Preferiría...
Otra vez la delincuencia asociada a las últimas tecnologías. Una niña de trece años violada bajo la amenaza de incluir ciertas escenas comprometidas en el alef de internet. La visibilidad amenaza todos los dominios. El de la intimidad no es una excepción. Todo ha de ser fagocitado por la red, todo ha de ser visible, accesible a través de un sencillo click. What's on the mind of the web? La red ya tiene su propio inconsciente, hecho de imágenes de ejecuciones, de sexo y violencia. Una réplica fiel del tejido neuronal de un ser humano. Me pregunto cómo es posible escapar a la telaraña, cuál sería el equivalente de Bartleby, aquel personaje de Melville. No ser visible, accesible, ser el último -o el primero- eslabón de la cadena de las sinopsis. Preferiría no ser visto.





