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hago palabras con mis dedos en el aire
Mi país es muy pequeño,está lleno de sueños y recuerdos
Acerca de
Y usted, si quiere, puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla la revuelve, pero no se la lleva nunca. (Juan Rulfo)
Sindicación
 
¿Conoces el invierno? Un poema de Joseba Sarrionandia

La nieve caía cubriendo el suelo
la nieve iba cubriendo la nieve
y salí del caserío
en medio de la nevada, drazz, drazz
Así me perdí entre la nieve
drazz drazz seguí adelante.
Y la vuelta, ya sin caminos,
se me hizo tan fría y callada
como la propia nieve
y me asusté
y estaba oscureciendo
y mara mara
seguía cayendo.
Gruesa abundante sin piedad
drazz drazz
Y de repente
me cayó en la cara
un montón de nieve
de una rama movida
por dos cuervos.
Me levanté como pude
y lo que hasta entonces
había sido mío
ya no lo era,
ni el balón de futbol
ni la espada de madera
hecha por el abuelo
ni el sol.
Todo me parecía tan blanco
y sin sentido como la propia nieve.
Cuando la abuela me encontró
me llevó a casa, y me puso junto a la chimenea
para quitarme las ropas mojadas
y mientras me secaba con la toalla, estando desnudo,
pronunció la palabra elurmina*
(*dolor producido por el contraste del frío intenso al calor)
allí, al calor.
Y yo, que estaba aprendiendo a hablar
repetí elurmina dos o tres veces.
Aquél día lloré y no ocurrió nada más.
 
Vida y obra
Es sencillo salir de casa sin despertar a nadie,mientras los pájaros se comen el pan en el jardín y el gélido día empieza a bostezar, como un recien nacido, que casi no llora, en el fin de su vida, será parecido,pues los días se van como vienen, como el correr de las páginas de un libro, como las canciones que una tras otra nos inhundan y a la vez nos dejan con sed, la sensación de que esto es muy corto, de que los días se comen el pan, se llevan algo de nosotros, y mirar atrás es sentir el aire sobre el acantilado,y mirar hacia delante es ver la luminosa línea del alba que pronto será todo,luz y vida, y que al final no será más que triste crepúsculo,donde todos, vestidos de negro, tras el crepitar de la carreta, que lleva nuestros sueños hacia un lugar incierto y por mucho que avancemos, el traquetear se va volviendo más lejano, y la niebla y la oscuridad, harán que nos quedemos de piedra, y pronto vendrán los sollozos, y sentiremos como nuestro corazón vuelve a latir al sentir sobre la fria losa el contacto de los suaves dedos, y los pétalos de las rosas, que poco a poco se iran secando como labios agrietados, que han olvidado lo que es besar, y que se han vuelto sardónica sonrisa,mordisco lúgubre de una vida que no es más que olvidado recuerdo, late mi corazón en las verdes praderas, y cuando te tumbas en la hierba buscándome, siento tu piel sonrosada, tu respiración hace que las nubes dancen, bajo el cortejo del sol, y si buscas aténtamente podras sentir la mirada sin ojos de la luna celosa y encabritada, y mi sonrisa será la flor que tímidamente surja de los brotes del árbol que comienza a deshelarse,en la primavera haciendo retroceder al frio eterno, y eso al menos perdurará.
 
La cucaracha


La calle está vacía, pero entre el silencio se escucha un suspiro.

Te miro y veo mis ojos reflejados, un grito silencioso, no dejes que me vuelva a hundir,me hundo.

No puedo creer que se pueda estar tan roto por dentro sin tener ningún hueso roto, ¿puede la muerte enamorarse de la vida?

Vuelvo a casa, estoy en la puerta, piso un charco, y me hundo de golpe hasta el fondo, y allí dos niños agarrados, sus ojos son frios reflejos, sus manos pálidas, agarrotadas, sus rostros parecen tranquilos, como si el soplo de la muerte, hubiese sido un leve suspiro.

