graffitti de nieve
“Estar enamorada no es fácil. No basta con desearlo. Hay que oírlo” (Ana en LADCP)

Hay tantas historias que se mueren en un subdirectorio mal llamado. Hoy, buscando, me encontré con el principio de una carta. Ya no sé si la empecé a escribir para el concurso. Pero leer los dos únicos párrafos cristalizados, me ha hecho pensar que quizá esta haya sido la carta que tenía que haber terminado y enviado. Pero se me olvidó en algún fichero con disfraz:
Querido arcángel,
Te preguntarás por qué te envío una carta cuando puedo llamarte por teléfono, cuando probablemente conciliemos el sueño esta noche, uno al lado del otro. Te preguntarás también por qué te bautizo arcángel. La respuesta a ambas preguntas es fácil.
La razón de escribirte es porque quiero darte una prueba, una pericial de mi rastro tangible. Ya sé que tienes las fotos que demuestran que somos algo más que amigos y compañeros de piso. Porque somos amantes y residentes de una misma cama, alternada en nuestros palacios de invierno.

Me he pasado la tarde escribiendo un relato sobre mi abuela, sobre su demencia senil y aquella vez que me contó que las polillas negras y los besos fríos son un anuncio de muerte. Me tropecé después con la descripción de uno de mis sueños, en los que mi mayor sorpresa fue verme reflejado en un espejo, algo que no me ha pasado nunca mientras duermo. En una ocasión me veía con la cara pintada de payaso, y en otra con el rostro limpio, pero sin barba, como el Yarince de hace diez años. Leí mi angustia de despertarme sin querer cuando mi madre se aproximaba a mi cama en el sueño y me decía con preocupación “Yarince, tengo que decirte algo.”
Soñé también con mi gran amiga Amanda. Soñé que iba a su casa a que me diera terapia. Tenía una casa increíble, preciosa. Era toda de madera y piedra, muy acogedora. Y enorme. Una de sus hijas me recibía en la puerta y me llevaba hasta una terraza cubierta que había al fondo, y ella estaba allí, sentada en un sillón de mimbre oscuro lleno de cojines. Durante la terapia yo le preguntaba por qué no podía dormir bien desde que me mudé, y ella me contestaba que por miedo a que se murieran mis padres. Y yo le daba la razón, al acordarme de un sueño que había tenido nada más llegar al apartamento nuevo y que ya no puedo recordar.

Una vez más, en otro rincón de un cajón, me esperaba el vagamundos:
Por suerte dispongo de este papel, de este mundo blanco donde puedo perderme, de estas letras negras donde puedo encontrarme. Y de unos ojos cómplices que me leen, y un alma confidente que recordará que el viejo profesor alguna vez existió. Que dio marcha atrás en su vida para convertirse en un viejo estudiante, un paso de gigante.
Escaparé de esta trampa, no lo dude. Ahora sé con certeza que no sentía añoranza por este mundo organizado por manecillas y relojes de arena. Que mi vida no tiene sentido encerrado entre cuatro paredes. Que sólo soy yo mismo cuando nado de madrugada en los lagos africanos, bajo alguna estrella fugaz ocasional. Terminaré esta carta, la guardaré en mi bolsillo, me despediré definitivamente del pasado con un fuerte abrazo, y volveré a retomar mis caminos polvorientos, hasta encontrar el buzón donde le he prometido depositar mis nuevas noticias.
Se acabó este tránsito, este retraso inexcusable que le ha dado energía a mi deteriorado cuerpo para seguir los imberbes impulsos del corazón. Compraré un billete de tren, nunca de cercanías, y partiré a cualquier lugar donde me lleve la casualidad. Espero que usted me acompañe, una vez más. Que nos sigamos buscando a través de nuestras cartas. Que la encuentre en sus párrafos, cuando se me estremezca el alma al leerlos. Que estando tan lejos, incluso de nosotros mismos, tengamos la certeza de que nuestros seres comulgan, a través de estas cartas, con fervor religioso.

