Retazo de un Pasado Lejano...
Me he movido siempre conciente de la dualidad de la vida.
Viajando hacia las primeras escenas de mi vida que alcanzo a recordar...puedo reconocer esa suerte de “oposición” que enseña.
Una foto antigua, sepia, ajada con el tiempo, pero nítida y querida:
Una niña de 3 años se mueve con alegría alrededor de su padre, juega y ríe con él, corre hacia él, luego escapa, luego vuelve...en un vals de amor sin tiempo y sin prisa...colgando de su mano, “Uca”, también participaba de la danza, esa muñeca que con un dócil cuerpo de género y unos ojos verdes grandes que parecían sonreír y en los que la niña muchas veces percibió un guiño, era su compañía inseparable.
La madre paseaba cerca de ese trío, mirando con expresión tierna, feliz y satisfecha.
Un año después, la máquina de mis recuerdos archivó una segunda foto:
Un padre y una madre, sentados en el mismo borde de la cama. Sus manos cruzadas sobre sus rodillas, mirando ambos hacia el suelo como si éste fuese un hueco infinito y oscuro. ¿Buscaban acaso respuestas? ó ¿querían tal vez transformarse en un punto negro más de ese abismo?
La niña, con 4 años, imaginó que un abrazo era la respuesta que sus padres buscaban, que ella tenía en sus manos el chasquido que despertaría a sus padres de ese estado de estatuas en que los veía, que con sólo verla volverían a sonreír y a bailar con ella su vals favorito: el vals de Uca, sus padres y ella.
Buscando el remedio a este inexplicable silencio, pasaba de un cuello a otro rodeando con amor infinito. Sin decir palabras, abrazaba y besaba a su padre, sin decir palabras cambiaba y hacía lo mismo con su madre. Con ese gesto silente gritaba: los quiero a ambos, estoy aquí, sigamos juntos.
Un sentimiento nuevo irrumpió bruscamente en ese pequeño corazón, carente hasta ese momento, de fotos tristes. No comprendió entonces “las cosas de los grandes”. Una gran pena, que no cabía en ese pequeño cuerpo, un temor que dejó en el descampado a esa pequeña silueta...donde ya no estaba su padre...sólo sentía la mano de Uca que parecía la prolongación de su propia mano...sólo la sentía, porque tenía miedo de mirarla...miedo de encontrarla triste...miedo de que ya no le guiñara su verde ojo.
No recuerdo si alguna vez esa niña volvió a bailar el vals con Uca.
***
Estas fotos están guardadas en el baúl de mi alma, pertenecen al álbum de mi historia...ya no duelen...forman parte de mis lecciones de vida, de las que, tempranamente aprendí a vivir en el escenario dual en el que nos movemos, de manera circular.
...Pasamos de alegrías que queremos prolongar, a penas que nos dominan y nos golpean la vida...Así, al terminar una pena, sobreviene otra alegría...y la disfrutamos...y la valoramos...y la vivimos.
...Creo que no podemos apreciar la paz del silencio, si no conocemos en algún momento un ruido perturbador. Podemos conceptuar el sonido a partir del silencio y viceversa.
...Pasando por el dolor, accedemos al alivio...ese que sana y descubre ante nuestros ojos...LA MAGIA DE LA VIDA.
Viajando hacia las primeras escenas de mi vida que alcanzo a recordar...puedo reconocer esa suerte de “oposición” que enseña.
Una foto antigua, sepia, ajada con el tiempo, pero nítida y querida: Una niña de 3 años se mueve con alegría alrededor de su padre, juega y ríe con él, corre hacia él, luego escapa, luego vuelve...en un vals de amor sin tiempo y sin prisa...colgando de su mano, “Uca”, también participaba de la danza, esa muñeca que con un dócil cuerpo de género y unos ojos verdes grandes que parecían sonreír y en los que la niña muchas veces percibió un guiño, era su compañía inseparable.
La madre paseaba cerca de ese trío, mirando con expresión tierna, feliz y satisfecha.
Un año después, la máquina de mis recuerdos archivó una segunda foto:
Un padre y una madre, sentados en el mismo borde de la cama. Sus manos cruzadas sobre sus rodillas, mirando ambos hacia el suelo como si éste fuese un hueco infinito y oscuro. ¿Buscaban acaso respuestas? ó ¿querían tal vez transformarse en un punto negro más de ese abismo?
