En la ciudad
Dentro del silencio cabe una vida entera, dentro del silencio no hay nada, uno mira al cielo, y eso es el silencio, imágenes vacias, juguetes abandonados, sonrisas muertas.
En la ciudad los semáforos no están para bromas,lo absurdo impera,colores y segundos,miles de personas caminan con la cabeza llena de ciudades, de otras ciudades, sueña el preso con una prisión fuera de si mismo, el taxista con atascos de todos los colores, y la oveja con no perderse del rebaño, la expresión trabajar como un burro parece haberse transformado en un apelativo cariñoso, y el trabajador exprimido como un zumo, es bebido por los hijos de sus hijos, las bombas buenas no contaminan, y si compras tres, te dan un suavizante para las manos, para que acaricies la cabeza de tus hijos tras la masacre, en qué se parece un libro a lo lo que el escritor piensa,una tarde vacia más, horas delante del silencio, y una palabra que surge de la pared, revolotea tristemente, y cae sobre el papel, otra surge debajo del zapato,no parece oler muy mal, y otra la encuentras dentro de ti, es una palabra,pero también un sentimiento,una idea, una necesidad, una pequeña adivinanza, una serpentina que nace de los dedos, de los labios, un aroma,y de repente te distraes, todo vuelve a tener peso y volumen, has mirado por la ventana y ahí está, el semaforo, que imagen más terrible, verde y la muchedumbre avanza, la oveja sonrie, el preso se orina, y el silencio se rompe...

En la ciudad los semáforos no están para bromas,lo absurdo impera,colores y segundos,miles de personas caminan con la cabeza llena de ciudades, de otras ciudades, sueña el preso con una prisión fuera de si mismo, el taxista con atascos de todos los colores, y la oveja con no perderse del rebaño, la expresión trabajar como un burro parece haberse transformado en un apelativo cariñoso, y el trabajador exprimido como un zumo, es bebido por los hijos de sus hijos, las bombas buenas no contaminan, y si compras tres, te dan un suavizante para las manos, para que acaricies la cabeza de tus hijos tras la masacre, en qué se parece un libro a lo lo que el escritor piensa,una tarde vacia más, horas delante del silencio, y una palabra que surge de la pared, revolotea tristemente, y cae sobre el papel, otra surge debajo del zapato,no parece oler muy mal, y otra la encuentras dentro de ti, es una palabra,pero también un sentimiento,una idea, una necesidad, una pequeña adivinanza, una serpentina que nace de los dedos, de los labios, un aroma,y de repente te distraes, todo vuelve a tener peso y volumen, has mirado por la ventana y ahí está, el semaforo, que imagen más terrible, verde y la muchedumbre avanza, la oveja sonrie, el preso se orina, y el silencio se rompe...

A modo de epitafio
No quiero el sabor de la muerte entre mis dedos, no quiero reflejarme en la mirada vacía de un pez, , no quiero sentir las mariposas sobre mi piel clavando sus frios colmillos, no quiero una noche tan larga que me haga olvidar el amanecer, no quiero volver a perderme en mi interior, ni confundir tu mirada con un cielo bañado de estrellas, quiero escapar de este universo malsano, no quiero ser un poeta en Nueva York, ni cortar las palabras con negras agujas, lo único que quiero es que el último día de mi vida te pueda recordar, y que tú sonrisa no me ahogue de tristeza...


Un día al revés
"No te quiero ver sin corazón..."
(Silvio)
Suena la música y uno encuentra un corazón en cada palabra, corazones fuertes que bailan y rien en la madrugada, a veces a pesar de todo y de todos, uno consigue ser feliz, las nubes se van lejos después de poner mala cara, y un frio limpio, me cubre y me libera de sensaciones extrañas, en el vacio de la madrugada, uno descubre que no hay pasos atrás, tropezones si, miedo a llegar más lejos, a veces al mirar hacia atrás,uno surca viejas cicatrices, dolores profundos que nunca desapareceran completamente, pero ese mirar atrás es lo que me hace descubrir que desde este acantilado, se ve un mundo infinito y lleno de belleza, bello,cuando se revuelve y amenaza con arrastrarlo todo, y bello cuando miramos todos juntos y lo que vemos es un horizonte común...
