¡No huyas!... cobarde
¡Me estoy quedando ciega!... o algo así :s Mi -alguna vez- vista privilegiada se ha visto en la necesidad de recurrir a una lupa para leer las separatas de mi curso "Sociología del Desarrollo". Unas fotocopias mal hechas de artículos recortados de periódicos son las responsables de mi nota final, y aunque la universidad está en huelga yo intento estudiar. Y digo intento porque cada tres minutos se me viene una idea a la cabeza. Estoy desde las 4pm con estas separatas y voy recién por el tercer artículo.
Eso sí...
He recordado que debo limpiar mis zapatos para el sábado que viene.
He recordado preguntar a que hora es la misa de mi tío que falleció hace casi un mes.
He recordado llevar una negativo al laboratorio.
He recordado escribirle a Josué para venderle mis living dead dolls.
He recordado cambiar mi cuenta de correo para los comentarios.
He recordado que recordé al señor barrendero, el que pasaba todas las
mañanas -lunes, miércoles y viernes- por mi casa a las 09:00 a.m.
o'clock. Yo salía con un sandwich de lo que fuera y él siempre lo
recibía gustoso, a veces me preguntaba como podía comer con las manos tan
sucias. En agradecimiento él siempre barría no sólo la vereda de mi casa
sino también la fachada. Es más, muchas veces yo sabía que él ya estaba
pasando porque veía su escoba barrer las lunas de mi puerta.
Habrá sido el barrendero del distrito -de la zona- por unos cinco
años mas o menos, lo último que supe de él es que su esposa tenía cáncer y
por eso a veces organizaba polladas que trataba de vender en las mismas
casas que él limpiaba. Un día dejé de verlo y hoy después de 4 años he
vuelto a recordarlo... ¿qué será de su vida?.
Seguro que más de uno tendrá en sus recuerdos a un personaje así, aquel que
no tenía buena ropa o que comía con las manos sucias pero que siempre...
siempre tenía una sonrisa enorme para ofrecerte al iniciar el día.
Espero que donde esté se encuentre bien y que todos los días a las 09:00
a.m. o'clock tenga un sandwich entre sus manitas (sucias o limpias) y
que pueda agradecerlo con una enorme sonrisa.
He recordado que debo seguir estudiando, pero... ¡no prometo nada!.