Lloré una vez más con un texto que llamé Embalaje y que posteé hace siglos, en el que mi protagonista se sienta en la alfombra a embalar los recuerdos de una pasión acabada. “A un lado, una caja de cartón con tu nombre. Esparcidos por el suelo, todos nuestros recuerdos.” Sigue encantándome su final:
“Todo lo demás, que es mucho, lo aprisioné en la funda de tu almohada y lo comprimí como pude en la caja. Entrelacé sus tapas de cartón y la cerré hermética con seis vasos de whisky y una hoguera en el cenicero. Seguí allí sentado, en la alfombra vacía, con la única compañía de aquel cubo de papel.
Me eché a reír. Y de tantas risas, me eché a llorar. Pensé en Einstein y en la relatividad. Pensé en Newton y en una fuerza tan enorme encarcelada en una manzana. Pensé en Arquímedes y en los volúmenes. Buscando la explicación de por qué, en este recinto marrón que se me antoja tan pequeño, he podido encerrar un amor tan grande.”

Suena Sade, siempre Sade Adu y su voz de susurros entre las sábanas, su jadeo ronco que precede al orgasmo:
“Recuerdo sus manos y el aspecto que tenían las montañas. La luz desprendía diamantes de sus ojos, hambrientos de vida y sedientos de un distante río. Como la cicatriz de la edad escrita sobre mi cara, la guerra aún se pelea en mi interior. Aún siento un escalofrío al revelarte mi vergüenza. La esgrimo como un tatuaje.”
Sé que este post es una pintada en los muros de una nave abandonada de un polígono industrial. Sé que es un collage de fotos que forman parte de mi vida. Que he pintado un cuadro abstracto que quizá no tenga significado más que para mí. Un hilo conductor de muerte y amor, de trayectos y viajes, de mudanzas, de amores al alza y amores destronados. No es tan complicado, en realidad. Mi trenza de hoy habla sólo de dos cosas. De principios y fines. Lo que no me queda tan claro es en cual de los dos extremos estoy. Yo, que pensé que mi vida era un círculo. “He escrito tantas veces su nombre dentro…”


Hay tantas historias que se mueren en un subdirectorio mal llamado. Hoy, buscando, me encontré con el principio de una carta. Ya no sé si la empecé a escribir para el concurso. Pero leer los dos únicos párrafos cristalizados, me ha hecho pensar que quizá esta haya sido la carta que tenía que haber terminado y enviado. Pero se me olvidó en algún fichero con disfraz:
Querido arcángel,
Te preguntarás por qué te envío una carta cuando puedo llamarte por teléfono, cuando probablemente conciliemos el sueño esta noche, uno al lado del otro. Te preguntarás también por qué te bautizo arcángel. La respuesta a ambas preguntas es fácil.
La razón de escribirte es porque quiero darte una prueba, una pericial de mi rastro tangible. Ya sé que tienes las fotos que demuestran que somos algo más que amigos y compañeros de piso. Porque somos amantes y residentes de una misma cama, alternada en nuestros palacios de invierno.

Me he pasado la tarde escribiendo un relato sobre mi abuela, sobre su demencia senil y aquella vez que me contó que las polillas negras y los besos fríos son un anuncio de muerte. Me tropecé después con la descripción de uno de mis sueños, en los que mi mayor sorpresa fue verme reflejado en un espejo, algo que no me ha pasado nunca mientras duermo. En una ocasión me veía con la cara pintada de payaso, y en otra con el rostro limpio, pero sin barba, como el Yarince de hace diez años. Leí mi angustia de despertarme sin querer cuando mi madre se aproximaba a mi cama en el sueño y me decía con preocupación “Yarince, tengo que decirte algo.”
Soñé también con mi gran amiga Amanda. Soñé que iba a su casa a que me diera terapia. Tenía una casa increíble, preciosa. Era toda de madera y piedra, muy acogedora. Y enorme. Una de sus hijas me recibía en la puerta y me llevaba hasta una terraza cubierta que había al fondo, y ella estaba allí, sentada en un sillón de mimbre oscuro lleno de cojines. Durante la terapia yo le preguntaba por qué no podía dormir bien desde que me mudé, y ella me contestaba que por miedo a que se murieran mis padres. Y yo le daba la razón, al acordarme de un sueño que había tenido nada más llegar al apartamento nuevo y que ya no puedo recordar.

