libro de sobremesa
No tendré muchas oportunidades de leer en este viaje tan corto y con una agenda tan apretada. Pero me traje un libro de casa. Uno viejo y siempre nuevo. Si puedo pasar un rato con él, adquirirá sentido. La mujer habitada, de Gioconda Belli. De la que tomé prestado su Yarince hace poco más de dos meses. Un libro hermoso, que comienza así: “Al amanecer emergí. Extraño es todo lo que ha acontecido desde aquel día en el agua, la última vez que vi a Yarince.” Igual de extraño ha sido todo lo que ha acontecido desde que yo me vestí con su nombre.





