Blogs.ya.com Quitar publicidad
Había una vez...
Pequeñas historias...reales...tuyas?...mías?
Acerca de
La vida es dual... De tristeza algunas veces y otras veces alegría. De risas que multiplican a llantos que parten vida. De silencios prolongados a palabras que reaniman. De pasado y de presente conjugando nuestros días. En este verde rincón he querido recordar trocitos de mi historia... imágenes que han quedado lejanas en el tiempo...y que, por felices o por amargas, son parte de mi. A la luz de mis imágenes preferidas, inspiradas en esos "ojos claros" he cerrado mis ojos y he comenzado a recordar...
Sindicación
 
Magia...bálsamo en mi vida...
Como esa tibieza contenida en cualquier forma y que es bienvenida cuando el hielo invade, como el paisaje renovado y limpio que descubre el sol tras días grises y lluviosos, como esa mano que encuentras en la oscuridad absoluta y la aprietas y te dejas llevar...porque confías y sabes que te encamina hacia la claridad, como ese abrazo que te cobija en el llanto y sólo te estrecha sin hacer preguntas.
Como siempre en mis días, antes y ahora...yo espero esa magia que renueva, que ilumina, que alegra y que subraya mi vida.
Como siempre...como antes y ahora...bienvenida la vida y toda su magia que me hace ser feliz.



Como ese día de Diciembre en 1987, cuando un intenso sentimiento de amor nuevo y diferente me invadió. Como una membrana que reacciona, desapareció en mi todo dolor físico y el miedo que murmuraba en mi oído se silenció...el entorno se desvaneció...sólo quedamos mi niña y yo...mi niña que emergió de mi con su cuerpo y su llanto pequeñito...sólo mi niña y yo y mi corazón henchido de amor.

O como en 1990 cuando mi pequeño hombrecito llegó a completar mi vida...y en ese instante se despejaron mis dudas y supe que SI se podía querer a dos...mi corazón lo esperaba y en ese momento reveló el espacio que tenía reservado para él...y entonces, una vez más en el espacio esfumado...fuimos mi pequeñito y yo y mi corazón aún más henchido...estrenando un nuevo amor.

Y la última vez , en Julio del año 2000, cuando la llegada de mi último angelito estuvo enmarcada en ese escenario ya conocido...de AMOR infinito, diferente e incondicional y entonces...en la madurez, ya sin miedos, sin ansiedad, sin aprensiones, sin prisa tuve todo el tiempo y el espacio para sentir cómo en ese momento mágicamente se desvanecía todo dolor corporal...y por un momento fuimos sólo dos...y comenzaba su vida y se renovaba la mía.

Hoy...18, 15 y 5...magia de amor infinito.

O como ese inmenso sentimiento de felicidad y plenitud que me invadía un día de Enero en 1987...cuando frente a un altar iniciaba mi camino por un sendero imaginado en el idilio. El amor, la felicidad, la emoción...una mezcla que casi cegaba. Mágico momento...envuelto en sueños, ilusiones, promesas...
Fue eso...un mágico momento.

Y como el abrazo de mi amiga...mi querida amiga, que sólo me abrazó ese día de Junio en 1991 y sin exigir respuestas, con su sola compañía dio consuelo a mis ahogados días y a mi ahogada alma que se evaporaba en lágrimas. Lloró conmigo...y entonces...sólo eso...lloramos... por mis sueños derrumbados...por mi felicidad ida...por mi silencio...por el tiempo transcurrido... por...en fin...
El abrazo estrecho de mi AMIGA fue la magia de la vida.

O como ese día de Octubre hace casi trece años...cuando tropecé en esos ojos claros y esa coqueta sonrisa al final de un pasillo. Mirada atrevida que hizo renacer en mi ESA esperanza perdida...que revivió a la mujer...que devolvió la ilusión a mis horas y que instaló mariposas en mi estómago. Un prisma nuevo ante mis ojos daba color a mis días. Intensos sentimientos que hicieron intensa mi vida...no exenta de días negros, pero asistida de cerca por esa magia que descomprime lo que asfixia.

O como toda la magia que hubo el día 26 de Diciembre recién pasado al despedir a mis 47 alumnos, después de ocho años de compartir, de reír, de crecer, de aprender juntos, de querernos...nos separamos. Fue una hermosa ceremonia de graduación... muy emotiva y plena de amor. Recibí todo el cariño que jamás imaginé. Gestos que no esperé. Con mis sentimientos encontrados...yo me encontré con mis más profundos sentimientos. Ahora...estoy feliz...por la tarea cumplida, por los logros obtenidos...pero sobre todo por ese gran amor mutuo que nació y creció entre ellos y yo durante los ocho años que compartimos. Se que los extrañaré mucho...yo sigo en el mismo colegio, ellos ya no estarán. Me costará acostumbrarme a no encontrarlos ahí. Pero la magia funciona...y el recuerdo...y las situaciones vividas...y las penas compartidas...y las alegrías...y todo...todo ha quedado por siempre instalado en mi corazón...que nuevamente se siente pleno al recordar. En una mezcla de pena y alegría...poquito a poco acepto la lógica de esa despedida.


Bueno...y yo aquí...sigo recordando, escribiendo y sintiendo con las cosas simples y complejas de la vida...que me roza con su mágica dualidad y me impulsa y me alegra y me enseña cada día.