Vuelve Gus n' Roses
Y es que Chinese Democracy es quizá el disco más esperado en la historia de la música. El primer disco de canciones originales de Guns n' Roses, desde que se publicarán los fantásticos Use Your Illusion en 1991.

Axl Rose se ha quedado al frente del grupo, tras las discusiones y la creación de otros miembros como Slash de una nueva banda, Velvet Revolver.
Axl ha comentado sobre el disco: "Estoy tratando de hacer algo distinto. Algunos arreglos se asemejan a Queen. Algunos dirán que no suena a Axl Rose, que no suena como Guns n' Roses. Pero estoy seguro de que van a gustar por lo menos unas pocas canciones".
Las malas lenguas dicen que Chinese Democracy puede ser además del disco más esperado, el más caro de la historia.
Sonar, no suena nada mal.
Mira, mira...

Axl Rose se ha quedado al frente del grupo, tras las discusiones y la creación de otros miembros como Slash de una nueva banda, Velvet Revolver.
Axl ha comentado sobre el disco: "Estoy tratando de hacer algo distinto. Algunos arreglos se asemejan a Queen. Algunos dirán que no suena a Axl Rose, que no suena como Guns n' Roses. Pero estoy seguro de que van a gustar por lo menos unas pocas canciones".
Las malas lenguas dicen que Chinese Democracy puede ser además del disco más esperado, el más caro de la historia.
Sonar, no suena nada mal.
Mira, mira...
Mágico Seal...
No necesita mucha presentación, aunque es cierto que a este cantante afro-británico, ganador de varios premios Grammy, se le recuerda especialmente por su tema "Kiss from a Rose", que fuera parte del soundtrack de la película Batman Forever. Bueno, vale..., también por ser el espectacular marido de la no menos espectacular Heidi Klum.

En esta ocasión regresa al panorama musical con un pequeño tesoro bajo el brazo, su nuevo trabajo SOUL, donde versiona 11 clásicos del género con la producción de David Foster. El cual ha afirmado: "Creo que Seal es el único cantante en el planeta que puede hacer este álbum. Aporta algo nuevo y fresco a cada uno de estos clásicos, mostrando en todo momento un gran respeto a su herencia pero al mismo tiempo apropiándose de ellos y haciéndolos únicos“.
El listado de temas son:
A Change Is Gonna Come - Sam Cooke
I Can't Stand The Rain - Ann Pebbles
It's A Man's Man's Man's World - James Brown
Knock on Wood - Eddie Floyd
I've Been Loving You Too Long - Otis Redding
Here I Am (Come And Take Me) - Al Green
If You Don't Know Me By Now - Harold Melvin and the Blue Notes
It's Alright - the Impressions
I'm Still in Love With You - Al Green
Free - Deniece Williams
People Get Ready - the Impressions
Si no habéis tenido la ocasión aún de escucharlo, os invito a hacerlo. Ponte cómodo, relájate, sube el volumen y ahora sí... dale al play...
Página Oficial de Seal.

En esta ocasión regresa al panorama musical con un pequeño tesoro bajo el brazo, su nuevo trabajo SOUL, donde versiona 11 clásicos del género con la producción de David Foster. El cual ha afirmado: "Creo que Seal es el único cantante en el planeta que puede hacer este álbum. Aporta algo nuevo y fresco a cada uno de estos clásicos, mostrando en todo momento un gran respeto a su herencia pero al mismo tiempo apropiándose de ellos y haciéndolos únicos“.
El listado de temas son:
A Change Is Gonna Come - Sam Cooke
I Can't Stand The Rain - Ann Pebbles
It's A Man's Man's Man's World - James Brown
Knock on Wood - Eddie Floyd
I've Been Loving You Too Long - Otis Redding
Here I Am (Come And Take Me) - Al Green
If You Don't Know Me By Now - Harold Melvin and the Blue Notes
It's Alright - the Impressions
I'm Still in Love With You - Al Green
Free - Deniece Williams
People Get Ready - the Impressions
Si no habéis tenido la ocasión aún de escucharlo, os invito a hacerlo. Ponte cómodo, relájate, sube el volumen y ahora sí... dale al play...
Página Oficial de Seal.
Vuelve la emoción...
Llega a Madrid el III Festival de Intérpretes Femeninas: ÚNICAS, y para esta tercera edición se ha preparado una programación excepcional con compositoras muy jóvenes de un enorme talento y que han conseguido triunfar y sobresalir en el panorama musical internacional.
El Teatro Lope de Vega, acoge este gran evento. Prepárense para ser seducidos por el misterio sonoro de Adriana Calcanhotto, la perversa ingenuidad de Russian Red, la profunda y aterciopelada voz negra de Lizz Wright, la belleza poética del pop de Lucie Silvas y toda la pasión flamenca de Rosario.

