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Entre dimes y diretes (reloaded)
Voy a hacerte reír y reflexionar con mis ocurrencias. Simplemente así es la vida, mi vida.
Acerca de Gusrod
Tengo 25 años, ya un cuarto de siglo, y ufff... ¡ cómo cuesta crecer !. En este blog narro algunas partes de mi vida en donde seguramente tú te identificas perfectamente. Siéntete cómodo y lee lo que me ocurre, mientras tanto yo seguiré viviendo... au revoir
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Gusrod le hace a la artisteada
Ayer casi no dormí (mas bien hoy) porque tuve que escribir un cuento corto para una materia de la escuela en donde relato a un profesional de la informática (carrera que estoy casi por terminar) sin un gramo de ética en su vida laboral. ¿Para qué me dejaron hacer esa cosa?, no sé, a lo mejor ya se enteraron que tengo blog y creen que lo mío es escribir mas que hacer negocios con tecnología, pero bueno, eso no es lo peor..... cuando lo lean igual y se van a dar cuenta que nunca en la vida podría hacer un libro, jajaja, neta soy malo, aparte me lo aventé al hilo en la madrugada y lo que yo quería era dormir.
Sí, bueno, pero eso no es lo peor aún, lo más canijo esque lo tuve que ACTUAR!!, sí, así como lo oyen, tuve que actuar la mega jalada que a continuación les dejo para que lo lean y tienen el derecho a mentarme mi madre, o si no, pues imprímanlo y quédense una copia, igual cuando sea famoso valdrá algo, jeje.

Una historia más de la informática contemporánea

Es el año 2008, esta historia ocurre en un lugar no muy remoto de la Ciudad de México.
La informática es una herramienta que domina el ser humano y es usada en todas las áreas de los capitalinos; de hecho, cualquier persona alejada de la tecnología sería vista como un neófito y no sería parte de la vida productiva y automatizada que en esos tiempos ya era un hecho en el mundo, y sobre todo en la capital Mexicana, pues Luis Gómez y Gustavo Rodríguez eran dos de las personas más importantes en el desarrollo tecnológico mundial y juntos habían logrado fundar una empresa transnacional que pondría en pieza clave al país azteca.
La historia comienza así…

Luis está en su jardín tomando su café y leyendo el periódico cuando de pronto se torna enfurecido, arroja un poco de líquido a la página que se encuentra leyendo como si alguna noticia le cayera de peso.


-¿Qué? No puedo creer que Gustavo me haya hecho eso, es inconcebible!, le marcaré a su celular para confirmar tan dolorosa puñalada.

El teléfono sonaba hasta que del otro lado de la línea contestaba su socio y amigo, el Lic. Gustavo Rodríguez

- Luis, ¿cómo estás?, veo que me has hablado más temprano de lo normal, seguro estás leyendo el periódico y te has enterado de los Chinos ¿verdad? – contestaba Gustavo

- ¿Cómo te atreviste a vender tu parte de la empresa a esos infelices?, te recuerdo que ellos lo que quieren es desaparecernos del mercado ¡y tú creíste que están haciendo alianzas tecnológicas! – replicaba Luis.
- ¡Jamás pensé que me fueras a hacer eso!, ya decía yo que la clase de ética en la universidad no te iba a servir de nada, si tan solo el profesor te viera, estoy seguro que te reprendería.

- Mira Luis, nada en la vida es lo que parece, además ya habíamos comentado que esto iba a suceder en algún momento, yo necesito mi parte para emprender otros asuntos, discúlpame que te hayas enterado de esta manera, debí decírtelo personalmente, pero bueno… ya es tarde, tengo una cita con los “taka-takas” en unos minutos, luego hablamos, ciao. – fue lo último que dijo Gustavo antes de colgar.

Con la línea aún sonando y aguantando su coraje, Luis se predispuso a crear un plan emergente que salvara su empresa y de paso al mundo pues los chinos amenazaban con apoderarse de las tecnologías de la información y eso era inconcebible.

Luis toma su celular y se pone de acuerdo con Anita, la asistente de Gustavo, para agendar una cita a medio día en el restaurante de siempre, necesitaba a toda costa hablar con él pero en eso se le ocurre una gran idea…


- ¿Y si le marco para vernos pero le meto un virus a la computadora de viaje de su auto vía inalámbrica y lo dejo sin frenos? – decía Luis en voz alta al tiempo que se imaginaba la escena del accidente.
- No es difícil acceder a una computadorcilla automotriz y menos remotamente, además yo poseo los códigos de acceso a la red GPS del país y puedo localizarlo sin mayor problema.

Luis toma su celular, consigue hacer que Gustavo conteste y confirme la cita a las 12 de la tarde en el lugar de siempre.
Por su parte, Gustavo conduce su Mercedes Benz y va feliz a su cita China escuchando su Ipod y manipulándolo desde el volante vía firewire, su auto controla y mantiene el clima templado dentro del vehículo, en el parabrisas se proyectan los encabezados de las noticias más frescas y actuales del mundo y la máquina de capuccino portátil le va sirviendo taza por taza al Licenciado.


