Everybody's gotta learn sometime
I Parte
Hace un tiempo cuando leí "Ensayo sobre la ceguera" no le di tanta importancia a una parte... que hoy cae tan a cuenta. Para aquellos que quieran leerla pero no deseen que se les adelante nada les invito a pasar a la segunda parte de este post. A los que no les importa pues continúen conmigo...
Recordemos que todos en la novela estaban ciegos, excepto la mujer del médico... una noche ella vio como él se levantaba de su cama cual sonámbulo para dirigirse a la cama de la chica de las gafas oscuras. No hizo un gesto para detenerlo. Luego de culminado el acto sexual él quiso regresar rápidamente a su cama, pero la mujer se acercó y le dijo: No te levantes, y su mano se posó en el pecho del marido. Él quiso hablar pero la mujer le dijo: Lo comprenderé mejor si no dices nada. Cuando él le pidió ayuda para regresar, la mujer se la dio, nunca él había necesitado tanto que lo guiasen como en este momento. La mujer posó luego una mano en el rostro de la chica y ella se la tomó para llevársela a los labios, estaba llorando. La chica de las gafas oscuras iba a quedarse sola, ella era quien debía ser consolada.Hace unos días observé algo que me hizo remontar a esta parte de esa novela... tal vez sea esta la mejor manera de explicar el por qué algunas mujeres aceptan las infidelidades de sus maridos... ¿será acaso que se conforman con saber que él regresará finalmente a casa?. Y quien se queda más triste finalmente... ¿la amante sola en su lecho o la mujer con el hombre en casa?.
II Parte
Y bueno, si he estado desaparecida fue porque aparte de tener que cumplir con citas sociales también se presentaron esta semana mis exámenes parciales... así que ya ven. Así que ahora ya más libre y con sólo dos exposiciones que cumplir he vuelto a las andadas (literalmente)
Un beso enorme y que tengan un primoroso fin de semana.