Una vez más, en otro rincón de un cajón, me esperaba el vagamundos:
Por suerte dispongo de este papel, de este mundo blanco donde puedo perderme, de estas letras negras donde puedo encontrarme. Y de unos ojos cómplices que me leen, y un alma confidente que recordará que el viejo profesor alguna vez existió. Que dio marcha atrás en su vida para convertirse en un viejo estudiante, un paso de gigante.
Escaparé de esta trampa, no lo dude. Ahora sé con certeza que no sentía añoranza por este mundo organizado por manecillas y relojes de arena. Que mi vida no tiene sentido encerrado entre cuatro paredes. Que sólo soy yo mismo cuando nado de madrugada en los lagos africanos, bajo alguna estrella fugaz ocasional. Terminaré esta carta, la guardaré en mi bolsillo, me despediré definitivamente del pasado con un fuerte abrazo, y volveré a retomar mis caminos polvorientos, hasta encontrar el buzón donde le he prometido depositar mis nuevas noticias.
Se acabó este tránsito, este retraso inexcusable que le ha dado energía a mi deteriorado cuerpo para seguir los imberbes impulsos del corazón. Compraré un billete de tren, nunca de cercanías, y partiré a cualquier lugar donde me lleve la casualidad. Espero que usted me acompañe, una vez más. Que nos sigamos buscando a través de nuestras cartas. Que la encuentre en sus párrafos, cuando se me estremezca el alma al leerlos. Que estando tan lejos, incluso de nosotros mismos, tengamos la certeza de que nuestros seres comulgan, a través de estas cartas, con fervor religioso.

Lloré una vez más con un texto que llamé Embalaje y que posteé hace siglos, en el que mi protagonista se sienta en la alfombra a embalar los recuerdos de una pasión acabada. “A un lado, una caja de cartón con tu nombre. Esparcidos por el suelo, todos nuestros recuerdos.” Sigue encantándome su final:
“Todo lo demás, que es mucho, lo aprisioné en la funda de tu almohada y lo comprimí como pude en la caja. Entrelacé sus tapas de cartón y la cerré hermética con seis vasos de whisky y una hoguera en el cenicero. Seguí allí sentado, en la alfombra vacía, con la única compañía de aquel cubo de papel.
Me eché a reír. Y de tantas risas, me eché a llorar. Pensé en Einstein y en la relatividad. Pensé en Newton y en una fuerza tan enorme encarcelada en una manzana. Pensé en Arquímedes y en los volúmenes. Buscando la explicación de por qué, en este recinto marrón que se me antoja tan pequeño, he podido encerrar un amor tan grande.”

Suena Sade, siempre Sade Adu y su voz de susurros entre las sábanas, su jadeo ronco que precede al orgasmo:
“Recuerdo sus manos y el aspecto que tenían las montañas. La luz desprendía diamantes de sus ojos, hambrientos de vida y sedientos de un distante río. Como la cicatriz de la edad escrita sobre mi cara, la guerra aún se pelea en mi interior. Aún siento un escalofrío al revelarte mi vergüenza. La esgrimo como un tatuaje.”
Sé que este post es una pintada en los muros de una nave abandonada de un polígono industrial. Sé que es un collage de fotos que forman parte de mi vida. Que he pintado un cuadro abstracto que quizá no tenga significado más que para mí. Un hilo conductor de muerte y amor, de trayectos y viajes, de mudanzas, de amores al alza y amores destronados. No es tan complicado, en realidad. Mi trenza de hoy habla sólo de dos cosas. De principios y fines. Lo que no me queda tan claro es en cual de los dos extremos estoy. Yo, que pensé que mi vida era un círculo. “He escrito tantas veces su nombre dentro…”

