prosperidad, y aún sigo llegando con dificultad a fin de mes. Hoy cambiaré su conjuro, porque el amor no debe tirarse a un precipicio. Ahora que te tengo aquí, en esta hoja blanca de un bosque de palabras, creo que voy a guardarte. En esa caja donde guardo las hojas de cada invierno que he pasado sin ti. Serás una perla entre sus nervios amarillentos y rojizos.
Y el día que tu J se adorne con otras consonantes y vocales haciendo música, el día en que te conozca, te entregaré este testamento premonitorio de nuestro amor. Te lo daré en ese mismo roque donde tenía pensado separarme de ti, para que llegaras. El día que amanezcamos nuestras noventa noches juntos. Estaremos a lo largo, en la gruta que se esconde tras las retamas, tendidos en una manta de alas anchas. Pasearé mi lengua por tu nariz, para que nunca pierdas mi rastro. Pintaré los surcos que te nacen de los ojos sabios y me dibujarás con savia el junco de tu inicial en el cuello. Las hojas del otoño serán nuestro tren de aterrizaje. Y nos beberemos el té que trajimos para entrar en calor, porque nuestro amor ya irá cargado de combustible.
Y cuando llegue ese momento, no me tires del Roque. Guárdame en el arcón que seguro estás llenando con las hojas que arrancas de los libros que lees esperándome. Mientras tanto, aquí me quedo, en esta caja de otoño. Sáltate el invierno y ven a cambiarme el orden de las estaciones.
Hasta pronto, J. No te retrases.
Brel
Epílogo
Rara la carta de marras, eh? Una amiga me dijo que era su favorita, pero que era arriesgada porque tenía muchos niveles. Primero conviertes a una persona que no conoces en un avión. En un giro, el avión se convierte en el escenario del amor de los dos amantes, para finalmente, cuando aparezca la persona invocada, convertirse en un simple trozo de papel que entregar como un regalo de amor. Es entonces cuando doy un triple salto mortal, convirtiendo a quien escribe en un objeto en manos de esa persona que por fin ha aparecido. En ese avión de papel que espera en una caja llena de hojas.
No podía firmarla como Yarince. Así que, en un ataque de inspiración, usé el nombre de Brel. Habréis notado que no hay ningún género que indique el sexo de los protagonistas, y lo hice de forma intencionada. La firma debía ser igual de ambigua, y durante toda la redacción de la carta, me llenaba la cabeza el nombre de Gabriel, un arcángel de papel. Así que de ahí fue de donde lo saqué., para de paso hacerle un homenaje a la mejor canción de amor, Ne me quitte pas.
Obviamente Brel es un personaje imaginario. Pero tiene mucho de mí y de lo que yo entiendo por amor. La gente se cree que el Amor llega a tu vida, pero yo no lo veo así. El amor ES la vida. La capacidad de amar, que no todo el mundo la tiene, se cristalize o no en otra persona, es ya amor. Brel está enamorad@, qué más da que el objeto de su amor sea aún desconocido? El Amor es una corriente, igual que la electricidad. Siempre está ahí, aunque no lo veamos. Y las personas que pasan por nuestra vida, ésas en las que volcamos el amor, son lámparas que lo transforman en una incandescencia.
Espero que os haya gustado, porque la escribí para vosotros, y no para el concurso.
Comentario:
Quiero solo decir algo que encierre todo lo que me parece esta carta: Es una belleza...
Comentario:
esa carta es la ganadora sin duda!! diga lo q diga el jurado!!
preciosa XD!!
Besitos salados de CHOI
preciosa XD!!
Besitos salados de CHOI
Comentario:
un concurso sólo es eso, pero esa carta es algo mucho más grande, ya queda en todos los que la han leído, gane o no.
Si algo bueno tiene un concurso a parte de un extraño reconocimiento es que pueda llegar a más gente aún.
Si algo bueno tiene un concurso a parte de un extraño reconocimiento es que pueda llegar a más gente aún.