Únicas se ha consolidado como un festival de prestigio por la filosofía que lo sustenta, por la coherencia de su programación y porque refleja y celebra la creatividad de las cantantes y compositoras femeninas como ningún otro. ¿De veras vas a perdértelo...? Corre ya a comprar tu ¡entrada!
Os dejo el cartel del Festival y un tema del último disco de Lizz Wrigth, The Orchard, que se ha convertido en un auténtico fenómeno mundial. ¡Disfrútenlo!
Más info en la Página Oficial.
Laura P.
El Teatro Lope de Vega, acoge este gran evento. Prepárense para ser seducidos por el misterio sonoro de Adriana Calcanhotto, la perversa ingenuidad de Russian Red, la profunda y aterciopelada voz negra de Lizz Wright, la belleza poética del pop de Lucie Silvas y toda la pasión flamenca de Rosario.

Únicas se ha consolidado como un festival de prestigio por la filosofía que lo sustenta, por la coherencia de su programación y porque refleja y celebra la creatividad de las cantantes y compositoras femeninas como ningún otro. ¿De veras vas a perdértelo...? Corre ya a comprar tu ¡entrada!
Os dejo el cartel del Festival y un tema del último disco de Lizz Wrigth, The Orchard, que se ha convertido en un auténtico fenómeno mundial. ¡Disfrútenlo!
Más info en la Página Oficial.
Laura P.
El brillo del jazz ilumina madrid
Colas interminables, aire denso, nervios a flor de piel…todos los elementos de la noche hacían presagiar una gran velada musical con el jazz y el bajo como protagonistas. En efecto, al público le esperaban tres estilos, tres generaciones, tres formas de entender el jazz y sobre todo seis manos privilegiadas para hacer del bajo, el principal motor musical del concierto.
Stanley Clarke –uno de los padres junto con Jacob Pastorius del bajo actual y cabeza visible de la ‘Old School’ del jazz-, Marcus Miller –uno de los miembros mas destacados de una generación intermedia de músicos y que ha elevado el ‘slap’ a la categoría de obra de arte- y Victor Wooten –uno de los nuevos gurús del bajo y un autentico crack a la hora de realizar el ‘tapping’- nos han mostrado en la Joy Eslava una clase magistral de la evolución del jazz, y por supuesto del bajo, en estas tres ultimas décadas.
El concierto comenzaba con energía, los tres músicos presentaban en Madrid –dentro del muy recomendable XXV Festival de Jazz de la capital- el ultimo disco en el que han trabajado estrechamente “Thunder”, y desde las primeras notas consiguieron hipnotizar al público –en el que había poca gente guapa y si bastante entendido del tema- bajo el hechizo del buen jazz.
Los temas iniciales emprenden el viaje de la noche en el que se empiezan a segregar, repartir e inyectar las primeras endorfinas jazzeras y el público, imbuido en un halo mágico, comienza a sentir de manera primaria el espectáculo. El show estaba en marcha y los ánimos empezaban a caldearse.

