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Haciéndome el sueco
Unas pequeñas notas de un postdoc perdido en Ikealandia
Acerca de
Acerca de cómo un gaditano con vocación de científico se marchó de postdoc a vivir venturas y desventuras a un lugar de la Suecia, de cuyo nombre no puedo pronunciar, y de cómo éstas son narradas.
Sindicación
 
Cosas DE SUECOS,...Y DE SUECAS, CLARO. Capítulo VIII. Ni pa ti, ni pa mí, sino todo lo contrario...


Un semana ha pasado en la que mi estado ha ido variando de una inmovilidad casi absoluta (siempre visto desde el punto de vista de un ser nervioso que vive con el eterno movimiento que me caracteriza por naturaleza desde que tengo uso de razón y más aún, uso de mis propias capacidades locomotrices) a una cojera cada más disimulada y, si bien aún no estoy para desfilar en Cibeles, hoy por fin he pisado el asfalto callejero y observado con mis propios ojos el discurrir humano de mi tranquilo barrio, así que todo apunta a una pronta recuperación. Pero por los mismos motivos, mucho me temo que mis aventuras a relatar van desde las mundialísticas televisadas que cuentan una desilusión como la de cualquier periodo veraniego bianual, a mis escarceos caseros de una habitación a otra, pasando cuando el tiempo lo permitía por el balcón. Y como el tiempo de los que se asoman a este rincón no me pertenece como para hacerlo derrochar en vagas conjeturas sobre cómo sobrevivir una semana encerrado en casa (ya podría ser invierno para estos secuestros voluntarios...) hoy me decido a tratar de resolver otro de los enigmas de la cultura nórdica, uno de esos que a los aquí lectores les puede sonar a raro, y mucho menos compatible con el más puro estilo mediterráneo, y hablo, como no, del "lagom".

Empezaré por tanto a tratar de explicar el Lagom diciendo ante todo que tal palabra no incluye ningún manjar dulzón y ni mucho menos, podrido de la variada (pongan cierta entonación sarcástica a este adjetivo) cocina sueca, sino que indica una actitud, una forma de ser, una base de la que parte una cultura, y que puede tener su mayor exponente en la siguiente anécdota que no recuerdo donde leí: "una persona que llegó nueva a trabajar a Ikealandia iba cada mañana durante los primeros días en el coche de un compañero sueco que muy amablemente se ofreció a llevarlo hasta que dispusiera de su propia autonomía. El buen sueco llegaba al trabajo unos diez minutos antes que el resto y, por tanto, siempre se encontraba el aparcamiento con plazas libre junto a la puerta de la empresa, pero, pese a ello, todas las mañanas aparcaba su coche fuera, lejos de la entrada del edificio, con lo que siempre les tocaba andar más la cuenta bajo el frío matutino de éste país. Tras varios días sufriendo la misma operación, el foráneo se atrevió a preguntar al escandi-navo a qué se debía tal comportamiento, y éste, sin dudarlo le contestó que ellos, que siempre llegaban antes de tiempo podían aprovechar ése que les sobraba para caminar hasta la puerta, mientras que aquellos que llegaban tarde, les era mejor poder encontrar sitio cerca, para evitar perder más tiempo tratando de encontrar donde aparcar". Este sueco, que en una gran empresa hispana estaría tratando de evangelizar a colonia de pingüinos y se lo comerían vivo por motivos obvios, en Suecia no es más que otro caso claro del concepto de igualdad llevado a los máximos extremos que la sociedad sueca practica. Es decir, el lagom. Dicen que la palabra viene de "Laget Om", lo cual, para aquel que no esté muy puesto en lenguas nórdicas antiguas, era la manera que los vikingos para decir "alrededor del equipo". Frase que utilizaban cuando tenían que rular el cuerno lleno de cerveza de manera que todos los presentes tuvieran una cantidad justa y suficiente para beber. Dicho miramiento democrático entre vikingos solo se igualaba a la hora de cortar cabezas a hachazos, lo cual hacían a diestro y siniestro y sin importar raza ni condición.

Hoy en día, cuando los descendientes de aquellos señores disponen cada uno de sus propios cuernos, además de vasos para beber porque en Ikea los venden la mar de baratos, el término Lagom se usa en cualquier faceta de la sociedad, implantando unas fuertes raíces en la manera de pensar de cualquier escandi-navo. Es muy notorio que, una de las primeras cosas que aprendes en este país, es que nadie es mejor ni peor que nadie, y está muy mal visto que quieras destacar, ya sea por encima o por debajo del resto de tus paisanos. Todo ello repercute, no sólo en que aquí la gran mayoría de las personas pertenezcan a una clase media bastante bien saneada y que apenas haya índices de pobreza, sino, por ejemplo, en la manera de vestir, y es que todos parecen estar cortados por el mismo patrón y visten (más bien o mal) de manera uniformada, pero también en la manera de trabajar de los suecos. Así por ejemplo, hacer horas extras o trabajar a un ritmo más rápido que el resto, por extraño que parezca, está mal considerado, así que, en general, el ritmo de trabajo de estas tierras sea bastante más bajo que el que uno pueda imaginar viniendo de un país donde la gente se parte los elementos antes utilizados por los vikingos para servir la cerveza trabajando sin que por ello podamos hablar de un avance mayor que el de los perfectamente asépticos nórdicos. Eso, provoca que aquí se viva con menos estrés que el que solemos tener los pueblos gritones del sur del continente.

