Hágase de oro
Miren, miren qué misiva tan interesante recibí el otro día en mi correo electrónico (compadres extraños se hacen a través de esto de la internet). La cuelgo aquí por si alguien se anima y piensa que merece un sobresueldo. Eso sí, dense prisa. Hace un par de meses el montante era de 20 millones y el porcentaje a recibir era del 20%. Si se animan y hacen trato acuérdense -eso sí- de mí, el tipo que les puso al tanto de la ganga.
Good Day,
I hope my email meets you well. I am in need of your assistance. My
name is Sgt Williams Baker, Jr. I am in the Engineering military unit here
in Ba'qubah in Iraq, we have about $10, Million US dollars that we want
to move out of the country. My partners and I need a good partner
someone we can trust. It is oil money and legal.
We are moving it through diplomatic means, to send it to your house
directly or a bank of your choice using diplomatic courier service.The
most important thing is that can we trust you? Once the funds get to you,
you take your 15% out and keep our own 85%. Your own part of this deal
is to find a safe place where the funds can be sent to. Our own part is
sending it to you. If you are interested I will furnish you with more
details. But the whole process is simple and we must keep a low profile
at all times.
I look forward to your reply and co-operation, and I thank you in
advance as I anticipate your co-operation. You can reach me on via email:
wbakerjr_iraqengr@myway.com
Waiting for your urgent response.
Regards,
Sgt. Williams Baker.
Good Day,
I hope my email meets you well. I am in need of your assistance. My
name is Sgt Williams Baker, Jr. I am in the Engineering military unit here
in Ba'qubah in Iraq, we have about $10, Million US dollars that we want
to move out of the country. My partners and I need a good partner
someone we can trust. It is oil money and legal.
We are moving it through diplomatic means, to send it to your house
directly or a bank of your choice using diplomatic courier service.The
most important thing is that can we trust you? Once the funds get to you,
you take your 15% out and keep our own 85%. Your own part of this deal
is to find a safe place where the funds can be sent to. Our own part is
sending it to you. If you are interested I will furnish you with more
details. But the whole process is simple and we must keep a low profile
at all times.
I look forward to your reply and co-operation, and I thank you in
advance as I anticipate your co-operation. You can reach me on via email:
wbakerjr_iraqengr@myway.com
Waiting for your urgent response.
Regards,
Sgt. Williams Baker.
Echen por la sombra
Bien, los medios de comunicación parecen haber encontrado un nuevo enemigo esta temporada (un enemigo que amenazaba desde hace algunos años atrás pero que ahora despliega toda la furia contenida). El sol, y su efecto más devastador (más aún que los nocivos rayos ultravioleta capaces de hacer que nuestras células descrean durante un breve instante -pero, sin embargo, oh, suficiente- del filosófico principio de identidad): el calor. Así nos inundan con recomendaciones del tipo: beba mucha agua -no importa que no tenga sed-, no haga ejercicio a las horas de mayor calor, protéjase la cabeza con un pañuelo o un gorro, etc; recomendaciones que al común de los mortales jamás se le ocurriría adoptar (pero para eso están los telediarios, ¿no?, para eso y para que deshojemos la margarita del antisemitismo del señor Zapatero). La naturaleza es eso de lo que hay que protegerse cuando la temperatura cae fuera del intervalo 4-28 grados centígrados, algo que sabe el común de los mortales. Que esto se convierta en noticia da cuenta de la necesidad de rellenar los programas informativos o de fomentar la paranoia entre la población. A mí lo que me da auténtico pánico es la subida de las hipotecas. ¿A ustedes no? Bueno, mientras tanto y por si acaso, ya saben, caminen por la sombra.
Principio de razón insuficiente
En términos epistemológicos llamado también "problema de Platón". Básicamente se enuncia como sigue: ¿cómo es posible que saquemos conclusiones a partir de datos insuficientes? La cosa tiene su intríngulis, en cuanto uno se para a pensar un poco en ella. ¿Cómo entiende alguien realmente el teorema de Pitágoras, por poner un ejemplo? Hay varias respuestas posibles. Una de ellas -la que yo propongo- es que toda conclusión (o concepción) tiene un fondo irracional, de salto al vacío (o paso pedestre al límite, como se quiera ver). Resulta curioso que en matemáticas los números ligados a los conceptos más importantes como son la circularidad, la ortogonalidad, la autosemejanza o el crecimiento exponencial correspondan a cifras irracionales (con infininto número de cifras no periódicas). Para hacerse una idea más clara de lo que digo: uno ve desde pequeñito cosas "circulares" (imágenes visuales) y con unos años más es capaz de describir la circunferencia de manera precisa como "el lugar geométrico de los puntos que equidistan de otro llamado centro". Impresionante, aunque no lo parezca. De ahí a 3'14159265357969... sólo hay un paso. Törless, el personaje de Musil, renuncia al final de la novela a concertar los modos de ver las cosas: el del intelecto alerta, que las reduce a fenómenos controlables, clasificables y utilizables, y el que irrumpe, a veces, "cuando los pensamientos callan". Hay un salto, una fisura entre nuestras emociones y la manera en la que justificamos, en que intentamos razonar nuestras decisiones (aquí abandonamos el estricto ámbito de lo epistemológico), y el refranero popular abunda en ejemplos al respecto. Qué hace que al final optemos por un coche determinado, por una mujer determinada, cuáles son los motivos por los que alguien decide hacer una cosa y no otra... Acerquemos la lupa con el mayor de los aumentos y -como esos niños asombrados delante del microscopio ante la floración bacteriana en una gota de saliva- preparémonos para la sorpresa. Podemos acabar descubriendo (por vía de este mismo principio) que la idea de libertad -y por tanto de responsabilidad- no son más que otro par de cómodos conceptos irracionales.