La niña, con 4 años, imaginó que un abrazo era la respuesta que sus padres buscaban, que ella tenía en sus manos el chasquido que despertaría a sus padres de ese estado de estatuas en que los veía, que con sólo verla volverían a sonreír y a bailar con ella su vals favorito: el vals de Uca, sus padres y ella.
Buscando el remedio a este inexplicable silencio, pasaba de un cuello a otro rodeando con amor infinito. Sin decir palabras, abrazaba y besaba a su padre, sin decir palabras cambiaba y hacía lo mismo con su madre. Con ese gesto silente gritaba: los quiero a ambos, estoy aquí, sigamos juntos.
Un sentimiento nuevo irrumpió bruscamente en ese pequeño corazón, carente hasta ese momento, de fotos tristes. No comprendió entonces “las cosas de los grandes”. Una gran pena, que no cabía en ese pequeño cuerpo, un temor que dejó en el descampado a esa pequeña silueta...donde ya no estaba su padre...sólo sentía la mano de Uca que parecía la prolongación de su propia mano...sólo la sentía, porque tenía miedo de mirarla...miedo de encontrarla triste...miedo de que ya no le guiñara su verde ojo.
No recuerdo si alguna vez esa niña volvió a bailar el vals con Uca.
***
Estas fotos están guardadas en el baúl de mi alma, pertenecen al álbum de mi historia...ya no duelen...forman parte de mis lecciones de vida, de las que, tempranamente aprendí a vivir en el escenario dual en el que nos movemos, de manera circular.
...Pasamos de alegrías que queremos prolongar, a penas que nos dominan y nos golpean la vida...Así, al terminar una pena, sobreviene otra alegría...y la disfrutamos...y la valoramos...y la vivimos.
...Creo que no podemos apreciar la paz del silencio, si no conocemos en algún momento un ruido perturbador. Podemos conceptuar el sonido a partir del silencio y viceversa.
...Pasando por el dolor, accedemos al alivio...ese que sana y descubre ante nuestros ojos...LA MAGIA DE LA VIDA.
Retazo de Ternura...
Un tibio día de Julio
te separaste de mi,
para unirte a nosotros.
Anunciaste tu llegada
con tu llanto vigoroso
...que ahogaste dulcemente
al juntarse nuestros rostros.
Que magia en ese momento,
que especial fue conocernos.
Desapareció el dolor
confundido en sentimientos
y esa lágrima que bajó
de mi cara hasta tu cuerpo
...bendijo el primer encuentro.
Llegaste en Julio, mi niño,
escribiendo en nuestra historia
...nuevas historias de amor
con todo tu amor...puro y tierno.
* para ti mi niño...y para ti ojos claros...
te separaste de mi,
para unirte a nosotros.
Anunciaste tu llegada
con tu llanto vigoroso
...que ahogaste dulcemente
al juntarse nuestros rostros.
Que magia en ese momento,
que especial fue conocernos.
Desapareció el dolor
confundido en sentimientos
y esa lágrima que bajó
de mi cara hasta tu cuerpo
...bendijo el primer encuentro.
Llegaste en Julio, mi niño,escribiendo en nuestra historia
...nuevas historias de amor
con todo tu amor...puro y tierno.
* para ti mi niño...y para ti ojos claros...
Recuerdo la fecha exacta...
Todo tú...toda yo.
El calor de aquella tarde no fue límite...al calor de nuestro amor nos fundimos en uno solo, en miradas y gestos, en espasmos y piel, en dulzura y sentimientos y en ese beso final descansamos nuestros cuerpos y sobraron las palabras...y nos quedamos en silencio.
Algo pasó...lo supe. Nunca he podido explicar por qué, pero una sensación diferente se quedó en mi esa tarde...y me anuncié en secreto, sin más pruebas que mis presentimientos...que debía esperar por algo.
Unas semanas después...comenzó oficialmente la espera.
Sí, en esa tarde de Octubre, nuestro angelito me hizo sentir su presencia, desde el mismo instante en que inició su camino hacia nosotros.
...y comenzamos a esperarlo...sin embargo yo, ya lo esperaba desde ese Domingo 24 de Octubre.
Hoy...ya han pasado 5 años.
...Para mi...HERMOSOS RECUERDOS DE UN HERMOSO PRESENTE.
El calor de aquella tarde no fue límite...al calor de nuestro amor nos fundimos en uno solo, en miradas y gestos, en espasmos y piel, en dulzura y sentimientos y en ese beso final descansamos nuestros cuerpos y sobraron las palabras...y nos quedamos en silencio.