Comentario:
esta pelicula me ha marcado la vida.
Comentario:
Dí con tu página, buscando la letra de Bebe "Razones" a raíz de que vi la película de Voces Inocentes. Me quedé sorprendida de lo primero que leí: 'Soy un sustantivo trisílabo y grave atrapado en un bisílabo, que como todo mi amor es a veces grave, ocasionalmente agudo...' me gustó mucho que lo usé y lo puse en mi espacio, con tu nombre por supuesto, me gustaste por la letra, la escritura entra por los ojos, me llena de ella y se queda en mi cuerpo, que se descifra con letras, palabras, sílabas. Soy un grafo envuelto en un montón de tinta esperando ser descifrado.
Gracias por tu escritura.
Gracias por tu escritura.
Comentario:
Hola Yarince:
Como tu compartes tu vida yo quiero compartir la mia. Te mando esto , si el no puede oir quizás tu si...
Te besé la mejilla y me abrazaste fuerte ... no supe que hacer sólo me dejé llevar por el viento, bajé la cabeza y ahí estaba... un beso en la frente y luego otro... por eso nuca quisiste besarme en la frente... me aferre a tu ropa y casi me hundo en tu aroma, pero cuando asimilé el beso en la frente me di cuenta que lo único que debía hacer era escapar, era real me dejabas... aún amándome... no más que tu libertad , motivo de mi soledad...
Vi como caminabas, supe que no estabas seguro de lo que hacias, supe cuanto te odiabas por lo que me hacías, supe todo... lo vi en tus ojos , en tu piel, en tu voz. Miré una y otra vez , tus pasos en el pavimento húmedo, y una y otra vez me pregunté si esto era todo , si aquí terminaba la historia, si era sólo una etapa o una etapa de mi vida que se cerraba para siempre.
Como tu compartes tu vida yo quiero compartir la mia. Te mando esto , si el no puede oir quizás tu si...
Te besé la mejilla y me abrazaste fuerte ... no supe que hacer sólo me dejé llevar por el viento, bajé la cabeza y ahí estaba... un beso en la frente y luego otro... por eso nuca quisiste besarme en la frente... me aferre a tu ropa y casi me hundo en tu aroma, pero cuando asimilé el beso en la frente me di cuenta que lo único que debía hacer era escapar, era real me dejabas... aún amándome... no más que tu libertad , motivo de mi soledad...
Vi como caminabas, supe que no estabas seguro de lo que hacias, supe cuanto te odiabas por lo que me hacías, supe todo... lo vi en tus ojos , en tu piel, en tu voz. Miré una y otra vez , tus pasos en el pavimento húmedo, y una y otra vez me pregunté si esto era todo , si aquí terminaba la historia, si era sólo una etapa o una etapa de mi vida que se cerraba para siempre.
Comentario:
que fotos!
Comentario:
Ayyy, que viaje más lleno de melancolía...
Comentario:
Hola Yarince , me resulta difícil dejarte un comentario para el post de hoy. Creo que como has dicho tu, son sentimientos que tan solo tu entiendes. Así que me limito a dejarte .....
Un fuerte abrazo.
Besisuis.
:-)
Un fuerte abrazo.
Besisuis.
:-)
Comentario:
QUE PESTIÑAZO
CAMBIA EL DISCO HERMANO
CAMBIA EL DISCO HERMANO
Comentario:
Las tres heridas. La del amor... la de la muerte... la de la vida...
Clásico, lo sé, pero es tan cierto!
Impresionante tu post en la forma, en el fondo. Una maravilla.
Besos, Yarince.
Clásico, lo sé, pero es tan cierto!
Impresionante tu post en la forma, en el fondo. Una maravilla.
Besos, Yarince.
Comentario:
Yarince, tu como siempre con esa intensidad de sentimientos aflorando. No se como puedes escribir tanto y tan bien. Yo con el cerebro seco.
Besos
Besos
Comentario:
Me queda grabada la primera frase..“Estar enamorada no es fácil. No basta con desearlo. Hay que oírlo”
Eres una persona muy vital y extraordinaria, creo que lo digo continuamente pero por una vez más no creo que te haga daño jajaja ;-)
Besos
Eres una persona muy vital y extraordinaria, creo que lo digo continuamente pero por una vez más no creo que te haga daño jajaja ;-)
Besos
Comentario:
Esta pelicula descubrio una parte de mi que yo no sabia que existia, me encanta toda ella, las imagenes, los dialogos... el amor, el circulo, la casualidad, el frio...
Todo, como tu blog...
Precioso.
Todo, como tu blog...
Precioso.
Comentario:
Querido Yarince,
espero que logres encontrarte en el principio, y no en el final, aunque sé que es difícil encontrar la respuesta, o quizás sea más difícil aún encontrar la pregunta... Desvarío, pero te envío un abrazo muy fuerte.
Muxus!
espero que logres encontrarte en el principio, y no en el final, aunque sé que es difícil encontrar la respuesta, o quizás sea más difícil aún encontrar la pregunta... Desvarío, pero te envío un abrazo muy fuerte.
Muxus!
Comentario:
