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Hasta las tetas de poeta de bragueta y revolcón
Como ser mujer y no morir en el intento...
Acerca de
Tras muchas investigaciones, descubrí que no todos los hombres son iguales... ¡Los hay peores! Pero nosotras podemos hacer algo por evitar caer en sus trucos si nos ayudamos mutuamente... Para cualquier duda o sugerencia, no dudes en escribirme a hasta_lastetas@hotmail.com, ¿de acuerdo?
Sindicación
 
Técnicas y desapariciones
¡¡ Por fin!! No había desertado, no me había olvidado del blog, no me había evaporado... al principio fueron vacaciones, después exceso de actividad laboral y, finalmente, un simple problema técnico para acceder al blog... por eso no actualizaba. Creo que ya lo he solucionado... (crucemos los dedos).

Deambulando por la red encontré la siguiente página . Se trata de un manual para "ser un sirvengüenza con las mujeres". Sinceramente, cuando empecé a leerlo, me pareció un mero entretenimiento, una gracia para hombres y mujeres... pero después de leerlo, al salir al mundo real, empecé a percibir ciertos comportamientos masculinos que aparecían fielmente reflejados en el manual.

Concretamente, me estoy refiriendo al método que aparece denominado como "a la gandola". Consiste, básicamente, en halagar a la mujer hasta niveles insospechados, con la finalidad de bajar sus defensas y conquistarla definitivamente, eso sí, con fines mucho menos éticos que los medios.

No sé que mujeres han conocido los usuarios fieles a este método pero, desde luego, no se encuentran entre mi círculo de amistades. Desde mi punto de vista, un hombre que te otorga piropos tan variopintos como "tus ojos son como lagos" o "tus hombros son como lunas" es, simplemente, rídiculo... aparte de un farsante y un cursi horripilante.

Me defino como una enemiga de los piropos, eso venía a deciros hoy. Sean de la clase que sea. Por supuesto, esos "piropos" barriobajeros y groseros tan explícitos y maleducados que provocan repulsa en la aludida, no son los únicos que detesto. Tampoco me gusta el halago fácil, el que está enfocado únicamente hacia puntos de la anatomía que son fáciles de piropear: ojos, labios, sonrisa,manos...Tiendo a pensar que la belleza de determinadas partes de la anatomía femenina es tan relativa que no existe un juicio de valor razonable que permita decidir si el individuo en concreto está siendo sincero o, simplemente, es un asiduo lector de manuales para sinvergüenzas.

Hace ya algún tiempo tuve un par de citas con cierto individuo. Un día, cogiéndome las manos, me dijo..."tienes unas manos preciosas". Yo le miré a los ojos y le dije "¿Por qué?".... "No sé... porque sí". Tiempo después, empezó a salir con una conocida. Un día, hablando, me confesó que también había piropeado sus manos. Nos reimos bastante del tema. Desde luego, es mucho más original que halagar una mirada o una sonrisa...

Con esto, no quiero decir que halagar a una mujer sea malo... solo que no debe ser un medio para conseguir un fin, sino un comentario real,sincero y medido. No somos atn vanidosas ni tan ignorantes como se nos pinta en este manual. La mayoría fingimos aceptar con agrado los piropos para no otorgar mayor trascendencia al asunto.

Obviamente, puede que me equivoque...puede que haya tipos sinceros que encuentren tan perfecto todo en una mujer que no duden en plocamarlo y repetirlo sin parar. Puede que existan mujeres que crean a pies juntillas que sus manos, su boca, sus ojos... son elementos mágicos de la naturaleza que les rodea... y, por supuesto, siempre hay quién vive aún en el romanticismo, el espíritu de Bécquer sigue vivo en mucho caballero actual... para gustos los colores, esto solo son mis opiniones.

Un saludo!