Algo pasó...lo supe. Nunca he podido explicar por qué, pero una sensación diferente se quedó en mi esa tarde...y me anuncié en secreto, sin más pruebas que mis presentimientos...que debía esperar por algo.
Unas semanas después...comenzó oficialmente la espera.
Sí, en esa tarde de Octubre, nuestro angelito me hizo sentir su presencia, desde el mismo instante en que inició su camino hacia nosotros.
...y comenzamos a esperarlo...sin embargo yo, ya lo esperaba desde ese Domingo 24 de Octubre.
Hoy...ya han pasado 5 años....Para mi...HERMOSOS RECUERDOS DE UN HERMOSO PRESENTE.
Bienvenido ojos claros...
¡Ya! ¡Pasó!...no puedo ser una ilusión "silenciosa" como alguien me lo sugirió ...no puedo. Soy una soñadora , me gusta pensar, darle vueltas, recordar, arreglar el mundo, etc.
Como se lo dije a alguien en algún comentario: vivo mi presente procurando buenos momentos para conservar...si son malos...los archivo igual y trato de verles el lado "amable". Mi pasado es parte de mi, de mi vida...por lo tanto es presente en mi mente.
Particularmente aquí, en este rincón que he elegido, he querido escribirle a esos "ojos claros"...que son una parte de mi vida...una parte de mis horas...y mis noches completas.
Creo que esos ojos ya descubrieron este verde rincón...sólo espero que al leerlo...ojos claros, simplemente sonrían.
La verdad, hubiese preferido que tardara más tiempo en llegar hasta aquí.
Pero en fin...ahora sabes que cuando te miro y sonrío...algo estoy recordando...en algún lugar "ando".
SEGUIRÉ ESCRIBIENDO PASADO Y PRESENTE.
¿Escribir mis recuerdos?...
Algo ha ocurrido en mis días, algo que que me ha obligado a preguntarme si vale la pena soñar tanto...si vale la pena seguir ilusionada...si vale MI pena revivir una y otra vez en mi mente esas escenas felices y repasarlas y escribirlas y...
Lo cierto es que para mi es una forma de ver la vida...creo que gracias a haber transitado por ese, tan añorado pasado, es que ahora vivo mi presente...Es decir...si no se hubiesen cruzado en mi camino esos ojos claros que aún me hacen soñar...estaría hoy contemplando otros. Me siento muy feliz con la vida que tengo, pero me gusta mantener vivo mi pasado...¿es malo eso? ¿Es malo querer compartir mis pensamientos, mis recuerdos, mis sentimientos?
La verdad es que el comenzar a escribir mis recuerdos aquí, fue casi un experimento. Prejuiciada frente al tema, no esperé opiniones respecto de mis escritos, o si las esperé (porque sabía que eran parte de este tipo de comunicación), no me hice mayores espectativas respecto de sus contenidos. Sin embargo, a poco andar, me di cuenta que esto me ha resultado terapéutico...me ayuda a recordar...me gusta...y me ha resultado muy grato comprobar que he compartido con más de alguien mis pensamientos...que a alguien más que a mi le parecen bonitos...que alguien se puede sentir identificado conmigo...en fin...todas sensaciones positivas.
Pero he caído en la duda...¿me sirve realmente?...
TAL VEZ SIN QUERER ESPERAR...ESPERÉ DEMASIADO.
Lo cierto es que para mi es una forma de ver la vida...creo que gracias a haber transitado por ese, tan añorado pasado, es que ahora vivo mi presente...Es decir...si no se hubiesen cruzado en mi camino esos ojos claros que aún me hacen soñar...estaría hoy contemplando otros. Me siento muy feliz con la vida que tengo, pero me gusta mantener vivo mi pasado...¿es malo eso? ¿Es malo querer compartir mis pensamientos, mis recuerdos, mis sentimientos?
La verdad es que el comenzar a escribir mis recuerdos aquí, fue casi un experimento. Prejuiciada frente al tema, no esperé opiniones respecto de mis escritos, o si las esperé (porque sabía que eran parte de este tipo de comunicación), no me hice mayores espectativas respecto de sus contenidos. Sin embargo, a poco andar, me di cuenta que esto me ha resultado terapéutico...me ayuda a recordar...me gusta...y me ha resultado muy grato comprobar que he compartido con más de alguien mis pensamientos...que a alguien más que a mi le parecen bonitos...que alguien se puede sentir identificado conmigo...en fin...todas sensaciones positivas.
Pero he caído en la duda...¿me sirve realmente?...
TAL VEZ SIN QUERER ESPERAR...ESPERÉ DEMASIADO.





