PAINTED BLACK
Hoy, como la última vez que aparecí por aquí, es otro día especial. Y no es que sean así uno de cada dos. Es que estos días da la casualidad de que se concentran en una intensa semana. Una sola semana que resalta en mi calendario como vosotras lo hacéis en mi vida. Hoy de nuevo, otro diente del mecanismo de ese reloj en el que convivimos pasa sonoramente, imposible de olvidar en mi almanaque. Casualidades son circunstancias, y hoy vuelvo a repetir las mimas sensaciones de alegría y cariño que hace dos días describía. Hay muchas cosas que me pellizcan en el estómago. Con pellizcos que salen de lo más profundo, de lo incomprensible, aunque si existe uno de ellos que me deja totalmente débil, rendido, ese está claro que está dividido entre mis tres hermanas. Y si hace dos días tocaba a una de ellas recordarme lo mucho que cuentan para mí, hoy, hermana mía, ahora que te toca a ti cumplir años, hoy lo celebro, cerca de ti de un modo que no mide la distancia. Felicidades, con todo mi cariño, mi otra hermanita, muchas felicidades.
Estando aquí, uno mira muchas veces alrededor, tratando de recrear en los nuevos pasos los que un día daba por cualquier calle de una Granada extinta ya en mi caminar.
Todo es nuevo, distinto, deslocalizado en las cartas de navegación trazadas por mis rutinarios rumbos, o por los paseos de mis ratos de esparcimiento. Pero de nuevo, la rutina vuelve a instalarse en aquello que los ojos empiezan a amoldar lo que ven entre mis recuerdos más frescos, y todo va cubriéndose con un sentido de familiaridad, como los acaban haciendo los olores de una casa, o el perfume de una persona a los que se desvanece la atención, porque siempre están ahí. Es entonces cuando empiezas a tirar de tu vida sin acordarte de donde estás, aunque a veces, como me ha pasado hoy, hay ciertos detalles que no encajan por ahora en los esquemas trazados como lógicos en mi cabeza, y ese choque repentino te vuelve a situar en un plano distinto al ya empiezas a habituarte.
Hoy me he quedado mirando una parada de autobús cuando me bajaba de él, y me ha parecido observar una de las escenas más sobrias de las que hasta ahora he percibido por estas latitudes. Allí en la parada, en un día gris, donde los colores solo son tonos, había un grupo de personas, todas ellas, encerradas en sus abrigos, con los ojos colocados bajo su gorro, gorra, o capucha de chaquetón, todos en silencio, en el interior de su mundo particular y, en concreto, todos de negro. Todos de pies y estáticos como negras estalactitas de hielo. Y yo me pregunto porqué todo el mundo elige el negro para recibir el invierno, para aislarse del frío, pero también del resto de personas en un completo negro. Porqué en un sitio donde la luz y el color desaparecen súbitamente, antes de que puedas recordar de qué color se inventaba hoy el atardecer, todo el mundo decide ponerse de negro. Conste que yo, sin pensarlo lo he hecho, y mi abrigo de invierno, con el cual parezco, y además me manejo como un torpe astronauta novicio, con la única salvedad de que este astronauta viste, adivinen de que color. Y no puedo evitar preguntarme si restar la alegría a la vestimenta podría ser un reflejo de los estados de ánimo, y de cómo la gente da la bienvenida al invierno. No hay mucha alegría en las calles en un día de frío absoluto, de gris cielo, y de oscuras vestimentas. Espero con ansias que llegue la nieve y que contrarreste todos los colores negros, negros.
Hoy simplemente quería dejar en vuestras pantallas lo que he escrito. Mi primer episodio de "Cosas de Suecos (y de Suecas, claro...)" se va dorando en el horno. ¡Prontito estará aquí pegado!.
¡Hasta pronto!
Comentario:
Hola, encantada de pasarme por tu blog, y gracias por la visitilla al mÃo.
Supongo que debe ser extraño ir de un lugar tan alegre a otro tan nego, como tú dices. No sé, prueba tú a ponerle un poquito de color, quizás asà el invierno resulte más bonito...
Un saludo
Supongo que debe ser extraño ir de un lugar tan alegre a otro tan nego, como tú dices. No sé, prueba tú a ponerle un poquito de color, quizás asà el invierno resulte más bonito...
Un saludo
Comentario:
¿El invierno es negro? no sé la razón, pero siempre lo imaginé claro.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Qué bonitas las fotos, me han gustado mucho. ¿La primera de Granada (ya no puedo dejar pasar más tiempo sin conocerla), y la segunda de Suecia, no?
Felicidades a tu(s) hermana(s), y ánimos para el invierno que te espera y para la redacción de esa novela.
Felicidades a tu(s) hermana(s), y ánimos para el invierno que te espera y para la redacción de esa novela.
Comentario:
sigo esperando con ansia ese primer capítulo...
yo la verdad es que uso todos los colores durante todo el año!! me gusta ir colorida...
un besazo
P.D.: cada día me gusta más tu manera de escribir!!
yo la verdad es que uso todos los colores durante todo el año!! me gusta ir colorida...
un besazo
P.D.: cada día me gusta más tu manera de escribir!!