Thriller histórico-inmobiliario
Estimables arrob@s,
ando ultimando un nuevo género literario que yo mismo he bautizado (otro de mis inventos como aquel de los tacones telescópicos regulables con mando a distancia) como thriller histórico-inmobiliario. La obra que instaurará el género -la mía- seguirá más o menos la siguiente traza: un empresario cartagenero (heredero por vía directa de la malhadada hueste púnica) decide cambiar el decurso de la historia y devolver el gobierno a aquellos que debieron detentar legítimamente el cetro del mundo, dígase Aníbal y la simiente secular de sus huestes. Para ello cuenta con un negocio inmobiliario cuyos tentáculos se extienden pronto más allá del cantón hasta desbordar lo regional e incluso las lindes de la nación. Antes de que las grandes superpotencias se den cuenta y mientras millones de ciudadanos golpean pelotas de golf en los campos del campeón inmobiliario, éste promulgará un comunicado donde invoque su legítimo derecho a continuar la estirpe de Dido. Toda resistencia será entonces imposible, salvo pena de perder el derecho a vivienda y recogepelotas. Ésta es la primera parte. Naturalmente ya pienso en la continuación de la saga.
ando ultimando un nuevo género literario que yo mismo he bautizado (otro de mis inventos como aquel de los tacones telescópicos regulables con mando a distancia) como thriller histórico-inmobiliario. La obra que instaurará el género -la mía- seguirá más o menos la siguiente traza: un empresario cartagenero (heredero por vía directa de la malhadada hueste púnica) decide cambiar el decurso de la historia y devolver el gobierno a aquellos que debieron detentar legítimamente el cetro del mundo, dígase Aníbal y la simiente secular de sus huestes. Para ello cuenta con un negocio inmobiliario cuyos tentáculos se extienden pronto más allá del cantón hasta desbordar lo regional e incluso las lindes de la nación. Antes de que las grandes superpotencias se den cuenta y mientras millones de ciudadanos golpean pelotas de golf en los campos del campeón inmobiliario, éste promulgará un comunicado donde invoque su legítimo derecho a continuar la estirpe de Dido. Toda resistencia será entonces imposible, salvo pena de perder el derecho a vivienda y recogepelotas. Ésta es la primera parte. Naturalmente ya pienso en la continuación de la saga.
La memoria
¿De dónde viene la fascinación por el pasado, personal y colectivo? Echar la vista atrás es una expresión que usamos en castellano. ¿Por qué la rutina, la acedía diaria cobra un brillo inesperado bajo la lente del recuerdo? ¿Somos seres nostálgicos por naturaleza? Es cierto que cuando la vida no responde a nuestras expectativas el recuerdo se nos impone como consolación y punto de fuga. ¿Es la memoria un refugio, un lugar donde acudir cuando la situación se pone demasiado fea? Si el presente consiste en una sucesiva concatenación de instantes donde lo que prima es la componente espacial (el presente es espacio), el pasado tiene la virtud de ordenar esas instantáneas, operándose así el tránsito del espacio al tiempo. Pero sobre todo lo que caracteriza al pasado es la ausencia. Ningún acontecimiento del pasado puede repetirse sin que experimentemos de alguna manera el sentimiento de parodia. Lo que conocemos a través de la experiencia del pasado es la irreversibilidad del tiempo. Padecemos este elemental principio entrópico como dolor. Si la reminiscencia de un hecho puede proporcionarnos más placer que la vivencia del hecho en sí, esto se debe seguramente a que el pasado se conforma como ficción. El pasado personal es el paisaje que hace que el admirador devenga inmediato autor. La memoria opera instintivamente este augmentum sobre su material, quizás porque nunca acumule el hecho tal cual (suponiendo que alguna vez ocurriera algo por el estilo) sino que le sobreañada una serie de connotaciones de las que el hecho se hallaba en sí desprovisto. Como si guardásemos un mondadientes en una preciosa cajita de música. Y sin embargo, aún reconociendo las estratagemas con las que nos cela la memoria, nadie puede resisitir a su seducción. Todos hemos sufrido la ocurrencia de algunos momentos en los que con placer cerraríamos al puerta al futuro y con la llave en el bolsillo nos dejaríamos sumergir en ese paisaje encantador.