Comentario:
Escribirle a quien aun no conoces...
Amar a alguien que jamas has visto...
Me suena tan familiar...
Mi corazoncito no hace otra cosa que guardar amor para entregarselo a esa persona que un día vendrá y me lo robará todo de una vez :)
Un beso con aromas utópicos
Amar a alguien que jamas has visto...
Me suena tan familiar...
Mi corazoncito no hace otra cosa que guardar amor para entregarselo a esa persona que un día vendrá y me lo robará todo de una vez :)
Un beso con aromas utópicos
Comentario:
Brel ya ha ganado... que importa un fallo del jurado, que mejor jurado que tus lectores, que mejor baremo que las visitas que cada día recibe Yarince, porque nos es imposible no recalar en tus secretos...
Preciosa carta, preciosa medida del AMOR, un amor sin género, de dos enamorados sin género, ahi reside la esencia del AMOR!
Preciosa carta, preciosa medida del AMOR, un amor sin género, de dos enamorados sin género, ahi reside la esencia del AMOR!
Comentario:
Tanto como me gusta la carta me gusta lo que explicas de ella y especialmente tu idea de lo que es Amor.Espero que no se agote nunca, nunca.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
Qué carta, Yarince, qué carta...
Reconozco que me ha sorprendido; he empezado a leerla y he pensado: "ummm, me gustó más una de las anteriores"... pero qué giros, qué metáfora, qué maravilla...
Que los murmullos sólo respiren entre tu piel y la suya...que sólo entonces suene esa música infinita.
¡Me ha encantado!
Reconozco que me ha sorprendido; he empezado a leerla y he pensado: "ummm, me gustó más una de las anteriores"... pero qué giros, qué metáfora, qué maravilla...
Que los murmullos sólo respiren entre tu piel y la suya...que sólo entonces suene esa música infinita.
¡Me ha encantado!
Comentario:
Me repetiré una vez más: Me ha encantado. Ahora que las has puesto todas, puedo decir que es la segunda carta más bonita que has escrito, porque sé que la mejor está todavía por llegar, que tarde o temprano publicarás algo que lo supere, como siempre haces.
Un saludo.
Un saludo.
Comentario:
Holaa!!!...Lo primero, este no es mi nombre, y a mí no acaban de gustarme ni los misterios ni los desconocidos, pero no sabía cómo si no, llamar tu atención (tampoco quiero decir que con esto la vaya a llamar, pero ahí va). Y tampoco he leído tu carta entera, sólo en diagonal, el principio y el final. Y me ha gustado, no sólo lo que has escrito y cómo lo has escrito, sino lo que dejas entrever...me ha gustao, y me has gustao...No sé, es de esas veces, pocas veces, que lees a alguien, y dices, este, con este conecto, y entonces piensas que vas a volver a entrar aquí. Y lo haces, lo verás. Quería pedirte un favor, si en este mundo de prisas, y de saberes y quehaceres que ocupan lugar, espacio y tiempo (quiero decir, en el caso de que este último existiera...también me gustaría hablar contigo de la teoría de cuerdas...pero eso quizá otro día...), y con un atrevimiento infinito que, si alguna vez quieres pasarte por un blog que se llama Pandemonium (pandemoniuminternet.blogspot.com) y decirme qué opinas de algunas cosas que escribo (las firmadas como "Emurillo") tendré muy en cuenta tu opinión....Gracias.
Comentario:
ojalá tengas suerte; estoy de acuerdo con esa visión del amor sinónimo de vivir.
Comentario:
me ha encantado tu carta de amor. Gane quien gane el concurso, tú has escrito una carta preciosa, además es la metáfora perfecta de una carta de amor. Qué caramba, deberían premiarla ya.
Besos.
Besos.
Comentario:
Una carta preciosa llena de amor,aunque no gane el concurso no importa, lo importante es que ha ganado el corazón de todos nosotros. Sigue conservando esa capacidad de amar a todos.
