logotipo

img_google
Peripatetismos
día a día (es un decir) de una neurona de la web
Quién es quién
Sindicación
 
Gratuidad

Un hecho constatable en nuestras sociedades es la progresiva extinción de los actos así llamados gratuitos. Si según el estructuralismo la base del intercambio entre los seres humanos es la reciprocidad, entonces nos estamos acercando a pasos agigantados al ideal estructuralista. ¿No habéis tenido la impresión de que cada vez más resulta imposible ejecutar ciertos actos -incluso gestos- (aparcar, pedir pan en un restaurante, entrar a una catedral, beber una cerveza en un parque...) sin que nos exija una recompensa económica? Se trata de una especie de superyó el que siempre nos encontramos con la mano tendida. La piedad, el sacrificio o "la gracia" como plus añadido al cumplimiento de las obligaciones (al fin y al cabo, como decía un amigo hablando de un restaurante: "en este sitio nos roban lo mismo que en cualquier otro, pero por lo menos aquí lo hacen con gracia") son valores a la baja. Debemos pagar a mucamas que pasen nuestro tiempo con nuestros hijos, a cuidadoras de ancianos. Todo escritor quiere forrarse con su primera novela (o peor, su primer libro de poemas)... La vida corre el peligro de poder ser pesada en una balanza con el dinero como único contrapeso. Hasta en los niños parece desaparecer poco a poco esa gratuidad. Un niño nos sonríe, nos hace una monería y ya parece estar exigiéndonos una moneda. No me extraña, cada vez se les priva más de la gracia del pecho materno. Bataille tuvo esta intuición y es por eso que reivindicaba el dispendio (el lujo, el juego, los gastos absurdos e indiscriminados) como manera de burlar los mecanismos asfixiantes de la economía. Ofrecer algo sin pedir nada a cambio. Casi suena a estupidez supina. Y sin embargo...
No