Y ahora, ante el ordenador, ya es tarde, no es lo mejor que se puede hacer a estas horas, escribir para que nadie lo lea, y la música no calma el rio que ruge dentro de mi, arrastrando todo lo que pilla a su paso, creo que estoy muerto, siento que todo es tan hipócrita, la política, las ideas, no son nada, justifican nuestra propia desidia, siempre hay un argumento para no hacer nada,no os preocupéis,pues es lo único que no nos faltará nunca,la excusa, el paso atrás, la duda, el no escuchar el ruido de las balas, ni los bombardeos, los desfiles militares, los políticos que adornan los dedos de sus mujeres con diamantes africanos, temer a alguien por el color de su piel, yo lo que temo es el color del dinero, cuál será el próximo periodista que al retirar la cámara, ponga la pistola en la cabeza de alguien, estoy vacio, y me siento triste, y el mundo es un balón al que constántemente le estamos dando patadas, y con cada una pierdo el equilibrio,me desestabilizo, y siento no poder abrazar a todos los que lo dejan atrás,como si eso sirviera de algo.


 
Ella dijo


Ella dijo,me gustaría salir de esta isla que nunca termina, estoy harta de que el mundo vaya en la dirección contraria a mis pies, que la poesía de mis pasos se diluya entre las babas de la gente que no me comprende, quiero romper con estas cadenas de cera y maquillaje, y ser yo misma, quiero volar libre, sentir que la vida es un rio que nace de un desierto y que muere en otro,que las cumbres son tiempos muertos donde la felicidad se alza por un día por encima de las nubes grises, y que los charcos están para pisarlos y salpicar a todos con el reflejo de nuestras botas amarillas,por un día estar tranquila,sin que nadie grite, que la gente se mire con cariño,y que al día siguiente como en el libro,no muera nadie...


 
Escalando la realidad

Muchas ideas pasan por la cabeza de cualquier persona a lo largo del día, piensas lo bonito que está el cielo cuando amanece, y cuando la luz está a punto de desaparecer, se te ocurre que las farolas parecen estrellas, lo que no es un pensamiento muy original, y ves la carretera llena de cristales y piensas que el cielo anda estrellado, y las manchas de sangre sobre el asfalto,parecen lágrimas de la luna, y algunos recuerdos se entremezclan en tu cabeza, ves fragmentos de lo que soñaste anoche,una fiesta,muchos conocidos, te sorprendes que la imagen sea tan irreal, acaso es tan difícil juntar a todos, hace mucho tiempo que no ves a la mayoría de ellos, y quizá no se parezcan ni un poco al recuerdo que habla contigo dentro del sueño. Por lo menos el sueño te relaja, y cuando despiertas y te das cuenta que aún sigues en el hospital y que la próxima media hora vas a ser una persona en la que se crucen sueño y realidad, y no puedes evitar bostezar mientras interrogas al paciente, y te preguntas como puedes haber elegido este modo de vida, y te sorprendes al pensar que no conoces otro, y una sonrisa cruza tu rostro, como un riachuelo atraviesa el valle por el que caminas hacia la montaña,piensas que colgar de una piedra agarrado sólo de una mano y con los pies en el aire,no es la mejor forma de pasar el domingo,pero puede que sea la más divertida,y por un instante lo único que sientes es que todo se ha vuelto transparente, y sientes un hormigueo en el estomago al recordar la pendiente blanca por la que estás descendiendo, y el mundo se vuelve pequeñito, tanto como la roca de la que penden tus sueños, y oyes una voz que te dice apoya los pies en mi mano, y todo vuelve a ser sólido, estiras los pies y te dejas caer confiando,en la otra persona,que te ha metido en este pequeño laberinto,y el viento en la cara te hace sentir que estás vivo.

 
Reir y llorar
¿Se puede estar triste y contento a la vez? a lo mejor es como si el agua te llegase hasta la cintura, o sentirte como si estuvieras a punto de ser tragado en las arenas movedizas, mientras cientos de insectos recorren tu cuerpo haciéndote reir...