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Yarince,
En el fondo todos somos como aviones de papel y buscamos el viento que nos conduzca, que nos empuje.
Pienso que cada uno de nosotros nace para Amar de un modo determinado. A lo largo de nuestra vida le vamos dando forma, Amamos incluso sin saberlo: Amamos al Amor, Amamos lo que esperamos esté por llegar, Amamos la potencialidad de nuestros sentimientos.
Entonces algún día llega la Luz. Y el día que cierras los ojos y sientes que estás Amando, descubres también que en realidad ya Amabas, y tu vida sólo adquiere toda su dimensión cuando ésta interpone en tu camino esa Luz. Y entonces la reconoces. Y sigues Amando lo que ya Amabas. Y sabes que nunca dejarás de hacerlo.
Yo no podría elegir entre todas tus cartas, pero opino que entre las que descartaste había auténticas maravillas.
Me estoy liando de lo lindo. Feliz inicio de semana. Y un beso volador más especial que los anteriores ;-)
En el fondo todos somos como aviones de papel y buscamos el viento que nos conduzca, que nos empuje.
Pienso que cada uno de nosotros nace para Amar de un modo determinado. A lo largo de nuestra vida le vamos dando forma, Amamos incluso sin saberlo: Amamos al Amor, Amamos lo que esperamos esté por llegar, Amamos la potencialidad de nuestros sentimientos.
Entonces algún día llega la Luz. Y el día que cierras los ojos y sientes que estás Amando, descubres también que en realidad ya Amabas, y tu vida sólo adquiere toda su dimensión cuando ésta interpone en tu camino esa Luz. Y entonces la reconoces. Y sigues Amando lo que ya Amabas. Y sabes que nunca dejarás de hacerlo.
Yo no podría elegir entre todas tus cartas, pero opino que entre las que descartaste había auténticas maravillas.
Me estoy liando de lo lindo. Feliz inicio de semana. Y un beso volador más especial que los anteriores ;-)
Comentario:
Ganes o no, dudo que haya una carta más hermosa, más sentida, más inteligente y más llena de Amor.
Y ahora, además, el consejo de una bruja: haz caso a tu amiga Amanda, los conjuros no sirven a medias, así que échalo a volar desde el alto del Roque y guárdalo también en tu corazón.
Gracias guerrero por compartir tanto corazón.
Besos de bruja irisados.
Y ahora, además, el consejo de una bruja: haz caso a tu amiga Amanda, los conjuros no sirven a medias, así que échalo a volar desde el alto del Roque y guárdalo también en tu corazón.
Gracias guerrero por compartir tanto corazón.
Besos de bruja irisados.
Comentario:
Exquisito! Me sorprendo cada vez que te leo, y ahora el yo, no soy yo, ni tú, ni el, ni ella. El "yo" es la carta, la que escribe, la que cuenta, la que siente, la que espera ser leida. Y vuelta a las piruetas que envuelven tus palabras.
Y en el epiliogo te vuelvo a encontrar. Verdades como puños, el Amor está en el aire. El amor lo es ya por la capacidad de amar, por eso lo que un día te dijeron, creo que Llaeza, Amarás Toda Tu Vida.
Creo que es el mejor elogio que nadie ha podido hacer y a la persona más adecuada.
Un abrazo sin distancia que te estruje el corazón
Y en el epiliogo te vuelvo a encontrar. Verdades como puños, el Amor está en el aire. El amor lo es ya por la capacidad de amar, por eso lo que un día te dijeron, creo que Llaeza, Amarás Toda Tu Vida.
Creo que es el mejor elogio que nadie ha podido hacer y a la persona más adecuada.
Un abrazo sin distancia que te estruje el corazón
Comentario:
Ufff!! Preciosa. Para mí ya has ganado, y bueno... a mí me ganaste practicamente desde el primer día.
Un abrazo Yarince.
Un abrazo Yarince.