Es difícil que las palabras nazcan solas,uno necesita sentir la vida ajena, necesita romper los monólogos cotidianos, necesita saltar los terremotos que separan nuestros caminos, jugar con los pies a escribir palabras en la orilla del mar, debe comprender que las piedras son piedras,pero los ojos de los que nace la mirada no son de cristal, es una mirada viva, que siente y acaricia, una mirada que necesita ser escuchada, para no ser un desierto, ni una herida abierta, para que las palabras no sean sólo palabras, me haces falta tú...
"Se que todas las palabras
con las que canto a la vida
vienen con muerte también..."
(Silvio)
Las tres muertes de la serpiente
Parece que el frio ha vuelto, y el sol a cachitos, como si fueran hojas anaranjadas, se deshace hacia ninguna parte.
Cada día las mañanas se han vuelto más oscuras, hoy por un momento sentí, que ya no era tiempo de pensar en la piel desnuda,ni en el cielo luminoso de las noches de verano, y entonces un escalofrio me atravesó y pensé,necesito un sol que me acaricie como tú.
Puede uno arrancarse la piel a tiras, saltar hasta el fondo de un precipicio, agarrar un puñado de hojas en lo más profundo del bosque y restregárselas con desesperación por la cara, pero uno no puede vivir dentro de un sueño, debe romper la cáscara, y enfrentarse a la vida, cubierto de fluidos, embutido en una piel dura y húmeda,viendo todo a través de una mirada fria y salvaje...
La vida inexistente
Mi vida,no existes, o soy yo el que desaparece, no lo sé, como explicar lo que ni siquiera comprendo, las miradas cínicas de los cuervos me angustian, el viento poco a poco me deshace, el sol me abrasa, y la lluvia me pudre, el tiempo es la melodia de mi vida, cada vez la escucho más lejana, cada vez surge de lo más profundo de mi interior, de los gusanos que año tras año nacen de mis entrañas, gusanos de viento, besos siniestros que acunan a los gigantes, que atormentan con su fragilidad, la razón humana, creo que me estoy volviendo loco, cada día es sólo un esperar, esperar a que surjas a través de la luz de la mañana, a que el viento te haga bailar, siento tristeza en los días lluviosos, en que desapareces, me gustaría sentir tu humedad sobre mi,el olor de tú pelo bajo los gritos de la tormenta,en la oscuridad de la noche sólo brillan los ojos de los gatos, y me pregunto, a quién miras cada noche,dónde te escondes, por qué jamás te escuché sonreir, me miras como una prisionera, sabes que yo no soy nada sin ti, y por eso cada día que surges poco a poco bajo mis pies, tú oscura figura que se va alargando poco a poco,eres un océano donde flotan las estrellas, me gustaría que de tu brumoso rostro surgiera, una sonrisa, y una mirada, una nariz que respire mis pensamientos, unos oido que escuchen el temblar de mi piel, mi piel falsa, y a punto de romperse, sólo cuando eres tú, late mi corazón muerto, lleno por un instante de vida, de vida inexistente...
(Retrato de un espantapájaros enamorado de su sombra)

"Un día finlandes" Bernardo Atxaga
Un día finlandés,
necesito un largo día finlandés;
tan largo
como cuarenta días corrientes.
Quiero un día finlandés
para seguir hablando contigo;
tus palabras me hacen bien,
me tranquilizan por dentro.
Te comenté algo del paraíso
y tú me dijiste, sí, en el paraíso...
En el paraíso hay frutas bellísimas,
pero también el infierno puede estar allí.
¿Es posible cambiar radicalmente de vida?
¿Cuántas veces se puede empezar de cero?
Son preguntas difíciles, pero no para tí.
Tú eres mi amiga, te quiero.
Hemos hablado de tantas cosas,
de la droga, de la ansiedad;
hemos hablado de la libertad personal
de que tenemos que ser libres, siempre.
El cielo de Finlandia siempre es azul
en verano, suavemente azul,
y el sol parece una naranja
y la luna lo mismo, otra naranja.
Quiero un día finlandés
con dos naranjas en el cielo.
Quiero seguir hablando contigo,
tú eres mi amiga, te quiero.
necesito un largo día finlandés;
tan largo
como cuarenta días corrientes.
Quiero un día finlandés
para seguir hablando contigo;
tus palabras me hacen bien,
me tranquilizan por dentro.