Pero aunque esta filosofía pueda sonar correcta, peca de excesos que pueden resultar un poco enfermizos a la larga. Así por ejemplo, si yo pusiera este post en un blog para que me lo comenten suecos y suecas, ninguno de ellos rechistaría, y no porque hubiera barreras de incomprensión lingüística, sino porque, está mal visto contrarrestar una opinión. Todos somos iguales a la hora de opinar, así que, cualquier opinión es válida, ninguna se discute, y nadie, nunca, te va a llevar la contraria. Conclusión, nadie protesta por mucho que despotriques. Es más, la actitud más usual de un sueco en mitad de una discusión o debate de cualquier tipo será la de alejarse, como espantado por la aparición del demonio. Esta regla, sin embargo, sólo es aplicable para extranjeros poco cultivados en lagom, puesto que, un sueco jamás, jamás, dirá algo altisonante. Incluso, por ejemplo, jamás destacará las cualidades de alguien, porque ello significaría un menosprecio a las capacidades del resto del grupo. En definitiva, acusan una modestia exacerbada que repercute, por ejemplo en el idioma. Una peculiaridad del sueco al hablar es que, por muy tonta que sea tu pregunta, siempre responderán primero con un "NO", pese a que la respuesta sea luego afirmativa. El motivo parece ser que con ese "no" quieren indicar que, por mucho que respondan correctamente, ellos no se sienten capacitados ni son lo suficientemente buenos para responder a la pregunta que le formulas..., pese a preguntarles si saben cómo llegar a la calle donde se criaron, nunca serán lo suficientemente buenos para contestártela.

Otro ejemplo de lagom que sorprende y resulta hasta divertido, es al compartir, por ejemplo, una ración de, por ejemplo, una tarta. Un interesante experimento a realizar es el de colocar a tres suecos frente a un plato con un único trozo de tarta..., probablemente, y por mucha hambre que tengan, ninguno de ellos se atreverá a coger el último trozo. Axioma que en matemáticas aplicadas se denomina "el bloqueo de tres suecos frente al último trozo de tarta". Dicho dilema tiene su solución al entregarles un cuchillo, pero entraremos en otro de dimensiones aún más apabullantes. En este caso, pese a que la solución más práctica sería la de dividir en tres y repartir.., pero ello presenta un problema, los dos primeros comerán sus trozos felices, pero el tercero se encontrará de nuevo frente, horror, un único trozo, lo cual, volvería a bloquearlo. La solución es cortar ese último trozo en dos, coger una mitad y dejar la otra. Pero ahora introduzcamos más suecos en la ecuación, y el primero que llegue, con la misma lógica cortará esa mitad en dos y se llevará una de ellas, y el siguiente sueco, volverá a dividir en dos aquel cuarto, y sólo se quedará con una parte..., y así sucederá sucesivamente hasta que se consiga la atomización absoluta del pastel cortado en una infinita parte de trozos que responde a la ecuación N= n+1 (siendo N de divisiones en la que se cortará el único trozo inicial de pastel y n, el número de suecos presentes) de manera que siempre, siempre, siempre, quedará algo sobre el plato, aunque sean unas migas.

En definitiva, y si consigues que un aborigen nórdico se lance y exprese algo, por muy mínimo que sea, sobre su manera de ser, te encontraras que muchos opinan que el "lagom" es, simplemente, muy aburrido. Pero aún así, moverse fuera de los límites de éste es como poner a los pingüinos de antes a bailar "El lago de los cisnes". Y es por tanto que llegamos al siguiente punto, que por pesado y largo que me ha quedado este post habrá que tratar en sucesivos episodios, y es el porqué en Suecia las macetas nunca tienen aguas. Pero, como decían, eso es otra historia, y habrá que contarla en otro momento....

Y, un segundo, el último antes de irme..., hoy no coloco fotos, porque ninguna iba con el tema, pero he abierto un rinconcito en esta web donde iré colocando de vez en cuando fotos y más fotos, así que, sois más que bienvenidos para pasar por allí si os apetece. Os dejo el enlace.

Me voy a preparar un pastel para tres suecos. Hasta pronto.


 
Comentario:
este blog cada dia se parece más a una versión escandinava de "El hombre y la tierra"
 
Comentario:
Eso del Lagom tenía buena pinta en principio, pero ya veo que no es tan práctico a la hora de la verdad...
Supongo que cada cultura tiene sus cosillas
 
Comentario:
que fuerte, si es que esta gente nordica para algunas cosas son un verdadero puntazo. un saludo
 
Comentario:
Pues a mi me da la risa ante la situación de la tarta, jajaja, pero conste que no me rio de ellos, no, jamás me reiria de nadie por malicia, pero no puedo evitar imaginarmelo y reirme, jejejeje.

