SE ALQUILA...?!?!?!?!?!
Hoy es un día muy especial para mí. Hoy casi cumplo años porque hoy los cumple alguien muy especial, y como no puedo imaginarme lo que ha sido mi vida sin la suya, sin todo lo que pasamos, ratos a millones que dan para rellenar mi vida porque tú has estado ahí para hacerlo... Hoy celebro que cumplas años, porque con tu vida avanzando, la mía también lo hace. En el calendario de este blog me retrasé en un día en darte éste, mi pequeño homenaje, pero de sobra sabes que aquí no hay más que palabras, y porque mis verdaderos buenos deseos y abracitos volaron por allí donde no lo puede hacer ningún aeroplano, y aunque haya más kilómetros de los que nunca hubo, estoy seguro que estoy muy cerca de ti. Muchas felicidades, hermanita, de todo corazón.
Yo soy una de esas personas a las que le gusta la cocina. No es que sea una de mis actividades a las que dedico más tiempo. No es que me considere bueno, ni mucho menos, en tales menesteres y labores, pero cuando me meto, me meto. Me encanta el olor de esos primeros momentos, cuando echas algo al fuego y los aromas aun puros empiezan a colarse por tus fosas nasales, estimulando por completo la parte más física de tu organismo, y a veces, como los buenos olores que te llegan desde el pasado, estimulando el lado más emocional del subconsciente. Esa parte es la que adoro, porque me trae recuerdos de cocina compartida, de labores de pinche en casa, de estímulos familiares que se guardan como tesoritos dentro de la mente.
Pero, imaginen por favor ese momento en sus respectivas cocinas, cada una distinta, pero con un sello de identidad que las identifica. Imaginen esos momentos de laboriosidad relajada entre fogones y olores. ¿Se lo imaginan? Bien. Ahora por favor añadan algunos fogones más, y en los fogones, cacerolas, ollas y sartenes preparando a un ritmo acompasado, una copiosa comida tailandesa, y de todos estos utensilios cocineros saliendo aromas generosamente cargados de especias, y algunos de ellos difícilmente identificables como comida. Bien, sean entonces bienvenidos a mi cocina... Y no me entiendan mal, que adoro la comida de cualquier lado del mundo, y probar sabores nuevos que enriquezcan los que ya conocía. Pero, si resulta que, esas mismas esencias se mezclan con las de tu cena, cuando ésta no tiende ser más pretenciosa que una vulgar y enriquecedora cena, véase por ejemplo, una tortilla de patatas, es entonces cuando los conceptos culturales se alejan más allá del de "cocina fusión".
Y con todo este discurrir anterior no quiero decir otra cosa distinta que: "estoy buscando piso". Un piso, sí, un apartamento, una casa, un hogar-dulce-hogar, con una cocina propia, donde pueda cocinarme a gusto del comensal, el cual no deja de ser otro que aquí, un servidor escribiente. Y he aquí, tras este largo discurrir mío de mis principios, que comienzo mi serie artículos titulados tan originalmente como: "COSAS DE SUECOS..., (Y DE SUECAS, CLARO)." . Es mi intención, si el tiempo, y las autoridades oportunas dejan bajar a las musas del Olimpo hasta Righestgatan u allá donde me encuentre, la de realizar, a lo largo de varias entregas dichas crónicas variadas, que recibiran atentamente en sus pantallas una vez abonada la subscripción, la cual no sobrepasa más que la mera voluntad de querer leerlo, y describir así alguno de los aspectos más destacables del mundo en Ikealandia. Y me refiero que destacan, claro está, no por su brillantez o rango de perfección, ni mucho menos no por su mezquindad o absurda condición. No lo haré, no, porque no he venido a este país a juzgar a los suecos, ni a las suecas (pese a que a veces no pueda evitar hacer cierto tipo de comentario mental sobre alguna de estas mozas tan vikingas). Destacable serán por lo original, por la mancha de aceite no miscible con otra cultura como es la nuestra; el agua en la que nos movemos como peces, y que no es ni mejor, ni peor, simplemente distinta. Tan distinta, ni más ni menos, como la nuestra resulta en estas lindes, porque, exactamente la misma distancia cultural se recorre en el viaje que yo realizo, como el de vuelta por medio de un oriundo escandi-navo embutido en tierras y quehaceres ibéricos.

