El sol se vuelve eterno
Hoy el azul del cielo es tan claro que me parece escuchar a las gaviotas, contando sus historias de piratas y de mala suerte, pero enseguida,mirando un poco más abajo, descubro las montañas afiladas, rotas las sombras por el sol,parecen medio desnudas, hermosas, parecen susurrar su alegria ante la llegada de la primavera,como un ternero corriendo, por las verdes praderas, libre por un instante, antes de que se lo coman los alambres electrificados, y la emoción se vuelva miedo, y mis dedos en lugar de escribir en mi diario, que tus ojos son como las primeras gotas de un manantial, se mueven cuadriculados entre el teclado, como las costillas afiladas de un prisionero, que limpia de sangre el madero, sobre el cual será fusilado.