Diferencias culturales y educacionales, ni mas, ni menos, ni mejores ni peores, pero está claro que de aquello que ves, si para ti es bueno, adóptalo, adáptalo.

1beso
 
Comentario:
Acabo de ver algunas d las fotos de tu rinconcito y son una pasada.

Besitos españolitos ;)
 
Comentario:
Telmo, creo que soy bastante escandi-nava.

Gracias por dejarte leer.

P.D Tus fotos son muy buenas.
 
Comentario:
Pues a mi no me parece mal, me parece bien, muy bien.
 
Comentario:
Aunque parezcan simples a mi me parecen bastante complicados, será porque yo soy muy del sur y me va más el jolgorio y la discusión sana, pero discusión a fin de cuentas.

Veo que vas mejorando y me alegro.

Besitos
 
Comentario:
Jo no se ha colgado mi comentario, será que el malaje del ya.com me ha tomado manía, decía que probé la comida sueca del Ikea, y la verdá que ella me miraba y yo la miraba a ella...parecía de plástico...si es que...
Los suecos tienen pinta de ser muy educados sí, vamos iba a durar un trozo de tarta por estos lares, seguro que hay piñas y tó....jejjeje,
Cuídate mucho illo
 
Comentario:
O sea, que son lo que aquí llamaríamos "unos lacios". ¡Con lo divertido que es discutir por cualquier cosa!
 
Comentario:
Jejejeje, que gracia me hace el sistema antispam de Ya.com, es genial porque te borra los comentarios especialmente cuando son largos y densos.

Como siempre tu narración vuelve a llevarme en este viaje imaginario. Si hace unos años me huberan preguntado como a aquella muchacha que se yo de Suecia, quizas me hubiera puesto en evidencia. Lo curioso del tema es que hasta ahora, no tenía una imagen mental de como es ese país, ni siquiera alguna foto que había visto de Estocolmo había sido retenida en mi memoria. Sin duda por un desinterés un poco ignorante y facilón. Pero ahora, despues de llegar a tu blog, con esas estupendas fotografías y con estas narraciones al más puro M. Harris latino me has despertado un interés que no se si tendrá que ver con mis más frecuentes visitas a Ikea o con el deseo de contemplar los mismos paisajes que provocaron tu despiste con el bordillo...

Mejorate quillo,...
 
Comentario:
Me han dado hasta penita y todo fijaté tú!!! entonces eso de la ley de la selva y lo del más fuerte... nada de nada???? Yo conozco una Ikea y me parece q lo del "lagom" a ella no se lo debieron enseñar, la muy perra es competitiva y encima tramposa para conseguir sus propósitos, aggggggggg, no puedo con ella.
Bss a 38º
 
Comentario:
Gaditanooooooooooo... te sigo leyendo ¿ein?
¡¡¡ Qué horror, todos cortados por el mismo patrón !!! Y yo me pregunto, ¿cómo saber en qué se caracterizan cada uno de ellos si piensan y actúan de igual manera?
Besos madrileños, calurosos y rechulos ea!
 
Comentario:
Pues mira Telmo guapo, ahora acabo de comprender porque me van a mis los latinos.. osea, españoles y similares jajaja!! porque sois cañeros, gruñones, inconformistas, divertidos, juerguistas, etc, etc, etc; y veo yo que estos suecos son de un aburridooooooooooooo...
Besos con berretes de haberme comido el último trozo de tarta sin ningún tipo de remordimiento...
 
Comentario:
Madre mía, sí que has escrito. Tengo muchas cosas para comentarte, pero seguro que se me olvida alguna.

Por ejemplo: ¿comida sueca? Está rica?
¿siguen en el mundial los suecos?
10 minutos antes!! Pues yo debo tener un antepasado sueco, porque soy igual de tonta...

Besos
 
Comentario:
Muy, muy bueno el post!

Me he descojonado intentando visualizar a esos suecos partiendo recursivamente un micro-trozo de tarta.

En cualquier caso, yo me pregunto entonces, ¿qué estrategias usan para ligar con esa forma de ser?

En fin, que como diría mi bisabuela, eso de no mojarse ante nada no me gusta un pelo.......los hace parecer como "un pan sin sal"
 
Comentario:
Estos suecos cada día me sorprenden más...va a ser que yo lo del Lagom, lo llevaría fatal...

Eso sí, lo del último trozo de tarta, aún lo comprendo, porque aquí casi todo el mundo deja el "trozo de la vergüenza", ja,ja,ja...

Por cierto, el rinconcito de fotos es divino...esas casas rojas y tú van a ser los maravillosos culpables que decida yo un día de estos ir por esas latitudes

Besitos catalanes
No