Un excarcelante
En su "Escuela de mandarines" Miguel Espinosa nos habla de un método dialéctico usado por los excarcelantes para precipitar el ocaso del mandarinazgo. Consiste en crear pares de opuestos ("al igual que un par de vasos, uno blanco y otro negro", llega a matizar el enemigo de la Feliz Gobernación) donde ir encasillando las palabras de la lengua que, como las bolas transparentes, acaban adoptando el color del recipiente que las acoge. Se trata, efectivamente, de un método diabólico que acaba escindiendo el lenguaje, enemistándolo consigo mismo, creando una fractura insuperable que termina por reducirlo al absurdo. Pensemos si no en un par de vasos muy de nuestra actualidad: PP y PSOE y veamos cómo quedaría la distribución de ciertos términos y conceptos de acuerdo a la estabulación en ambos recipientes (también pueden imaginarlos como el par de polos de un imán que acaban orientando las limaduras en que consistiría toda lengua):
PP /PSOE
esfuerzo/integración
libertad/paz
derecha/izquierda
azul/rojo
autoridad/talante
cultura/socialización
olvido/memoria histórica
familia/amor
matrimonio/pareja
.../...
Si a ustedes no les convence esta distribución, colóquenlos a su gusto. Las combinaciones son casi infinitas. No dirán que la cosa no es entretenida.
PP /PSOE
esfuerzo/integración
libertad/paz
derecha/izquierda
azul/rojo
autoridad/talante
cultura/socialización
olvido/memoria histórica
familia/amor
matrimonio/pareja
.../...
Si a ustedes no les convence esta distribución, colóquenlos a su gusto. Las combinaciones son casi infinitas. No dirán que la cosa no es entretenida.





