La Hermogeníada

La Hermogeníada es básicamente la historia de cómo un personaje literario deviene escritor. La Hermogeníada es, por tanto, una novela de deformación. Y es una novela de deformación en un doble sentido que también implica al lector. De hecho, junto a otros subtítulos como: "esto no es una novela" o "la historia más absurda jamás contada", había llegado a pensar en el siguiente: "novela apta sólo para lectores que estén deseando dejar de serlo". Porque, de alguna manera, el lector acaba, él también, convirtiéndose en personaje de la novela, como el ensamblador de un rompecabezas es el autor de la imagen que aparece después de colocar la última pieza.
Si me pusiera trascedente diría que Hermógenes atraviesa en cada una de esas pruebas la fina grieta que se abre entre los opuestos y, en ese sentido, Hermógenes sería un ser trágico. Pero bueno, la trascendencia es un lujo que muy pocos pueden permitirse hoy en día.
Además de todo eso "La Hermogeníada" es otras muchas cosas. Se me ocurren al menos las siguientes:
-Un manual de papiroflexia mental.
-Un retrato (jamás exhaustivo) de la estupidez humana.
-Un ars amandi.
-Un tratado de filosofía.
-Un escrito esotérico.
-Un puzzle.
-Un libro de autoayuda.
-Una epítome narratológica.
-Un corte publicitario de doscientas y pico páginas.
-Etcétera.
Hermógenes es el personaje de la novela. Un ser humano cuya única aptitud para desenvolverse en el mundo parece ser la papiroflexia, arte en el que ha logrado alcanzar las más altas cotas de refinamiento. La medicina, la filosofía, el gnosticismo, un programa televisivo y -finalmente- la literatura, serán las pruebas iniciáticas a las que el personaje se verá sometido, a resultas de las cuales y, al igual que ocurre en ciertos procesos de la alquimia, dicho personaje devendrá escritor, es decir, en una última muestra de estupidez, se habrá convertido en alguien capaz de narrar su propia historia. La imagen puede compararse a la banda de Möbius, esa superficie de una sola cara que hace que alguien que emprenda el camino desde cualquiera de sus puntos regrese al mismo lugar de donde partió.
En definitiva, estamos ante una obra absolutamente recomendable, una novela patrocinada por "la bebida refrescante", cigarros "Carpetos", cereales "Rommel's", güisky "Reytor" y "Juliani" pret à porter. Una novela de cuya lectura saldrán ustedes más felices, más inteligentes y más guapos.