Te comenté algo del paraíso
y tú me dijiste, sí, en el paraíso...
En el paraíso hay frutas bellísimas,
pero también el infierno puede estar allí.
¿Es posible cambiar radicalmente de vida?
¿Cuántas veces se puede empezar de cero?
Son preguntas difíciles, pero no para tí.
Tú eres mi amiga, te quiero.
Hemos hablado de tantas cosas,
de la droga, de la ansiedad;
hemos hablado de la libertad personal
de que tenemos que ser libres, siempre.
El cielo de Finlandia siempre es azul
en verano, suavemente azul,
y el sol parece una naranja
y la luna lo mismo, otra naranja.
Quiero un día finlandés
con dos naranjas en el cielo.
Quiero seguir hablando contigo,
tú eres mi amiga, te quiero.
¿Vamos a Finlandia?
Hoy el calor parece no querer despegarse de la tierra, a pesar de que el sol, una pequeña naranja,hace rato que se ha perdido tras las montañas, el calor dormirá con nosotros, pegajoso, violento, como el olor de la cebolla...
Dice un poeta mexicano, que a veces aunque uno no se pase el día diciendo te quiero, sabe que la otra persona comprende:
te he dicho "ya es tarde",
y tú sabías que decía "te quiero"...
Esta tarde parecía que el sol andaba evaporando el mundo, con su calor, pero yo casi no lo he notado, andaba pensando en los extraños caminos por los que nos lleva la vida:
Lejos fui a buscar, lo que encontré
en el fondo de mi corazón.
Y ahora ha llegado la noche, y después de tantos días vuelve a brillar el sol, y desde el cielo azul surge la lluvia, y el rio,nacido en el mar se adentra en el interior de la montaña, donde un pescador captura los sueños, de todos los que miran al mundo con cariño, de los que el rumor del rio les trae las manos fuertes del abuelo, de los que viendo la sombra de los pájaros sobre la corriente, se sienten de nuevo libres, y el pescador cansado ya, aún tiene tiempo para mirar atrás y sonreir.
Y para terminar,Finlandia,claro, vente conmigo, rebusquemos en el pasado los hilos del futuro, a veces me siento tan cerca y tan lejos de todo el mundo, cerca cuando me rio contigo, lejos cuando cierro los ojos a la muerte que me mira silenciosa, este trozo de un poema de un escritor vasco:
El cielo de Finlandia es siempre azul
en verano,suavemente azul,
y el sol parece una naranja
y la luna lo mismo, otra naranja.
Quiero un día finlandes
con dos naranjas en el cielo.
Quiero seguir hablando contigo,
tú eres mi amiga,te quiero / zu nire laguna zara,maite zaitut.
Dice un poeta mexicano, que a veces aunque uno no se pase el día diciendo te quiero, sabe que la otra persona comprende:
te he dicho "ya es tarde",
y tú sabías que decía "te quiero"...
Esta tarde parecía que el sol andaba evaporando el mundo, con su calor, pero yo casi no lo he notado, andaba pensando en los extraños caminos por los que nos lleva la vida:
Lejos fui a buscar, lo que encontré
en el fondo de mi corazón.
Y ahora ha llegado la noche, y después de tantos días vuelve a brillar el sol, y desde el cielo azul surge la lluvia, y el rio,nacido en el mar se adentra en el interior de la montaña, donde un pescador captura los sueños, de todos los que miran al mundo con cariño, de los que el rumor del rio les trae las manos fuertes del abuelo, de los que viendo la sombra de los pájaros sobre la corriente, se sienten de nuevo libres, y el pescador cansado ya, aún tiene tiempo para mirar atrás y sonreir.
Y para terminar,Finlandia,claro, vente conmigo, rebusquemos en el pasado los hilos del futuro, a veces me siento tan cerca y tan lejos de todo el mundo, cerca cuando me rio contigo, lejos cuando cierro los ojos a la muerte que me mira silenciosa, este trozo de un poema de un escritor vasco:
El cielo de Finlandia es siempre azul
en verano,suavemente azul,
y el sol parece una naranja
y la luna lo mismo, otra naranja.
Quiero un día finlandes
con dos naranjas en el cielo.
Quiero seguir hablando contigo,
tú eres mi amiga,te quiero / zu nire laguna zara,maite zaitut.