A veces me siento como una pelota,olvidada entre la hierba y los arbustos,cubierta de suciedad,medio desinflada, que aparece como un espejismo los días de sol de invierno, y que trae recuerdos casi olvidados en el fondo de nosotros mismos, personas a las que casi con toda seguridad no volveremos a ver nunca más, e incluso, si un día,caminando entre las prisas de la ciudad, nos chocamos y nos miramos a los ojos un instante, no seremos capaces de reconocer, los ojos con los que veiamos el mundo hace 20 años, aunque puede que la noche nos acerque el pasado, como la luna parece que besa al mar, y el sueño se llene de juegos y risas, y un rayo nos recorra,y todo nuestro cuerpo gire sin moverse, y decidamos que mañana recogeremos la pelota olvidada del jardín, aunque por la mañana mientras llueven las noticias, y nuestra cabeza se empieza a encharcar, y los sueños se diluyen y los colores brillantes se vuelven como los grises, de los bajos de la carroceria del autobús, o de los periódicos mojados en los charcos, y entre el vaho que surge de nuestra boca puede que también se evaporen un par de buenos recuerdos y unas cuantas caras y la pelota permanezca olvidada otro año más mientras se pudre lentamente...
 
La cena

La canción habla de silencios y sirenas,habla de la distancia, me cuesta imaginar la distancia entre nosotros, un día en el sofá descansando libremente, y ahora no sé de que color son las paredes que llenan tus silencios, por las que se deslizan tus risas, y que no se cansan nunca de tu voz.

Eres una sirena que se ha sumergido en lo más profundo del mar, y yo desde el acantilado, no consigo comprender que se siente al tocar la áspera piel de la ballena, ni lo que recorre por tu cuerpo al sentir la sombra del tiburón sobre ti.

Y yo sigo aquí atrapado entre los barrotes de la vida cotidiana, el dolor de muelas, y la sensación de que lo simple es más complicado de lo que parece,de que la voz tranquila del cantante se pudre dentro del plástico donde se almacena, y la música grabada hace unos años, parece desorientada, como si no supiera muy bien a donde pertenece, quizá yo no sea de aquí tampoco, puede que aún no haya encontrado mi sitio en el mundo, y es posible también que el mundo siga girando, pero yo me haya quedado en la vuelta anterior, y todo se ha secado y marchitado,y la muerte recoge su cosecha de olvidos y tristezas, y el mundo que yo vea sea el de los ciegos...
 
Arribando
Estar dentro de esa música,ser atraido al círculo de sus repeticiones:quizá ése sea un lugar donde uno pueda al fin desaparecer.
(Paul Auster)

Yo creo que no se puede describir un silbido, seguramente esta sea la razón por la que no sé silbar, a veces dentro de una discoteca me siento perdido, como si no comprendiera el lenguaje, todos silbando, y yo emitiendo torpes resoplidos, a veces me siento así en el autobús, me rio disimuladamente del que intenta colarse por todos los medios, y del que se ofende como si le fuera la vida en ello cuando se rompe el orden establecido, el autobús se pira en mis narices, y a cambio recibo un saludo y una sonrisa de la siguiente persona que llega a la parada, me rio de la velocidad que toma nuestra vida, vamos corriendo de un lado para el otro, sin encontrarnos, sin ver más allá de los cristales empañados del autobús, caminando por esta ciudad de cristal, en la que te puedes cortar, de la que todo parece hecho de plástico,incluso las personas,no parecen más que las farolas o las señales, y uno deja de ser lo que es y se convierte en lo que parece, y la vida se vuelve una ilusión, la ilusión de sentirnos otros, y de tratar de que no nos vean como nosotros somos, esa puede parecer nuestra debilidad, pero también es lo que nos distingue de los maniquíes.

