Baila tranquilo
Baila tranquilo Norman Bates,
baila con la bella joven que nada pregunta,
baila tranquilo,ya sobra cualquier cuchillo!!!
(Danzan egin lasai, Norman. Joxe Ripiau)
La calle del pueblo parece desierta, el sol del verano brilla con dureza, pero tranquilo, es sólo un cuadro que cuelga de la pared.
Ella está contenta, parece mirarte, tu sonries en su dirección, qué hermoso, pero no es más que una foto vieja, que cuelga del tablón atravesada por una chincheta.
Piensas, que bello es el mundo visto así, mientras tu mirada se escurre como una serpiente entre las palabras, un sentimiento triste atraviesa tu cuerpo, este libro arderá cuando el odio surja de nuevo.
Arden las calles, llora la vida, sueñan las hadas antes de desaparecer aplastadas por la incredulidad, un mundo horrible permite a unos pocos vivir en una ilusión, de poco importa ver un par de niños quemados en el suelo tras un bombardeo, si lo próximo que vas a hacer es engullir un trozo caliente de carne mientras piensas en los próximos zapatos que te vas a comprar, zapatos que flotan a la deriva en el Mediterráneo, como las ideas, que se hunden poco a poco, ahogadas por la desidia de los seres inhumanos...
baila con la bella joven que nada pregunta,
baila tranquilo,ya sobra cualquier cuchillo!!!
(Danzan egin lasai, Norman. Joxe Ripiau)
La calle del pueblo parece desierta, el sol del verano brilla con dureza, pero tranquilo, es sólo un cuadro que cuelga de la pared.
Ella está contenta, parece mirarte, tu sonries en su dirección, qué hermoso, pero no es más que una foto vieja, que cuelga del tablón atravesada por una chincheta.
Piensas, que bello es el mundo visto así, mientras tu mirada se escurre como una serpiente entre las palabras, un sentimiento triste atraviesa tu cuerpo, este libro arderá cuando el odio surja de nuevo.
Arden las calles, llora la vida, sueñan las hadas antes de desaparecer aplastadas por la incredulidad, un mundo horrible permite a unos pocos vivir en una ilusión, de poco importa ver un par de niños quemados en el suelo tras un bombardeo, si lo próximo que vas a hacer es engullir un trozo caliente de carne mientras piensas en los próximos zapatos que te vas a comprar, zapatos que flotan a la deriva en el Mediterráneo, como las ideas, que se hunden poco a poco, ahogadas por la desidia de los seres inhumanos...
Una sonrisa casi invisible
Parece terrible reirse en estos días, de bombas, esas bombas que nos recuerdan, de manera lejana el silencio, el silencio alegre de la paz (como si alguna vez hubiese paz en este mundo).
Es triste sentirse con ganas de reir, mientras las bolsas se van llenando de cuerpos mudos, de gritos vacios,de lágrimas secas.
La vida sigue, a pesar de la muerte, me sorprende la indecisón de algunas personas, para repudiar estos crímenes salvajes, parece que los que ocupan y tratan de borrar la identidad de las personas ,sus ansias de libertad, son las víctimas, corderos armados hasta lo dientes, dientes que brillan en la noche,rojos de sangre, y entonces ante tanta maldad, siento que necesito un poco de tí, aunque sea una sonrisa casi invisible, aunque sean tres o cuatro palabras, aunque sea un abrazo de esos que me dejan hecho un lio, entonces más tranquilo, siento como mi odio se vuelve a acurrucar entre los pelos de mi cabeza, es malo odiar, claro, es peor no creer en la vida, no soñar con un mundo mejor, debo dejar de pensar en mi por un instante, y creer y confiar en los demás...
Dos historias
Hoy el cielo se confundía con el gris de los edificios, y entre la niebla me he vuelto invisible.
El niño mira las montañas, y comprueba que es en la cima donde se entremezclan cielo y tierra, sueño y realidad, mientras, las vacas continuan mascando la hierba seca que crece bajo el calor de la tierra africana.