Los amantes del círculo me revelaron tu sueño. Efectivamente yo te observaba. Recuerdas el mismísimo espejo que has descrito? Tu sueño consumado en el que aparecía mi naturaleza? Verdaderamente, te vi, vi ese imberbe hombrecillo que ha ido creciendo hasta convertirse en lo que es ahora. Un besazo. Sigue escribiendo...
Comentario:
Qué desazón, qué sueños...
Ummm...las señales, otra vez las señales...cómo me gusta esa película Yarince, cómo me gusta! El azar, los círculos, la casualidad...
Recuerdo ese post, de cuando me leí tu blog del tirón. Es soberbio. Igual que las palabras de Wilhelm.
Y seguiré viajando hacia la casualidad.
Y espero encontrarte allí.
Y lo que sé es que te encontraré en tus parrafos porque se me estremece el alma al leerte.
Mil besos, Yarince
Ummm...las señales, otra vez las señales...cómo me gusta esa película Yarince, cómo me gusta! El azar, los círculos, la casualidad...
Recuerdo ese post, de cuando me leí tu blog del tirón. Es soberbio. Igual que las palabras de Wilhelm.
Y seguiré viajando hacia la casualidad.
Y espero encontrarte allí.
Y lo que sé es que te encontraré en tus parrafos porque se me estremece el alma al leerte.
Mil besos, Yarince
Comentario:
Yo tengo la ¿estúpida? manía de escribir cartas. Aunque haya estado con el destinatario hace sólo unos minutos, aunque vaya a verlo dentro de sólo unos instantes...
No sé porqué lo hago, en parte porque creo que me expreso mejor por escrito y en parte porque quiero que quede un recuerdo tangible de lo que quiero decirle.
El 2004 fue el año de las cartas, las hubo de amor, de desamor y de ¿qué es esto que estoy sintiendo, lo sabes tú?.
Un abrazo Yarince.
No sé porqué lo hago, en parte porque creo que me expreso mejor por escrito y en parte porque quiero que quede un recuerdo tangible de lo que quiero decirle.
El 2004 fue el año de las cartas, las hubo de amor, de desamor y de ¿qué es esto que estoy sintiendo, lo sabes tú?.
Un abrazo Yarince.
Comentario:
Resulta complicado poner un comentario hoy. Es un jaleo tal de sentimientos el que expones hoy, que resulta complicado saber incluso si estás melancólico o alegre.
Tantos pensamientos e ideas a medias me recuerdan a una mente, a un cerebro funcionando cuando su dueño conduce de camino a casa o escucha su canción preferida sentado en su sillón. Se formulan unas ideas y se descartan otras. Es complicado seguirles el hilo cuando no eres el que lleva la batuta.
Esto, en cambio, no le quita ni un ápice de belleza a tus palabras.
Un abrazo.
Tantos pensamientos e ideas a medias me recuerdan a una mente, a un cerebro funcionando cuando su dueño conduce de camino a casa o escucha su canción preferida sentado en su sillón. Se formulan unas ideas y se descartan otras. Es complicado seguirles el hilo cuando no eres el que lleva la batuta.
Esto, en cambio, no le quita ni un ápice de belleza a tus palabras.
Un abrazo.
Comentario:
Esas imágenes de la película "los amantes del círculo polar" calzan como un guante con tu post de hoy, circular... :)
Me gustó esa película, aunque me dejó una sensación extraña cuando terminó, que no sabría definir.
Un besito :*
Comentario:
te percibo a la espera..., melancólico, demasiadas cosas han sucedido en poco tiempo. Te veo en el sillón con la manta, pensando...
Comentario:
!!
Comentario:
Querido Yarince,
Hermosa carta, está muy claro. Pero además de ella rescato la riqueza de tu vida, eres tan joven y sin embargo esa riqueza de experiencias te ha hecho ser lo maduro que eres no solamente para escribir...
Un beso.
Hermosa carta, está muy claro. Pero además de ella rescato la riqueza de tu vida, eres tan joven y sin embargo esa riqueza de experiencias te ha hecho ser lo maduro que eres no solamente para escribir...
Un beso.
Comentario:
Hola Yarince. Me quitaré el disfraz de hoy lunes para poder decirte que me has hecho llorar con este post. No se que pasó...tal vez me vi reflejada en muchas frases, ideas palabras. Me sentí vagando por un enorme laberinto, me sentí huyendo de algo o alguien, me senti dichosa y valiente emprendedora... luego, volví hacia atras y comprendí que me cuesta dejar lo pasado... si, asi como tu, que no sabes en cual de los dos extremos estas. yO Sigo en medio, no se hasta cuando podré proseguir sin mirar atras. ¿ SABES QUE ME GUSTÓ?
"...en este recinto marron que se me antoja tán pequeño he podido encerrar un amor tán grande"...(es precioso)
"...en este recinto marron que se me antoja tán pequeño he podido encerrar un amor tán grande"...(es precioso)
Comentario:
Hola cariño, te dejo mi coment dp de la primera lectura para ser original. Sabes q los textos largos e intensos me cuestan.Q el primer sorbo tiene q ser rápido, no conozco otro modo.A mí me gusta.Y mucho.
besos de mariposas
besos de mariposas