- Es increíble que aún siga conduciendo mi vehículo con las manos, a ver si Luis y los Chinos perfeccionan el piloto automático pues con la red GPS los autos ya no necesitan volante ni nada más que introducir la dirección de destino y solitos pueden llevarnos por el camino correcto, incluso por el de menos tráfico – decía Gustavo para sí mismo.
- En fin… son pequeñeces que se corregirán en el corto plazo, la informática es la profesión que más crece y seguro mis hijos ya estarán volando en vez de conduciendo.

Luis toma su laptop, se conecta desde su jardín al access point más cercano vía inalámbrica y no pierde tiempo para llevar a cabo el principio de su plan. Con toda la calma hace los enlaces necesarios para ubicar el automóvil de Gustavo puesto que el destino haría que nunca llegara a su cita.

- Nunca imaginaste que lo que tanto estudiamos te iba a matar, jajaja, ni yo mismo puedo creer el alcance que la informática puede tener en la era moderna, mira que matar a alguien a distancia y con artilugios básicos…mmm, ahora haré que la computadora pierda el control de la velocidad y desactive los frenos, digo eso es lo mas normal en un choque – decía Luis con una sonrisa endemoniada.
- Además esa tecnología la inventó Gustavo, la misma que vendió a los chinos, que mejor que sea la misma tecnología quien acabe con su vida, así los chinos tendrán una fuerte caída en sus acciones.

El Kompressor de Gustavo perdía el control y él no lo entendía, ¿Qué estaría ocurriéndole a su vehículo que simplemente no respondía al manejo de su conductor?.

- Ah chingá, ya valí madre, mejor me agarro, ¡no mames! Me voy al muro de contención, quítense cabrones o me los chingo, ¡ayyy guey!, mamá ¡Ahhhhh! – gritaba despavorido. (esta parte se edita para la obra)

Gustavo se precipitaba a toda velocidad contra los vehículos de enfrente hasta que ocurrió lo inevitable.
De repente se encuentra en el hospital, no se acuerda de nada y tampoco ve a nadie más que a un monitor con múltiples opciones para sus diversas necesidades.
Ya en el hospital, Luis entra cínicamente y sin problemas pues también conocía a la perfección el hospital en el que Gustavo se encontraba porque rastreó su número de seguro médico.
Entra con un traje sencillo, sin nada en las manos y pregunta por su amigo diciendo que él venía a cubrir sus gastos.
El hospital tenía un sistema informático que la ex empresa de Gustavo había creado y no hacía falta nada más que una sencilla computadora de bolsillo para acceder a la base de datos con la clave adecuada y era Luis el que poseía esa información.


- Mira cómo es la vida, tan fácil que es decidir por la salud y bienestar de un ser humano desde la palma de tu mano y en la comodidad de tu hogar, a eso le llamo tecnología de punta, jaja - decía Luis tratando de ocultar su sonrisa delatora.
- Ahora sólo me queda asegurar tu muerte y eso lo lograré cambiando la prescripción médica en la base de datos para que te den otro medicamento, eso es tan sencillo, a ver, veamos, push the red button, ya está!, jaja, ahora me tendré que comprar otro traje negro para el funeral, jajaja. – decía Luis.

En eso entra Luis al cuarto en donde estaba Gustavo…

- Amigo ¿pero qué te pasó?, mira nadamás en que condiciones te encuentro, me duele tanto verte así, pues cuéntame, ¿Qué ocurrió?, perdóname por lo de la pelea de en la mañana, fue un momento de furia pero sabes que te considero mi hermano.

Gustavo solo observa y asiente con la cabeza, estira su brazo, Luis toma su mano fraternalmente, le da un ligero apretón y en eso entra la enfermera con una jeringa. Luis sale del cuarto, saca su celular y llama a su secretaria.

- Manda a publicar la muerte de Gustavo, compra coronas de flores y manda el pésame a la familia. – dice Luis en tono triste pero con el alma alegre.

FIN

Actores:
Lic. Luis – Luis R. Gómez Pacheco
Lic. Gustavo – Gustavo A. Rodríguez Arrieta
Narrador – El Profesor

Notas:
1) Como podrán obervar es una jalada, pero yo les advertí.
2) Aunque no lo crean estuvo muy bien actuada y fue la más original.
3) Me cagan los Chinos, por eso ellos fueron los "malos", jeje.
4) No vuelvo a hacer un guión para una obra y menos en la madrugada.
5) Gracias por leerlo, ahora miéntamela en los comentarios.
 
Comentario:
A hue..o la neta nos rifamos en el guion y la presentacion estuvo cagada..., vientos coock's, ahora solo falta arreglar un serio y gran problema de las 7:10
 
Comentario:
jjaja, esta bien, pr demasiada tecnologia y demasiado futurista pa mi gusto, espero no vernos así en el 2008.. por Dios.. besos
 
Comentario:
No esta nada de mal el texto, pero a mi tanta tecnologia es como si me hablaran en chino, ah verdad que no te gustan, entonces lo cambio, es como si me hablaran en ruso, bueno besos y hasta pronto byebye
 
Comentario:
gracias por tus saludos
asi es como tu dices el show debe continuar es lo que hago
me gusto tu guion te aseguro que nos seguimos encontrando
te dejo un buen dia y un abrzo a traves d ela geografia

besos y sueños

verena
No