Hoy he soñado que estabas junto a mi, de nuevo, que el mundo no era tan grande, y que el silencio entre dos se vuelve insignificante.
Dicen los ancianos, que desde las altas cimas, los dioses miran la tierra, si están tristes, llueve, si se enfadan, nace la tormenta, y si se cansan de los hombres, entonces nace el sol y el aire se incendia, y día tras día todo es igual, a veces los dioses rien y entonces,en mitad de África, nieva, al niño le gustaría ser un dios, y espantar a las serpientes que asustan a las vacas, y que su madre volviera a tener la mirada brillante como la nieve, y no la mirada gris de la tierra seca.
Hoy he pensado, de dónde han surgido estos muros, por qué se marchitan las flores en mis manos, me he vuelto un extraño, si te cruzases conmigo, sólo verías tu propia sombra, si escuchases el silencio de mis pasos, te sentirías doblemente ciega.
Piensa el niño en como era la vida antes de que vinieran los soldados, le gustaría decir madre no llores más, y con su única manita acariciarle la cabeza, y susurrarle, padre está bien, pues siente el niño como aprieta su mano fuerte la suya en el fondo de la tierra...
Dos historias que nacen del calor, dos sueños que surgen de la realidad, en la oscuridad el silencio es tan grande, que necesito inventar palabras, para pensar que aún estoy vivo, palabras contra este mundo terrible de injusticias...
El niño mira las montañas, y comprueba que es en la cima donde se entremezclan cielo y tierra, sueño y realidad, mientras, las vacas continuan mascando la hierba seca que crece bajo el calor de la tierra africana.
Hoy he soñado que estabas junto a mi, de nuevo, que el mundo no era tan grande, y que el silencio entre dos se vuelve insignificante.
Dicen los ancianos, que desde las altas cimas, los dioses miran la tierra, si están tristes, llueve, si se enfadan, nace la tormenta, y si se cansan de los hombres, entonces nace el sol y el aire se incendia, y día tras día todo es igual, a veces los dioses rien y entonces,en mitad de África, nieva, al niño le gustaría ser un dios, y espantar a las serpientes que asustan a las vacas, y que su madre volviera a tener la mirada brillante como la nieve, y no la mirada gris de la tierra seca.
Hoy he pensado, de dónde han surgido estos muros, por qué se marchitan las flores en mis manos, me he vuelto un extraño, si te cruzases conmigo, sólo verías tu propia sombra, si escuchases el silencio de mis pasos, te sentirías doblemente ciega.
Piensa el niño en como era la vida antes de que vinieran los soldados, le gustaría decir madre no llores más, y con su única manita acariciarle la cabeza, y susurrarle, padre está bien, pues siente el niño como aprieta su mano fuerte la suya en el fondo de la tierra...
Dos historias que nacen del calor, dos sueños que surgen de la realidad, en la oscuridad el silencio es tan grande, que necesito inventar palabras, para pensar que aún estoy vivo, palabras contra este mundo terrible de injusticias...
El mundo también puede ser así
Puede alguien enamorarse de un brazo, o de unas gafas, o de una historia, o de un ser fantástico, es decir de fantasía, puede que si, puede que uno sople con fuerza, y el ahorcado parezca flotar sobre la niebla, puede que uno escuche dentro del silencio y huela la podredumbre de la jauría humana que huye, son los ojos del ahorcado pétalos marchitos, son sus dedos negros gusanos, son sus dientes trozos de luna, y su piel frio marmol, y en el charco sobre el que parece levitar, nadan cientos de estrellas, que no paran de reir, y tampoco paran de llorar, hoy en el silencio de la noche sólo resuenan una cuerda seca, una tristeza, y algunos pensamientos frios, hoy en la oscuridad de la noche sólo siento la áspera madera, que soporta la tierra que está a punto de derrumbarse sobre mí, y los susurros de los gusanos que me cuentan historias como ésta, de amor, y de dolor...
