Normas para el parque humano
Hace unos años el filósofo alemán Peter Sloterdijk reflexionaba en sus "Normas para el parque humano" acerca de los modos de domesticación del ser humano. En dicho texto parece demostrar el filósofo la función de "doma" que cumplió el Humanismo durante tantos siglos, para a continuación explayarse sobre su sospecha (más bien evidencia) de que el proyecto humanista ha fracasado. Todo esto me viene a la cabeza a propósito del (¿nuevo?) rumbo que toma la educación en los tiempos que corren. Ya no son los clásicos los que conforman la sensibilidad de nuestros estudiantes. Asimismo la memorización, antes herramienta insoslayable del estudio, ha sufrido el descrédito, quizás porque sea la facultad que nos permite retrotraernos al pasado (en este caso colectivo). A la cuestión final propuesta por Sloterdijk en su ensayo acerca de los nuevos modos de domesticación humana parecen -al menos en nuestro país- haber respondido psicólogos y pedagogos con toda la retórica de su disciplina. Por mencionar algunos de los pilares de esta nueva ideología (que no es mas que la literalización de lo mítico):
-Aprendizaje significativo: una de las maneras de evitar al estudiante el deslumbramiento por lo verdaderamente novedoso.
-Labor tutorial: que incide en la deriva psicológica de la enseñanza (los centros de educación no sólo deben cuidar el intelecto del alumno, sino también -y fundamentalmente- su alma), así como en el papel otorgado a los padres dentro del sistema educativo (gendarmes dispuestos a proponer mentís tras mentís a la tarea profesional de los educadores y que privan a sus hijos de la conveniente intemperie -el centro educativo como lugar libre de la injerencia familiar-, base de toda auténtica socialización).
-Incrustación curricular de la propia ideología (insisto, mitología que ha olvidado que lo es) en forma de "Contenidos tranversales" o "Educación para la ciudadanía", compuertas abiertas (sobre todo en este último caso) para que que organizaciones tan poco vinculadas al ámbito educativo como "fundaciones", "patronales" y ONG'S vayan tomando posiciones en la formación de nuestros alumnos. Cuando a Aristóteles le preguntaban si la virtud podía enseñarse, él respondía que lo único que de hecho se enseñaba era la virtud. Naturalmente se refería a la transmisión directa que implica la convivencia, y ésta (lo que hace, no lo que dice) es efectivamente la única virtud (poca o mucha) que puede transmitir un profesor. Lo contrario (pensemos en lo ridículo de imaginar a Aristóteles haciendo copiar cien veces a su alumno Alejandro: "la virtud es lo único que se transmite") siempre se ha llamado y se sigue llamando adoctrinamiento, por muy laico que se quiera hacer pasar (quizás, en el fondo, no se trate más que de una nueva secularización adulterada del cristianismo, basta con observar el aire monacal, franciscano -en el mejor de los casos- y, a veces, francamente opusino, de reformadores y acólitos).
Alguien se asombraba de que un personaje como Himmler hubiese podido salir de un sistema educativo inspirado en el humanismo (el de los Lyceums alemanes). No sé si se detenía esa misma persona en contabilizar la cantidad de personas de impecable formación que salieron de ellos y que todavía nos deslumbran con su inteligencia. Basta con señalar que Hitler y Wittgensteien eran compañeros de clase. No estoy nada convencido de que esta nueva "doma" produzca mejores ejemplares que los que salieron de la "cría humanista". Aguardemos los resultados. Aunque entonces quizás sea demasiado tarde.
-Aprendizaje significativo: una de las maneras de evitar al estudiante el deslumbramiento por lo verdaderamente novedoso.
-Labor tutorial: que incide en la deriva psicológica de la enseñanza (los centros de educación no sólo deben cuidar el intelecto del alumno, sino también -y fundamentalmente- su alma), así como en el papel otorgado a los padres dentro del sistema educativo (gendarmes dispuestos a proponer mentís tras mentís a la tarea profesional de los educadores y que privan a sus hijos de la conveniente intemperie -el centro educativo como lugar libre de la injerencia familiar-, base de toda auténtica socialización).
-Incrustación curricular de la propia ideología (insisto, mitología que ha olvidado que lo es) en forma de "Contenidos tranversales" o "Educación para la ciudadanía", compuertas abiertas (sobre todo en este último caso) para que que organizaciones tan poco vinculadas al ámbito educativo como "fundaciones", "patronales" y ONG'S vayan tomando posiciones en la formación de nuestros alumnos. Cuando a Aristóteles le preguntaban si la virtud podía enseñarse, él respondía que lo único que de hecho se enseñaba era la virtud. Naturalmente se refería a la transmisión directa que implica la convivencia, y ésta (lo que hace, no lo que dice) es efectivamente la única virtud (poca o mucha) que puede transmitir un profesor. Lo contrario (pensemos en lo ridículo de imaginar a Aristóteles haciendo copiar cien veces a su alumno Alejandro: "la virtud es lo único que se transmite") siempre se ha llamado y se sigue llamando adoctrinamiento, por muy laico que se quiera hacer pasar (quizás, en el fondo, no se trate más que de una nueva secularización adulterada del cristianismo, basta con observar el aire monacal, franciscano -en el mejor de los casos- y, a veces, francamente opusino, de reformadores y acólitos).
Alguien se asombraba de que un personaje como Himmler hubiese podido salir de un sistema educativo inspirado en el humanismo (el de los Lyceums alemanes). No sé si se detenía esa misma persona en contabilizar la cantidad de personas de impecable formación que salieron de ellos y que todavía nos deslumbran con su inteligencia. Basta con señalar que Hitler y Wittgensteien eran compañeros de clase. No estoy nada convencido de que esta nueva "doma" produzca mejores ejemplares que los que salieron de la "cría humanista". Aguardemos los resultados. Aunque entonces quizás sea demasiado tarde.
Comentario:
en realidad, si retrocedieramos dieciocho años y nos encontraramos ahora en segundo de BUP, estariamos saltando de alegria, imagina:
nada de religión o etica obligatoria, nada de memorizar los tochos de historia, no aburrirnos con las rimas de Bequer y tener una fisica y quimica aplicada a la vida real (cuantas veces habremos protestado por que nos hacian estudiar los senos y cosenos, el latin o la filosofia clasicaq y creiamos que no servian para nada... Ahora tengo un niño con cinco años el cual me gustaria que recibiera una "educación" como la nuestra, arcaica y falta de pedagojia...
nada de religión o etica obligatoria, nada de memorizar los tochos de historia, no aburrirnos con las rimas de Bequer y tener una fisica y quimica aplicada a la vida real (cuantas veces habremos protestado por que nos hacian estudiar los senos y cosenos, el latin o la filosofia clasicaq y creiamos que no servian para nada... Ahora tengo un niño con cinco años el cual me gustaria que recibiera una "educación" como la nuestra, arcaica y falta de pedagojia...