Comentario:
Gracias Yarince, gracias por este regalo tan bello, sé que me entiendes porque te entiendo...
Extraordinario, sabes, más que eso, mucho más. Todo, Gabriel, y más...
Es arriesgado como comentas, pero la vida es riesgo y quién no arriesga no gana.
Enhorabuena por ser. Un abrazo abierto
Extraordinario, sabes, más que eso, mucho más. Todo, Gabriel, y más...
Es arriesgado como comentas, pero la vida es riesgo y quién no arriesga no gana.
Enhorabuena por ser. Un abrazo abierto
Comentario:
Es preciosa, me ha encantado, también es mi favorita, Yarince.
Ganes o no ganes, ya has ganado, como te han dicho por allí arriba.
Un abrazo enorme,si te sirve como premio.
Ganes o no ganes, ya has ganado, como te han dicho por allí arriba.
Un abrazo enorme,si te sirve como premio.
Comentario:
Es una carta maravillosa, y tu epílogo me ha llegado muy hondo, como Brel, como tú, yo vivo enamorada aunque no tenga a nadie enfrente y como a veces creo estar loca por esta particularidad me resulta muy grato encontrar pares de mi romántica demencia.
Un abrazo y ojalá haya ganado!!!!
Un abrazo y ojalá haya ganado!!!!
Comentario:
Tu carta me parece excepcional pero la disección que haces en el epílogo es petulante; no hablas de intenciones sino de logros.
¡Además con alguna falta de ortografía!
¡Además con alguna falta de ortografía!
Comentario:
Me ha encantado! literal y figuradamente... quién pudiera ser J!!
Te deseo muchísima suerte en el concurso y cómo te han dicho muchos anteriormente aunque no ganaras nosotros tenemos más que claro nuestro voto!
Que viva el amor!!!
Te deseo muchísima suerte en el concurso y cómo te han dicho muchos anteriormente aunque no ganaras nosotros tenemos más que claro nuestro voto!
Que viva el amor!!!
Comentario:
no crea en los concursos nene, pa´que.
Un beso leguna, un abarzo pito parado, jeje.
Un beso leguna, un abarzo pito parado, jeje.
Comentario:
esta carta es, definitivamente, una incandescencia. Yarince, malabarista, niño loco que juega al circo con círculos de fuego, tus palabras se agolpan, se aglutinan peligrosamente y el equilibrio es bello. desata tu genio demente que duerme rezagado en tu corazón...
Comentario:
Un millón de gracias por tu preciosa carta, me he sentido muy identificada porque amar es eso, un sentimiento en el que no hay géneros, se aman las almas, los cuerpos, los sueños... Cuando un corazón ama, vuela como tu avión.
Muchas gracias!!
Muak
Muchas gracias!!
Muak
Comentario:
Me ha gustado muchísimo, y espero y deseo que seas el ganador, porque la misiva se lo merece.
Gracias por tan hermoso regalo.
Besos. Muralla.
Gracias por tan hermoso regalo.
Besos. Muralla.
Comentario:
El Azar ha sido tu aliado en la elección, porque es una auténtica preciosidad.
Deseo que ganes el Concurso, muchísima suerte, guerrero :)
Un beso enorme :*
Comentario:
Me gusta. Y mucho. Gabriel, Brel. Gabriel no es de papel. Como tú tampoco eres solo unas letras.
besos guerrero con alas
besos guerrero con alas
Comentario:
Gracias por compartir esa maravilla. Suerte en el concurso, pero, pase lo que pase, para mí ya has ganado.
Comentario:
Creo que esta carta también es mi favorita. Los saltos mortales me han embrujado... Es simplemente preciosa. Te deseo mucha suerte en el concurso, si ganas mi más sincera enhorabuena, y si no, para nosotros habrás sido el ganador igual igual.
Muchas gracias por la carta.
Muxus!!:)
Muchas gracias por la carta.
Muxus!!:)