A veces hablando no puedo parar de reirme,siempre me pasa en los momentos más inoportunos, si no me riese de todo no sería yo mismo, como las gaviotas sin el mar, o el invierno sin esos cielos grises del color de la piedra, que sin ruido alguno cubren todo de finos sueños blancos, y así me meto en los lios en que me meto,porque tengo la mala costumbre de hablar al mismo tiempo que pienso, sin reflexionar apenas, como si fuese leyendo mis pensamientos en voz alta,desde un púlpito donde lanzo de todo, verdades, exageraciones, verduras y a veces malentendidos...
 
Tengo una sensación
La sensación de ser un detective que se busca a si mismo pero que nunca se encuentra, ilumina con una linterna una foto de un retrato de su infancia, de repente la luz se apaga y cuando la enciende no hay nada, sólo la pared blanca, sólo el silencio, sólo la risa de payaso dentro de su cabeza,una sensación extraña, no saber quién está detrás apuntando con su mirada,un escalofrio al sentir la uña en el cuello, o es acaso el filo de la guadaña...

Siento que corro, pero no sé hacia donde, no sé que hice hoy, ni porqué escucho los ladridos de los perros cada vez más cerca, es acaso esto un sueño, o realmente el rio que cruzo, es rojo, rojo sangre, rojo como los labios de alguna mujer fatal,tengo un arma en mi mano, de la que se van desprendiendo hojas sueltas, he debido matar a alguien pero no sé a quién,quizá a ti, siento como si hiciera un año que no nos vemos, aunque seguramente no ha pasado tanto tiempo,tiempo que es como el hielo, frio, se deshace poco a poco,llora por lo que nunca volverá, se emociona con cada nuevo descubrimiento, transparente,como el espacio entre dos miradas...

Tengo la sensación de estar cada vez más perdido, como quien está en una playa con dos orillas, y de la que no alcanzo a ver el final por ninguno de sus dos extremos...
 
Mil cosas más que no caben en las palabras

Mi vida está llena de anécdotas,hilos de un material sin sentido que se entrelazan, creando una fusión, que es como una tormenta o un volcán que recién nace, y se pone a llorar y a gritar, con el terror en los ojos de sus padres a lo desconocido.

La música suena, y la tarde se va desinflando, y el mundo se va volviendo más pequeñito, y lo único que me apetece es abrazar a alguien fuerte,fuerte, y sentirme protegido, y olvidarme por un momento de todos los lios en los que me meto yo sólo, y que el mundo se vuelva ordenado, como tus latidos cuando duermes, y que los recuerdos vayan inhundando todo,poco a poco, hasta que nos lleguen al cuello, y entonces empezar a contarte la historia de mi vida, y que surjan algunas risas, y algún silencio embarazoso del que no sabré salir, como el pájaro dentro de lo ojos de la serpiente, o el niño en la telaraña, y del que tu me sacaras susurrándome palabras, cómo tranquilo, cómo juego, cómo viento, cómo luz, o cómo sonrisa, y todo será un dulce beso, un susurro en la oreja,un pequeño mordisco, un corazón que se acelera presintiendo el acantilado,y mil cosas más que no caben en las palabras...

 
Alegria
Las sombras están llenas de fantasmas,enciendo la luz, y todo se cubre de colores líquidos donde la mano se hunde, el color salmón de las paredes,transforma mis manos que parecen más vivas lejos de su palidez habitual, el gris del ordenador, siento como la electricidad retuerce los cables que parecen gusanos,y que juegan entre mis dedos, la mesa de madera, entre las manos como si fuera líquido el aroma del árbol, escucho el rumor de las hojas, siento el sol atravesándolas, cubriendo la realidad de verdes brillantes, de colores que son sonrisas, estrellas bailando en la noche, la luna gira y gira , y el mundo es una fiesta,donde la gente olvida de golpe sus rencores y odios, su egoismo y la soledad, y yo salto y grito, y nazco de nuevo, y nado entre la tierra que se vuelve barro, que se vuelve mar, que es un rio entre cuyas rocas salto como un salmón, y entre las cumbres grises, un árbol, solitario, renace cada primavera, y hoy yo vuelvo a ser yo, y dejo de ser lo que yo era...