Así, queridos ustedes, me permito empezar dicha serie anunciando el lanzamiento en breve del capítulo: "COSAS DE SUECOS..., (Y DE SUECAS, CLARO): Arréglatelas como puedas para encontrar un piso, pero no vendría mal que empezaras por poner un par de velas a un Santo, y ya de paso le preguntas al Santo si tiene pensado dejar su piso en algún momento... " . Porque, Göteborg se convierte con el transcurso del tiempo que aquí paso, en una ciudad más interesante de observar, y ya me he descubierto en alguna que otra ocasión pensando en que me gusta..., lo cual no deja de ser una nota clara de que voy encontrando mi hueco. Pero lo de la vivienda es, dicho por todos, una auténtica tortura inmobiliaria. La odisea no acaba más que empezar, porque aún no pisé apartamento al que hacerme una idea, pero el tema, traerá cola, tanta como la de las listas de espera por hacerse con un apartamento en condiciones. Pero hoy, y viendo que se me fue el santo al cielo y dije bien poco, dejo de discurrir, porque ya van siendo horas, y no quiero hacerles sufrir con mis letras.

Pero, permanezcan atentos a sus pantallas, que el primer capítulo de la serie está al caer...
Saludos escandinavos
Ta'luego!
Comentario:
Tengo que irme corriendo y he leido la mitad del post, pero madre mia! cómo no me habia enterado antes de la existencia de este blog!
Te leeré ;)
Te leeré ;)
Comentario:
Muy bonito el homenaje a tu hermana!! y ya espero con ansias el primer capitulo de cosas de suecos (y de suecas claro)!!!
un beso!!
P.D.: el amizcle lo puedes encontrar en muchos perfumes que ahora mismo no sé pero yo el que tengo es de la tienda natura, que hacen ellos los perfumes y se llama musk. pero si compras esencia de musk es lo mismo, y sabras como huele... por cierto, muy bien!
un beso!!
P.D.: el amizcle lo puedes encontrar en muchos perfumes que ahora mismo no sé pero yo el que tengo es de la tienda natura, que hacen ellos los perfumes y se llama musk. pero si compras esencia de musk es lo mismo, y sabras como huele... por cierto, muy bien!
Comentario:
Me ha gustado ese homenaje a la cumpleañera.
Por otra parte,después de descubrirte, decir que seguiré pasándome... sobre todo porque hace años (ufff... unos 20) salí durante unos dos años, con un chico de Göteborg... (anda que no me fui yo lejos a buscar novio... bueno... él se fue lejos porque recaló por mis tierras y tropezó conmigo). Después de terminar la relación, seguimos escribiéndonos durante años, pero hace tiempo que no se nada de él. Buenos recuerdos que agregar a la lectura de tu blog.
Besos de una maia.
(P.E. guardo varias postales y fotografías de la ciudad, y sobre todo, una que me impresionó: pinturas rupestres y al fondo una enorme antena)
Por otra parte,después de descubrirte, decir que seguiré pasándome... sobre todo porque hace años (ufff... unos 20) salí durante unos dos años, con un chico de Göteborg... (anda que no me fui yo lejos a buscar novio... bueno... él se fue lejos porque recaló por mis tierras y tropezó conmigo). Después de terminar la relación, seguimos escribiéndonos durante años, pero hace tiempo que no se nada de él. Buenos recuerdos que agregar a la lectura de tu blog.
Besos de una maia.
(P.E. guardo varias postales y fotografías de la ciudad, y sobre todo, una que me impresionó: pinturas rupestres y al fondo una enorme antena)
Comentario:
jajaja im-presionante! He podido leerte hoy con una sonrisa contínua, desde la primera hasta la ultima frase del capítulo. Se nota que la adaptación a ese nuevo lugar va viento en popa. La diferencia entre tus melancólicas letras de los primeros capítulos, y el sarcasmo utilizado hoy, es la prueba de que empiezas a disfrutar del lugar y de su gente... No sabes lo mucho que me alegro por ti.
Un beso sin fin.
Nota. Chiquillo, muévete, porque al final no voy a saber dónde enviarte la postal navideña, y el turrón... el jamón... jaja
Un beso sin fin.
Nota. Chiquillo, muévete, porque al final no voy a saber dónde enviarte la postal navideña, y el turrón... el jamón... jaja