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hago palabras con mis dedos en el aire
Mi país es muy pequeño,está lleno de sueños y recuerdos
Acerca de
Y usted, si quiere, puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla la revuelve, pero no se la lleva nunca. (Juan Rulfo)
Sindicación
 
Tengo

Tengo una amiga que cuando se enfada, grita, pero lo bello, lo extraño, es que grita sin gritar, grita silencios... Lo triste de mi amiga, es que cuando grita silencios, el único manantial que me gustaría ver seco,sus ojos, se llena de lágrimas...

Tengo un amigo, que parece que mira el mundo desde las nubes, y al mismo tiempo, siente la tierra, como si fuera su piel, y así como uno sabe que va a sudar, el sabe cuando la lluvia va a nacer del cielo, lo hermoso, es que a pesar de que parece mirar desde la distancia, lo siento muy cerca...

Tengo un amigo, que nunca se lo que va a decir, y que siempre anda sorprendiéndome, creo que a él le sucede lo mismo, sé que vemos el mundo desde prismas diferentes, pero los dos sabemos que la vida es única y es lo más importante...


 
Entonces
Parece que para verse uno debe reflejarse en los demás, pero la imagen que surge es una araña triste y peluda,una especie de prisión de cristal...


(Naufragos)

La lluvia me escuece, como si fuesen lágrimas, lo que gotea sobre mi frente, puede que sea sangre, me siento ciego,entre el reflejo de las farolas, los gritos y las risas, de qué se rien, quién se ha muerto, tan difícil es para un mudo decir te quiero,tan complicado tras la tormenta creer en el sol.Como puede otro barco salvarnos del hundimiento, yo me quedo aquí,en esta isla desierta,con mis muertos,mis errores y mis derrotas, aquí me quedo,con mis sueños, esperando que un día cualquiera, sin lluvia o con sol,nos volvamos a encontrar.

(Entonces)

Puede que llueva, y la noche sea larga, y las tristezas caminen despacio, y las soledades aún cuelguen de las ramas, y que el viento en lugar de susurrar,grite, y la luna, en vez de sonreir llore, y los frutos se vuelvan amargos,y las amapolas pierdan su color entre mis dedos grises, y cada vez cueste más avanzar en medio de la maraña de esta vida,pero a pesar de todo, esta vida es hermosa, y de vez en cuando uno encuentra lugares comunes, y los parásitos no siempre se comen todas las risas, y la araña por un momento deja de atrapar recuerdos, y entonces, tú y entonces, yo y nada más...






 
Un día feliz
Hoy era un día nuevo, era grande, parecía que el mundo no entraba dentro del universo, como un pie gordito que rebosa del zapato, ayer soñé contigo, y esto es extraño,pues tú no eras tú, no al menos como yo te conozco, me he reido, y camino del trabajo,mientras que Günter Grass me hablaba, de ratas, enanos, mujeres, y del fin del mundo,ha vuelto tú imagen a mi cabeza, y como un laberinto que de repente gira y se coloca vertical frente a nosotros,ofreciéndonos la solución, he comprendido que tú eras mi laberinto, y al final de él, entre la tristeza y el desasosiego, ha surgido un día alegre, un día brillante, en Madrid por fin la orilla ha desaparecido, y las olas han vuelto a su cauce natural, y el horizonte ha vuelto ser mio de nuevo, mientras que de las estrellas sólamente han quedado los afilados pedazos de un vaso roto,que he recogido, y tirado a la basura...
 
Descubriendo el paraiso (desde la esquina del monte)


En el paraiso hay frutas bellísimas,pero también el infierno puede estar allí.
(Atxaga)


Siempre me siento como un explorador en una ciudad extraña, nunca consigo arrancar un abrazo de los árboles, he descubierto que la luna tiene dos caras, a mi siempre me da la otra, últimamente sólo veo ojos hundidos,miradas perdidas en el pasado, tristezas a punto de derramarse,qué extraño me parece mi rostro reflejado en el cristal, ¿alguien verá lo mismo que yo?, mi autobús siempre se adentra en el túnel un instante antes del amanecer, recuerdo un tiempo en el que todo era luz, ahora casi lo único que tengo son un puñado de sombras, que siempre parecen a punto de surgir de la muchedumbre, pero al final el rostro es otro,otra la sonrisa, otro el brillo en la mirada, y me quedo silencioso en mitad del bullicio, con un puñado de silencios en las manos, esperando que alguien me deje un pequeño espacio,ni siquiera un metro cuadrado de paraiso,para poder vomitar mi egoismo existencialista.