Otro trozo de mundo
¿Por qué baila la mariposa en el silencio de la tarde?, ¿qué sería de la tarde sin mariposa?, acaso el silencio no sería otra cosa que soledad, sino bailase la mariposa, la alegria se hundiría en el fondo de la tristeza, sin la belleza de su danza, mis pensamientos sólo serían ramas secas, anhelantes de sentir la sombra de su cuerpo sobre mi.
El sabor de tú voz
No se cómo contarte esto, pero tampoco se como no contártelo, me siento como si yo mismo fuera un gran secreto, un pequeño sol envuelto en un trapo viejo, una enredadera que va creciendo sobre la pared buscando un cielo sin nubes, una claridad que se llame como tú.
Estoy en medio de la puerta, el sol entre a través de las persianas de mi cuarto, llenando la habitación de colores cálidos, la cama revuelta, parece cubierta de sombras que se entrelazan, el aire suspira a través de la ventana,removiendo los papeles sobre la mesa, haciendo que me sienta dentro de un sueño...
Entro en el baño, y sus paredes blancas, contrastan con los últimos rayos verdosos del sol, ante el espejo, te oigo pensar, dices:yo no estoy aquí,y te ries, el sol acaricia la madera de los muebles, y por un momento el árbol parece revivir, el agua de la ducha, y los rayos verdes vibrando,parece como si las hojas, bailasen al compas del mundo, y como si al mueble, al árbol, a mi y a ti, pronto nos fuese a llegar otro otoño, como si la belleza del instante no fuese a volver nunca,al desaparecer el sol tras las montañas lejanas, y alguien al otro lado del universo soñará con el amor de dos lagartijas...
Abro la puerta y ante mi,la cocina, fria, iluminada con esa luz blanca, que me recuerda caminar en el silencio, sólo ante el crujido de mis pasos, y de mi respiración, en un ambiente inhumano, que en nada se asemeja al brillo del tomate, al ser cortado entre mis manos,su corazón rezuma el color del árbol,del sol, el rojo de tu sonrisa, y las pepitas que surgen de mis dedos cuando pienso en ti, palabras, que como velos, van cubriendo la realidad, palabras que como lentes dan nitidez a mis sentimientos, que cuelgan del techo de una bodega,oscura y húmeda, donde la comida, el vino, y los recuerdos parecen volver todo más antiguo, donde todo tiene un halo poético, que me recuerda al sabor de tú voz...
Estoy en medio de la puerta, el sol entre a través de las persianas de mi cuarto, llenando la habitación de colores cálidos, la cama revuelta, parece cubierta de sombras que se entrelazan, el aire suspira a través de la ventana,removiendo los papeles sobre la mesa, haciendo que me sienta dentro de un sueño...
Entro en el baño, y sus paredes blancas, contrastan con los últimos rayos verdosos del sol, ante el espejo, te oigo pensar, dices:yo no estoy aquí,y te ries, el sol acaricia la madera de los muebles, y por un momento el árbol parece revivir, el agua de la ducha, y los rayos verdes vibrando,parece como si las hojas, bailasen al compas del mundo, y como si al mueble, al árbol, a mi y a ti, pronto nos fuese a llegar otro otoño, como si la belleza del instante no fuese a volver nunca,al desaparecer el sol tras las montañas lejanas, y alguien al otro lado del universo soñará con el amor de dos lagartijas...
Abro la puerta y ante mi,la cocina, fria, iluminada con esa luz blanca, que me recuerda caminar en el silencio, sólo ante el crujido de mis pasos, y de mi respiración, en un ambiente inhumano, que en nada se asemeja al brillo del tomate, al ser cortado entre mis manos,su corazón rezuma el color del árbol,del sol, el rojo de tu sonrisa, y las pepitas que surgen de mis dedos cuando pienso en ti, palabras, que como velos, van cubriendo la realidad, palabras que como lentes dan nitidez a mis sentimientos, que cuelgan del techo de una bodega,oscura y húmeda, donde la comida, el vino, y los recuerdos parecen volver todo más antiguo, donde todo tiene un halo poético, que me recuerda al sabor de tú voz...





