Reflexiones urbanas sin mayor transcendencia o tal vez sí
Me sorprendo por la calle al mirar a numerosas adolescentes de la mano, todas ajustadas a su cinturón de tabletas, todas con sonrisa lancome y mirada espesa. Todas una en griterio, todas mosqueteras. Finalmente: niñas.
Encadenadas doblan la esquina ceceando sobre tíos buenos y meneando sus complementos. Les da poder la gafa de sol bien puesta o el gorro de lana anaranjado que encumbra a unas coletas. Se creen lolitas y como tal se comportan: ir en grupo e identificarse con algún fetiche las transforma. Ahora van a comerse la ciudad.
Una plaza más arriba, al ritmo de tacón, alguien se abre camino entre la muchedumbre: es la mujer: la hembra. Una treintañera pintada con ceras plastidecor y vestida con modelos barbie, apresura el paso con su bota alta y decide no sonreir.
Sea la espada al cinto, el escudo reluciente, el velo provocativo del rostro, las plumas, las boquillas de cigarro, los bolsos o el último modelo de nokia, los complementos se imponen más allá de la moda o el decoro. Socializan, psicologizan y como las varitas mágicas de las hadas, nos dan seguridad.
Y yo, que más allá del bolso nunca cargo con nada... ¿Será que no soy nadie? ...
Comentario:
Sera que hace tiempo "no eres nadie" y es ahora cuando eres alguien...
Comentario:
Chapó!
Me has dejado sin palabras. Me gustan las crónicas de la calle.
Feliz año nuevo y un beso.
Me has dejado sin palabras. Me gustan las crónicas de la calle.
Feliz año nuevo y un beso.
Comentario:
¿O será que sí eres alguien? Tus complementos vienen de serie, ellas están tueneadas jeje. Un buen BMW no necesita de accesorios.
Guay, te he comparado con un coche ¿Has visto qué machista? :P
Besos, feliz año!!
Guay, te he comparado con un coche ¿Has visto qué machista? :P
Besos, feliz año!!