Un solo de Victor Wooten con un claro aire aflamencado supone la primera parada en este viaje nocturno. Se estrechan las distancias entre la pista y el escenario, quedaba claro que los tres bajistas no habían venido a Madrid de turismo, sino a ofrecer un gran espectáculo musical.
La segunda parada de este trayecto musical nos la ofrece Marcus Miller con el clarinete. El músico de Nueva York, toma el testigo de Wooten y se marca uno de sus temas mas clásicos; “Tutu”, exprimiendo todos los sentimientos a un clarinete que suena a melancolía, a recuerdo –a aquella saudade a la que constantemente aludía el poeta portugués Fernando Pessoa-. Miller alarga las notas de manera parnasianista y estas se escapan de manera lenta entre sus dedos para buscar el aire y encontrar en el oído del público un buen cobijo sobre el que seguir vibrando.
En la tercera estación a la que llegamos en este vuelo jazzero nos encontramos a Stanley Clarke y el contrabajo. Uno de los padres del jazz actual nos mostraba sus raíces clásicas. El bajista de Filadelfia nos transportaba al blanco y negro con unas notas con sabor a los cincuenta. Con un ritmo cercano al de Miles Davis con toques anejos y con un tempo musical en un continuo increcendo, Stanley Clarke involucraba al público y lo sumía en una espiral que terminaría por convertirse en uno de los mayores clímax de la noche.
Como en todo buen concierto de jazz, esta noche la improvisación tuvo su espacio. A partir de unas bases, estos tres músicos dejaron su alma al descubierto y se pusieron manos a la obra con la más pura esencia del jazz, la creación. En las improvisaciones los bajistas trazaron grandes pinceladas de lo que son sus estilos. Victor Wooten mostró lo que es capaz de ofrecer el nuevo jazz, una música mas abierta y que recoge diferentes tendencias que abarcan desde el funky hasta el soul. El bajista de la escuela de Berkley combina de manera ideal el lado más melódico que muestra Clarke y la versión más canera que en ocasiones representa Miller. Por su parte, Marcus Miller nos ofrece una versión más electrica. Sus manos se pierden entre las cuerdas de su bajo y le da un toque más potente a su jazz a la vez que lo hace más combinable con géneros más alternativos. Por su parte, el más mayor de los tres, nos mostraba la pureza del jazz, en su versión más acústica, y nos ofrecía la mítica ‘School Days’ para terminar el espectáculo.
En definitiva, Stanley Clarke, Marcus Miller y Victor Wooten ofrecieron algo más que un simple concierto. Los tres grandes bajistas iluminaron al público asistente con un espectáculo musical que se filtra por las venas, que impregna todos los sentidos...un show que pasará a formar parte de la Banda Sonora de más de una vida.
Pedro Pollán
Stanley Clarke –uno de los padres junto con Jacob Pastorius del bajo actual y cabeza visible de la ‘Old School’ del jazz-, Marcus Miller –uno de los miembros mas destacados de una generación intermedia de músicos y que ha elevado el ‘slap’ a la categoría de obra de arte- y Victor Wooten –uno de los nuevos gurús del bajo y un autentico crack a la hora de realizar el ‘tapping’- nos han mostrado en la Joy Eslava una clase magistral de la evolución del jazz, y por supuesto del bajo, en estas tres ultimas décadas.
El concierto comenzaba con energía, los tres músicos presentaban en Madrid –dentro del muy recomendable XXV Festival de Jazz de la capital- el ultimo disco en el que han trabajado estrechamente “Thunder”, y desde las primeras notas consiguieron hipnotizar al público –en el que había poca gente guapa y si bastante entendido del tema- bajo el hechizo del buen jazz.
Los temas iniciales emprenden el viaje de la noche en el que se empiezan a segregar, repartir e inyectar las primeras endorfinas jazzeras y el público, imbuido en un halo mágico, comienza a sentir de manera primaria el espectáculo. El show estaba en marcha y los ánimos empezaban a caldearse.

Un solo de Victor Wooten con un claro aire aflamencado supone la primera parada en este viaje nocturno. Se estrechan las distancias entre la pista y el escenario, quedaba claro que los tres bajistas no habían venido a Madrid de turismo, sino a ofrecer un gran espectáculo musical.
La segunda parada de este trayecto musical nos la ofrece Marcus Miller con el clarinete. El músico de Nueva York, toma el testigo de Wooten y se marca uno de sus temas mas clásicos; “Tutu”, exprimiendo todos los sentimientos a un clarinete que suena a melancolía, a recuerdo –a aquella saudade a la que constantemente aludía el poeta portugués Fernando Pessoa-. Miller alarga las notas de manera parnasianista y estas se escapan de manera lenta entre sus dedos para buscar el aire y encontrar en el oído del público un buen cobijo sobre el que seguir vibrando.
En la tercera estación a la que llegamos en este vuelo jazzero nos encontramos a Stanley Clarke y el contrabajo. Uno de los padres del jazz actual nos mostraba sus raíces clásicas. El bajista de Filadelfia nos transportaba al blanco y negro con unas notas con sabor a los cincuenta. Con un ritmo cercano al de Miles Davis con toques anejos y con un tempo musical en un continuo increcendo, Stanley Clarke involucraba al público y lo sumía en una espiral que terminaría por convertirse en uno de los mayores clímax de la noche.
Como en todo buen concierto de jazz, esta noche la improvisación tuvo su espacio. A partir de unas bases, estos tres músicos dejaron su alma al descubierto y se pusieron manos a la obra con la más pura esencia del jazz, la creación. En las improvisaciones los bajistas trazaron grandes pinceladas de lo que son sus estilos. Victor Wooten mostró lo que es capaz de ofrecer el nuevo jazz, una música mas abierta y que recoge diferentes tendencias que abarcan desde el funky hasta el soul. El bajista de la escuela de Berkley combina de manera ideal el lado más melódico que muestra Clarke y la versión más canera que en ocasiones representa Miller. Por su parte, Marcus Miller nos ofrece una versión más electrica. Sus manos se pierden entre las cuerdas de su bajo y le da un toque más potente a su jazz a la vez que lo hace más combinable con géneros más alternativos. Por su parte, el más mayor de los tres, nos mostraba la pureza del jazz, en su versión más acústica, y nos ofrecía la mítica ‘School Days’ para terminar el espectáculo.
En definitiva, Stanley Clarke, Marcus Miller y Victor Wooten ofrecieron algo más que un simple concierto. Los tres grandes bajistas iluminaron al público asistente con un espectáculo musical que se filtra por las venas, que impregna todos los sentidos...un show que pasará a formar parte de la Banda Sonora de más de una vida.
Pedro Pollán